Internacionales
Pandilleros de la MS-13 asesinaron a balazos a hispana; la metieron en la cajuela de un vehículo en Houston
Oficiales arrestaron a dos jóvenes hispanos presuntos miembros de la mara salvatrucha por el asesinato de una hispana que estaba regresando de su trabajo.
Jordan Montalvo, de 18 años, y Carlos Romero Muñoz, de 17 años, están encarcelados y enfrentan cargos por asesinato capital y otros crímenes.
Las autoridades revelaron que tienen video del momento en que Sandra Montes-DeEscamilla, de 45 años, conducía un vehículo en la entrada del complejo de apartamentos Falls of West Oak a eso de las 2 a.m. el 10 de agosto cuando tres hombres enmascarados la perseguían.
Al llegar a su departamento la mujer se bajó de su vehículo y fue atacada. Uno de los tres hombres se subió al vehículo de la mujer.
El video captó al sospechoso Selvyn Sandoval conduciendo el vehículo de Montes y saliendo del complejo.
The 17-year-old and 18-year-old are accused of targeting a 45-year-old woman whom they allegedly killed after she refused to take out money from an ATM. https://t.co/97ldaOScpD
— ABC13 Houston (@abc13houston) August 25, 2022
Sandoval admitió durante un interrogatorio que él y los otros dos sospechosos secuestraron y asaltaron a Montes antes de llevarla a un cajero automático para que retirara dinero.
La víctima se resistió y no obedeció las órdenes de los sospechosos.
La mujer, según la Policía, fue llevada a un apartamento ubicado sobre la calle Río Bonito donde fue ordenada a meterse en la cajuela del vehículo y baleada de muerte.
En ese momento Montalvo y Romero le dispararon a Sandoval varias veces y se fueron de la escena.
Sandoval fue trasladado al hospital y sobrevivió a sus heridas. Fue Sandoval quien dirigió a los investigadores al cuerpo de Montes.
La Policía dijo que Romero y Montalvo son miembros de la pandilla MS-13 y que están siendo investigados por otros asesinatos.
Internacionales
Donald Trump decreta emergencia en diez estados por megatormenta invernal
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, autorizó la declaración de emergencia en diez estados debido a los severos impactos provocados por la tormenta invernal «Fern», que comenzó a afectar al país durante la madrugada de este sábado.
La medida busca acelerar la respuesta federal y facilitar recursos para enfrentar los daños ocasionados por el fenómeno meteorológico.
Los estados incluidos en la declaratoria son Tennessee, Georgia, Carolina del Norte, Maryland, Arkansas, Kentucky, Luisiana, Misisipi, Indiana y Virginia Occidental, regiones donde las condiciones climáticas han empeorado de forma significativa por la combinación de nieve, aguanieve y lluvia helada.
A través de su red social Truth Social, Trump aseguró que su administración mantiene coordinación constante con la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias y con las autoridades estatales.
«Estamos trabajando en estrecha colaboración con FEMA, los gobernadores y los equipos estatales de gestión de emergencias para garantizar la seguridad de todos», señaló el mandatario.
Según el Centro de Predicciones Meteorológicas de la NOAA, la tormenta continuará desplazándose hacia el medio oeste y el noreste hasta el lunes, lo que mantiene en alerta a millones de personas. Las autoridades advierten que los efectos podrían prolongarse incluso después de que el sistema comience a debilitarse.
Internacionales
FBI investiga la muerte de Jim Irsay, dueño de los Indianapolis Colts
El FBI inició una investigación sobre la muerte de Jim Irsay, el propietario de 65 años del equipo Indianapolis Colts de la NFL, quien luchaba contra la adicción y falleció en mayo en un hotel de Beverly Hills.
Según el Washington Post, la investigación incluye a un reconocido médico de California que presuntamente suministró a Irsay pastillas de opioides e inyecciones de ketamina durante sus últimos meses de vida.
El uso de estas sustancias en pacientes con antecedentes de adicción es controvertido.
La ketamina es un anestésico empleado en terapias contra la depresión, pero puede generar dependencia. Una sobredosis de esta droga provocó la muerte del actor de «Friends» Matthew Perry en 2023.
Un portavoz de los Colts indicó este viernes a AFP que el club está «al tanto de la investigación» sobre la muerte de Irsay, y que el FBI no se ha puesto en contacto con ellos ni les ha entregado ninguna citación judicial.
El médico, Harry Haroutunian, no respondió a la solicitud de comentarios de la AFP. Una portavoz del FBI no pudo confirmar ni desmentir la existencia de una investigación debido a la política tradicional de la agencia.
Irsay, un millonario de carácter extravagante que heredó los Colts de su padre Robert y dirigió la franquicia durante décadas, fue hallado muerto en el lujoso Beverly Hills Hotel en mayo pasado.
El certificado de defunción firmado por Haroutunian indicaba que la causa inmediata de la muerte fue un paro cardíaco, con neumonía aguda como factor contribuyente. No se realizó ninguna autopsia.
Irsay había hablado públicamente sobre sus problemas de alcohol y drogas a lo largo de su vida. Declaró haber superado sus adicciones en 2002, pero sufrió una recaída muy sonada en 2014, lo que le valió una suspensión de seis partidos por parte de la NFL.
En 2022, Irsay y su familia crearon una fundación de recuperación llamada Kicking the Stigma. Según el Post, el empresario volvió a caer en el consumo de sustancias al año siguiente y sufrió al menos tres sobredosis que fueron mantenidas en secreto por sus asistentes antes de su muerte.
La policía que respondió al lugar del fallecimiento informó que Irsay padecía problemas de salud crónicos y que los médicos consideraron innecesaria la autopsia. Su familia tampoco solicitó que se realizara, y el club dijo en un comunicado que Irsay murió «pacíficamente mientras dormía».
Bajo su gestión, los Colts conquistaron el Super Bowl en 2007.
La franquicia actualmente es copropiedad de sus tres hijas, incluida Carlie Irsay-Gordon, quien se desempeña como CEO de los Colts.
Internacionales
Canadá enfrenta frío extremo con sensaciones térmicas de hasta −50º C por tormenta invernal
Un sistema de tormentas invernales ha provocado temperaturas extremas en varias zonas de Canadá, que se encuentra en Alerta Naranja, y Estados Unidos. Las autoridades meteorológicas advierten que el frío puede causar congelación de la piel en pocos minutos, mientras millones de personas permanecen bajo alertas por nieve, hielo y bajas temperaturas.
Más de la mitad de Canadá se encuentra bajo condiciones de frío extremo debido a la llegada de una masa de aire ártico asociada a un sistema invernal que también afecta a Estados Unidos. Las sensaciones térmicas han alcanzado valores cercanos a −50 grados Celsius en algunas regiones, lo que representa un riesgo significativo para la salud y la seguridad de la población.
Provincias como Saskatchewan y Manitoba están bajo alertas de frío extremo, con sensaciones térmicas entre −45 °C y −50 °C. Otras regiones, entre ellas Alberta, Ontario, Quebec y Nueva Brunswick, también registran temperaturas peligrosamente bajas y condiciones adversas asociadas al viento y las nevadas, según detalló el Servicio Meteorológico de Canadá.
Las autoridades han advertido que la exposición prolongada a estas temperaturas puede provocar congelación de la piel en pocos minutos, especialmente en zonas descubiertas del cuerpo. Por ello, se ha recomendado a la población limitar las actividades al aire libre, utilizar ropa térmica adecuada y mantenerse informado a través de los canales oficiales.
El fenómeno forma parte de un patrón meteorológico más amplio impulsado por el vórtice polar, que ha intensificado las tormentas invernales en la región de Norteamérica. En Estados Unidos, millones de personas permanecen bajo alertas por nieve, hielo y frío extremo, con estados de emergencia declarados en varias regiones y afectaciones en el transporte y los servicios.
Meteorólogos señalan que este episodio invernal es uno de los más intensos de la temporada, con acumulaciones significativas de nieve, vientos fuertes y temperaturas récord en algunas zonas. La combinación de estos factores ha provocado interrupciones en vuelos, cierres de carreteras y riesgos adicionales para las infraestructuras.
Las autoridades de Canadá y Estados Unidos continúan monitoreando la evolución del fenómeno, mientras advierten que las condiciones extremas podrían persistir en los próximos días.


