Nacionales
Someten a personal del ISSS a pruebas de la covid-19
Médicos, enfermeras, personal de limpieza, técnicos de rayos X y de terapia respiratoria, motoristas y personal administrativo que laboran en el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) en San Salvador y diferentes lugares del país, fueron sometidos este martes a pruebas para detectar coronavirus
En San Salvador, las pruebas de hisopado faríngeo se tomaron en el Hospital Policlínico Roma, la Torre Administrativa del ISSS y la Unidad Médica Atlacatl.
Además, la institución tomó 81 pruebas en las cuatro clínicas comunales que pertenecen a la red de la Unidad Médica Atlacatl: La Rábida, Cuscatancingo, Ciudad Delgado y San Miguelito, 22 clínicas empresariales y la Unidad Médica de Nejapa.
El director de la Unidad Médica Atlacatl, doctor Mauricio Hernández, informó que esta es la cuarta jornada de toma de pruebas que se ejecuta para salvaguardar la vida de los trabajadores del Seguro Social.
Hernández destacó la importancia de tomar las pruebas de COVID-19 a los trabajadores que laboran en la institución.
“Esto es muy importante porque permite evitar el contagio masivo entre el personal y dar el tratamiento oportuno a aquellos que salgan positivos”, afirmó el director de la unidad médica.
Las autoridades del ISSS tienen como meta tamizar al 100% del personal que labora en los diferentes hospitales, clínicas comunales y oficinas administrativas, para velar por su salud y bienestar.
Esta jornada se desarrolló de forma simultánea en unidades del ISSS de diferentes departamentos del país. El Gobierno del presidente Nayib Bukele ha remarcado que las pruebas tomadas al personal de primera línea en el combate de la pandemia, es una de sus prioridades.
Hasta la fecha, el sistema de salud ha hecho 197,151 pruebas para detectar el coronavirus causante del COVID-19, entre la población en general y personal que se encuentra en la primera línea de combate contra la enfermedad .
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El Salvador emite advertencia por fuertes vientos y restringe acceso al cráter del volcán de Santa Ana
Ráfagas de hasta 61 km/h obligan a extremar precauciones en todo el país y podrían impedir el acceso al cráter del volcán de Santa Ana durante recorridos turísticos.
El Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador advirtió este martes sobre la presencia de vientos fuertes en el territorio nacional, con ráfagas que podrían alcanzar hasta 72 horas de impacto, y alertó que las visitas al volcán de Santa Ana podrían no llegar hasta el cráter por razones de seguridad.
Según la institución, las condiciones atmosféricas, asociadas a vientos del norte, incrementan el riesgo de caída de árboles y vallas publicitarias en las próximas 24, 48 y 72 horas, por lo que llamó a la población a mantenerse atenta a las actualizaciones oficiales y seguir las recomendaciones de las autoridades.
En el caso del volcán de Santa Ana, uno de los destinos turísticos más visitados del país, el Ministerio señaló que, debido a los vientos intensos, existe la posibilidad de que los recorridos sean limitados y no alcancen el cráter. «Esta medida se aplicará por seguridad de los visitantes», indicó, al tiempo que pidió acatar las indicaciones del personal de guardarecursos en el lugar.
El Observatorio Ambiental informó que, en las últimas horas, se han registrado ráfagas máximas de hasta 61.1 kilómetros por hora en Apaneca, departamento de Ahuachapán. Otras localidades también reportaron velocidades elevadas, superiores a los 40 km/h, especialmente en áreas altas y expuestas.
Las autoridades reiteraron que el pronóstico está basado en impactos y que los vientos pueden generar incidentes como la caída de árboles u objetos inestables, por lo que recomendaron tomar precauciones, en especial a quienes planean actividades al aire libre o visitas a zonas naturales.
«Por tu seguridad, consulta previamente las condiciones del tiempo y sigue las recomendaciones», señaló el Ministerio, al subrayar que la prevención es clave para reducir riesgos mientras persista este episodio de vientos fuertes.
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El Salvador refuerza la protección marina con el cuarto año de Misión Océano
El Ministerio de Medio Ambiente de El Salvador inició el cuarto año consecutivo de Misión Océano, una estrategia permanente de protección, restauración y gestión responsable de los ecosistemas marinos, que articula acciones desde la cordillera hasta la costa.
Durante una actividad en el Área Natural Protegida Complejo Los Cóbanos, el ministro de Medio Ambiente, Fernando López, subrayó el valor ecológico, social y económico de este sitio, reconocido como el octavo humedal de importancia internacional Ramsar del país. «Estamos en uno de los tesoros naturales más valiosos de nuestro país, no solo por su belleza, sino por su enorme importancia ecológica, social y económica que Los Cóbanos tiene para El Salvador», afirmó.
El funcionario destacó que este ecosistema, de origen volcánico, alberga arrecifes coralinos y sistemas costero-marinos clave que funcionan como refugio, zona de reproducción y alimentación para especies emblemáticas como tortugas marinas, cetáceos y una amplia diversidad de peces. «Proteger Los Cóbanos es proteger la biodiversidad, el sustento de las comunidades, la economía local y el patrimonio natural», sostuvo.
López enfatizó que Misión Océano trasciende el discurso y se enfoca en la acción directa, enmarcada en la Política Nacional de Educación Ambiental. «No estamos aquí para hablar de educación ambiental, estamos aquí para ejercerla», dijo, al señalar que la premisa central es «pasar del papel a la acción».
En el marco del Día Mundial de la Educación Ambiental, el ministro explicó que, por cuarto año consecutivo, esta conmemoración en El Salvador se traduce en intervenciones concretas. «Eso es lo que refleja Misión Océano», señaló, al definirla como una estrategia del Ministerio para proteger la biodiversidad marina y fortalecer las economías locales.
Entre los principales resultados, destacó el retiro de redes fantasma, limpiezas de playas con voluntarios, fortalecimiento de la vigilancia costera y acciones que han generado condiciones más seguras para especies como la ballena jorobada y las tortugas marinas. También mencionó la capacitación a emprendedores costeros para reducir plásticos de un solo uso y mejorar la separación de residuos, impulsando prácticas sostenibles.
Desde el Programa Nacional de Conservación de Cetáceos, el Ministerio capacitó a guías comunitarios, elaboró el primer Plan de Acción para la Atención de Varamientos y desarrolló una guía de buenas prácticas para el avistamiento responsable. «No son iniciativas aisladas: son reglas claras, conocimientos que se están aplicando y educación ambiental en acción», afirmó.
En cuanto a las tortugas marinas, López resaltó el fortalecimiento de viveros, el respaldo a viveristas y las liberaciones públicas con comunidades y turistas. Asimismo, informó que gracias a patrullajes conjuntos entre la Policía Nacional Civil, guardarrecursos, voluntarios comunitarios y la Marina Nacional, se ha logrado una articulación interinstitucional sostenida.
Uno de los hitos más relevantes fue el registro de nacimientos de tortuga baula, especie en peligro crítico de extinción, un hecho que no se reportaba en El Salvador desde hace más de una década. «Este resultado no es casualidad; es reflejo del trabajo técnico, la vigilancia constante y el compromiso sostenido», afirmó.
Solo en el Complejo Los Cóbanos, a través de tres corrales de incubación del Ministerio, se han incubado más de 450 nidos y protegido más de 38,000 huevos durante la temporada 2025–2026. Estas acciones se complementan con esfuerzos a lo largo de toda la costa, mediante permisos de conservación, recolección controlada de huevos, traslado a viveros y marcaje de hembras anidantes para generar información científica.
«Misión Océano no es un proyecto aislado. Es una visión de país», concluyó el ministro, al asegurar que el Gobierno de El Salvador continuará demostrando que «cuando actuamos con decisión, la conservación es posible».
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Ordenan cárcel para dos narcolancheros capturados con 375 kg de cocaína
Por orden del Juzgado de Paz de San Luis La Herradura, La Paz Centro, el guatemalteco Eduardo Morales Fajardo y el salvadoreño Ubaldo Reyes Juárez quedaron en detención provisional por el delito de tráfico ilícito de droga. Ambos fueron intervenidos el pasado 14 de enero por la Sección Táctica Operativa de Reacción Marítima (STORM), con un cargamento de 375 kilos de cocaína, en la bocana del Río Jiboa, en La Paz.
Según la investigación judicial, el valor de la droga en el mercado es de aproximadamente $9,427,500. Como parte de las diligencias, el juzgado ordenó que la cocaína sea destruida el próximo viernes 30 de enero.
Mientras tanto el proceso penal pasará a conocimiento del Juzgado de Instrucción de San Luis Talpa, en el municipio de La Paz Oeste.
Los imputados fueron detenidos a mediados de enero, en una embarcación que provenía de Nicaragua e iba hacia Guatemala. Además de la droga, la Policía les decomisó dos celulares y un sistema de posicionamiento global (GPS). «Nuestra Muralla del Pacífico es cada vez más sólida y cada operación es un mensaje claro a las estructuras criminales: este país no será plataforma del crimen organizado», expresó el ministro de Justicia y Seguridad, Gustavo Villatoro, tras la captura.


