ENTREGA ESPECIAL
CRONIO EN CHINA: El Museo del Sitio Jinsha guarda secretos desde hace tres mil años
La combinación de la cultura antigua y moderna de Chengdu, la capital de la provincia de Sichuan en China, hacen del Museo Arqueológico del Sitio Jinsha uno de los lugares más sorprendentes del Gigante Asiático.

Las referencias bibliográficas señalan que este sitio es considerado la segunda ciudad antigua de Sichuan luego del Museo Three-Star Piles.

El lugar es muy reciente pues fue descubierto a penas en el año 2001, cuando reconocidos arqueólogos excavaron y encontraron construcciones y reliquias preciosas que existen desde hace tres mil años.

Por los descubrimientos, en el lugar se puede estudiar a las dinastías Shang (en los siglos XVll-XI a. C.) y la dinastía Shang y Zhou (entre el siglo XVll hasta el año 221 a. C. ).

Diario Digital Cronio estuvo el mes de mayo en el impresionante museo que cuenta con 300.000 metros cuadrados y unos 38.0000 metros cuadrados construidos.

El sitio cuenta con cuatro áreas como el Centro de Protección de Reliquias, el Centro de Comunicación Cultural, una sala de exposiciones y un jardín ecológico.

La creatividad con la que fue diseñada el museo, es el principal atractivo para los miles de visitantes que cada mes llegan de diferentes partes del mundo para disfrutar de una experiencia excepcional.

La sala de reliquias es un semicírculo de acero sin columnas. Esta sala fue construida para que los visitantes pudieran sentir algo similar a la ceremonia de sacrificio que realizaban en la antiguedad, así como otras escenas de la vida.

La sala también muestra los exquisitos artefactos que demuestran la ocurrencia, el desarrollo y la evolución de la civilización del antiguo Estado Shu, como se le llamaba en la antigüedad a Sichuan.

La sala de protección de Reliquias es un edificio hundido que se erige desde el sótano y sube tres pisos sobre el nivel de la tierra.

A través de ventanales y paredes de vidrio se pueden observar tal y como fueron encontradas las reliquias y las osamentas de personas que vivieron en siglos pasados.

Cerca de 70 construcciones, entre ellas 63 lugares donde realizaban sacrificios y tres cementerios fueron desenterrados en el lugar donde además fueron encontrados objetos de uso cotidiano de las antiguas civilizaciones Chinas, que permiten el estudio de sus costumbres.

Entre los hallazgos se destacan aproximadamente seis mil piezas de oro, así como piezas del marfil más antiguo del mundo, y unas dos mil piezas de jade, de la edad de bronce, con formas de hachas, cinceles, cuchillos, espadas, lanzas, que fueron utilizados para las ceremonias de sacrificios; pero también fueron encontrados anillos, pulseras, entre otras piezas.

También fueron descubiertas numerosas piezas de piedra tallada con figuras de tigres y serpientes de colores rojo, negro y blanco. El museo también aprovecha los colores para exponer los objetos.

ENTREGA ESPECIAL
Niña Cata: Abuelita de 91 años que va por primera vez a la escuela y recibe su computadora
En el pequeño pueblo de El Congo, en Santa Ana Este, las aulas del Centro Escolar El Congo guardan historias que desafían el paso del tiempo.
Allí, entre pupitres compartidos y pizarras llenas de letras recién trazadas, una mujer de 94 años —Catalina Mendoza— dio sus primeros pasos formales en la escuela.
Nunca antes había cruzado el umbral de un aula como alumna; la vida, con sus labores del campo, la crianza de hijos y las necesidades diarias en un El Salvador de otras épocas, no le dejó espacio para ello.
Pero este 2026, algo cambió. Catalina se inscribió en primer grado de la modalidad flexible —esas clases sabatinas o dominicales pensadas para quienes el horario tradicional no les cabe en la vida—. Y no lo hizo sola. A su lado, caminando con la misma determinación, está su hija Teresa Tobar, de 71 años, quien cursa octavo grado en la misma institución.
Madre e hija recibieron juntas su paquete escolar 2026: cuadernos, lápices, libros adaptados a cada nivel y, lo más novedoso, una tablet cada una. Es la primera vez que el Ministerio de Educación incluye a los adultos de modalidad flexible en esta entrega masiva que beneficia a cerca de 1.2 millones de estudiantes del sistema público.
La ministra Karla Trigueros estuvo presente en la ceremonia, se acercó a Catalina, le entregó personalmente los materiales y la felicitó con visible emoción.
“Nunca es tarde”, le dijo, mientras la anciana sonreía con esa mezcla de timidez y orgullo que solo nace cuando se cumple un sueño guardado durante décadas.Teresa cuenta que todo empezó por su hijo, quien asiste a clases nocturnas. “Yo lo acompañaba, me sentaba a esperar… y poco a poco me picó el bichito del estudio”.
Decidió inscribirse ella también. Luego vino la conversación más tierna: le dijo a su madre que aún había tiempo, que la escuela no discrimina edades. Catalina, que siempre repetía “nunca conocí cómo era por dentro una escuela”, se animó.
Hoy comparte con su hija no solo el aula, sino las tareas, las dudas y las pequeñas victorias diarias.“Me encanta estudiar”, dice Teresa con voz firme.
“Que no se les cruce por la mente que la edad es una barrera”. Y sobre su madre agrega: “Se la pasa muy bien. A ella le encanta aprender. Cada día llega contenta, con su cuaderno lleno de letras nuevas”.
El director del centro, Daniel Monroy, lo resume con sencillez: “Es una satisfacción enorme tenerlas aquí. Nos recuerdan que la educación no tiene fecha de caducidad cuando hay voluntad y apoyo”.
En un país que también abre este año las puertas de la universidad a 17 mil jóvenes con becas y programas que buscan fortalecer la clase media, la historia de Catalina y Teresa muestra otra cara de la misma apuesta: que nadie se quede atrás, ni siquiera quien lleva casi un siglo de vida.
Madre e hija caminan juntas hacia metas que parecen imposibles: aprender a leer y escribir mejor, avanzar grados, dominar una tablet que les abre ventanas al mundo digital. Lo hacen tomadas de la mano, literalmente y figurativamente, demostrando que los lazos familiares se fortalecen cuando se aprende en equipo.Porque en El Congo, Santa Ana Este, la educación no pregunta la edad. Solo pide ganas. Y ellas las tienen de sobra.
ENTREGA ESPECIAL
Conmemoran décimo aniversario del fallecimiento del Dr. Armando Bukele
Este 30 de noviembre se cumplen diez años del fallecimiento del Dr. Armando Bukele, padre del presidente Nayib Bukele. Su partida causo tristeza en la población salvadoreña, que continúa recordando su legado.
Durante su vida, el Dr. Armando Bukele destacó en los ámbitos médico, social y político, ganándose el respeto de quienes lo conocieron. Su labor por el bienestar del país y su compromiso con la ciudadanía siguen siendo motivo de reconocimiento.
Igualmente, se le reconoce por las enseñanzas que dejó al pueblo salvadoreño a través de sus distintas profesiones: maestro, empresario y filántropo, así como por su papel como padre. Realizó un destacado trabajo en la crianza de sus hijos, especialmente con Nayib Bukele, quien, gracias a sus consejos y la educación recibida, formó la visión con la que sueña con un mejor El Salvador.
Entre sus mensajes, se cita la frase: “Lucha, gana y goza en esta vida y hazlo también para la otra. Busca el Reino de Dios y su justicia y lo demás te vendrá por añadidura”.
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Jovencita de la UES destaca con segundo lugar en concurso de la NASA
La NASA desarrolló recientemente un concurso que reunió a universitarios de diversas regiones, entre ellos Ángela Pineda, estudiante de tercer año de Ingeniería en Sistemas Informáticos de la Universidad de El Salvador (UES).
El proyecto de Ángela consistió en un sistema autónomo de drones con mini propulsores, con el que participó en el Programa Aeroespacial Internacional, obteniendo el segundo lugar en la base central de la NASA en Houston, Texas.

El evento se realizó entre el 8 y el 16 de noviembre, periodo en el que también recibió entrenamiento similar al de los astronautas, incluyendo simuladores de gravedad cero, vuelo de aeronaves Piper Archer y actividades de robótica bajo el agua.
El proyecto presentado por Ángela y otros estudiantes mexicanos fue nombrado «Hope» y consistió en un concepto de traje espacial con sensores incorporados en la tela.
“¡Segundo lugar! Un logro que destaca su talento, disciplina y el alto nivel académico de nuestra comunidad estudiantil. Felicitamos a Ángela por dejar en alto el nombre de la UES”, expresó la institución en sus cuentas oficiales.



