Nacionales
«Mariona» es ahora un nuevo modelo carcelario
El Consejo Nacional de Seguridad Ciudadana y Convivencia (CNSCC) se ha llevado una agradable sorpresa al ver el nuevo rumbo disciplinado, ordenado y limpio que ha tomado el centro reclusorio La Esperanza. Así lo describe el columnista y analista de La Prensa Gráfica.
Como parte del monitoreo que el CNSCC hace sobre las acciones del Plan El Salvador Seguro (PES), varios miembros del Consejo, OEA, PNUD, cooperantes de Italia, España, UE, Colombia, pastores, instituciones del Estado y otros miembros, visitamos el Penal La Esperanza, conocido como Mariona, para conocer si los planes de mejora carcelaria contenida en el PES, con fondos de la Contribución Especial, Medidas Extraordinarias y cooperación internacional, con el objetivo de mejorar las cárceles y que pasaran de escuelas para criminales a centros de rehabilitación para regresarlos cuando procede a la sociedad como mejores personas, está funcionando.Las cárceles se conocen por hacinamiento, suciedad, condiciones infrahumanas.

Esta prisión que vimos ya no es el lugar en que los reos y custodios cometen fechorías, introducción de ilícitos, coimas para visitas íntimas, fiestas con DJ y mujeres, señal telefónica y hasta internet, lugares desde los cuales los líderes de pandillas y otros delincuentes ordenaban extorsiones y crímenes, había mucha corrupción en el manejo, lo peor se vivió después de la nefasta Tregua, de la cual muchos tienen que rendir cuentas aún, algo que dañó profundamente.
Mariona de la cual doy fe ya no es ese modelo carcelario.
Nos recibieron las autoridades del penal, después de los registros de rigor para evitar introducción de ilícitos al penal, iniciamos recorrido a pabellones de menor y mediana peligrosidad, para los curiosos, no fuimos al pabellón nueve, morada del expresidente Saca.
Las primeras impresiones: orden y limpieza, actividades bien planificadas y ejecutadas. Internos vestidos de blanco impecable, short largo, camisa floja y calcetines, como todos los que vimos, practicaban yoga con un instructor compañero, otro grupo igual hacía pesas, otros gimnasia, en espacio amplio, bajo techo, sin paredes, varios grupos ordenadamente recibiendo clases de relaciones públicas, alfabetización, idiomas y otras materias.

Pasamos luego a las áreas de productividad, arte y servicio. Producción de artesanías de madera, una extensa área de taller de pintura, algunos cuadros muy buenos. En segundo piso una maquila, más allá una panadería, hacían repostería y pan dulce, el pan francés se hace de madrugada; toda la producción se consume en el penal y en otros y otras actividades…
Para cerrar la visita, en un enorme patio de unos 30 mil metros cuadrados, primero nos ofrecieron un bufete cocinado por privados, bocadillos sencillos y sabrosos, trozos de pollo empanizado y pinchos de carne, salchichas y pimientos. Siguiendo la ronda, más artesanías y arte en vivo. Tres conjuntos musicales diferentes ofrecieron su arte, una banda de música popular caribeña, un mariachi sin violín ni acordeón y un grupo de música tipo andina, de “contenido social”, el mejor de los tres.

Asombró un grupo de danza moderna tipo rap, funk, que ganó una competencia de grupos de todos los penales, unos treinta, uniformados de acuerdo con su acto, una demostración impactante de su arte, movimientos intensos, precisos, sincronización, buena coreografía. Discursos, presentes y despedida, aplausos de todos los privados en el perímetro del patio, cómicos disfrazados, payasos en zancos altos, gigantonas y bailarines que amenizaron como carnaval nuestra entrada al patio. Impecable, limpio todo lo recorrido, contraste con la suciedad y desagrado que testimoniaron quienes visitaron antes de la reforma. Muchos reos funcionan como asistentes de las autoridades en las labores, clases, producción, arte y orden. Muy pocos guardias armados.

Hay unos 5 mil reos usando una capacidad teórica de 1,500, aún hay hacinamiento, pero como me dijo una juez de cumplimiento de sentencias, con orden y limpieza.
Excelente trabajo de la Dirección de Centros Penales y de las autoridades de Mariona. Dijo una miembro de la dirección en su discurso, “aquí se cumple el propósito de tener un ambiente de rehabilitación, en vez de escuela de delincuencia”.
Realmente impresionante, muy agradable sorpresa, con el deseo que así encontremos los otros penales.
Nacionales
Capturan en Apopa a menor de edad vinculado con la pandilla 18
Elementos de la Fuerza Armada ubicaron a un menor de 16 años durante un patrullaje preventivo realizado en la urbanización Tikal Norte, en Apopa.
De acuerdo con el informe de los militares, en el teléfono del adolescente fueron encontrados videos que presuntamente lo vinculan con la estructura criminal 18 Revolucionarios.
Tras el procedimiento, el ministro de la Defensa, René Francis Merino Monroy, destacó la labor de los efectivos y reiteró el llamado a los jóvenes para que se alejen de las pandillas.
“Cualquier intento de seguir el camino de las pandillas tendrá consecuencias. No permitiremos que se repitan las conductas que tanto daño causaron en el pasado”, expresó el funcionario.
Judicial
FGR acusa a más de 560 pandilleros de la «18» por miles de crímenes
El Tribunal contra el Crimen Organizado recibió la acusación presentada por la Fiscalía General de la República contra 563 pandilleros del Barrio 18, a quienes se les vincula con 14,488 delitos cometidos entre 2012 y 2022.
Los imputados son señalados por delitos como rebelión, pertenencia a estructura criminal, homicidio agravado, extorsión agravada, tráfico ilícito y actos de terrorismo. De acuerdo con la Fiscalía, 275 de los acusados pertenecen a la fracción sureña y 288 a la fracción revolucionaria.
Según el fiscal adjunto contra el Crimen Organizado, Max Muñoz, a los cabecillas se les atribuyen los delitos de pertenecer a una estructura criminal y rebelión, por presuntamente intentar imponer un Estado criminal, además de estar vinculados a otros 269 casos.
La Fiscalía detalló que entre los hechos que se les imputan figura la masacre de 11 trabajadores en San Juan Opico y otra masacre ocurrida en el centro penal de Quezaltepeque.
Asimismo, se les atribuyen ocho casos de terrorismo cometidos en 2015, entre ellos atentados contra la delegación policial de Quezaltepeque y contra el Centro Judicial Isidro Menéndez, hecho en el que murió un agente de seguridad.
Entre los casos señalados también se encuentran atentados con explosivos contra el Ministerio de Seguridad y Justicia y contra una sede de la Fiscalía General de la República en Santa Tecla.
De acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público, entre los imputados figuran presuntos miembros históricos de esa estructura criminal, entre ellos César Daniel Renderos Díaz, alias “Muerto de las Palmas”, y Carlos Alberto Rivas Barahona, alias “Chino Tres Colas”, identificados como fundadores de las facciones revolucionaria y sureña, respectivamente.
Judicial
50 años de prisión para padre que causó la muerte de su hijo de cinco meses
La prueba pericial reveló el grado de violencia extrema al que la víctima fue sometida por su padre.
El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador condenó a 50 años de prisión a Roberto Martínez Guzmán por el homicidio agravado de su hijo de cinco meses.
Los hechos ocurrieron en la vivienda de la familia de la víctima, ubicada en el cantón y calle Palo Grande, en el distrito de Rosario de Mora, San Salvador Sur.
Según la información acreditada en el juicio, la víctima nació de forma prematura y con condiciones críticas de salud. Tras permanecer un tiempo hospitalizado, recibió el alta médica el 26 de septiembre de 2024. El personal médico instruyó a los padres para llevar al recién nacido al Hospital Nacional Saldaña para sus controles de seguimiento y mantener cuidados especiales en el hogar, indicaciones que no fueron atendidas.
De acuerdo con las investigaciones, las agresiones ocurrieron luego de que la madre se ausentara de la vivienda durante un día y dejara a su hijo bajo el cuidado de Martínez Guzmán. Horas más tarde, el procesado se comunicó con ella para informarle que el menor tenía la cabeza inflamada. Al regresar a la casa, la mujer trasladó a su hijo de inmediato a un centro médico.
En la Unidad de Salud de Rosario de Mora, el personal médico detectó que la víctima presentaba, entre otros signos, abombamiento de la fontanela (mollera), una fractura en el brazo izquierdo y un shock hipovolémico. Debido a la gravedad de las lesiones, fue trasladado de urgencia al Hospital Nacional Saldaña, donde falleció el 20 de noviembre de 2024.
El peritaje médico-legal confirmó que la causa de muerte se debió a múltiples complicaciones derivadas de agresiones físicas, entre ellas hemorragias cerebrales, hematomas internos y externos, así como traumatismos craneoencefálicos contusos. Tras determinarse que la víctima estaba bajo la custodia del padre, las autoridades procedieron con la captura de Roberto Martínez Guzmán.
En su fallo, el juez a cargo del caso concluyó que el maltrato físico sufrido por la víctima inició meses antes de su muerte y fue cometido inequívocamente por Roberto Martínez Guzmán en calidad de autor directo. Asimismo, estableció que los hechos fueron ejecutados con alevosía, mediante el uso de violencia extrema y abuso de superioridad, aprovechando la vulnerabilidad y las condiciones de salud del menor.




