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El VAR de nuevo ayuda al Real Madrid e impide la venganza de Lopetegui

El Real Madrid se impuso al Sevilla en el Santiago Bernabéu (2-1) en la vigésima jornada, primera de la segunda vuelta de LaLiga Santander 2019 – 2020, en un encuentro en el que volvió a ser decisivo el VAR para acabar favoreciendo un día más los intereses blancos.
Después del pasillo de inicio realizado por el Sevilla al campeón de la Supercopa de España, se cambiaron las tornas en el primer tiempo. El Real Madrid apenas apareció en el área visitante, evidenciando de nuevo su preocupante falta de gol, con unos desaparecidos Jovic y Rodrygo ante la ausencia del imprescindible Benzema, sin recuperarse del todo de sus molestias musculares. Bale es un caso aparte, apartado por Zidane por decisión técnica.
El Madrid de las ausencias, hasta ocho con la de su capitán Sergio Ramos por lesión y la de su revelación Fede Valverde por sanción como las más notables y necesarias para el equipo blanco, no chutó a puerta en toda la primera parte, salvo en un disparo desde la frontal ajustado de Casemiro que se perdió alto. Nada más para aspirar al menos a un liderato en solitario temporal.
EL ESCÁNDALO HABITUAL DEL VAR
Un saque de esquina habitualmente bien botado por Banega y un impecable cabezazo de De Jong. Minuto 29, 0-1 y ventaja merecida del Sevilla, que rompía momentáneamente su racha negativa de doce derrotas consecutivas. Pero llegó el VAR y el momento de Martínez Munuera.
Incomprensiblemente el colegiado valenciano anuló un tanto de bella factura inventándose una supuesta falta de Gudelj a Militao, sustituto de Sergio Ramos. El brasileño chocó con el serbio en una obstrucción reglamentaria dentro del área que no quiso ver el árbitro, quien, apoyado por el VAR, anuló el 0-1. El VAR volvió a beneficiar al Madrid por enésima ocasión, decantando además el encuentro en un instante decisivo a su favor. Otro escándalo.
EL GIRO DE CASEMIRO
Segunda parte y otro encuentro completamente distinto. Al Madrid nunca hay que matarlo antes de hora y todo lo poco que se exhibió antes del descanso, se revirtió en la reanudación. Tan típico como ocurre en sus partidos, Casemiro dio el giro de la situación con dos golazos de alto nivel. Si en la primera parte ya fue el único que existió en el ataque blanco, lo bordó en la segunda con el 1-0 en su primera aproximación al marco de Vaclik, levantando suavemente el balón ante la salida del meta checo, después de un impresionante asistencia de talón de Jovic, su mejor destello de calidad casi desde su llegada.
No había transcurrido ni un cuarto de hora y los blancos tomaban el mando. Zidane, además, realizó el doble cambio esperado en punta de ataque: Vinicius y Benzema por Rodrygo y Jovic. Todo parecía encarrilado ahora para los locales, alejando la venganza de Julen.
VAR Y CASEMIRO (2)
La reacción sevillista, sin embargo, llegó enseguida. De nuevo De Jong, en jugada individual y con un tiro cruzado entrando en el área, en el minuto 64, devolvía el equilibrio inicial: 1-1. Claro que no contaba de nuevo con Martínez Munuera y el VAR. Se volvió a producir el síntoma máximo del fútbol moderno: gol, VAR y suspense. En esta ocasión, no obstante, el árbitro no se atrevió a anular un tanto más discutido que el primero no señalado del Sevilla por una supuesta mano involuntaria del exazulgrana Munir.
Pero la alegría del grupo de Lopetegui solo duró cinco minutos. Los que necesitó un inspirado Casemiro para poner otra vez por delante al Madrid, incombustible en garra y energía en el segundo tiempo. El mediocentro brasileño anotó su tercer gol en LaLiga, con un perfecto testarazo a centro medido de un inexistente hasta entonces Lucas Vázquez, que regresaba al once titular dos meses después.
Y poco más. En el tramo final, Navas, el último sevillista que ganó en el Bernabéu, lo intentó, al igual que al límite el debutante En-Nesiry con un disparo cruzado, pero el Madrid supo defender bien su escasa renta, con un incisivo pero inefectivo Vinicius, sin necesitar a un apático Benzema. Los blancos, líderes en solitario, a la espera del estreno de mañana del Barça de Quique Setién ante el Granada en el Camp Nou. Otro año será para Julen, aunque la venganza de Lopetegui se quedó a un paso por culpa de Martínez Munuera y su VAR particular.
Nacionales -deportes
Turba Roja detenida por atacar a pedradas a bus del Águila

Aficionados de C.D. FAS agredieron el autobús en el que se trasladaban los jugadores de C.D. Águila luego del Clásico Nacional 266.
De acuerdo con la información, los aficionados de fas tiararon piedras y objetos que dañaron el vidrio del bus del equipo emplumado.
Según informó C.D. Águila los objetos lanzados estuvieron a punto de impactar a los jugadores Tereso Benítez y Santos Ortiz.
La Policía Nacional Civil (PNC) ha detenido a varios miembros de la Turba Roja quienes serían los responsables del ataque.
Nacionales -deportes
FAS y Águila se dieron la mano al empatar 1-1 en el Óscar Quiteño

FAS y Águila no pasaron del empate a uno en el clásico nacional 266, igualdad que agradecieron Firpo y Alianza, quienes ahora comparten el primer lugar de la clasificación. Los emplumados se mantendrán terceros y los tigrillos quintos en la tabla, al cierre de la jornada 15 del torneo Clausura 2025.
Algunos ingredientes especiales que tuvo este duelo fueron la presencia del técnico de la Selecta, Hernán Darío «el Bolillo» Gómez, y el extécnico de Alianza, FAS y Metapán, Jorge «Zarco» Rodríguez. También el mensaje de la Turba Roja en una pancarta: un balón crucificado, al que una lanza lo atraviesa y sale dinero.
El partido tuvo una gran intensidad desde los primeros minutos. David Caneda, timonel de FAS, y Daniel Messina, estratega emplumado, utilizaron el mismo esquema, un 4-2-3-1, con mucho desborde por las bandas y bastante participación de los medias puntas para impulso de los equipos hacia adelante.
Águila fue el primero en generar peligro, con un cabezazo de Gregori Díaz que Kevin Carabantes rechazó (3′). Pero fue FAS quien abrió el marcador, en su primera aproximación a los siete minutos, gracias a una combinación entre Kevin Santamaría, Édgar Medrano y Rafael Tejada, quien terminó definiendo con un remate cruzado.
Tras el gol, los emplumados ganaron fuerza y poco a poco ganaron llegadas, hasta que consiguieron empatar en un tiro de esquina que cabeceó Ronald Rodríguez en el punto de penalti (26′).
Los migueleños tuvieron una más, con otra centralización que Santos Ortiz, de cabeza, no pudo vencer a Carabantes, quien rechazó (35′).
El descanso llegó y fue bueno para solo para los árbitros, quienes se fueron entre reclamos de los jugadores de los dos equipos y el abucheo de los aficionados.
Para el segundo tiempo, Caneda realizó cambios en su equipo y logró el objetivo de ser más ofensivo, exigiendo en dos oportunidades a Benji Villalobos.
FAS lucía mejor en esta parte. Mientras que Águila tardó en reaccionar, llegó menos y fue más por las individualidades de Ricardo Villatoro, que por juego de conjunto.
El partido se cerró, vino a menos y pareció que ambos se conformaban con el empate, aunque los santanecos terminaron sosteniendo la pelota, y Águila, con uno menos por la expulsión de Ronald Rodríguez (90+4′) por una dura falta sobre Medrano, pedía la hora para llevarse un punto a San Miguel.
Internacionales -deportes
El Barcelona golea al Girona y mantiene la ventaja en el liderato

Al Barcelona le costó ganar un partido que jugó de forma fantástica, pero en el fútbol muchas veces los méritos van por un lado y la contundencia por otro. En parte, porque los porteros están para algo, y Gazzaniga se hizo enorme para mantener al Girona vivo. Tuvo que ser una jugada extraña la que pudiera con el guardameta por primera vez, una falta lateral lanzada por Lamine Yamal. La pelota tocó en su compañero Krejci. Le dio en la mano y desvió completamente la trayectoria. También le quitó la velocidad y se fue a la red despacito, como regodeándose, ante la mirada impotente de Gazzaniga, que había iniciado ya el movimiento para el otro lado. Era imposible para él. Las casi imposibles, si las paró, especialmente un cabezazo de Araujo cruzado. Respondió con una estirada extraordinaria, llegando a despejar el balón con la punta de los dedos. También detuvo un mano a mano con Lewandowski.
La hiperactividad del portero era consecuencia de lo que estaba sucediendo en el campo. El Girona ganó al Barcelona el año pasado por un motivo muy sencillo: fue mejor , consiguió hacerle daño y quitarle la pelota a ratos. Esta vez el esférico sólo tuvo un dueño. En la primera parte un tiro de Tsygankov alto fue la única vez que los visitantes pisaron el área de Szczesny. Lo demás fue defender y defender, porque cuando querían salir, siempre perdían el balón a mitad de camino. La presión azulgrana se activaba rápido y agobiando a los defensas del Girona, que tenían que buscar una solución improvisada que solía ser una pérdida. Eric García, en su partido cien como barcelonista, estuvo extraordinario para rebañar todas esas pelotas y que el ataque azulgrana volviera a empezar. Si el jueves pasado fue central, esta vez ocupó el puesto de mediocentro y lo hizo tan bien que no fue el sustituido cuando entró al campo De Jong. Alteró mucho Flick su equipo habitual, ahora que ha llegado el momento de presumir de plantilla por la acumulación de partidos, pero los que no descansan son Pedri y Lamine. El centrocampista estuvo de nuevo imperial y el extremo es un peligro constante. Casi cierra el partido con un gol de bandera: la pelota llegó a tocar dos veces en el palo, al larguero y al poste, pero se fue para afuera. Cuando consiga mejorar en la toma de decisiones, no sabe dónde va a llegar porque cada vez que toca la pelota saltan las alarmas en el rival.
Ese tiro de Lamine llegó cuando ya estaban relajados los azulgrana. Habían pasado un mal rato precisamente porque en el fútbol los méritos y la contundencia no van de la mano. El primer tiro a puerta del Girona fue a la cesta. Araujo arriesgó con un pase y Blind se la ganó a Lewandowski. Estaba descolocado el Barcelona y el central encontró el pase filtrado para Danjuma, que resolvió con un tiro cruzado. El gol pareció animar a los chicos de Míchel, que empezaron a pisar más campo contrario. Iñigo Martínez estuvo muy sobrio en esos momentos, y uno de sus despejes fue reconocido por Szczesny con un beso en la cabeza de agradecimiento. El Barça se desordenó un pelo, pero no dejó de atacar y se llevó el triunfo gracias al oportunismo de Lewandowski, que remató de forma acrobática en el área pequeña, ante la indecisión de Krejci y Gazzaniga.
El Pichichi de LaLiga repitió al culminar una contra perfectamente llevada por De Jong, y el partido acabó ahí. Los últimos diez minutos se le hicieron eternos al Girona, que sólo encajó un tanto más, el habitual de Ferran Torres, pero pudieron ser otro par. Acabó el Barça goleando un partido que había empezado con una acción extraña por poco habitual: una falta a Fermín que era dentro, pero al revisarla el colegiado en la pantalla, consideró que era el azulgrana el que cometió la infracción, cuando jugadores y afición locales ya se relamían pensando que se iba a pitar penalti.
El líder mantiene los tres puntos de ventaja con el Real Madrid en Liga y ya mira a la batalla de Copa contra el Atlético.