Jetset
Las actrices Salma Hayek y Penélope Cruz tuvieron su tan esperado reencuentro y hasta se dieron de comer en la boca durante los Óscar
La actriz Salma Hayek ya dejó patente, dos días antes de la ceremonia, que uno de sus principales alicientes de cara a la gran fiesta del cine estadounidense residía en su esperadísimo reencuentro con Penélope Cruz, una de las mejores amigas con las que ha contado siempre la mexicana en el circuito de celebridades de Hollywood.
“Este domingo, Penélope y yo no vamos a presentar juntas, pero las dos vamos a presentar, y estoy muy feliz de volver a verla”, escribía la protagonista de ‘Frida’ al tiempo que compartía en Instagram una foto de la gala en la que subieron juntas al escenario, la del año 2006.
Como era de esperar, la expectación que suscitó la posibilidad de ver una nueva foto de la pareja en los Óscar no dejó de intensificarse a medida que las estrellas iban llegando a la alfombra roja instalada a las afueras del Dolby Theater de Los Ángeles. Sin embargo, los internautas tuvieron que esperar un poco más de lo previsto antes de admirar a las dos amigas en acción.
En cualquier caso, Salma no ha decepcionado a sus seguidores y ha vuelto a demostrar que nadie es capaz de combinar como ella la elegancia de estos exclusivos actos con la espontaneidad derivada de su extrovertido carácter. De esta forma, la estrella de cine ha decidido resumir su experiencia en la velada con una instantánea francamente divertida, la cual refleja también los ‘sacrificios’ que han de hacer algunas celebridades para sacar el máximo partido a sus impresionantes estilismos.
“¡Dios mío! ¡Teníamos tanta hambre!”, ha reconocido Salma, quien se destacó como una de las mejor vestidas de la noche gracias a su angelical y vaporoso vestido de Gucci, junto a una imagen en la que aparece compartiendo su caviar con la oscarizada artista española, quien optó por un sofisticado vestido negro de la firma Chanel.
Jetset
Brasil, la conquista de Hollywood
Del director Kleber Mendonça Filho, este thriller político bañado de realismo mágico sigue a un profesor universitario perseguido por la dictadura en 1977 que se refugia en Recife, en el noreste del país, bajo identidad falsa, mientras intenta huir al extranjero con su hijo.
Está nominada en cuatro categorías, incluyendo mejor película y mejor actor para Wagner Moura, apenas un año después de que el drama «Aún estoy aquí» conquistara la primera estatuilla para el país.
Este reconocimiento es producto de una confluencia de calidad, «timing» y la vuelta del apoyo a la cultura bajo el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva tras los años de desmantelamiento de su predecesor, Jair Bolsonaro, según expertos consultados por la AFP.
«Esto no es casualidad ni un milagro. Es resultado de mucho trabajo, políticas consistentes y, claro, talento», resume Ilda Santiago, directora del Festival Internacional de Cine de Río y votante de los Óscar, que se entregará el 15 de marzo.
Ambas películas galardonadas abordan la dictadura militar que rigió en Brasil entre 1964 y 1985. Para Santiago, estas historias resuenan internacionalmente «porque muestran cómo nuestro día a día puede ser transformado por gobiernos, y eso es un espejo del mundo actual».
La teoría del palillero
La influyente crítica Isabela Boscov tiene una explicación visual: «Es la teoría del palillero. Cuando quieres sacar un palillo de un palillero lleno, no sale. Después que sale el primero, todos los demás salen más fácil».
Ese primer palillo fue «Aún estoy aquí», protagonizada por Fernanda Torres, que ganó el Globo de Oro a mejor actriz en un drama y una de las intérpretes más populares de su país.
Con «El agente secreto», el gran impulso arrancó en el festival de Cannes, donde fue galardonada con los premios a mejor director y mejor actor para Wagner Moura.
El Pablo Escobar de la serie «Narcos» y protagonista de «Tropa de élite» también se alzó con el Globo de Oro al mejor intérprete en un drama con «El agente secreto», premiado a la vez como mejor película de habla no inglesa.
Boscov también destaca la inteligencia y el sentido del humor de Moura y Torres en talk shows y entrevistas internacionales, algo «fundamental» durante la promoción de cara a la temporada de premios de Hollywood.
«Es una acumulación de pequeñas y grandes victorias», explica la crítica.
Este fenómeno de «romper la burbuja» ya ocurrió con otras cinematografías: el cine iraní en los años 1990, el mexicano en la década de 2010, y más recientemente el surcoreano.
Aunque «Estación central» (1998) y «Ciudad de Dios» (2002) abrieron ese camino con nominaciones al Óscar hace más de dos décadas, según Boscov «faltó saber aprovechar esa brecha».
Ahora Brasil capitaliza el momento: otras producciones recientes como «Baby», «El último azul» y «Manas» han cosechado premios en Cannes, Berlín y nominaciones a los Goya.
Reconstrucción
«El cine brasileño volvió a conectarse a la corriente con la elección de Lula en 2022, después de cuatro años en los que la cultura, en términos prácticos, fue extinguida», afirmó Kleber Mendonça en entrevista con la AFP.
En 2018, la industria audiovisual contaba con mecanismos consolidados de financiamiento, similares a los de países como Francia, Canadá y Alemania.Bolsonaro (2019-2022) recortó a casi la mitad del presupuesto del Fondo Sectorial Audiovisual, congeló las convocatorias de la Asociación Nacional de Cine para financiar proyectos y amenazó públicamente con cerrarla si no establecía un «filtro» ideológico.
El gobierno de Lula reactivó las convocatorias e inyectó cifras récord al sector: solo el año pasado fueron 1.400 millones de reales (cerca de USD 269 millones), 180% más que la inversión en 2021.
Las cifras hablan: las películas nacionales representaron alrededor de un 10% de las ventas de taquilla en 2024 y 2025, récord histórico.
Pero Santiago advierte que la reconstrucción sigue: «Poner de nuevo en su lugar cada uno de esos ladrillos que fueron desmontados es una tarea que lleva años».
Jetset
Chris Pratt y Jon Bon Jovi serán presentadores en la antesala del Super Bowl LX
La temporada regular de la NFL llegará este domingo cuando Seattle Seahawks y New England Patriots se enfrenten en el Super Bowl LX en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California.
Durante el Super Bowl LX, el actor Chris Pratt, fanático declarado de los Seahawks y originario de Seattle, será el encargado de presentar al equipo de esa ciudad momentos antes del inicio del partido, en una tradición que busca dar un toque de espectáculo y entusiasmo al evento.
Por su parte, Jon Bon Jovi, reconocido músico y seguidor de los New England Patriots, asumirá el mismo rol para ese equipo, acompañando su salida hacia el campo de juego.
La dinámica de incorporar a figuras de la música y el cine en momentos previos al Super Bowl se ha vuelto una parte atractiva de la antesala, donde el público y los fanáticos disfrutan de una experiencia más completa antes de que dé inicio el esperado enfrentamiento entre dos de las franquicias más reconocidas de la NFL.
El Super Bowl LX también contará con un espectáculo de medio tiempo estelar a cargo de Bad Bunny, quien será el artista principal del Halftime Show, destacándose como uno de los momentos más comentados del evento televisivo más visto del año.
Jetset
«My Hero Academia: All’s Justice» llegará el 6 de febrero con el mayor despliegue de la saga
El videojuego «My Hero Academia: All’s Justice» se lanzará oficialmente el viernes 6 de febrero de 2026 para PS5, Xbox Series X|S y PC, según la información del sitio oficial de Bandai Namco, que confirma además que el título es desarrollado por Byking Inc.
El título plantea combates de lucha en arena 3D con enfrentamientos por equipos de tres personajes, centrados en el arco final del anime y el choque entre héroes y villanos, incluyendo el conflicto definitivo entre «One For All» y «All For One».
La propuesta busca ser la entrega más ambiciosa de la franquicia, con un plantel amplio de personajes en sus versiones más poderosas y un sistema de combate diseñado para explotar al máximo los dones de cada luchador.
En la previa al estreno, la cobertura especializada y análisis preliminares coinciden en que el juego prioriza el espectáculo y la fidelidad al material original, posicionándose como un lanzamiento clave para los fans de la saga y del género «arena fighter».


