Ante el incremento de casos de sarampión en varios países de la región, especialistas salvadoreñas en pediatría destacaron en entrevista de Frente a Frente, de TCS, que actualmente El Salvador se mantiene libre de transmisión gracias a sus niveles de vacunación.
La doctora Ingrid Lizama, pediatra neonatóloga y presidenta de la Asociación de Pediatría de El Salvador, explicó que el país continúa siendo considerado libre de sarampión debido a su alta cobertura de inmunización. No obstante, reconoció que la pandemia de la COVID-19 generó brechas en la vacunación infantil que han requerido esfuerzos adicionales para ser subsanadas.
Por su parte, la pediatra infectóloga y vicepresidenta de la asociación, Lourdes Dueñas, subrayó que el riesgo regional ha aumentado desde 2024, con brotes activos en países como Estados Unidos y México, y más recientemente en Guatemala, lo que eleva la alerta para El Salvador debido a la cercanía geográfica y el constante flujo migratorio.
«No hemos tenido desabastecimiento de la vacuna, aun en la pandemia de la COVID-19, que no bajamos coberturas de sarampión aún en época de pandemia que en otros países sí sucedió. Esto ha permitido que en nuestro país no tengamos el brote, a pesar de toda esta migración de tanto hermano lejano y viajero y migración que tenemos. Es algo bueno en la parte de la cobertura de inmunización», señaló Dueñas.
Aunque en muchos casos el sarampión puede ser leve, las especialistas advirtieron sobre complicaciones graves como neumonía, ceguera y encefalitis, que pueden provocar secuelas permanentes o incluso la muerte. Recordaron que, en la última gran epidemia registrada en El Salvador en 1989, más de 10,000 personas resultaron afectadas y alrededor de 200 niños menores de cinco años fallecieron.
A nivel global, la vacunación ha sido clave para reducir la mortalidad por esta enfermedad. Según datos citados durante la entrevista, entre 2000 y 2024 se evitaron aproximadamente 59 millones de muertes gracias a la inmunización, con una reducción del 83% en la mortalidad mundial.
«El sarampión es una enfermedad altamente transmisible. Una persona infectada puede contagiar hasta a 18 personas susceptibles, lo que la hace incluso más contagiosa que otras enfermedades respiratorias», explicaron.
En América Latina, sin embargo, las coberturas aún no alcanzan los niveles óptimos. La primera dosis de la vacuna triple viral alcanza un 88 % de cobertura regional, mientras que la segunda apenas llega al 75 %. En contraste, El Salvador reporta un 96 % en la primera dosis y 90 % en la segunda, aunque esta última aún no alcanza el 95 % recomendado para evitar brotes.
Otras enfermedades en vigilancia pediátrica
Además del sarampión, las especialistas alertaron sobre otras enfermedades que actualmente circulan en la región y que pueden afectar especialmente a la población infantil.
«Ahorita estamos en periodo de influenza, que es la segunda enfermedad más frecuente, y también hay alerta por tosferina en la región», indicaron, al señalar que estas tres enfermedades constituyen las principales alertas epidemiológicas en América Latina.
Explicaron que la tosferina es una enfermedad bacteriana altamente peligrosa, sobre todo en bebés menores de seis meses. Puede provocar crisis intensas de tos, dificultad respiratoria, vómitos, convulsiones e incluso la muerte debido a la falta de oxígeno.
«Los más vulnerables son los recién nacidos, especialmente menores de dos meses, porque aún no han iniciado su esquema de vacunación», detallaron, enfatizando la importancia de inmunizar a mujeres embarazadas y al entorno cercano del bebé como medida de protección.
En cuanto a la influenza, recordaron que la vacuna debe aplicarse cada año debido a las constantes mutaciones del virus. Aunque no siempre evita el contagio, sí reduce significativamente el riesgo de complicaciones graves, hospitalización y muerte.
«La vacuna contra la influenza es anual y, aunque la cobertura no es tan alta como en otras vacunas, sigue siendo fundamental para prevenir formas graves de la enfermedad», señalaron.
Asimismo, indicaron que actualmente las consultas pediátricas están dominadas por infecciones respiratorias como gripe e influenza, cuadros que pueden confundirse con otras enfermedades, lo que vuelve clave la vigilancia médica oportuna.
«El riesgo está presente en la región. La mejor protección sigue siendo la vacunación», concluyeron.
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