Internacionales
López Obrador llegó a la Casa Blanca con demandas migratorias bajo el brazo, Biden le pide paciencia
El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pidió paciencia ante la demanda de su homólogo mexicano, Andrés Manuel López Obrador, para que entregue más visas de trabajo para mexicanos y centroamericanos, y regularice a los millones de indocumentados del país.
“No sugiero que no tengamos problemas, porque sí los tenemos. Pero tienen solución”, dijo el líder demócrata al iniciar la reunión con López Obrador en el Despacho Oval de la Casa Blanca, el segundo encuentro en persona que mantienen ambos mandatarios.
Posteriormente, en un comunicado conjunto, explicaron que crearán un grupo de trabajo sobre migración laboral, pero no anunciaron ningún acuerdo concreto en cuanto a números de visas.
En un discurso inusualmente largo para este tipo de encuentros, de cerca de media hora, López Obrador pidió a Biden emular el programa del expresidente Franklin Delano Roosevelt (1933-1945) por el que en esa época se contrataron a miles de agricultores mexicanos en EE.UU.
López Obrador consideró que a Estados Unidos le vuelve a faltar mano de obra, por lo que propuso a Biden “permitir la llegada a Estados Unidos de obreros, técnicos y profesionales de las distintas disciplinas, mexicanos y centroamericanos, con visas de trabajo temporales”.
Además, urgió a Biden que cumpla con su promesa de impulsar una reforma migratoria que regularice a los cerca de 11 millones de indocumentados en el país, y que está encallada en el Congreso.
“Lo digo de manera sincera y más respetuosa. Es indispensable para nosotros regularizar y dar certeza a los migrantes que durante años han vivido y trabajado de manera muy honesta y también están contribuyendo al desarrollo de esta gran nación”, dijo.
Por su parte, Biden reivindicó que su Administración “está liderando el camino para crear oportunidades de vías legales” para los migrantes y recordó que el año pasado emitió la cifra “récord” de 300.000 visados para trabajadores mexicanos en empleos no agrícolas.
Además, se comprometió a “duplicar” las visas temporales para centroamericanos en el próximo año fiscal, ya que este tipo de medidas ayudan a la economía y frenan la migración irregular, dijo.
Pero también puso énfasis en la necesidad de fortalecer la frontera y combatir las redes de tráfico de personas que hay detrás de tragedias como la de San Antonio.
En ese sentido, recordó que su Administración ha destinado 3.400 millones de dólares en mejorar la infraestructura de los cruces fronterizos como el de San Ysidro, el más transitado del mundo.
Mientras López Obrador le sugirió resolver los problemas a través de la “transformación” y no del “conservadurismo”, Biden tiró la pelota en el tejado de los republicanos, a los que acusó de estar en posturas “extremistas”.
Sobre el encuentro planeó la acuciante inflación, que en México alcanzó una tasa del 7,99 % en junio, su nivel más alto en 21 años, y en Estados Unidos fue de 8,6 % en mayo, la más elevada de los últimos 40 años.
Ante ello, López Obrador propuso un plan para ampliar el abastecimiento de gasolina en Estados Unidos y poner a disposición de ese país 1.000 kilómetros de gaseoductos mexicanos.
También pidió suspender algunos aranceles que siguen vigentes a pesar del nuevo tratado de libre comercio entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), y llevar a cabo un plan conjunto de inversión pública y privada que evite importar productos de otros países, como China.
Biden se comprometió a estudiar dichas propuestas.
Fue la primera vez que ambos líderes se vieron las caras tras el desplante de López Obrador a la Cumbre de las Américas celebrada en junio en Los Ángeles, a la que no acudió en protesta por la decisión de Estados Unidos de excluir del evento a Cuba, Venezuela y Nicaragua.
López Obrador expresa más abiertamente sus críticas hacia Estados Unidos que cuando Donald Trump (2017-2021) estaba en el poder. Apenas la semana pasada pidió “desmontar la Estatua de la Libertad” si el fundador de Wikileaks, Julian Assange, es extraditado y condenado en Estados Unidos.
Sin embargo, ambos mandatarios se esforzaron en demostrar sintonía e incluso Biden señaló que “a pesar de los titulares exagerados” de la prensa, su relación es “fuerte y productiva”.
López Obrador llegó el lunes en un vuelo comercial a Washington, y se hospedó en un céntrico hotel de la capital estadounidense, donde decenas de mexicanos se concentraron para darle la bienvenida.
Antes de verse con Biden, desayunó con la vicepresidenta, Kamala Harris, encargada del tema migratorio, y por la tarde visitó los memoriales de Franklin Delano Roosevelt (1933-1945) y de Martin Luher King, y mañana, miércoles, tiene prevista una reunión con empresarios antes de regresar a México.
Internacionales
Líbano acusa a Israel de crímenes de guerra
El presidente y el primer ministro de Líbano acusaron a Israel de haber cometido un crimen de guerra tras el bombardeo que acabó con la vida de una periodista libanesa en el sur del país.
Los equipos de rescate y el medio con el que colaboraba confirmaron el miércoles el fallecimiento de Amal Jalil, una reportera de 42 años que trabajaba para el diario libanés Al Akhbar.
La agencia de defensa civil informó de que Jalil murió en un ataque contra una vivienda en la aldea de Al Tiri.
«Israel ataca deliberadamente a los periodistas para ocultar la verdad sobre sus crímenes contra Líbano», afirmó el presidente libanés, Joseph Aoun, en un comunicado en el que denunciaba «crímenes de guerra».
Un portavoz del ejército israelí declaró a AFP que «el incidente aún está bajo revisión».
Desde el viernes está en vigor en Líbano un alto al fuego de diez días en la guerra entre Israel y el movimiento proiraní Hezbolá, que ha dejado más de 2,400 muertos en territorio libanés.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, declaró ayer que prevé reunirse con los líderes de Israel y Líbano en las próximas dos semanas, y expresó su esperanza de lograr un acuerdo de paz permanente este mismo año.
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UE aprueba un préstamo de $105,000 millones a Ucrania
La UE aprobó finalmente un préstamo de 90,000 millones de euros ($105,000 millones) para Ucrania, que estuvo meses bloqueado por el veto de Hungría y que el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha celebrado este jueves con los dirigentes del bloque en una cumbre europea en Chipre.
Los europeos también aprobaron un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, el vigésimo desde la invasión de la exrepública soviética en febrero de 2022, dirigidas al sector bancario ruso y que añaden nuevas restricciones a las exportaciones de petróleo, cuyos ingresos financian gran parte de su guerra contra Ucrania.
«Llegamos a Chipre con buenas noticias», declaró la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen. «Mientras Rusia redobla su agresividad», Europa refuerza su apoyo a Ucrania y su «presión sobre la economía de guerra rusa».
El levantamiento del veto de Hungría, tras meses de bloqueo, permitirá que la Comisión Europea abone un primer tramo de este préstamo adoptado en diciembre.
El consenso también fue allanado después de que Eslovaquia retirara sus objeciones, luego de que Ucrania reanudara el flujo de petróleo ruso hacia Europa por el oleoducto Druzhba, que había sufrido daños.
«Se ha desbloqueado el punto muerto», dijo en X la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas. «La economía de guerra de Rusia está bajo una presión creciente, mientras que Ucrania cuenta con un apoyo fundamental», añadió.
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, que se reunirá en Chipre con los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, celebró la aprobación del préstamo europeo. Este «reforzará nuestro ejército, hará que Ucrania sea más resiliente y nos permitirá cumplir con nuestras obligaciones sociales para con los ucranianos», afirmó en un mensaje publicado en Facebook.
Internacionales
Quitar las minas del estrecho de Ormuz tomaría medio año
Retirar las minas en el estrecho de Ormuz podría llevar medio año, lo cual tendría un impacto en el precio de los hidrocarburos a nivel mundial, consideró el Pentágono durante una exposición clasificada en el Congreso estadounidense, según informó The Washington Post.
El estrecho de Ormuz ha estado prácticamente cerrado desde que estalló la guerra el 28 de febrero, desencadenada por los bombardeos de Estados Unidos e Israel contra Irán. Por esa vía solía transitar un 20 % de los hidrocarburos que se consumen en todo el mundo.
The Washington Post cita a tres responsables anónimos según los cuales «los parlamentarios fueron informados de que Irán podría haber puesto 20 minas o más en el estrecho de Ormuz y en los alrededores».
Peajes. Irán también aseguró que ha recibido los primeros ingresos procedentes de los peajes que impuso en el estratégico estrecho de Ormuz. Foto: AFP
Según la presentación de un responsable de Defensa, «algunas fueron colocadas en el agua, a distancia, gracias a tecnología GPS» y esto complica su detección. Otras las habrían emplazado mediante «embarcaciones pequeñas».
«Un cierre de seis meses del estrecho de Ormuz es una imposibilidad y algo completamente inaceptable», dijo un portavoz del Pentágono, Sean Parnell, en un comunicado enviado a la AFP en el que desmentía la noticia.
Parnell señaló que la noticia se basa en una «sesión informativa clasificada, a puerta cerrada» y que mucha de la información es «falsa».
Los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán, advirtieron a mediados de abril acerca de una «zona peligrosa» de 1,400 km² donde podría haber minas.
La semana pasada, el presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Teherán «con la ayuda de Estados Unidos, [había] retirado o [estaba] retirando todas las minas marinas». Pero la república islámica no lo confirmó.
Según Teherán, los buques deben ser autorizados para salir o entrar en el Golfo a través de esa vía, mientras que Estados Unidos mantiene un bloqueo de los puertos iraníes desde el 13 de abril.
Peligro. Equipos de Estados Unidos están ayudando a desminar el estrecho de Ormuz. Foto: AFP
Vecinos son más afectados
El bloqueo naval de Estados Unidos a Irán debería ralentizar la producción petrolera del país en las próximas semanas, pero es prematuro predecir un colapso económico, estiman diversos analistas.
La apuesta de Washington de bloquear a Irán podría no dar sus frutos, al menos a corto plazo.
«Si el bloqueo dura más de dos o tres meses, puede causar más daños» a Irán, subraya Saeed Laylaz, analista económico y profesor en la Universidad Shahid Beheshti de Teherán. Pero los «causados a los países del sur del golfo Pérsico serán sin duda más importantes».
El tiempo del que dispone Teherán antes de alcanzar su límite de almacenamiento se mide en «semanas más que en días», estima, sin embargo, Jamie Ingram, redactor jefe del Middle East Economic Survey (MEES), aunque es probable que Irán «reduzca ligeramente su producción antes de llegar a ese punto».
Arne Lohmann Rasmussen, analista jefe de Global Risk Management, considera por su parte que el país «alcanzará sus límites de almacenamiento en aproximadamente un mes, pero ya podría verse obligado a reducir parte de su producción petrolera en dos semanas».





