ENTREGA ESPECIAL
De millonario a dormir en la calle: contrató a Maradona, prometió el Disney argentino y ahora pide limosna
Duerme en la calle, al lado de una puerta, sobre una frazada y con un maletín con doble uso: es su almohada y ahí guarda la comida y la plata que le pide a la gente que pasa por el lugar.
Más de una vez lo vieron hablar solo, como si le estuviera contando su drama a alguien. Otras personas dicen que suele sacar un celular que no funciona y habla, en inglés o en un castellano rudimentario, sobre negocios. Hay días en que no pronuncia una sola palabra. Y otros en que grita como un predicador, trepado a un contenedor, mirando a las estrellas para avistar ovnis.
Ese hombre desamparado, extraviado del mundo, es Emile Maxim St. Patrick Higgins -más conocido como Max Higgins-, el jamaiquino que se proclamaba el Rey del entretenimiento hace más de una década.
“Si recupero mi dinero puedo volver a contratar a Maradona, pero antes necesito que el propio Maradona me ayude. Diego puede sacarme de la calle”, le dijo el hombre a Infobae el jueves al mediodía, en Alem y Corrientes.
Está parado en una esquina y al hablar mezcla su inglés con el castellano y a la vez mezcla temas. Dice que él puede salvar a la Argentina si liberan sus dos billones de dólares supuestamente embargados, jura que quedó solo, que todos lo abandonaron, y que con su dinero podrá cumplir sus promesas.
En 2007 anunció que construiría una versión de Disneyworld en San Pedro con una inversión de mil millones de dólares.
Todo, en la vida de Higgins, al parecer fue una farsa.
Andaba en autos de lujo, dormía en hoteles cinco estrellas y llegó a organizar un reality para descubrir a la nueva estrella del fútbol mundial.
Para eso contrató a Diego Maradona y a Sergio Goycochea como conductores y en las veladas cantó desde Gloria Gaynor a Durán Durán.
En algunas de las giras por el país se sumó Gabriel Batistuta.
El reality se llamaba World Football Idol y tuvo tres ediciones. Lo llamativo es que el estadio marplatense casi siempre estaba vacío. Los Nocheros, Miranda y Soledad fueron otras de las atracciones del evento.
Nunca trascendió cuánto le costó al falso empresario el contrato con esas figuras.Higgins se paseaba por el estadio José María Minella, de Mar del Plata, con una capa y una corona de Rey, abrazado a Maradona.
Higgins se paseaba por el estadio José María Minella, de Mar del Plata, con una capa y una corona de Rey, abrazado a Maradona. “El mundo necesita un ídolo de fútbol, pero el mejor”, decía el extravagante empresario en un video presentación. Como premio, nunca otorgado, ofrecía una Lamborghini Diablo (se descubrió que era prestada y no quería devolverla), 100 mil dólares y una prueba en el equipo del mundo que Higgins decidiera.
Recorría el campo de juego abrazado a Maradona, que llegó a declarar a la prensa. “Max es un loco lindo que se atreve a descubrir nuevos jugadores, y se asoció con nosotros para ir buscando talentos en Argentina. Ojalá lo siga haciendo, como se hizo acá se podrá hacer en otras provincias. Siempre que se haga algo para la Argentina y sume, nosotros vamos a estar de acuerdo, ya se lo dijimos”.
Maradona se refería a una sociedad de la empresa que estaba a cargo de su ex esposa Claudia Villafañe con las que decía tener Higgins.
El imperio que parecía tener (cuando llegaba a la Argentina alquilaba una limusina, un helicóptero y una oficina en Puerto Madero) se deshizo como su breve leyenda.
Su esposa, la argentina Sandra Zapata, con quien se casó en 2006, comenzó a desenmascararlo. Dijo que de un día para el otro pasaron de vivir en una pensión en San Telmo a un piso en Puerto Madero. De viajar en la línea D del subte a andar en autos de lujo. De vestir ropa sencilla a usar ropa de marca. En YouTube hay varios videos de las tres vidas que se conocen de Higgins, hasta ahora. El empresario que decía codearse con el poder mundial, el que fue acusado de estafa y el que aparece durmiendo en la calle.
Max Higgins recorría el campo de juego abrazado a Maradona
Pero un día todo se terminó. Zapata lo denunció por violencia machista. Y mostró una carpeta con información según la cual Higgins estuvo preso en los Estados Unidos y en Inglaterra por estafar con cheques sin fondo y fabulación. Era considerado un estafador profesional.
En uno de los videos caseros, aparece durmiendo en una puerta cerca de la esquina de las avenidas Alem y Corrientes, en Retiro. Un joven lo despierta de un grito. Higgins se destapa, viste una camiseta de fútbol. Lo saluda y le pide, en un castellano limitado:
-¿No tiene plata para comida? Todo el día hambre.
Pero el domingo 11, el youtuber Magnus Mefisto, que tiene más de un millón de suscriptores, lo entrevistó en el mismo lugar. Higgins estaba sentado sobre una frazada, vestía un pantalón y un saco gris y usaba un maletín como almohada.
-Soy JFK como el presidente Kennedy, pero yo soy negro -dijo en inglés.
A medida que hablaba, hacía gestos elocuentes, como si con ese énfasis buscara que creyeran en su relato.
-¿Dónde está el dinero? -le preguntó Mefisto.
-El dinero está embargado, pero necesitas entender algo. ¿Has visto a Argentina colapsando en el pasado? En 2001 y 1994. El Congreso argentino no logra superarlo. El dinero está embargado. Deben liberarlo para que siga con Disney.
En un confuso español, Higgins siguió:
-El peso está en caída libre, está muy bajo. El dinero que me embargaron no es poco. Dos billones de dólares no es poco, pero no puedo mantenerlos porque los impuestos son altos. No puedo mantener los campos o seguir construyendo Disney. Necesito acceso a mi dinero y a los departamentos. ¡Esto es ridículo! El dinero está en la Argentina. Yo tengo mucho, lo sabes. Quiero que pongas esto en las noticias internacionales. Hay mucha corrupción aquí. Escucha atentamente: mi fama es mala, pero nadie va alejarme de mi dinero, ¿entiendes?
-¿Por qué terminó en la calle?
-Desde 2007 es como una montaña rusa para mí. Espero que llegue esto a los argentinos que viven en Estados Unidos y ellos dirán, y hasta Donald Trump dirá, que la clave del rescate de la economía es Max Higgins, yo tengo la solución. Si mi dinero es liberado, el peso flotará y volverá el uno a uno. Puedo salvar al país. Pero no tengo acceso al dinero. Necesito dinero para pagar taxi, para pagar a abogados. Traeme dinero para el taxi.
-¿No le quedaron amigos?
-A nadie. Ni los que estuvieron en el poder en 2007. Kirchner murió. Y los top millonarios están en bancarrota -dice Higgins y muestra su barbijo todo sucio-. Esto es bancarrota. Cerraron subte, negocios, esto no funciona.
-¿Cómo se volvió un vagabundo?
-Si soy un vagabundo, tú eres un vagabundo. Tengo dinero. En Navidad el país va a colapsar. El dólar está 74 a 1. La Policía Federal me toma de chiste. ¿Cuánto está Mc Donalds? Necesito dinero, tenemos que lidiar con gente de negocios. Necesito negociar con un senador federal, un abogado, un escribano. Las personas promedio no entienden de política.
Después de despedirlo, la cámara se quedó con la última imagen de Higgins: abrió el paquete de empanadas, que le dejó Mefisto, y las pasó, una por una, a una pequeña bolsa de plástico. Miraba como si lo que estuviera ante él fuera un tesoro, como los que soñaba cuando decía ser millonario. Luego las acomodó en su maletín, con una lata de gaseosa. Adentro tenía un peine, un poco de ropa, algo más de comida y una caja de cigarrillos.
El video, hasta el martes al mediodía, tenía más de 90 mil vistas y 1500 comentarios. Entre ellos, personas que lo vieron mendigar en la calle o en su mejor época. “Era uno de los custodios de un boliche vip donde este hombre venía y gastaba fortunas. En toda la disco adornaba a todo el mundo, la verdad un tipo copado pero raro, muy raro, muy volado. Conozco a su ex secretaria, es una chica ‘famosa’ y todo su entorno fue así, muy extraño”.
Otro comentario dice: “Lo veía durmiendo en la puerta del Patio Bullrich. Le llevaba comida y una vez le conseguí un colchón. Lo raro es que a veces desaparecía y volvía con un traje, como los que usaba en su etapa dorada”. “Yo lo vi rancheando en el Luna Park, con pibes que fumaban paco. Los pibes se reían porque él no paraba de hablar, se levantaba, hacía gestos, gritaba, parecía un actor en el escenario. Un loco”.
“A diferencia de otra gente que vive en la calle no se lo ve sucio ni maloliente. Lo vi en el Bajo. Habla solo. O usa un celular sin batería. No se lo ve con otros linyeras. A veces le preguntas algo y no responde, se queda mudo”, dice otro cibernauta.
Distintas personas proponen ayudarlo, llevarle comida o dinero
Una joven da su aporte: “Literalmente no sabía quién es, trabajé durante el 2018-2019 en un local de cosméticos en Bullrich, él estaba todas las noches ahí afuera, en la vereda del shopping. Nunca se animó a entrar. Recuerdo que me llamó mucho la atención escucharlo hablar en inglés y gesticulando como si estuviera teniendo una charla con alguien más. Lo único que llevaba encima era una campera negra y una manta con la que se tapaba. Me acaba de volar la cabeza este video”.
Otro dato de un suscriptor de Mefisto: “En 2019 lo vi por Alem en traje y un bolso deportivo, solía estar sentado y otras veces se quedaba dormido. La primera vez que lo vi me dio la sensación de que le habían robado. Pero le pasó algo o le hicieron algo”.
Otras personas proponen ayudarlo, llevarle comida o dinero. O conseguirle un abogado. Hay opiniones de todo tipo que van de un extremo a otro: que delira, que está loco, que le lavaron la cabeza, que es un estafador que terminó como debía terminar, que los políticos se quedaron con su dinero, que calla algo que le hicieron.
Antes de su caída, Higgins seguía yendo a San Pedro con su séquito, hombres vestidos de negro, especie de guardaespaldas y otros con turbante, que al parecer eran enviados del príncipe de Dubai. Higgins mostraba planos, señalaba un gran descampado de 132 hectáreas donde, decía, iba a funcionar el Disney argentino. Pero The Walt Disney Company lo desmintió y amenazó con iniciarle acciones legales.
Lo mismo que Warner Bros, porque Higgins decía ser dueño de una empresa llamada Higgins Warner Corporation.
En sus eventos deportivos anunciaba el apoyo de marcas famosas que nunca estuvieron.
Si era un impostor, ¿de dónde salió su dinero?
Se sospecha que el tipo de estafa que cometía era la denominada “Esquema Ponzi”, por el estafador italiano Carlo Ponzi, una operación fraudulenta y piramidal que consiste en pagar a los inversores actuales los intereses obtenidos de nuevos inversores y no de ganancias genuinas.
Lo cierto es que Higgins, que vestía trajes de todo tipo, con tiradores, zapatos valuados en mil dólares, y se paseaba de un lado a otro con un helicóptero, desapareció del mapa.
Higgins vestía trajes de todo tipo, con tiradores, zapatos valuados en mil dólares
En 2013, el noticiero de América recordó la historia de Higgins en un informe. En una de las imágenes se lo veía bajar de un helicóptero encabezando una comitiva con hombres que vestían túnicas y turbantes. Un televidente, Fabián Lescano, que vendía choripanes frente al Aeroparque, descubrió que ese empresario que resultó un fraude no era otro que el linyera que iba a su puesto a pedirle comida, agua o cigarrillos.
Al vendedor, a cargo de Choripán Don Mario, se le ocurrió grabarlo con su celular. En el video casero, Higgins come sentado a una mesa de plástico con rapidez, como si llevara varios días sin probar bocado.
A partir de esta revelación, en el noticiero fueron a buscar a Higgins. Lo encontraron viviendo en una guarida subterránea.
Lo llamaron por su nombre y emergió como si interrumpieran su trance. Miró serio al periodista y comenzó a declamar:
-¡Ven eso en el cielo de noche! Son ovnis, ¿qué creen que nos van a hacer los ovnis? ¿Creen que el mundo es el mismo? ¿Crees que son estrellas? ¿Qué es eso que ven ahí? ¡Ovnis!
Higgins hablaba a los gritos. Luego señaló a unas palomas muertas, casi aplastadas, y dijo que le habían hecho una maldición.
Cuando le preguntaban sobre Maradona, San Pedro o su proyecto para el Disney argentino, no respondía. Seguía con su discurso delirante:
-¿Realmente creen que los argentinos son estúpidos? Disney es veneno para la gente. Son aliens, como gente muerta. ¿Y saben lo que hace la gente muerta? Se recicla. Las letras toman espacio en el tiempo.
Ante la insistencia del periodista, Higgins, abrió los ojos lo más que pudo y dijo:
-Todos los derechos de Disney son míos. Disney es de la Argentina. Los vampiros y los hombres lobos son reales. Lo que necesito es un lugar para que las naves bajen y ayuden a los dueños de la Argentina.
Enseguida, Higgins le dio la espalda al periodista, se subió a un paredón, miró al cielo y comenzó a gritar.
-¡Estoy avistando ovnis!
-Se va a matar -dijo el periodista.
Pero Higgins no lo registró.
Seguía hipnotizado, como si su imagen se hubiese congelado, mirando al cielo.
Higgins lleva casi diez años en la calle, desamparado. Su relato no tiene un hilo, es como si sus palabras se mezclaran. Cuando alguien le habla su tema pasa a ser el dinero que dice tener embargado.
Vive de limosnas y a veces los comerciantes le llevan empanadas o cigarrillos.
Su mirada es triste. No coincide con lo que dice. Con esa esperanza con la que habla.
La calle quizá es una peor condena que la cárcel. Sobre todo para un hombre que se movía como si el mundo le perteneciera.
Y ahora su mundo quedó reducido a las pocas baldosas que ocupa para dormir sobre una frazada sucia.
Solo y olvidado.
ENTREGA ESPECIAL
Ella es Cinthya, una joven que venció el cáncer gracias al apoyo de la fundación donde era voluntaria
Hasta hace unos meses, Cinthya García dedicaba parte de su tiempo a acompañar y orientar a personas con cáncer como voluntaria de la Fundación Edificando Vidas. A sus 24 años, la residente de Soyapango y estudiante de Relaciones Públicas y Marketing conocía de cerca las historias de quienes enfrentaban la enfermedad, pero nunca imaginó que ella también recibiría ese diagnóstico.
«Me diagnosticaron cáncer de ovarios germinal. Este es un cáncer más que todo hormonal. Cuando recibí el diagnóstico fue tan de la nada, nunca me imaginé que me iban a decir eso», relató Cinthya.
La joven recordó que el primer síntoma que notó fue un inesperado brote de acné. Posteriormente, el tratamiento que recibió para esa condición le provocó gastritis, por lo que acudió a otros especialistas. Tras varias consultas y exámenes, fue diagnosticada con cáncer de ovarios germinal.
«Cuando recibí la noticia de que yo tenía cáncer fue un golpe realmente muy fuerte», expresó.
Cinthya señaló que inicialmente dudó en someterse a la cirugía y al tratamiento. Sin embargo, aseguró que encontró el apoyo necesario en la misma fundación donde colaboraba como voluntaria.
«Al principio pensé en no hacerlo, pero gracias a Marcella Carrillo, fundadora de Edificando Vidas, pude tener valor de someterme al tratamiento. Cuando me operaron, el cáncer ya estaba en etapa dos», contó.
La joven afirmó que el proceso no fue fácil, ya que recibió quimioterapia y experimentó el agotamiento físico y emocional que anteriormente había escuchado describir a otros pacientes. Además, indicó que uno de los momentos más difíciles fue aceptar la caída del cabello.
«Aprendí a tener más seguridad conmigo misma porque como mujer es un choque muy impactante que te digan que se te va a caer el pelo. Marcella siempre estuvo guiándome y diciéndome que el cabello no me define», manifestó.
La Fundación Edificando Vidas brinda atención integral a pacientes con todo tipo de cáncer y desarrolla iniciativas orientadas a promover la detección temprana, así como el acompañamiento durante el proceso de diagnóstico y tratamiento.
Entre los servicios que ofrece se encuentra una clínica especializada en diagnóstico temprano de cáncer. Además, proporciona apoyo emocional a pacientes y sus familias, ofrece apoyo espiritual e impulsa una clínica móvil de tamizaje y educación sobre el cáncer, la cual se desplaza a comunidades rurales y de difícil acceso para realizar pruebas de detección temprana y jornadas de sensibilización.
Con información de Diario El Salvador.
ENTREGA ESPECIAL
Mayteé Iraheta y Rafael Aguirre: ¿rivales reales o candidaturas testimoniales para las elecciones de 2027?
La confirmación de Mayteé Iraheta, por ARENA, y del médico Rafael Aguirre, por el FMLN, devuelve al escenario presidencial a los dos partidos que gobernaron El Salvador durante tres décadas. Sin embargo, ambos ingresan a una competencia profundamente desigual: Nayib Bukele buscará un tercer mandato consecutivo, respaldado por Nuevas Ideas, después de que la Asamblea reformara la Constitución para permitir la reelección indefinida, ampliar el periodo presidencial a seis años, adelantar los comicios a febrero de 2027 y eliminar la segunda vuelta.
La oposición no solo enfrenta al presidente más popular del país, sino también un sistema electoral en el que la dispersión del voto puede favorecer todavía más al oficialismo
Mayteé Iraheta llega como la apuesta de renovación de una derecha tradicional que todavía intenta recuperarse de su desplome. Es abogada y comunicadora, fue diputada por Sonsonate entre 2015 y 2021 y se convierte en la primera mujer que encabeza una fórmula presidencial de ARENA, acompañada por Verónica Henríquez.
Su primer movimiento político fue reconocer que la seguridad ha mejorado y prometer que conservaría esos avances, una decisión estratégica: intentar competir sin cuestionar el logro que más valora la población de su principal contendiente.
Su fórmula ofrece una renovación generacional y de género, pero continúa dependiendo de una bandera partidaria que muchos votantes relacionan con la antigua clase política.
Iraheta tampoco llega sin antecedentes polémicos. En 2018, el Tribunal Supremo Electoral la sancionó por realizar campaña adelantada debido a una valla instalada antes del periodo legal de propaganda.
Aunque se trata de un episodio ocurrido hace varios años y no de un proceso penal, puede ser utilizado por sus adversarios para cuestionar su discurso de respeto institucional.
Su presentación presidencial también dejó una señal incómoda: el partido no permitió que los periodistas la entrevistaran y la jornada estuvo marcada por reclamos internos sobre el manejo anticipado de las candidaturas. No son hechos que destruyan una campaña, pero sí contradicen el mensaje de apertura que ARENA necesita proyectar para recuperar credibilidad.
El mayor problema de Iraheta no es su perfil personal, sino ARENA. El partido que gobernó entre 1989 y 2009 conserva únicamente dos diputados y obtuvo apenas el 5.57 % de los votos presidenciales en 2024.
Dentro de la organización tampoco ha existido una estrategia completamente compartida: el diputado Francisco Lira llegó a pedir que ARENA no presentara candidato presidencial para no legitimar la reelección de Bukele, mientras el COENA respondió que el partido sí competiría.
En junio de 2026, antes de conocerse la fórmula, una encuesta de la UCA otorgó a ARENA solo el 1.4 % de los votos en intención presidencial. Ese dato puede cambiar con una candidata definida, pero revela el reducido punto de partida de la campaña.
La carta efemelenista
Rafael Aguirre llega desde una trayectoria distinta. Es médico internista con formación en nefrología, tiene más de dos décadas de trabajo en el Seguro Social y desde 2020 encabeza el Sindicato de Médicos Trabajadores del ISSS.
Su figura ganó exposición al denunciar falta de medicamentos, despidos de personal y deficiencias en el sistema de salud.
En 2026 enfrentó un proceso administrativo de destitución después de divulgar información sobre el desabastecimiento; Aguirre lo calificó como persecución política, mientras organizaciones médicas defendieron su actuación. Esa confrontación le permite presentarse como un profesional ajeno a la política tradicional y como una voz crítica que habría sufrido consecuencias por denunciar problemas públicos.
Pero esa misma trayectoria abre preguntas. SIMETRISSS tuvo que aclarar públicamente que la candidatura de Aguirre era una decisión personal y que no representaba al sindicato, una separación necesaria para evitar que una organización gremial fuera interpretada como plataforma partidaria. También hubo desacuerdos iniciales sobre la vicepresidencia: movimientos que apoyaban al médico propusieron al ingeniero Efraín Benítez, pero sectores cercanos al FMLN cuestionaron la falta de consenso; finalmente, la fórmula fue completada por la enfermera Madaí Santos. Más que una gran polémica personal, el episodio mostró la dificultad de coordinar a movimientos sociales, sindicatos y estructuras partidarias bajo una sola conducción.
El obstáculo de Aguirre también se llama FMLN. El partido que gobernó de 2009 a 2019 quedó sin diputados y sin alcaldías tras las elecciones de 2024, cuando obtuvo apenas 6.4 % en la contienda presidencial. Su deterioro no se explica únicamente por el ascenso de Bukele: también carga con el desgaste de sus gobiernos, acusaciones de corrupción contra antiguos funcionarios, distanciamiento de sectores populares y una estructura que durante años fue percibida como cerrada. La candidatura externa de Aguirre busca “ciudadanizar” al partido, pero plantea una contradicción: para atraer nuevos votantes necesita diferenciarse del FMLN, aunque depende completamente de sus símbolos, organización territorial y antecedentes.
La realidad electoral coloca a ambos muy lejos de Bukele. La encuesta del IUDOP-UCA publicada en junio le otorgó al presidente una aprobación del 87.8 % y una calificación de 8.24. El 77.4 % señaló la seguridad como lo mejor que ocurre en el país y el 96.6 % consideró que la delincuencia ha disminuido durante la actual administración. En intención de voto presidencial por partido, Nuevas Ideas registró 63.3 %, frente a 1.4 % de ARENA y 0.9 % del FMLN. La medición se realizó antes de que Iraheta y Aguirre fueran ratificados, por lo que no constituye una encuesta directa entre candidatos; aun así, muestra la distancia estructural que deberán reducir en aproximadamente siete meses.
Existe, sin embargo, un terreno donde la oposición podría crecer: la economía. El 37.3 % identifica la situación económica como el principal problema nacional, seguido por el alto costo de la vida y el desempleo. Además, solo el 4 % considera que debería gobernar alguno de los partidos opositores existentes, mientras un 22.7 % preferiría una nueva organización política. Este último dato es decisivo: existe un sector dispuesto a considerar una alternativa, pero no necesariamente bajo las siglas de ARENA o del FMLN. Iraheta deberá demostrar que no representa una restauración del antiguo poder económico; Aguirre tendrá que transformar su credibilidad médica y sindical en una propuesta nacional que vaya más allá de la salud.
A día de hoy, ninguna de las dos candidaturas posee posibilidades altas de derrotar a Bukele. Esa conclusión no responde únicamente a la popularidad presidencial, sino a la debilidad organizativa de sus partidos, la ausencia de una candidatura unificada, el descrédito acumulado y la eliminación de la segunda vuelta. Su objetivo más realista podría ser reconstruir bases territoriales, recuperar diputados y demostrar que ARENA y FMLN todavía pueden representar a sectores inconformes. Para convertir la elección en una competencia verdadera necesitarían un deterioro económico acelerado, una campaña extraordinaria, errores graves del oficialismo y capacidad para tv conquistar al electorado sin partido. Por ahora, Iraheta y Aguirre son rivales inscritos; todavía no son amenazas electorales reales para Bukele.
ENTREGA ESPECIAL
El dolor que no se borra: Payaso Chocoyito revive el secuestro y asesinato de su hijo a manos de pandilleros
En un testimonio que estremece hasta las lágrimas, José Domínguez, conocido como el payaso Chocoyito, relató con crudeza el momento en que pandilleros secuestraron y asesinaron a su hijo Nathanael en El Salvador en 2015. Vestido con su característico traje azul, peluca amarilla y nariz roja, el artista transforma su sufrimiento en mensaje de fe y prevención, compartido en plataformas como TikTok y X.
“Me secuestran a mi hijo las pandillas”, comienza Chocoyito con voz quebrada, mientras narra cómo, durante dos meses y medio de cautiverio, él continuaba haciendo reír a niños en fiestas y eventos, ocultando su angustia. El padre explica que, incluso en un congreso de payasos en Nicaragua, mantuvo su compromiso escénico pese al infierno personal que vivía.
El drama alcanzó su clímax cuando le informaron del hallazgo del cuerpo. “Agarré mi moto… y me enseñan esto”, relata, describiendo la foto de su hijo atado de pies y manos con un escopetazo en la cabeza. Cada gesto con el lazo en su muñeca revive el dolor: “Por eso cuando yo hago este lazo y me aprietan duro y me duele la muñeca, recuerdo el dolor de mi hijo”.
@enriqueortegacontrastes Me secuestran a mi hijo las pandillas ##mexico🇲🇽##padresausenteshijoscomplicados##elsalvador🇸🇻##enriqueortegacontrastes ♬ sonido original – Enrique Ortega Contrastes
Chocoyito describe la exhumación en la fosa clandestina: “Cada vez que yo veía un cuerpo… pensé que iba a caer desmayado, pero me mantenía fiel porque quería ver a mi hijo, costara lo que costara”. Al abrir el tercer cuerpo, la confirmación devastadora: “Veo que era mi hijo con la ropa que yo le había dado el día de su cumpleaños”.
“Jamás supe quién le enseñó a mi hijo a decirme todos los días ‘te amo’”, confiesa con emoción contenida, recordando las últimas palabras de Nathanael. “Tenía una foto de mi hijo, la abracé y quería que me dijera te amo, pero él ya no estaba”.
El payaso, quien también es pastor, convirtió su tragedia en el proyecto “Buscando Sonrisas”, visitando escuelas para prevenir la violencia y fortalecer lazos familiares. “Padres de familia, ¿cuándo fue la última vez que le dijiste a tu hijo te amo?”, pregunta directamente al público.Su historia no solo honra la memoria de Nathanael, sino que alerta sobre el flagelo de las pandillas que destrozan familias en Centroamérica. Chocoyito cierra con perdón y esperanza, recordando que “a nadie le deseo lo que yo viví”.









