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Juicio de Dani Alves podría llevarse a cabo este mismo año
La situación que enfrenta el futbolista brasileño Dani Alves por presuntamente haber abusado sexualmente de una mujer de 23 años en la discoteca Sutton de la ciudad de Barcelona se ha convertido en uno de los sucesos más polémicos de los últimos años, especialmente por las declaraciones realizadas por el jugador que cambian constantemente.
Alves permanece en prisión preventiva desde hace un mes en la cárcel Brians II, luego que la Audiencia de Barcelona desestimó el recurso de apelación presentado por la defensa del jugador para quedar en libertad condicional.
Ahora se conocieron nuevos detalles sobre el juicio, ya que El Mundo señaló que se espera que el juicio contra Dani Alves se celebre formalmente este mismo año; dicha decisión se debe a que la propia Audiencia de Barcelona y la Fiscalía determinaron que la investigación se encuentra en su etapa final.
“A todo lo argumentado debemos añadir que la instrucción está prácticamente finalizada cuando ha transcurrido un mes desde la detención del señor Alves. Desde que le arrestaron se practicaron numerosas declaraciones”, detalló la Audiencia de Barcelona.
“Por tanto, es previsible -y deseable- que en un corto período de tiempo la instrucción esté completada y concluido el sumario por lo que la prisión provisional puede mantenerse durante un lapso temporal razonable, sin alcanzar los máximos legalmente previstos”, añadieron.
De acuerdo con El Mundo, todavía quedan por aportar a la investigación informes psicológicos de la víctima y fijar qué tanto le afectó la agresión sexual por parte de Dani Alves.
En caso de ser declarado culpable, el artículo 179 del Código Penal de España estipula que una agresión sexual con penetración tiene una pena que parte desde los cuatro hasta los 12 años de prisión. Sin embargo, a las acusaciones se les suma un presunto abuso de autoridad, lo que eleva la pena de entre 8 a 10 años.
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Real Madrid sufre un nuevo golpe: Pierde ante el Getafe en el Bernabéu
Un golazo de volea desde fuera del área del uruguayo, Martín Satriano, bastó al Getafe para vencer 1-0 este lunes el Real Madrid en el Estadio Santiago Bernabéu.
La derrota, en la 26ª fecha de LaLiga, supone un paso atrás del conjunto blanco en su objetivo de lograr el título.
El equipo de Álvaro Arbeloa sigue en segunda posición, pero tras dos derrotas en las dos últimas fechas ve al Barcelona a cuatro puntos cuando quedan doce jornadas para el final.
Corría el minuto 39 de partido cuando del delantero nacido en Montevideo enganchó desde fuera del área una volea limpia con la diestra, que hizo estéril la estirada del arquero Thibaut Courtois. El balón le llegó de un despeje dividido de cabeza entre Tchouaméni y el también uruguayo Arambarri.
Aunque quedaba mucho partido por delante, y pese a que el Real Madrid gozó de claras ocasiones en el segundo tiempo, sobre todo sendos remates de cabeza de Rüdiguer y de Rodrygo, el Getafe (11º) demostró su fama justificada de equipo correoso al que cuesta hacerle un gol cuando se cierra atrás.
Con Kylian Mbappé en París para tratarse un esguince de rodilla, el Madrid salió de inicio con Gonzalo García en ataque junto a la estrella brasileña Vinícius Júnior, que desaprovechó un mano a mano ante el arquero visitante David Soria en el primer tiempo.
En el tiempo añadido, el Real Madrid perdió por roja directa al volante argentino Franco Mastantuono por presuntamente haberse dirigido en términos incorrectos al árbitro. Un minuto después fue el delantero del Getafe Adrián Liso el que tomó el camino de los vestuarios por doble amarilla, la segunda por alejar el balón después de que el árbitro cortase el juego.
El Real Madrid no transmite buenas sensaciones a ocho días de recibir también en el Bernabéu al Manchester City en octavos de Champions. El plantel se fue entre pifias del Bernabéu.
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Estados Unidos bajo tensión a tres meses del inicio del Mundial
Retórica antimigrantes agresiva, divisiones políticas y tensiones con sus aliados. A tres meses del inicio del Mundial de fútbol, la imagen de Estados Unidos quedó empañada para los millones de aficionados esperados en el país, a pesar del éxito de la venta de entradas, que augura estadios llenos.
La promesa era atractiva. Por primera vez, un Mundial XXL, con 48 equipos y 104 partidos, se celebra en Estados Unidos, Canadá y México, tres países fronterizos con relaciones estrechas desde hace más de 30 años.
Pero el presidente estadounidense, Donald Trump, cuyo territorio albergará la mayoría de juegos, lo ha complicado todo desde su regreso a la Casa Blanca el año pasado.
En ese tiempo, lanzó una guerra de aranceles contra el mundo entero, incluidos sus vecinos; aseguró que Canadá debería convertirse en el 51º estado de su país y amenazó con intervenir militarmente si México no reforzaba la lucha contra el narcotráfico.
La relación de Washington con sus históricos aliados europeos no es mucho mejor.
El Viejo Continente ha sufrido las ambiciones de Trump sobre Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, y sus cambios de parecer sobre Ucrania.
En Oriente Medio, acaba de lanzar junto con Israel una serie de ataques contra Irán que hace ahora hipotética la llegada de la selección iraní, pese a que está clasificada.
Y en América Latina y África, pocos países tienen los favores de la Casa Blanca, que ha restringido mucho su política migratoria.
A mediados de enero, Estados Unidos anunció la suspensión de los visados de inmigrantes de 75 países, en el marco de la lucha contra la inmigración irregular. Cuatro de las naciones afectadas participarán en el Mundial: Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil.
Según Washington, esta medida no afecta a los visados de turismo y, por tanto, a quienes compren billetes para el torneo. El gobierno de Trump y la FIFA pusieron en marcha un procedimiento acelerado para que los aficionados obtengan citas en consulados estadounidenses, pero nada garantiza que consigan una visa a tiempo.
La administración planteó además una propuesta que obligaría a los solicitantes de visado a entregar cinco años de historial en redes sociales, una medida que podría añadir una nueva capa de incertidumbre para miles de hinchas.
Según Minky Worden, directora de Iniciativas Globales de la oenegé Human Rights Watch, «la FIFA no puede garantizar que ningún turista esté seguro en Estados Unidos a menos que obtenga garantías de la administración Trump de que la gente no será arrestada, detenida y deportada durante su visita».
A 100 días del pistoletazo de salida, el discurso de Trump divide al gigante americano más que en ningún otro momento desde la posguerra.
En diciembre y enero, la policía migratoria (ICE) llevó a cabo una operación en Minneapolis para detener a extranjeros en situación irregular. Las detenciones, a veces brutales, provocaron protestas en las que murieron dos manifestantes estadounidenses a manos de agentes federales.
El miedo al ICE, acusado de actuar contra personas afro o con acento hispano, aunque estén en regla, podría pesar sobre los planes de numerosos aficionados.
«Ya no es exacto decir que el mundo es bienvenido en este Mundial», asegura Worden. Los hinchas «compraron una entrada a una gran fiesta para celebrar a su selección. ¿Se van a sentir seguros o divertidos si tienen que llevar el pasaporte a este evento?».
«Corremos el riesgo de no vivir la fiesta del fútbol. No hay que poner demasiadas trabas que hagan que la gente no se suelte», opina el presidente del comité oficial de aficionados marfileños, Julien Adonis Kouadio.
Tim Elcombe, profesor de la universidad canadiense Wilfrid Laurier especializado en la relación entre deporte, política y asuntos internacionales, considera que Estados Unidos está actuando de forma distinta a Rusia en 2018 o Catar en 2022, que trataron de presentarse como lugares muy acogedores y normales.
Pero al gobierno estadounidense «no le preocupa lo que opinan las demás naciones», dice. «No hace ‘sportswashing’ (utilizar el deporte para lavar su imagen). Está usando el torneo como herramienta para demostrar el poder y el excepcionalismo estadounidense».
Aunque Washington promete una competición bajo estrictas medidas de seguridad, las preocupaciones se centran ahora en México, donde la muerte del líder de uno de los principales cárteles en una operación militar desató una ola de violencia en varias regiones.
La situación ha afectado especialmente a zonas turísticas y a Guadalajara (oeste), sede de cuatro partidos.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo a la AFP, no obstante, estar «muy tranquilo» respecto a los encuentros en México, y la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, aseguró que no había «ningún riesgo» para los aficionados.
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Catar suspende todas las competiciones deportivas y deja en el aire la Finalissima
La Federación Catarí de Futbol (QFA) anunció este domingo la suspensión de todas las competiciones que organiza, como consecuencia del conflicto en Oriente Medio, sin precisar si la Finalissima entre Argentina y España se mantiene para la fecha prevista del 27 de marzo.




