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¡Se alejan del liderato! Real Madrid igualó 0-0 con Getafe por la fecha 33 de La Liga

gotado, con un once de circunstancias, mermado por las bajas y ante un rival en estado de alarma, el Real Madrid no pudo con el Getafe y empató sin goles en el Coliseum Alfonso Pérez bajo el paragüas del «efecto Militao», que, junto a Courtois, completó un partido sobresaliente pero insuficiente para no dar un paso atrás en la pelea por LaLiga.
Sin Nacho al lado, Militao cambió de compañía y se juntó con un debutante en LaLiga como Víctor Chest para alargar su semana mágica tras triunfar en el clásico ante el Barceleona y frente al Liverpool. Además, contó con la solvencia de Courtois, que salvó al Real Madrid de una derrota casi segura en un partido de supervivencia.
Y es que, después de aguantar al Liverpool, el Real Madrid se quedó exhausto. No sólo con necesidad de aire, también muy mermado en el número de efectivos. Hasta seis de los jugadores que estuvieron en Anfield no pudieron salir al césped del Coliseum Alfonso Pérez.
Entre ellos, dos sorpresas: Kroos y Benzema. Ambos, disponibles entre gran cantidad de bajas, se quedaron en el banquillo. Zidane quería oxigenar a un par de piezas clave y prefirió verles de inicio sentados junto a cuatro canteranos que acudieron al rescate por necesidad pese a que jugaron 90 minutos el día anterior con el filial.
Con ese panorama se presentó en Real Madrid en el Coliseum Alfonso Pérez. Cansado, con la presión encima por la victoria del Atlético y frente a un rival necesitado urgentemente de una victoria para escapar del infierno del descenso que iba a morder casi con los mismos que no perdieron frente al Cádiz (0-1) la pasada jornada.
El único cambio del Getafe fue significativo. Enes Ünal por Kubo. El japonés, desde el banquillo, vio como se le escapaba la oportunidad de lucirse ante Zidane. Por lo menos, desde el principio. Era una clara señal de lo que quería Bordalás: algo más de músculo para asfixiar a un equipo cansado.
Con un once bastante aguerrido, el Getafe salió desde el primer minuto bastante intenso y con las líneas adelantadas para presionar muy arriba la salida del balón del Real Madrid. En general, durante la primera parte, consiguió su objetivo aunque no al completo: se marchó sin premio a los vestuarios. Su carencia de gol es preocupante.
Y no fue por falta de ocasiones. Sumó unas cuantas y alguna muy clara. Desde un cabezazo al palo de Jaime Mata, hasta un remate clarísimo de Arambarri que lamió el palo derecho de la portería del Real Madrid. Entre medias, aparecieron dos salvadores: Courtois, que sacó un intento a bocajarro de Olivera, y Víctor Chust, que se cruzó en el último momento ante otro intento de Jaime Mata.
Chust, titular de emergencia, se mostró sobrio. Cumplió. Tuvo un buen maestro, Militao, que en una semana ha pasado de tener la puerta de salida abierta a tenerla cerrada para quedarse como una alternativa. Las buenas prestaciones de los dos centrales no eran una buena noticia para el Real Madrid, que no andaba muy fino en el resto de líneas con la excepción de Isco, voluntarioso y con pegamento en las botas.
De hecho, en los 45 minutos iniciales, sólo apareció Mariano para inquietar al Getafe. Primero, con un gol anulado por un fuera de juego milimétrico que revisó el VAR. Y, segundo, con un cabezazo a centro de Marcelo que salvó sobre la línea Timor. Eso fue todo. No hubo mucho más y el Real Madrid se marchó con vida al descanso.
Tras el paso por vestuarios, el Getafe perdió mordisco. Isco, calmó los ánimos azulones. Frenó el partido y, aunque sin excesiva verticalidad, por lo menos amasó la pelota. Mientras, Militao, se encargó de frenar las intentonas del Getafe.
Sólo un error de Marcelo permitió otra ocasión para los hombres de Bordalás. Y de nuevo, apareció Courtois, que sacó una buena mano a Enes Ünal. El Real Madrid ya no concedía tantas ocasiones, pero no generaba nada. Por eso, Zidane se encomendó a Benzema y sacó al francés para el último tramo.
Sin embargo, enfrente apareció Ángel, más vertical y explosivo que Jaime Mata. Bordalás también tenía un arma y la sacó. Y llegó a desquiciar a los sobresalientes centrales blancos. Nada más salir pudo marcar con un disparo que se marchó fuera por muy poco. Y después, probó de nuevo a un inconmensurable Courtois.
No hubo mucho más. El Getafe se agotó. Pecó de falta de gol. Se fue de vacío y seguirá coqueteando con el descenso. Y el Real Madrid dio un paso atrás en LaLiga. No pudo sortear sus múltiples problemas. Sin gasolina en el tanque, se encomendó a Militao y a Courtois para sobrevivir. Y eso es una mala señal.
Nacionales -deportes
Turba Roja detenida por atacar a pedradas a bus del Águila

Aficionados de C.D. FAS agredieron el autobús en el que se trasladaban los jugadores de C.D. Águila luego del Clásico Nacional 266.
De acuerdo con la información, los aficionados de fas tiararon piedras y objetos que dañaron el vidrio del bus del equipo emplumado.
Según informó C.D. Águila los objetos lanzados estuvieron a punto de impactar a los jugadores Tereso Benítez y Santos Ortiz.
La Policía Nacional Civil (PNC) ha detenido a varios miembros de la Turba Roja quienes serían los responsables del ataque.
Nacionales -deportes
FAS y Águila se dieron la mano al empatar 1-1 en el Óscar Quiteño

FAS y Águila no pasaron del empate a uno en el clásico nacional 266, igualdad que agradecieron Firpo y Alianza, quienes ahora comparten el primer lugar de la clasificación. Los emplumados se mantendrán terceros y los tigrillos quintos en la tabla, al cierre de la jornada 15 del torneo Clausura 2025.
Algunos ingredientes especiales que tuvo este duelo fueron la presencia del técnico de la Selecta, Hernán Darío «el Bolillo» Gómez, y el extécnico de Alianza, FAS y Metapán, Jorge «Zarco» Rodríguez. También el mensaje de la Turba Roja en una pancarta: un balón crucificado, al que una lanza lo atraviesa y sale dinero.
El partido tuvo una gran intensidad desde los primeros minutos. David Caneda, timonel de FAS, y Daniel Messina, estratega emplumado, utilizaron el mismo esquema, un 4-2-3-1, con mucho desborde por las bandas y bastante participación de los medias puntas para impulso de los equipos hacia adelante.
Águila fue el primero en generar peligro, con un cabezazo de Gregori Díaz que Kevin Carabantes rechazó (3′). Pero fue FAS quien abrió el marcador, en su primera aproximación a los siete minutos, gracias a una combinación entre Kevin Santamaría, Édgar Medrano y Rafael Tejada, quien terminó definiendo con un remate cruzado.
Tras el gol, los emplumados ganaron fuerza y poco a poco ganaron llegadas, hasta que consiguieron empatar en un tiro de esquina que cabeceó Ronald Rodríguez en el punto de penalti (26′).
Los migueleños tuvieron una más, con otra centralización que Santos Ortiz, de cabeza, no pudo vencer a Carabantes, quien rechazó (35′).
El descanso llegó y fue bueno para solo para los árbitros, quienes se fueron entre reclamos de los jugadores de los dos equipos y el abucheo de los aficionados.
Para el segundo tiempo, Caneda realizó cambios en su equipo y logró el objetivo de ser más ofensivo, exigiendo en dos oportunidades a Benji Villalobos.
FAS lucía mejor en esta parte. Mientras que Águila tardó en reaccionar, llegó menos y fue más por las individualidades de Ricardo Villatoro, que por juego de conjunto.
El partido se cerró, vino a menos y pareció que ambos se conformaban con el empate, aunque los santanecos terminaron sosteniendo la pelota, y Águila, con uno menos por la expulsión de Ronald Rodríguez (90+4′) por una dura falta sobre Medrano, pedía la hora para llevarse un punto a San Miguel.
Internacionales -deportes
El Barcelona golea al Girona y mantiene la ventaja en el liderato

Al Barcelona le costó ganar un partido que jugó de forma fantástica, pero en el fútbol muchas veces los méritos van por un lado y la contundencia por otro. En parte, porque los porteros están para algo, y Gazzaniga se hizo enorme para mantener al Girona vivo. Tuvo que ser una jugada extraña la que pudiera con el guardameta por primera vez, una falta lateral lanzada por Lamine Yamal. La pelota tocó en su compañero Krejci. Le dio en la mano y desvió completamente la trayectoria. También le quitó la velocidad y se fue a la red despacito, como regodeándose, ante la mirada impotente de Gazzaniga, que había iniciado ya el movimiento para el otro lado. Era imposible para él. Las casi imposibles, si las paró, especialmente un cabezazo de Araujo cruzado. Respondió con una estirada extraordinaria, llegando a despejar el balón con la punta de los dedos. También detuvo un mano a mano con Lewandowski.
La hiperactividad del portero era consecuencia de lo que estaba sucediendo en el campo. El Girona ganó al Barcelona el año pasado por un motivo muy sencillo: fue mejor , consiguió hacerle daño y quitarle la pelota a ratos. Esta vez el esférico sólo tuvo un dueño. En la primera parte un tiro de Tsygankov alto fue la única vez que los visitantes pisaron el área de Szczesny. Lo demás fue defender y defender, porque cuando querían salir, siempre perdían el balón a mitad de camino. La presión azulgrana se activaba rápido y agobiando a los defensas del Girona, que tenían que buscar una solución improvisada que solía ser una pérdida. Eric García, en su partido cien como barcelonista, estuvo extraordinario para rebañar todas esas pelotas y que el ataque azulgrana volviera a empezar. Si el jueves pasado fue central, esta vez ocupó el puesto de mediocentro y lo hizo tan bien que no fue el sustituido cuando entró al campo De Jong. Alteró mucho Flick su equipo habitual, ahora que ha llegado el momento de presumir de plantilla por la acumulación de partidos, pero los que no descansan son Pedri y Lamine. El centrocampista estuvo de nuevo imperial y el extremo es un peligro constante. Casi cierra el partido con un gol de bandera: la pelota llegó a tocar dos veces en el palo, al larguero y al poste, pero se fue para afuera. Cuando consiga mejorar en la toma de decisiones, no sabe dónde va a llegar porque cada vez que toca la pelota saltan las alarmas en el rival.
Ese tiro de Lamine llegó cuando ya estaban relajados los azulgrana. Habían pasado un mal rato precisamente porque en el fútbol los méritos y la contundencia no van de la mano. El primer tiro a puerta del Girona fue a la cesta. Araujo arriesgó con un pase y Blind se la ganó a Lewandowski. Estaba descolocado el Barcelona y el central encontró el pase filtrado para Danjuma, que resolvió con un tiro cruzado. El gol pareció animar a los chicos de Míchel, que empezaron a pisar más campo contrario. Iñigo Martínez estuvo muy sobrio en esos momentos, y uno de sus despejes fue reconocido por Szczesny con un beso en la cabeza de agradecimiento. El Barça se desordenó un pelo, pero no dejó de atacar y se llevó el triunfo gracias al oportunismo de Lewandowski, que remató de forma acrobática en el área pequeña, ante la indecisión de Krejci y Gazzaniga.
El Pichichi de LaLiga repitió al culminar una contra perfectamente llevada por De Jong, y el partido acabó ahí. Los últimos diez minutos se le hicieron eternos al Girona, que sólo encajó un tanto más, el habitual de Ferran Torres, pero pudieron ser otro par. Acabó el Barça goleando un partido que había empezado con una acción extraña por poco habitual: una falta a Fermín que era dentro, pero al revisarla el colegiado en la pantalla, consideró que era el azulgrana el que cometió la infracción, cuando jugadores y afición locales ya se relamían pensando que se iba a pitar penalti.
El líder mantiene los tres puntos de ventaja con el Real Madrid en Liga y ya mira a la batalla de Copa contra el Atlético.