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Estrategias de seguridad efectivas: Clave para lograr 700 días sin homicidios
Uno de los logros más significativos de los gobiernos de Nayib Bukele ha sido la transformación de El Salvador al llevarlo de ser el país más violento al más seguro de toda la región latinoamericana y es que los homicidios ya no son un problema diario como sucedió en gobiernos anteriores, al contrario, bajo la gestión del actual mandatario El Salvador, se han acumulado 700 días libres de violencia homicida.
El gobierno de Bukele fue el primero que logró frenar el accionar delictivo de las maras, 30 años atrás fue lo contrario cuando en gobiernos anteriores estos grupos delictivos se acrecentaron y, por ende, el cometimiento de delitos, principalmente los homicidios y extorsiones. Desde el primer mes de la gestión Bukele, los homicidios bajaron: junio del 2019 cerró con 217 asesinatos, 68 homicidios menos que un mes antes, cuando aún gobernaba Sánchez Cerén.
Desde entonces, los homicidios disminuyeron a un promedio de 5 diarios y hasta la fecha, mes con mes se sigue en una baja de crímenes sostenida, ahora lo que se mide, además, es la efectividad para resolver los pocos homicidios que se cometen y en lo cual se ha logrado 98% de efectividad contra la impuinidad.
Este año, el país acumula 182 jornadas libres de violencia homicida, desglosados de ocho en septiembre, a esta cifra se le suman los 48 días con cero homicidios que fueron logrados entre enero y febrero; a los 22 días de marzo; a los 19 de abril; a las 21 jornadas sin crímenes violentos con que cerró mayo; a los 24 días sin muertes a causa de la violencia alcanzados en junio, catalogado como el mes más seguro en la historia de El Salvador, a los 22 días sin asesinatos con los que cerró julio, y a las 18 jornadas con cero homicidios de agosto.
El último día sin homicidios reportado por el presidente Bukele fue el pasado 9 de septiembre. El mandatario aludió al exdirector de la Policía, Mauricio Arriaza Chicas, quién murió en un siniestro aéreo. «Nuestro país sigue disfrutando de tu trabajo, querido amigo», dijo.
Autoridades han manifestado que, de mantenerse la tendencia, el 2024 finalizará con una tasa de 1.5 homicidios por cada 100,000 habitantes. El 2023 cerró con tasa de 2.4 homicidios por cada 100,000 habitantes.
Homicidios en baja sostenida
El gobierno actual hizo que el 2019 cerrara con 2,383 crímenes. De igual forma, el 2021 finalizó con 15% menos de crímenes reportados que en 2020 que cerró con 1,341.
Para el 2022, las cifras descendieron significativamente a medida que el régimen de excepción se fue acentando, tras ser implementado en marzo de ese año y permitió desarticular por a las estructuras delictivas: el país cerró con 496 homicidios. Además, el 22 de septiembre de ese año, el Gobierno anunció que el país acumuló 200 días sin homicidios.
«Cerramos el 20 de septiembre con 0 homicidios, y con esto, sumamos ya 200 días libres de violencia en El Salvador desde que inició el Gobierno de nuestro Presidente Nayib Bukele. ¿Será que la oposición aún no ha visto este dato? Bueno, ojalá que más tarde sí», indicó en esa ocasión el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
Mientras que, el 2023 registró 154 homicidios, una cifra nunca vista y que posicionó a El Salvador como el más seguro de la región. A mediados de febrero las autoridades reportaron 300 días sin homicidios en El Salvador y para diciembre la cifra ascendió a 500 jornadas sin asesinatos.
Transformación de El Salvador
Ser uno de los países más seguros de la región le ha permitido a El Salvador potenciarse internacionalmente, la transformación se ha traducido en el crecimiento del turismo, potenciar inversiones, el comercio, entre otros.
La ministra de Turismo, Morena Valdez, ha destacado en reiteradas ocasiones que El Salvador se ha visto influenciado positivamente en el turismo por las estrategias de seguridad impulsadas.
«Nos están visitando más extranjeros, con más poder adquisitivo y que se quedan por más tiempo. El tema de seguridad es trascendental para el turismo.», ha dicho la funcionaria. Estas visitas permiten crecimiento, bienestar económico y social de comunidades donde hay mayor desarrollo turístico.
Incluso, en agosto pasado, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) ajustó de 3 % a 3.5 % la proyección de crecimiento económico de El Salvador para este 2024. El Fondo Monetario Internacional (FMI), también ha confirmado que la economía salvadoreña crecerá un 3 % este 2024.
ENTREGA ESPECIAL
El Psicopata que cambio la regla del Narco
Edgar Valdés Villarreal, hijo de un pintor de casas mexicano y una ama de casa tejana, la Barbie. Un apodo que le pusieron en la secundaria por su cabello gero. Un apodo que terminaría escrito con sangre en las calles de Medio México. No había nada en su infancia que anunciara el monstruo. Jugaba fútbol americano en la Lincoln High School.
Linebacker, posición de impacto. Posición de violencia controlada. Sus compañeros lo recuerdan como un chavo popular. Nada extraordinario, nada que hiciera pensar en lo que vendría después. Pero Laredo no es cualquier ciudad, es la frontera y la frontera tiene sus propias reglas.
En los 90, Laredo era un punto de entrada clave para la coca que venía del sur. El cártel del Golfo controlaba la plaza. Los Zetas, un grupo recién formado por desertores del gafe mexicano con influencia de entrenamientos especializados.
Apenas comenzaban a operar como brazo armado. Valdés Villarreal no era un estudiante brillante, no era un atleta excepcional, pero tenía algo que llamaba la atención en ese mundo. No dudaba.
Y en la frontera eso vale más que un título universitario. Finales de los 90. Edgar, todavía adolescente, ya vende marihuana en pequeñas cantidades en su high school.
Nada mayor, nada que llame la atención de las autoridades, pero es suficiente para que los conectes locales lo noten. Un chavo bilingüe que puede moverse entre dos mundos sin levantar sospechas.
Eso es oro en el negocio. 2000. Edgar ya no está en la escuela, dejó el fútbol, dejó cualquier pretensión de vida normal.
Las autoridades de Texas comienzan a investigarlo por distribución de marihuana. Nada grave todavía. Pero suficiente para que tome una decisión que cambiaría todo.
Cruza el río, se va para Nuevo Laredo, del lado mexicano, donde las leyes americanas no llegan, donde un chavo con sus características puede desaparecer o puede convertirse en algo más grande.
Nuevo Laredo, Tamaulipas, 2001. La ciudad es un hervidero. El cártel del Golfo domina, pero enfrenta presión.
El gobierno de Vicente Fox promete mano dura contra el crimen organizado. Los operativos federales se intensifican por primera vez en décadas y en ese caos un gero de Texas encuentra su lugar.
Valdés Villarreal no llega como un narco hecho y derecho, llega como un refugiado, como alguien que huye de problemas menores en el norte, pero tiene conexiones.
Tiene un primo que trabaja para gente pesada y tiene ese perfil que nadie espera. Los primeros meses trabaja en lo básico, mueve paquetes, cobra deudas pequeñas, hace mandados, pero desde el principio muestra algo diferente, no duda.
Cuando le ordenan golpear a alguien, lo hace sin preguntar. Cuando le dicen que entregue un mensaje violento, lo entrega con exceso.
Los jefes locales comienzan a notar al americanito, no por su experiencia, por su disposición. Arturo Beltrán Leyva, el Barbás, en ese momento es uno de los operadores principales de la Federación de Sinaloa en la zona del Golfo.
Controla rutas, coordina envíos masivos y necesita gente de confianza en Nuevo Laredo, gente que no tenga los vicios de los narcos tradicionales, gente que no esté quemada con las autoridades mexicanas.
Alguien le habla de un guero que acaba de llegar de Texas. Alguien que no tiene historial, alguien que puede pasar desapercibido. La primera vez que Valdés Villarreal se reúne con gente de Beltrán Leiva es en una casa de seguridad en la colonia Jardín 2002.
Barbas no está presente, pero sus lugartenientes sí le hacen preguntas, le prueban, le dan una tarea sencilla, recoger un paquete del otro lado y traerlo a Nuevo Laredo.
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Edgar lo hace en menos de 6 horas sin problemas, sin nervios. Cuando regresa, los lugartenientes se miran entre ellos. Este chavo sirve. Los siguientes meses, Valdés Villarreal se convierte en un operador de confianza
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Agresión con botella en Soyapango deja un lesionado y una mujer detenida
Una mujer fue capturada en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, luego de protagonizar un hecho de violencia contra su compañero de vida durante una discusión.
La detenida fue identificada como Zenaida Beatriz Gámez Lara, de 37 años, quien habría agredido a la víctima con una botella de vidrio mientras ambos se encontraban consumiendo alcohol.
De acuerdo con el informe, los equipos intervinieron de manera oportuna, evitando que la agresión continuara. La persona lesionada fue trasladada a un centro asistencial, donde se encuentra estable.
Las autoridades informaron que Gámez Lara será remitida por el delito de lesiones, reiterando que, incluso bajo los efectos del alcohol, cada decisión tiene consecuencias.
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Bomberos reportan menos emergencias a nivel nacional
El subdirector de Bomberos de El Salvador, Erick Vásquez, presentó un balance preliminar de los incendios atendidos entre el 28 de marzo y el 1 de abril, en el marco del Plan Verano 2026, destacando variaciones importantes en comparación con el mismo período del año anterior.
De acuerdo con los datos oficiales, los incendios en vehículos disminuyeron de 10 casos en 2025 a 7 en 2026. Asimismo, los incendios forestales registraron una baja significativa, pasando de 19 a 9 incidentes.
En cuanto a los incendios estructurales, se reportaron 18 este año, apenas uno más que los 17 contabilizados en 2025. Por otro lado, las autoridades señalaron un incremento en los incendios en basureros, que pasaron de 6 a 9 casos.
Mientras tanto, los incendios en maleza reflejaron una reducción considerable, disminuyendo de 167 a 116, lo que evidencia el trabajo constante de la institución durante el período vacacional para atender emergencias y prevenir mayores afectaciones.






