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Karla Turcios, periodista de LPG quería casarse este año y viajar a Nueva York
A Karla Turcios le arrebataron la vida el sábado pasado en circunstancias que aún no están muy claras, pero su asesinato ha estremecido al gremio periodístico salvadoreño, que aún no termina de comprender cómo una de sus colegas fue cobardemente estrangulada.
Karla, o “Chelita Turcios” como era conocida por sus más allegados, comenzó su camino en esta carrera en 2004 en las aulas del Departamento de Periodismo de la Universidad de El Salvador (UES), de donde logró graduarse en 2010.
Desde que puso un pie en las aulas sabia que quería estar en los medios y así fue. Su carrera en las comunicaciones arrancó con prácticas de radio y en la alcaldía de Ilopango, allá por 2009, pero su experiencia profesional la hizo recorrer los pasillos de la Telecorporación Salvadoreña (TCS), donde estuvo entre 2010 y 2011 como redactora.
Justamente en abril de 2013 llegó a La Prensa Gráfica, hace exactamente cinco años, para desempeñarse como community manager de la revista El Economista, una de las publicaciones especializadas de ese grupo editorial.
Este era un nuevo reto para Karla, pero como muchos otros lo superó y al poco tiempo logró ascender y la nombraron coordinadora web, de esa revista. Pero no paró ahí, su desempeño la llevó a recibir el máximo galardón que este grupo editorial entrega cada año a sus periodistas y en 2016 fue nombrada la mejor del equipo de El Economista.
Una boda y un paseo por Nueva York
Pero sus metas, sueños y anhelos no solo se enmarcaban en lo profesional. A horas de su muerte y a minutos de haberla reconocido Mario Huezo, su compañero de vida, tecleó en su celular un mensaje en Facebook, desgarrado y desde lo más hondo de su dolor, dando a conocer las motivaciones más profundas que Karla guardaba, esas que incluso sus amigos no conocían al detalle.
Aunque él y Karla ya habían hecho una vida juntos con una relación de más de siete años, por azares del destino no habían logrado casarse. De hecho, hace unos dos años con mucho esfuerzo lograron comprar una casa en la zona del Zoológico Nacional.

Desde ahí, se gestaron los sueños y anhelos de Karla, de un futuro próspero para su hijo, a quien llamaba “mi guapo”, y que ahora lo deja con cinco años de vida.
Mario confesó en medio del momento más difícil de su vida que Karla quería casarse este año con él e incluso habían hablado de darle un hermanito a su pequeño hijo. Karla no soñaba con riquezas, soñaba con envejecer a su lado y entonces “pelear para no aburrirse”.
“Me duele en el alma no haberte dado lo que soñaste… Y lloro de impotencia el verte así, quisiera oírte de nuevo diciéndome que nuestra boda sería este año y que ya es tiempo de un hermanito para Marito”, publicó su compañero de vida.
La joven madre y periodista también quería viajar. Tenía en sus anhelos ir a Nueva York, donde vive una de sus mejores amigas. Pero los planes cambiaron este sábado y Karla ya no recorrerá “la Gran Manzana”, ni caminará vestida de blanco a sellar públicamente su amor con Mario.
El vacío que deja es grande, tanto para su familia como para el equipo de trabajo y para el gremio periodístico que ve como se apaga otra vida por culpa de la violencia.
Quienes la conocieron recuerdan sus aficiones como su pasión futbolera o su gusto por el cosplay y el animé.
En lo profesional, Karla se destacó por su entrega y disposición. De hecho, horas antes de desaparecer había librado una ardua jornada. En su cuenta de Twitter personal al finalizar ese día escribió: “Bueno a esta hora cierro transmisión. Buenas noches cipotes”.
La “Chelita Turcios” siempre llegaba temprano a su lugar de trabajo, a la par de su computadora la foto de su pequeño y Mario le animaba cada día.
La angustia y el dolor desde que desapareció sigue intacta entre los periodistas y entre sus familiares, porque a Karla le cegaron la vida cobardemente, porque era una mujer y madre trabajadora, honesta y entregada, porque sus sueños nunca se cumplirán.

Por: El Salvador Times.
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Aplican multas por consumo de alcohol en vía pública y cobros ilegales de parqueo en San Salvador Centro
El Cuerpo de Agentes Metropolitanos (CAM) de la Alcaldía de San Salvador Centro llevó a cabo una serie de intervenciones en diferentes puntos de la capital, donde aplicaron multas a personas sorprendidas consumiendo bebidas alcohólicas en espacios públicos, así como a individuos que realizaban cobros irregulares por estacionamiento sin autorización municipal.
Las operaciones formaron parte de los operativos permanentes de control en el distrito de San Salvador Centro, enmarcados en el Plan para mantener una ciudad ordenada y segura. El objetivo principal fue garantizar el estricto cumplimiento de las ordenanzas municipales, particularmente la Ordenanza para la Convivencia Ciudadana, que prohíbe expresamente el consumo de alcohol en vías públicas, aceras, parques, plazas y otros espacios no autorizados.
Según las autoridades municipales, estas acciones responden a un trabajo constante en territorio para preservar el orden público, prevenir desórdenes, evitar altercados y proteger la seguridad de los ciudadanos que transitan por la zona. El consumo de bebidas alcohólicas en lugares prohibidos puede acarrear multas que oscilan entre $51 y $900, dependiendo de los agravantes y circunstancias específicas del caso.
De igual forma, se sancionó a personas que exigían pagos por el «cuidado» o estacionamiento de vehículos en la vía pública, una práctica ilegal contemplada en el artículo 75 de la misma ordenanza, con sanciones económicas en el mismo rango ($51 a $900). La alcaldía reitera que los espacios públicos son de libre uso y que nadie está autorizado a cobrar por parquear en calles o áreas comunales.
Las autoridades hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar este tipo de irregularidades a través de los canales oficiales, como el número de atención del CAM. Estas intervenciones forman parte de una estrategia continua para fortalecer la convivencia y el respeto a las normas en la capital salvadoreña.
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Devuelven la visión y transforman vidas: jornada humanitaria beneficia a 250 salvadoreños
Cuando la solidaridad no conoce fronteras, la salud llega más lejos. Así se reflejó en una jornada de cirugías oftalmológicas gestionada por una delegación humanitaria de médicos especialistas suecos y españoles, liderada por el doctor salvadoreño residente en Suecia, Frank Riko. Esta iniciativa permitió beneficiar a 250 pacientes salvadoreños, contribuyendo de manera significativa a mejorar su calidad de vida.
La jornada fue impulsada desde la Representación de El Salvador en Suecia, evidenciando el firme compromiso de la diáspora salvadoreña con el bienestar del país. El esfuerzo conjunto demuestra cómo el talento y la vocación de servicio de los salvadoreños en el exterior continúan generando un impacto positivo en las comunidades más necesitadas.
Desde el Viceministerio de Diáspora y Movilidad Humana se destacó que este tipo de acciones fortalecen los lazos entre El Salvador y su diáspora. La viceministra Patricia Godínez señaló que se continuará trabajando para conectar solidaridad, talento y vocación de servicio, reafirmando el compromiso institucional con iniciativas humanitarias que transforman vidas.
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Cruceristas recorren sitios arqueológicos y culturales del país
El crucero Hebridean Sky, de la naviera Noble Caledonia, arribó este pasado domingo 15 de febrero al puerto de Acajutla con 179 personas a bordo, convirtiéndose en el tercer crucero que llega al país en lo que va del 2026. Desde su llegada, los pasajeros iniciaron una serie de recorridos turísticos por distintos destinos emblemáticos de El Salvador.
Entre los puntos visitados se encuentra el sitio arqueológico Joya de Cerén, reconocido como Patrimonio de la Humanidad por preservar un antiguo pueblo maya. El itinerario también incluyó el parque arqueológico Tazumal, uno de los complejos más importantes de la civilización maya en el país, además de recorridos por la ciudad de Santa Ana, destacada por su arquitectura histórica y riqueza cultural.
Los turistas participaron en un taller con un artesano local en Tazumal como parte de las experiencias culturales organizadas durante su estadía. Asimismo, exploraron las ruinas del sitio arqueológico, lo que les permitió conocer de cerca la historia y el legado prehispánico que forma parte del patrimonio salvadoreño.


