Internacionales
Policía de EE.UU. mata a una niña de dos años durante un tiroteo de varias horas con el padre de la infante
Un policía de la unidad SWAT de Misuri (EE.UU.) le disparó fatalmente a una niña de dos años durante un tiroteo de varias horas con el padre de la infante, quien poco antes asesinó a tiros a su pareja y finalmente se suicidó, reveló este sábado la Oficina de Investigaciones de Kansas (KBI, por sus siglas en inglés), más de una semana después que se produjera el enfrentamiento.
Según las autoridades, cuatro oficiales de la Policía de Baxter Springs fueron a la casa de la familia alrededor de las 19:15 (hora local) del pasado 26 de marzo, atendiendo a la llamada de una mujer que denunció ante el servicio de emergencias un disturbio doméstico.
Al llegar al lugar, una casa rodante, las fuerzas del orden fueron recibidas por Eli Crawford, el progenitor de la niña, quien «cerró de golpe» la puerta. En ese momento, aseguró la KBI, la infante Clesslynn Crawford volvió a abrir la entrada y su madre, Taylor D. Shutte, huyó.
Una vez que la mujer se encontró afuera de la vivienda, su esposo salió y le disparó mortalmente. Acto seguido, el hombre, mientras se atrincheraba en su propiedad junto con su hija, comenzó a abrir fuego contra las autoridades.
Ante el intenso tiroteo, el cuerpo policial pidió refuerzos, incluso del equipo SWAT del Departamento de Policía de Joplin. Según los investigadores, Eli Crawford utilizó varias armas y disparó 90 proyectiles.
Alrededor de las 21:25 horas, un oficial, que se cree que podría ser el que mató accidentalmente a la infante, realizó un disparo hacia la vivienda. Una hora después, el hombre, que continuaba abriendo fuego, se detuvo abruptamente. Las autoridades ingresaron a la casa y se encontraron a Crawford y Clesslynn muertos, con heridas de bala.
La KBI comunicó que sigue investigando el incidente y decidirá si las acciones del oficial involucrado en el accidente ameritan cargos penales.
Internacionales
Una fractura en una vía habría provocado descarrilamiento
La comisión de investigación del accidente ferroviario que dejó 45 muertos en el sur de España el pasado domingo cree que existe la posibilidad de que un carril presentara una fractura a la altura de una soldadura, reveló un informe publicado este viernes.
La hipótesis proviene del hecho de que las ruedas de varios trenes de alta velocidad que pasaron por la estación de Adamuz justo antes del descarrilamiento inicial que desató la tragedia presentaban «muescas».
«Estas muescas en las ruedas y la deformación observada en el carril son compatibles con el hecho de que el carril estuviese fracturado», afirmó la CIAF (Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios), dependiente del Ministerio de Transportes.
«De acuerdo con la información disponible en este momento, se puede plantear la hipótesis de que la fractura del carril se produjo con anterioridad al paso del tren Iryo siniestrado y, por lo tanto, al descarrilamiento», añadió la CIAF. Esta fractura estaría a la altura de «una soldadura».
Se trata de una «hipótesis de trabajo» que deberá ser «corroborada por cálculos y análisis detallados posteriores», concluyó.
Las muescas en las ruedas del costado derecho se observaron en tres trenes que pasaron por Adamuz antes de que lo hiciera el de la compañía italiana Iryo cuyos últimos vagones descarrilaron justo cuando venía otro tren en dirección contraria que no pudo evitarlos y descarriló también.
Ambos trenes, que transportaban a un total de 480 personas, iban a una velocidad por encima de los 200 km/h, dentro de lo establecido para ese tramo, y se ha descartado un error humano de los maquinistas.
Internacionales
Guatemala construirá pronto dos cárceles de máxima seguridad
El actual gobierno se ha trazado la misión de erigir dos prisiones que aporten a la lucha contra las peligrosas pandillas.
Uno de los dos primeros penales de alta seguridad que se construirán en Guatemala está previsto que sea edificado en un plazo menor a un año y entregado durante 2026, según declaraciones del presidente Bernardo Arévalo. Para lograr tal objetivo se ha destinado que sea el Cuerpo de Ingenieros del Ejército el encargado de su construcción. Esto ayudaría a que se entregue en un plazo más corto que si se somete a una licitación.
La primera prisión será edificada en Izabal (al nororiente del país). Se estima que la obra tenga una inversión de 1 mil 400 millones de quetzales, aproximadamente 182 millones de dólares estadounidenses. Su financiación estaba prevista en el Presupuesto General de la Nación 2026, pero debido a la suspensión provisional de la Corte de Constitucionalidad, al admitir diversos amparos por vicios formales en su aprobación, Arévalo comunicó que someterán a una ampliación el presupuesto actual.
La segunda cárcel estará en Masagua, y se hará por licitación, con fecha prevista de ejecución en 2027 y financiada por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE). La división especializada de las Fuerzas Armadas de Guatemala trabaja en la revisión de planos, con la asesoría de expertos en prisiones del gobierno de Estados Unidos, informó el mandatario.
El Cuerpo de Ingenieros del Ejército de Guatemala tiene dos batallones: de Ingenieros de Construcción (BIC) y de Ingenieros de Combate (Zapadores). Entra las actividades que realizan están: mantenimiento vial, topografía, construcción, apoyo logístico, manejo de explosivos, instalación de puentes de emergencia, demolición de material pétreo y de pistas clandestinas.
El ministro de la Defensa de Guatemala, Henry Sáenz, ha asegurado que la división cuenta con el equipo humano y maquinaria necesaria para materializar este recinto penitenciario. En abril pasado, Prensa Libre publicó que Defensa autorizó al Cuerpo de Ingenieros del Ejército un presupuesto de 147 millones 940 mil quetzales, unos 18 millones de dólares estadounidenses, en la adquisición de: 24 camiones de volteo, 16 pick-ups, 12 excavadoras, 12 retroexcavadoras, 12 motoniveladoras, 12 compactadoras, y 12 camiones cisterna, entre otros.
Internacionales
Nueve muertos tras explosión en un laboratorio de cocaína en Colombia
Una explosión en un laboratorio de cocaína dejó nueve muertos y ocho heridos en el Pacífico colombiano, en una zona cercana a la frontera con Ecuador, informó el gobierno regional.
Según las primeras investigaciones, un cilindro de gas explotó mientras cocinaban la droga en el territorio indígena awá, a unos 60 km del municipio de Tumaco, departamento de Nariño (suroeste), zona de producción de cocaína y con fuerte presencia de grupos armados ilegales.
El laboratorio artesanal «no es legal», «pero siempre se deben respetar los derechos humanos y a la vida», dijo Fredy Andrés Gámez, secretario del gobierno regional de Nariño.
Los sobrevivientes presentan severas quemaduras.
Las víctimas trabajaban para una disidencia de la extinta guerrilla de las FARC, la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, que no se acogió al Acuerdo de Paz de 2016 y que dialoga con el gobierno del izquierdista Gustavo Petro.
«Por fallas humanas y al manipular unos cilindros de gas (…) el lugar se incendió en cuestión de segundos», escribió el grupo ilegal en un comunicado.
El departamento de Nariño, fronterizo con Ecuador, ha sido por décadas crucial en la producción de coca y en el tráfico de la droga hacia Estados Unidos.
Allí los grupos dedicados al narcotráfico ejercen un fuerte control con el apoyo de los carteles mexicanos.
«¿Qué hacía un laboratorio de cocaína en una zona de paz?», reclamó este viernes el presidente Petro desde Tumaco, en un discurso contra los cultivos ilícitos.
El presidente de Ecuador, el conservador Daniel Noboa, inició el miércoles una guerra comercial con Colombia con un arancel del 30% tras acusar al gobierno de Petro de no hacer suficiente contra el narcotráfico en la frontera común.
Petro aplicó la misma tarifa al país vecino y defendió su lucha contra los grupos ilegales.
Tras un año de acusaciones similares por parte de Estados Unidos, el presidente colombiano viajará a Washington y se reunirá con su homólogo estadounidense, Donald Trump, el 3 de febrero para hablar sobre cómo combatir al narcotráfico conjuntamente.


