Política
Asamblea Legislativa tendrá cambios de infraestructura y en área administrativa
El coordinador del grupo parlamentario de Nuevas Ideas, Christian Guevara, anunció ayer que habrá una restructuración física y administrativa de la Asamblea Legislativa a partir de la próxima legislatura, que iniciará funciones el 1.º de mayo y que tendrá una configuración de 60 diputados, de los cuales 54 pertenecen a la bancada cian.
Los cambios estructurales incluyen el retiro del Salón Azul de 24 de las 84 curules que hay actualmente, es decir, solo quedarán 60, atendiendo a las reformas que aprobaron los diputados el año pasado para disminuir la cantidad de escaños que se eligen por las 14 circunscripciones del país, y con base en la cantidad de legisladores electos el 4 de febrero pasado.
«Vamos a tener algo diferente. Nosotros hemos visto modelos más modernos, como el parlamento brasileño, el parlamento alemán. Hemos buscado modelos así, más modernos», explicó el jefe de la bancada cian en la entrevista Frente a Frente, sin dar más detalles de los cambios infraestructurales.
Actualmente, las 84 curules del Salón Azul están divididas en dos bloques y separadas por un pasillo de unos cuatro metros de ancho que inicia en la entrada y finaliza frente a la mesa y sillas donde está instalada la junta directiva del congreso. A causa de las modificaciones en la infraestructura, la próxima sesión plenaria —programada para el 4 de abril— será celebrada en uno de los salones del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En el componente administrativo se espera —según el jefe de la bancada de Nuevas Ideas— una reducción de la cantidad de comisiones permanentes, de las cuales actualmente son 20, entre las cuales están política, hacienda y especial del presupuesto, reformas electorales y constitucionales, salud, relaciones exteriores, seguridad pública y combate a la narcoactividad, justicia y derechos humanos, financiera y economía.
«Solo fíjate en la cantidad de comisiones que habían sido creadas. Vamos a replantear el número de las comisiones. Hay que irnos adaptando a la modernidad. El congreso costarricense para mí tiene un mejor manejo de las comisiones. Se va a analizar ese tema de reducir las comisiones», reiteró Guevara, quien preside la comisión de hacienda y especial del presupuesto.
La idea, según el legislador, es eliminar el esquema de repartos y beneficios que tenían los directivos de las comisiones en las anteriores legislaturas.
«Antes, cuando eras presidente de una comisión o secretario, tenías carros, viáticos extras, celulares [pagados con fondos públicos]», cuestionó el legislador cian. Siempre en el tema administrativo, Guevara adelantó que Ernesto Castro, diputado de Nuevas Ideas, continuará como presidente de la Asamblea Legislativa para el trienio 2024-2027.
Su primera gestión la inició el 1.º de mayo de 2021 al ser electo en el cargo por los diputados cian y de los partidos aliados, y lo concluirá el próximo 30 de abril. Agregó que desconoce si será reelecto como el jefe de la bancada cian, lo que será decidido por la dirigencia del partido y diputados, y explicó que los cambios en la infraestructura y administración del congreso fortalecerán el trabajo de los legisladores a favor de la población.
En ese sentido, anunció que la bancada de Nuevas Ideas se enfocará en trabajar de la mano con el Ejecutivo en temas que dinamicen la economía nacional por medio de la atracción de inversiones.
«El tema económico es más complejo que la seguridad, porque por decreto no podemos decir “vengan ya tantos inversionistas”, es ir paso a paso generando las condiciones para que los inversionistas vengan y que se dinamice nuestra economía», planteó.
Política
VIDEO | Candidata presidencial de ARENA evita hablar del pasado de compañeros vinculados a corrupción
La candidata presidencial de ARENA, Mayteé Iraheta, explicó este martes que no quiere hablar sobre el pasado de sus compañeros vinculados a casos de corrupción.
Según Iraheta, no le corresponde juzgar a sus compañeros como excompañeros del partido tricolor.
ARENA ha estado vinculada con casos relacionados con corrupción y pactos con pandillas. En este último caso, el partido realizó pactos con este tipo de estructuras criminales con el objetivo de obtener votos en las elecciones.
Política
Cemento Panam amplía sus operaciones en Centroamérica con adquisición de planta en El Salvador
La empresa dominicana Cemento Panam, filial del Grupo Estrella, amplió su presencia en Centroamérica con la adquisición de la planta de Cementos Fortaleza ubicada en Acajutla, El Salvador, con una capacidad de producción de 350,000 toneladas de cemento al año.
Con esta operación, Cemento Panam incorpora a El Salvador a los mercados donde mantiene operaciones, junto con República Dominicana y Panamá, país en el que comercializa sus productos bajo la marca Cemento Bayano.
La adquisición contó con el respaldo financiero del Banco Latinoamericano de Comercio Exterior (Bladex), Banco de América Central (BAC) y Global Bank.
La incorporación de la planta salvadoreña permitirá a la compañía ampliar su participación en el mercado de materiales de construcción de Centroamérica y el Caribe, además de fortalecer su plataforma regional de producción de cemento.
Giuseppe Maniscalco, presidente de la División Industrial de Estrella, destacó que la operación permitirá a la empresa continuar con su estrategia de expansión regional desde República Dominicana.
«Ejecutar esta operación en El Salvador representa un paso importante para Cemento Panam», afirmó Maniscalco.
Cemento Panam forma parte del Grupo Estrella y desarrolla actividades relacionadas con la producción y comercialización de cemento, concreto y agregados.
El Grupo Estrella cuenta con 43 años de trayectoria y presencia en 16 países de Centroamérica y el Caribe. Sus operaciones abarcan sectores como construcción, desarrollo inmobiliario, prefabricados de hormigón, acero y materiales de construcción.
Además, el grupo mantiene inversiones en los sectores energético, hospitalario, aeroportuario, ferretero y de medios de comunicación.
Opinet
En El Salvador pasa algo mucho más profundo
Por: Francisco Martínez
El libro que nos comparte Yossi Abadi, es el autorretrato novelado de una nación que tocó fondo, que levantó la cabeza y a lo salvadoreño enfrentó sus quimeras y se atrevió a soñar, y a soñar en grande, construir un gran país.
El relato que Yossi nos cuenta, con toques de realismo mágico, es el testimonio de alguien que vino a este paisito aventurando, por curiosidad, corriendo riesgos, llegó por unos días sin decir a su familia que estaba acá y terminó atrapado, prendado por la resistencia, resiliencia, gallardía, pundonor y bravura libertaria del pueblo salvadoreño.
Es una historia contada desde la mirada humilde y ambiciosa del ciudadano salvadoreño de a pie en su día a día, desde la calle, cuenta aspectos, no públicos, desde los ejecutores de la política del cambio; no ignora la opinión de los detractores del proceso, tanto locales y en particular de los extranjeros; sin ignorar ni falsear la historia inmediata político social del país.
Su escrito asume una verdad social histórica, la guerra civil resultó de las injusticias y desigualdades, le siguió la posguerra que legó un modelo de solución negociada de conflictos celebrado internacionalmente pero sin mantra local; el dolor, las desigualdades, las crisis de vidas se profundizaron, aquel país forjado por la guerra permaneció por la falta de reflexión colectiva sobre los Por Qué de la guerra que fue soportada en una narrativa controlada que evitaba el fondo del asunto y evitaba se mirara a los responsables, mientras las elites restauraban su poder.
Políticos e instituciones, aupados desde fuera por la política de control blando, se casaron con el sacrosanto mito de la democracia funcional, la de lo políticamente correcto, donde la formalidad y las formas lo son todo; no les importó que el país se deslizara en una vorágine sangrienta, optaron por la omisión y la desidia, lo que llevó a la instauración de la república de las pandillas donde la violencia no vestía el humeante verde olivo de los setentas y ochentas sino, que esta vez se vestía de tatuajes, los números y las letras, ese era el pedo, qué onda eh.
Cero Crimen cuenta el proceso de cómo se gestó y ejecutó un cambio, de cómo un líder: Nayib Bukele, con una narrativa esperanzadora y disruptiva ganó gradualmente la confianza ciudadana y democráticamente desplazó el viejo orden para instaurar uno nuevo, un orden de seguridad y desarrollo; relata cómo con una política innovadora de seguridad una startup politic y usando todo el poder del Estado hizo posible para El Salvador pasar de ser la capital mundial del crimen a ser el país más seguro del hemisferio occidental, esa es la experiencia que cuenta Yossi desde un enfoque humano, con la lupa de alguien que viaja por el mundo, desde un ciudadano israelí que conoce la violencia, desde una visión empresarial, en una interrelación activa con salvadoreños acá y por el mundo.
Por las páginas del libro se puede ver que este cambio no se limitó a la guerra contra las pandillas, es una estrategia para desatascar las trampas que tenían atada el potencial de la economía, y ahí en ese escenario Yossi nos habla de cómo la seguridad es después de todo una moneda un resguardo de valor de la inversión, que permite atraer capitales de inversión y abre las puertas al regreso de los que tuvieron que irse, nos presenta un enfoque desenfadado (NO OFICIAL) respecto de los trasfondos de la adopción del Bitcoin como moneda de curso legal y su uso como ancla de la nueva imagen y aviso de la transformación estatal y del renacer de un país.
Yossi destaca que la política del nuevo orden se basa en resultados, no en discursos, sino en acciones no en reuniones, con decisión y celeridad frente a los problemas desde una forma sin manuales ni formalidades, simplemente: hágase.
El libro, es una provocación al estudio critico de El Salvador para comprender el nuevo modelo de gobernanza con liderazgo fuerte y cercano al pueblo, es un relato ameno desde la visión particular de Yossi y su cariño y compromiso con este paisito.
Narra como El Salvador no solo sobrevivió, a la inestabilidad y al caos, sino que, desde esa realidad, asumió que no había más opción que diseñar la nueva arquitectura nacional, una que evite repetir o regresar al pasado, una nación que no sea desangrada por la violencia, una sociedad que se integre y supere las desigualdades, en donde no tengamos que tomar o entender porque alguien toma los fúsiles.

Francisco Martínez




