Internacionales
OFICIAL: Partido de los Trabajadores lanza candidatura presidencial de Lula da Silva
El Partido de los Trabajadores (PT) lanzó este sábado oficialmente la candidatura de su encarcelado líder, el ex mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, para las elecciones presidenciales de octubre próximo.
«No existe política en Brasil sin hablar de Lula y sin hablar del PT», declaró en la convención partidaria en Sao Paulo la presidente del PT, Glaisi Hoffmann, después de que unos 2.000 delegados aprobaran la designación de Lula, favorito en los sondeos pese a estar purgando 12 años de cárcel por corrupción.
El ex mandatario, de 72 años, fue tres veces candidato (en 1989, 1994 y 1998) antes de vencer en los comicios de 2002 y 2006, y de imponer en los dos siguientes (en 2010 y 2014) a su heredera política Dilma Rousseff, destituida en 2016 por el Congreso.
Ahora cuenta con un inquebrantable 30% de intenciones de voto, prácticamente el doble que cualquiera de sus rivales, pese a estar purgando desde 7 de abril una condena a 12 años y un mes de cárcelpor corrupción pasiva y lavado de dinero.
La condena fue confirmada por una corte de apelación, lo cual debería inhabilitarlo para competir en una elección, en virtud de la «Ley de Ficha Limpia» promulgada por él mismo en el último año de su mandato.
Pero en espera de que la justicia electoral así lo determine (probablemente en la segunda quincena de agosto), nade le impide al PT proclamarlo candidato, velando aún más la visibilidad sobre las que se anuncian como las elecciones más inciertas desde la restauración de la democracia en 1985.
«Sigue siendo el líder», dice el más reciente anuncio electoral en línea del PT, mostrando una foto de un Lula sonriente con su ya tradicional camiseta negra y una chaqueta.
Aparte del PT, que celebra su convención en Sao Paulo, otros dos candidatos fuertes se lanzan al ruedo para los comicios del 7 de octubre, con una eventual segunda vuelta el 28.
En Brasilia, el ex gobernador de Sao Paulo Geraldo Alckmin será proclamado candidato del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB, centro-derecha). Esta será su segunda tentativa para colocarse al frente de la mayor economía latinoamericana, después de haber sido derrotado en 2006 por Lula.
También en la capital, el partido Rede investirá a la ecologista Marina Silva, que fue ministra de Medio Ambiente de Lula, y que quedó tercera colocada en las elecciones de 2010 y 2014.
Tanto Alckmin como Marina Silva podrían ser serios adversarios en una segunda vuelta del ya proclamado candidato ultraderechista Jair Bolsonaro, que lidera las intenciones de voto en ausencia de Lula.
Internacionales
Colores, bordados indígenas y poder: ¿Qué comunica la imagen de la presidenta de México?
El encuentro ocurrió a principios de diciembre durante el sorteo del Mundial de Norteamérica 2026 en Washington, donde la mandataria mexicana atrajo los reflectores al lado de Trump y el primer ministro de Canadá, Mark Carney.
Esa misma semana, The New York Times la incluyó entre las 67 personalidades con más estilo del planeta. Nombres como el de Bad Bunny, Rosalía y León XIV están en ese listado, en el que Sheinbaum es la única figura política.
Sheinbaum contó en una de sus conferencias de prensa que muchos de los bordados típicos de sus trajes son regalos que le hacen artesanos en sus recorridos por el país, y que un grupo de costureras y bordadoras le confeccionan los vestidos.
«No es ninguna de estas marcas que son carísimas», aclaró.
El mérito es de «las tejedoras, las bordadoras, todas las que tienen telar de cintura en nuestro país, principalmente mujeres, son orgullo de la nación», señaló la mandataria.
«Resistencia feminista»
En un pequeño taller hogareño en el pueblo de San Pedro Mártir, a las afueras de la Ciudad de México, la costurera Olivia Trujillo habla a la AFP de los gustos de la presidenta.
Sus colores «favoritos, con toda seguridad, le diría que son el morado y la guinda. Y le quedan perfectos», dice la modista de 63 años, entre rollos de hilo montados en máquinas de coser y un maniquí en el que arma el vestuario presidencial.
Su trabajo consiste en elaborar moldes y coser los vestidos, incorporando bordados artesanales para que luzcan en «un diseño más bien hecho, más estilizado, de alta costura», explica.
La experta en imagen, Gabriela Medina, explica que «desde el punto de vista de la semiótica, el color púrpura tiene que ver con poder, autoridad, lujo, realeza, espiritualidad y sobriedad», pero también es el que «ha enarbolado el movimiento de resistencia feminista».
Sheinbaum se ha caracterizado por un estilo «natural clásico» de líneas rectas, colores sobrios y diseños cómodos, pero con el trabajo artesanal incorpora su ideología de izquierda «enfocada en la igualdad, en la lucha social», agrega Medina.
Otra de las prendas emblemáticas de la jefa de Estado es la de su toma de posesión. El vestido fue diseñado en una tela color perla con bordados en las mangas y en la falda. La parte superior quedó limpia «para que luciera la banda presidencial», recuerda la costurera Trujillo.
«Alma y corazón»-
Claudia Vázquez, una indígena zapoteca, fue la que bordó en esa tela más de 100 diminutas flores silvestres, parecidas a las que crecen en los campos de su pueblo oaxaqueño de Santa María Xadani, en el suroeste del país.
En su tienda-taller de Oaxaca esta mujer de 43 años, que también es administradora de empresas, explica que definió su estilo evocando los «colores de pequeñas flores de cinco pétalos» de su tierra, además de las imágenes de su madre bordando durante su infancia y las historias que los mayores le contaban.
Durante una época, por falta de clientes, estuvo a punto de abandonar su pasión por el bordado. Ahora dice orgullosa que el interés de la presidenta por su trabajo le «cambió la vida».
En San Isidro Buen Progreso, un pueblo de las montañas boscosas de Tlaxcala (centro), vive Virginia Arce, otra bordadora náhuatl de 48 años que con su vieja máquina de coser de pedal e hilo color marfil decoró el traje de gala que portó Sheinbaum el 15 de septiembre para el grito de Independencia. Fue la primera vez que una mujer protagonizó esta tradicional celebración mexicana.
«La presidenta eligió los tonos y enfatizó en un ave que le gustó mucho, era una golondrina, (…) nos pidió que plasmáramos varias golondrinas» en el vestido.
Arce confiesa que puso «alma y corazón» en este bordado que le llevó dos meses de trabajo.
La artesana no oculta la emoción que sintió cuando vio en la televisión a la mandataria salir con el modelo morado al balcón presidencial. Ese día fue «el que más satisfacción me ha dado», señala.
Se habla frecuentemente de sus vestidos, pero «¿quién quiere arriesgarse a reducir a la primera mandataria en Palacio Nacional a un análisis de guardarropa cuando las mujeres hemos sido evaluadas antes por el cuerpo que por las decisiones?», se pregunta en su cuenta de Instagram Laura Raquel Manzo, analista en perspectiva de género.
Sin embargo, opina que «ignorar esto sería negar cómo la imagen moldea la autoridad».
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Bolsonaro ingresa al hospital para exámenes tras caída en su celda
El exmandatario ultraderechista (2019-2022) cumple desde multas de noviembre una condena de 27 años de cárcel en una sede de la Policía Federal la capital brasileña por un intento de golpe de Estado.
Tras la autorización de la corte suprema, Bolsonaro, de 70 años, fue trasladado al hospital DF Star, donde le realizarán una tomografía computarizada de cráneo, una resonancia magnética y un electroencefalograma, según la decisión judicial consultada por la AFP.
La decisión de la corte de autorizar su traslado ocurre después de varias órdenes de la defensa y una primera negativa del juez a cargo de la causa, Alexandre de Moraes, que el martes había solicitado más detalles.
Ese día, la esposa de Bolsonaro, Michelle, dijo en sus redes sociales que el exmandatario había sufrido una caída en la madrugada y se había golpeado la cabeza con un mueble.
La policía informó que fue atendido tras el incidente y el médico policial había constatado «lesiones leves», sin necesidad de traslado hospitalario.
Sin embargo, la defensa alegó un «riesgo concreto e inmediato» para su salud por «sospechas» de traumatismo craneal y solicitó más solicitudes.
Los abogados calificaron la negativa de Moraes como una «violación de derechos».
En una última revisión el martes, su médico Brasil Caiado encontró a Bolsonaro «aletargado, con una ligera caída en el párpado izquierdo, presión arterial normal y signos de mareo», según explicó a medios.
Esta será la segunda salida de Bolsonaro desde su encarcelamiento en noviembre. El exmandatario había regresado a prisión el 1º de enero, tras más de una semana internado por una cirugía de hernia inguinal y varios procedimientos para aliviar su crisis de hipo.
La corte suprema rechazó ese mismo día un tercer pedido de prisión domiciliaria por razones de salud. Previamente Bolsonaro había estado en detención preventiva en su residencia hasta que a finales de noviembre dañó la tobillera electrónica que usaba.
Bolsonaro lidia con secuelas de una puñalada en el abdomen durante un acto de campaña en 2018, que requirió varias cirugías.
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El Cartel de los Soles, de la designación de grupo terrorista a un sistema de clientelismo
Luego de que el Gobierno de EE.UU. designara al Cartel de los Soles como organización terrorista extranjera (FTO), el Departamento de Justicia estadounidense dio un giro en el plano judicial al rebajar esa figura a un «sistema de clientelismo» y eliminar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, como líder de ese grupo narcotraficante.
El Departamento de Estado confirmó el 24 de noviembre de 2025 la inclusión del Cartel de los Soles en la lista de organizaciones terroristas tras haberlo catalogado en julio como grupo terrorista global especialmente designado (SDGT).
La medida dio al Gobierno del presidente Donald Trump herramientas adicionales —sanciones financieras, persecución penal ampliada y cooperación internacional reforzada— para aumentar la presión contra el Ejecutivo de Nicolás Maduro.
Aunque funcionarios estadounidenses mencionan desde los años noventa la existencia de una red integrada por militares venezolanos —cuyo nombre alude a los soles que identifican el rango de los generales—, las investigaciones se formalizaron en marzo de 2020, durante el primer mandato de Trump.
En ese momento, el Departamento de Justicia señaló a Maduro y a altos cargos del chavismo, entre ellos Diosdado Cabello, como líderes de ese grupo narcotraficante, y ofreció recompensas de hasta 50 millones de dólares por información que condujera a su captura.
Venezuela siempre ha negado de forma categórica la existencia del Cartel de los Soles y acusó a EE.UU. de fabricar un expediente para desestabilizar al país y derrocar al chavismo.
Para el centro de estudios InSight Crime, el Cartel de los Soles «no es un grupo jerárquico o ideológico. Su estructura está constituida por una red difusa de células instaladas dentro de las principales ramas castrenses de Venezuela: el ejército, la marina, la fuerza aérea y la guardia nacional, desde los rangos más bajos a los más altos».
«Aunque el concepto se asocia principalmente con los sectores militares, también se han identificado otras ramificaciones del Estado incrustadas dentro del ecosistema criminal, incluyendo a cuerpos policiales, la rama ejecutiva y distintos funcionarios públicos», añade.
Colombia también rechaza que se trate de una organización real. Para el presidente colombiano, Gustavo Petro, ese cartel «no existe» y el tráfico regional de cocaína responde a redes criminales transnacionales con centros de operación fuera de Latinoamérica.
En contraste, los Gobiernos de Argentina, Ecuador, Paraguay y Perú, en línea con la Administración Trump, han reconocido al grupo como organización terrorista.
Desde agosto, EE.UU. mantiene más de 4.000 efectivos cerca de las costas venezolanas, junto a destructores, buques anfibios, un crucero lanzamisiles, un submarino nuclear y el portaaviones USS Gerald R. Ford, en el marco de su lucha contra el tráfico de drogas que ha llamado ‘Lanza del Sur’.
El Pentágono asegura que, en el marco de esa campaña iniciada en septiembre, ha destruido más de 30 embarcaciones y causado la muerte de más de un centenar de personas, a las que vinculó con el narcotráfico, en operaciones realizadas en el Caribe y el Pacífico.
Trump ha defendido públicamente el despliegue como parte de una ofensiva para «descabezar» el Cartel de los Soles, al que también acusa de colaborar con organizaciones como el Tren de Aragua y el Cartel de Sinaloa para enviar drogas a Estados Unidos.
Un giro clave en la acusación
Sin embargo, en la nueva imputación presentada por la Fiscalía estadounidense tras la captura de Maduro y su esposa, Cilia Flores, en Caracas, desaparecieron la mayoría de las alusiones al Cartel de los Soles como una organización criminal estructurada.
A diferencia de la acusación de 2020 —en la que el término aparecía decenas de veces—, el documento actualizado solo lo menciona en dos ocasiones y ya no presenta a Maduro como su líder.
La Fiscalía mantiene los cargos por tráfico de drogas, pero ahora habla de un «sistema de clientelismo» en el que «poderosas élites venezolanas se enriquecen mediante el narcotráfico y la protección de socios criminales», y señala que esas ganancias van a funcionarios corruptos que «operan en un sistema dirigido desde la cima, conocido como el Cartel de los Soles».
Tras su traslado a Nueva York, Maduro y Flores comparecieron por primera vez ante la Justicia estadounidense este lunes. El mandatario venezolano se declaró no culpable y afirmó ser «un prisionero de guerra».


