ENTREGA ESPECIAL
“Help me, please, hospital”, suplicó un inmigrante que terminó en manos de secuestradores en Arizona
El 18 de marzo de 2019 un inmigrante indocumentado que cruzaba la frontera por el desierto de Arizona fue interceptado por los ocupantes de una camioneta SUV roja cuando caminaba por una vereda de la reserva indígena de los Tohono O’odham.
“¿Qué haces aquí?”, preguntó en inglés el conductor del vehículo.
El hombre que apenas podía caminar, agotado, sediento y sin entender lo que decían, sacó su teléfono celular y a través de una aplicación para traducir del español al inglés les suplicó: “Help me, please, hospital”.
Le dijeron que subiera a la camioneta para ayudarlo, pero en vez de trasladarlo a un hospital para que lo atendieran, lo llevaron a una casa en la comunidad de Sells, a unas 60 millas al suroeste de Tucson, en Arizona, donde lo mantuvieron secuestrado durante dos días en espera de que sus familiares pagaran cierta cantidad de dinero.
La pareja, identificada como Johnson Ortiz, de 23 años de edad, y Regina Ramón, de 29, le pusieron un cuchillo en el cuello para despojarlo de cartera, identificación y teléfono celular, con el cual utilizaron la misma aplicación de traductor para interrogarlo sobre sus familiares y tratar de extorsionarlos.
A pesar de que el migrante seguía suplicando por atención médica, Johnson y Regina lo encerraron en una habitación.
Dos días después, el hombre se las ingenió para escapar por una ventana y mientras vagaba por las calles del pueblo fue detectado por policías tribales que lo trasladaron a una sala de emergencias para después reportar a la Patrulla Fronteriza del incidente.
Agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) visitaron al migrante en la cama del hospital para interrogarlo y tras escuchar lo sucedido realizaron un operativo para arrestar a Johnson y Regina.
En la vivienda que usaban como «casa de seguridad» para recluir a la fuerza a migrantes mientras sus familiares pagan por la cuota de cruzar la frontera, los agentes federales descubrieron a otros seis indocumentados, uno de ellos menor de edad.
Johnson y Regina fueron sentenciados esta semana a 80 y 60 meses de cárcel respectivamente por su participación en el delito de reclusión de personas para extorsión y poner en peligro la vida de personas.
“Este es otro ejemplo más de los peligros de cruzar ilegalmente la frontera”, declaró Scott Brown, agente especial de HSI en Phoenix. “Los traficantes de personas usan a los migrantes con el único propósito de lucrar y en este caso ignoraron cruelmente la súplica de ayuda de la víctima y siguieron abusando de él para tratar de conseguir más ganancias económicas”.
ENTREGA ESPECIAL
Niña Cata: Abuelita de 91 años que va por primera vez a la escuela y recibe su computadora
En el pequeño pueblo de El Congo, en Santa Ana Este, las aulas del Centro Escolar El Congo guardan historias que desafían el paso del tiempo.
Allí, entre pupitres compartidos y pizarras llenas de letras recién trazadas, una mujer de 94 años —Catalina Mendoza— dio sus primeros pasos formales en la escuela.
Nunca antes había cruzado el umbral de un aula como alumna; la vida, con sus labores del campo, la crianza de hijos y las necesidades diarias en un El Salvador de otras épocas, no le dejó espacio para ello.
Pero este 2026, algo cambió. Catalina se inscribió en primer grado de la modalidad flexible —esas clases sabatinas o dominicales pensadas para quienes el horario tradicional no les cabe en la vida—. Y no lo hizo sola. A su lado, caminando con la misma determinación, está su hija Teresa Tobar, de 71 años, quien cursa octavo grado en la misma institución.
Madre e hija recibieron juntas su paquete escolar 2026: cuadernos, lápices, libros adaptados a cada nivel y, lo más novedoso, una tablet cada una. Es la primera vez que el Ministerio de Educación incluye a los adultos de modalidad flexible en esta entrega masiva que beneficia a cerca de 1.2 millones de estudiantes del sistema público.
La ministra Karla Trigueros estuvo presente en la ceremonia, se acercó a Catalina, le entregó personalmente los materiales y la felicitó con visible emoción.
“Nunca es tarde”, le dijo, mientras la anciana sonreía con esa mezcla de timidez y orgullo que solo nace cuando se cumple un sueño guardado durante décadas.Teresa cuenta que todo empezó por su hijo, quien asiste a clases nocturnas. “Yo lo acompañaba, me sentaba a esperar… y poco a poco me picó el bichito del estudio”.
Decidió inscribirse ella también. Luego vino la conversación más tierna: le dijo a su madre que aún había tiempo, que la escuela no discrimina edades. Catalina, que siempre repetía “nunca conocí cómo era por dentro una escuela”, se animó.
Hoy comparte con su hija no solo el aula, sino las tareas, las dudas y las pequeñas victorias diarias.“Me encanta estudiar”, dice Teresa con voz firme.
“Que no se les cruce por la mente que la edad es una barrera”. Y sobre su madre agrega: “Se la pasa muy bien. A ella le encanta aprender. Cada día llega contenta, con su cuaderno lleno de letras nuevas”.
El director del centro, Daniel Monroy, lo resume con sencillez: “Es una satisfacción enorme tenerlas aquí. Nos recuerdan que la educación no tiene fecha de caducidad cuando hay voluntad y apoyo”.
En un país que también abre este año las puertas de la universidad a 17 mil jóvenes con becas y programas que buscan fortalecer la clase media, la historia de Catalina y Teresa muestra otra cara de la misma apuesta: que nadie se quede atrás, ni siquiera quien lleva casi un siglo de vida.
Madre e hija caminan juntas hacia metas que parecen imposibles: aprender a leer y escribir mejor, avanzar grados, dominar una tablet que les abre ventanas al mundo digital. Lo hacen tomadas de la mano, literalmente y figurativamente, demostrando que los lazos familiares se fortalecen cuando se aprende en equipo.Porque en El Congo, Santa Ana Este, la educación no pregunta la edad. Solo pide ganas. Y ellas las tienen de sobra.
ENTREGA ESPECIAL
Conmemoran décimo aniversario del fallecimiento del Dr. Armando Bukele
Este 30 de noviembre se cumplen diez años del fallecimiento del Dr. Armando Bukele, padre del presidente Nayib Bukele. Su partida causo tristeza en la población salvadoreña, que continúa recordando su legado.
Durante su vida, el Dr. Armando Bukele destacó en los ámbitos médico, social y político, ganándose el respeto de quienes lo conocieron. Su labor por el bienestar del país y su compromiso con la ciudadanía siguen siendo motivo de reconocimiento.
Igualmente, se le reconoce por las enseñanzas que dejó al pueblo salvadoreño a través de sus distintas profesiones: maestro, empresario y filántropo, así como por su papel como padre. Realizó un destacado trabajo en la crianza de sus hijos, especialmente con Nayib Bukele, quien, gracias a sus consejos y la educación recibida, formó la visión con la que sueña con un mejor El Salvador.
Entre sus mensajes, se cita la frase: “Lucha, gana y goza en esta vida y hazlo también para la otra. Busca el Reino de Dios y su justicia y lo demás te vendrá por añadidura”.
ENTREGA ESPECIAL
Jovencita de la UES destaca con segundo lugar en concurso de la NASA
La NASA desarrolló recientemente un concurso que reunió a universitarios de diversas regiones, entre ellos Ángela Pineda, estudiante de tercer año de Ingeniería en Sistemas Informáticos de la Universidad de El Salvador (UES).
El proyecto de Ángela consistió en un sistema autónomo de drones con mini propulsores, con el que participó en el Programa Aeroespacial Internacional, obteniendo el segundo lugar en la base central de la NASA en Houston, Texas.

El evento se realizó entre el 8 y el 16 de noviembre, periodo en el que también recibió entrenamiento similar al de los astronautas, incluyendo simuladores de gravedad cero, vuelo de aeronaves Piper Archer y actividades de robótica bajo el agua.
El proyecto presentado por Ángela y otros estudiantes mexicanos fue nombrado «Hope» y consistió en un concepto de traje espacial con sensores incorporados en la tela.
“¡Segundo lugar! Un logro que destaca su talento, disciplina y el alto nivel académico de nuestra comunidad estudiantil. Felicitamos a Ángela por dejar en alto el nombre de la UES”, expresó la institución en sus cuentas oficiales.



