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El laboratorio que desarrolló la droga contra el coronavirus que da esperanza al mundo dijo cómo será su venta y el costo que tendrá
“¡Emocionado!«. Así describe su estado de ánimo Daniel O’Day, el CEO de Gilead Sciences, el laboratorio que descubrió, producirá y venderá la droga que podría ser el remedio para tratar a los enfermos de COVID-19, la enfermedad producida por el coronavirus SARS-CoV-2. El ejecutivo, que está al frente de la empresa desde 2018, además prometió: “Nos aseguraremos de que el acceso no sea un problema con este medicamento”.
O’Day señaló que el desarrollo de la droga remdesivir le llevó “un viaje de 10 años» a la compañía y que ahora siente una satisfacción enorme porque sirve para combatir una enfermedad que no estaba en los planes de negocios cuando los científicos de la compañía comenzaron a experimentar con ella. ”Este es un día importante para esas personas y para todos nosotros. Estamos emocionados por los pacientes«.
Anthony Fauci, asesor de la Casa Blanca en su lucha contra la pandemia, celebró los resultados positivos que dieron los ensayos contra el coronavirus con el antiviral y afirmó que los datos mostraban “muy buenas noticias” y establecían un nuevo estándar de atención para los pacientes con COVID-19. Fauci narró que le habían notificado que los informes del ensayo mostraban un “claro efecto positivo en la disminución del tiempo de recuperación”, y detalló que el tiempo medio de recuperación de los pacientes que tomaban la droga era de 11 días, comparado con los 15 días del grupo con placebos. O’Day agradeció la ayuda y contribución del funcionario norteamericano: “Tomaron la delantera en esta prueba, a pesar de que trabajamos juntos en ella”.
Daniel O’Day, CEO de Gilead, el laboratorio que produce el remdesivir, la droga que podría ser efectiva para tratar el COVID-19 (Reuters)
En una entrevista concedida a la revista especializada Stat News, O’Day fue consultado respecto al valor que tendrá el tratamiento una vez que sea aprobada definitivamente por la Administración de Drogas y Alimentos de los Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés). “Entendemos la responsabilidad que tenemos como empresa. Esa es exactamente la razón por la cual, al pensar en el mejor enfoque para hacer que este medicamento esté disponible en los primeros días, pensamos que era muy importante moverse con una donación de todo nuestro suministro existente”.
De acuerdo con el ejecutivo, esta donación facilitará el acceso inmediato teniendo en cuenta la emergencia pública en la que se encuentra el planeta. “Facilitará el acceso en reconocimiento de la emergencia de salud pública y el hecho de que aún se estaban desarrollando datos sobre la medicina y los procesos de regulación aún estaban en curso. No queríamos que el acceso se gravara en absoluto al principio, es por eso que hicimos una donación por adelantado de 1,5 millones de dosis”.
“La conclusión es que a medida que nos acercamos al suministro de la droga, a partir de julio, vamos a trabajar muy de cerca con el Gobierno y con los sistemas de atención médica para asegurarnos de que sea accesible y de que sea asequible para los gobiernos. Nos aseguraremos de que el acceso no sea un problema con este medicamento”, aseguró O’Day. “Esta es una pandemia global. No debería haber dudas sobre nuestra capacidad de poner medicamentos en manos de los pacientes, y así es como vamos a abordar el período de tiempo después de la donación”.
Técnicos de Gilead cargan remdesivir la droga que podría funcionar para el tratamiento de la enfermedad COVID-19 en una instalación en La Verne, California (Reuters)
El periodista Matthew Herper insistió sobre el valor, cuyo número O’Day evitó dar. Solo ofreció la idea de que será accesible. “En este año y medio he aprendido sobre lo que hace Gilead todos los días para asegurarse de que todos nuestros medicamentos lleguen a los pacientes. Realmente quiero decir eso. Sé que puede sonar como algo fácil de decir. El programa de donación de PrEP para el VIH, el trabajo que hacemos todos los días con las comunidades, comunidades desfavorecidas en los Estados Unidos y Europa del Este y en otros lugares para asegurarnos de que el precio no sea una barrera para nuestros medicamentos en países de todo el mundo”.
“Asegurémonos de que si este medicamento es efectivo, no haya obstáculos, particularmente dada la urgencia y la difícil situación de esta pandemia en todo el mundo. Le puedo asegurar al público en general, que Gilead continuará asumiendo su responsabilidad muy en serio aquí y se asegurará de que cualquier modelo que propongamos garantice el acceso en todo el mundo, y que los pacientes sean los primeros, y que nosotros trabajemos con gobiernos de todo el mundo para asegurarnos de que tengamos una forma sostenible de suministrar este medicamento. Pero entendemos nuestra responsabilidad en este tipo de pandemia”, concluyó O’Day.
Los estudios y la gran noticia
La empresa de biotecnología Gilead Sciences anunció este miércoles que el NIAID completó una primera prueba exitosa del fármaco experimental como posible tratamiento contra el coronavirus que causa el COVID-19. “Tenemos entendido que la prueba ha completado su primera meta”, indicó en un comunicado la firma sobre el fármaco remdesivir, y añadió que el NIAID dará más detalles sobre los resultados de los ensayos.
Hasta este miércoles, en Estados Unidos se han confirmado algo más de un millón de casos de COVID-19, una enfermedad que ha causado la muerte de al menos 58.300 personas en este país, y más de 200.000 en todo el mundo. El compuesto antiviral de Gilead, que se está probando con varios pacientes afectados por COVID-19, no ha sido aprobado para el tratamiento de enfermedad alguna, pero ya se usó también de manera experimental con pacientes afectados por ébola.
La empresa, con sede en Foster City (California), enfatizó que remdesivir no tiene licencia ni se ha aprobado en alguna parte del mundo “y todavía no ha demostrado que sea seguro o efectivo para el tratamiento de COVID-19”.
“Gilead compartirá en breve los datos adicionales sobre remdesivir a partir de las pruebas de la compañía con COVID-19 grave”, añadió el comunicado. “Este estudio proporcionará información acerca de si un tratamiento más breve, de cinco días de duración, puede tener una eficacia y seguridad similares al tratamiento de diez días en la prueba de NIAID y otras en curso”.
La firma indicó que espera tener para finales de mayo datos de un segundo estudio de evaluación de la eficacia de dosis de cinco y diez días en pacientes con COVID-19 moderada.
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Nueva Masacre: Tres hombres son asesinados a balazos dentro de una vivienda en Honduras
La violencia sigue dejando su marca en Honduras. La noche del domingo, tres hombres fueron asesinados a balazos dentro de una vivienda en el sector Las Selvas, comunidad de El Guano, en Danlí, departamento de El Paraíso.
Las víctimas fueron identificadas como Noel Adolfo Elvir, Edil Cruz y David Canales, cuyos nombres ahora se suman a la larga lista de homicidios registrados en el país durante los primeros meses de este año.
Según información preliminar proporcionada por autoridades policiales, cuatro sujetos armados llegaron al lugar en dos motocicletas y, sin mediar palabra, ingresaron a la vivienda de Canales, abriendo fuego contra los presentes.
El comisionado Wilber Reyes, director de comunicación estratégica de la Policía Nacional, confirmó que las víctimas tenían antecedentes penales.
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La presencia de antecedentes criminales en dos de las víctimas ha llevado a las autoridades a considerar como principal hipótesis del ataque una disputa por el control de territorios vinculados al narcotráfico.
Por su parte, la Policía Nacional mantiene abiertas todas las líneas de investigación y no descarta ninguna hipótesis. Hasta el momento, no se reportan capturas, y se continúa trabajando para dar con el paradero de los responsables.
La escena fue acordonada por los agentes que iniciaron la recopilación de pruebas, mientras los vecinos del sector permanecen consternados por la violencia que irrumpió en su comunidad en plena noche.
La masacre de Danlí se suma a un preocupante patrón de violencia en Honduras. De acuerdo con el Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), en lo que va del año se han registrado seis masacres en distintas localidades del país.
Cada una de estas tragedias ha cobrado la vida de varias personas, evidenciando la persistencia de la violencia letal y la vulnerabilidad de las comunidades hondureñas. Entre estas masacres se incluyen:
Olanchito, Yoro, el 10 de enero, con 3 muertos.
La Masica, Atlántida, el 17 de febrero, con 5 muertos.
San Andrés, Lempira, el 9 de marzo, con 3 muertos.
El Progreso, Yoro, el 12 de marzo, con 4 muertos.
Sulaco, Yoro, el 13 de marzo, con 5 muertos.
Danlí, El Paraíso, el 5 de abril, con 3 muertos.
Estos hechos reflejan un promedio de seis homicidios diarios en el país, según datos del OV-UNAH, y muestran cómo la criminalidad organizada y las disputas por control territorial continúan afectando la vida cotidiana de los hondureños.
Vecinos del sector Las Selvas describieron la noche del domingo como un momento de pánico y desesperación. “Fue un momento muy fuerte, nunca habíamos visto algo así en nuestra comunidad. Escuchamos los disparos y todo quedó en silencio después de que huyeron los atacantes”, relató un habitante del sector, quien prefirió mantener su nombre en reserva. La violencia irrumpió en la tranquilidad de la comunidad, dejando un impacto profundo tanto emocional como social.
Las autoridades han llamado a la población a colaborar con cualquier información que pueda ayudar a identificar y capturar a los responsables. “Estamos haciendo todo lo posible para dar con estos criminales y llevarlos ante la justicia. No descartamos ninguna hipótesis y seguimos recolectando evidencia en la escena del crimen”, indicó Wilber Reyes, subrayando la importancia de la cooperación ciudadana.
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Tragedia en Honduras: familias enteras que regresaban de un retiro espiritual quedaron marcadas por la muerte en un fatal accidente en Santa Barbara
El siniestro, que tuvo lugar durante el retorno de un grupo de vecinos de Tegucigalpa tras un retiro religioso en Guatemala, una tragedia que ha marcado a una colectividad entera y pone en cuestión los controles de seguridad en el transporte de carga peligrosa.
El hecho, reportado por diversas fuentes locales, involucró un microbús tipo coaster, conducido por Javier Deras, de 48 años, quien viajaba junto a su esposa, su madre y otros familiares y vecinos. La familia, residente en la colonia La Torocagua de Tegucigalpa, compartía el viaje junto con otros miembros de la comunidad, en su mayoría habitantes de la misma cuadra o incluso de casas contiguas.
Entre las personas a bordo se contaban mujeres reconocidas en el sector, como doña Lila, cuya participación intensifica el carácter colectivo del duelo. Los lazos comunitarios han convertido la tragedia en un dolor compartido y la han dotado de un significado que supera la suma individual de las vidas perdidas.
La tragedia dejó al menos diez víctimas fatales y otras siete personas heridas, algunas en estado grave, según información recabada en el lugar. La cifra, validada por las autoridades, amplifica el impacto de un hecho con consecuencias físicas y emocionales de largo alcance. Entre las personas lesionadas se confirman menores de edad, incluido un niño de nueve años y una adolescente de diecisiete, testigos directos del accidente y portadores ahora de secuelas físicas y trauma emocional.
El accidente también destaca por la composición de sus víctimas: muchas de ellas eran familia, vecinos o amigos de toda la vida. Lidia Elena Cubas Murillo y su hija Lidia Abelina Zelaya Cubas murieron juntas en el trayecto, reflejo de la pérdida simultánea de dos generaciones.
Se identificaron, además, a Orestila Castellano, de 64 años, y María Cupertina Ortiz, de 61, cuyo hijo Manuel Amaya compartió la dificultad adicional que enfrentan los deudos para celebrar honras fúnebres debido a la presencia de cianuro en el lugar del siniestro y las restricciones impuestas por la magnitud del impacto.
La madre de Javier Deras, Francisca Zelaya, también figura entre los nombres de fallecidos. Según allegados, sufrió un infarto tras enterarse de la muerte de su hijo y falleció en un centro asistencial, un dolor que se suma a la cadena de pérdidas. La lista se completa con Mirna Álvarez, de 63 años, y Yarely Rodríguez, de 40, esposa de Deras, ampliando la tragedia a diferentes generaciones y reforzando el carácter luctuoso de este evento.
Las circunstancias del accidente abrieron una línea de indignación particularmente sensible. De acuerdo con las autoridades, el conductor de la rastra que transportaba cianuro no contaba con la licencia correspondiente para manejar carga pesada. Este dato relevante plantea dudas sobre el rigor de los controles vehiculares y la normativa de transporte, especialmente en relación con sustancias peligrosas como el cianuro.
El hijo de una de las víctimas detalló el desafío que ha supuesto para las familias la manipulación de los cuerpos y la organización de los sepelios: “Ella venía de Antigua Guatemala. Ya me decía que nunca iba a viajes, es la primera vez que salía así con personas particulares”, Según declaraciones de Manuel Amaya al referirse a la experiencia de su madre María Cupertina Ortiz.
Los relatos indican que un microbús con al menos 17 pasajeros proveniente de un retiro religioso en Guatemala fue embestido por una rastra que transportaba cianuro en Quimistán, Santa Bárbara; el saldo es de al menos diez personas fallecidas y siete heridas, incluyendo menores de edad y varios miembros de la misma familia y comunidad, según confirmaron las autoridades locales y testimonios de vecinos.
La colonia La Torocagua, en Tegucigalpa, se ha convertido en un epicentro del dolor colectivo: buena parte de sus habitantes viajaba junta en el microbús y, ahora, comparte el luto en una cotidianidad marcada por la ausencia. Los vecinos se reconocen en las historias personales: viviendas vacías, sillas sin ocupar, y recuerdos de días recientes en que la comunidad preparaba con entusiasmo el viaje espiritual a Guatemala.
El testimonio recogido entre la población local revela el grado de cohesión social previo al incidente. La tragedia no ha dejado únicamente víctimas individuales, sino que ha fracturado relaciones cotidianas y un entramado de solidaridad.
En la evaluación de los hechos, la suma de factores humanos, la posible negligencia y las deficiencias en el control del transporte de materiales peligrosos han potenciado el impacto de este accidente. Sin embargo, para las familias y sobrevivientes, el dolor trasciende cualquier balance institucional: cada nombre perdido es una vida, una biografía interrumpida y un legado que permanece en la memoria de la comunidad
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¡Indignación en México! Asesinada por celos: dos “amigas” estrangularon a Leyla Monserrat y la justicia les cobra solo 5 mil pesos
Un triángulo amoroso entre adolescentes terminó en uno de los crímenes más salvajes de los últimos meses en Sonora. Leyla Monserrat Lares Becerra, de solo 15 años, fue brutalmente asesinada el 25 de septiembre de 2025 en el ejido El Desierto, municipio de General Plutarco Elías Calles.Sus dos supuestas “mejores amigas”, de 13 y 15 años, la citaron con el engañoso pretexto de “darle una sorpresa”.
Una vez allí, la ataron, le vendaron los ojos y la estrangularon hasta quitarle la vida. No conformes con eso, grabaron el asesinato con un celular y luego enterraron su cuerpo en el patio de una vivienda, cubriéndolo con cal para acelerar la descomposición y borrar las evidencias.
El móvil del crimen, según confesaron las propias agresoras, fueron celos sentimentales: una de ellas estaba enamorada del mismo joven con quien Leyla mantenía una relación y no soportó la competencia.La investigación dio un giro clave cuando un video del crimen fue enviado anónimamente a la madre de la víctima, Carmen Becerra. Tras la detención y confesión de las menores, un juez del Sistema Integral de Justicia Penal para Adolescentes dictó sentencia en marzo de 2026.
La joven de 15 años fue condenada a dos años y diez meses de internamiento, mientras que la de 13 años recibió once meses de libertad asistida. Ambas deberán pagar, de manera mancomunada, apenas 5 mil 657 pesos como reparación del daño moral.
La cifra ha provocado una enorme indignación en todo el país. Carmen Becerra denunció que ni siquiera pudo despedirse dignamente de su hija: el ataúd llegó cerrado debido al terrible estado en que fue encontrado el cuerpo. Los gastos del funeral superaron los 30 mil pesos, y la familia aún no ha recibido ni un peso de la reparación económica, que considera una verdadera burla a su dolor.
El caso ha reabierto el debate sobre la legislación de justicia juvenil en México. Colectivos feministas y miles de usuarios en redes sociales exigen reformas urgentes para que crímenes de esta brutalidad no queden prácticamente impunes bajo el argumento de la minoría de edad de las responsables. Muchos consideran que se trató de un feminicidio y cuestionan que el sistema parezca proteger más a las victimarias que a las víctimas.
Mientras las dos adolescentes cumplen penas cortas y podrían pronto retomar sus vidas normales, la madre de Leyla Monserrat sigue sin poder cerrar su duelo y se pregunta cómo es posible que en México el valor de la vida de una niña de 15 años se mida en apenas cinco mil pesos.






