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Mbappé «merece el Balón de Oro», estima el presidente del PSG Nasser Al-Khelaifi
«Los problemas que hemos tenido se quedan dentro de la familia, y Kylian forma parte de la familia», explicó el presidente del club parisino después de los últimos meses movidos entre el club y el jugador.
Apartado después de haberse negado a renovar su contrato, que concluye en 2024, el campeón del mundo de 2018 se perdió casi toda la pretemporada a las órdenes del nuevo entrenador del PSG Luis Enrique.
Por el momento, Mbappé aún no ha renovado.
«Estoy orgulloso de lo que hace, y de lo que hace todo el equipo. Tenemos al mejor jugador del mundo, y en mi opinión merece el Balón de Oro», añadió Al-Khelaïfi, mientras que la estrella francesa ha marcado ocho goles en cinco partidos esta temporada.
Nasser Al-Khelaifi también respondió a la estrella argentina Lionel Messi, que se fue a final de temporada al Inter Miami y que se ha mostrado crítico con el PSG, especialmente decepcionado por no haber tenido un «reconocimiento» como campeón del mundo. Un título conquistado tras ganar a Francia en la final del Mundial de Catar en diciembre de 2022.
«Como todo el mundo vio – incluso publicamos un video – felicitamos a Messi en el entrenamiento y también en privado», declaró el dirigente del PSG.
«Pero con respeto, nosotros somos un club francés. Era delicado por supuesto hacer la fiesta en el estadio. Tenemos que respetar al país al que derrotó, a sus compañeros de la selección de Francia y a nuestros aficionados también. Pero fue y sigue siendo un jugador increíble, estamos orgullosos de haberlo tenido aquí», prosiguió.
En una entrevista difundida el jueves en la cadena de Youtube Olga, Messi había declarado: «No fue como esperaba, pero siempre digo que las cosas pasan por algo», «fui el único jugador que no tuvo reconocimiento, además de los otros 25 jugadores (campeones del mundo), pero bueno».
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Cristiano Ronaldo abandonó Arabia Saudita tras los ataques iraníes a la embajada de EEUU
El delantero portugués Cristiano Ronaldo dejó Arabia Saudita junto a su familia en un avión privado con destino a Madrid, en medio de bombardeos iraníes a la Embajada de Estados Unidos que profundizaron la tensión en Medio Oriente y encendieron alertas de seguridad para ciudadanos extranjeros.
Ronaldo reside en la capital saudí desde enero de 2023, cuando firmó contrato con Al-Nassr, pero el ataque con drones al edificio diplomático, ubicado en una zona cercana a su residencia, precipitó la decisión.
Varias plataformas de seguimiento aéreo registraron que un jet privado despegó desde Riad a las 20:00 y aterrizó en Madrid a la 1:32 del 2 de marzo, tras casi siete horas de vuelo. El trayecto incluyó el sobrevuelo de Egipto y el Mediterráneo antes de tocar suelo español.
Si bien no existe confirmación oficial sobre los pasajeros, el vuelo fue vinculado al entorno del capitán de Portugal. La aeronave señalada es un Bombardier Global Express XRS personalizado con la marca CR7.
En 2024, el futbolista incorporó además un Global Express 6500 valuado en 61 millones de libras, luego de vender el Gulfstream G200 adquirido en 2015. El modelo cuenta con autonomía intercontinental, capacidad para hasta 15 o 19 pasajeros según configuración, dormitorio con cama doble y zona de ducha independiente.
Ronaldo también está atravesando una lesión muscular sufrida ante Al-Fahya, y la Confederación Asiática de Fútbol confirmó la reprogramación de partidos de la AFC Champions League Elite y otras competiciones en la región occidental, incluido el cruce que debía disputar su equipo.
En paralelo, surgieron dudas sobre la presencia de Irán en el Mundial 2026 ya que el reglamento establece que, ante una eventual baja o exclusión, el Consejo FIFA definirá el reemplazo respetando los cupos continentales. El seleccionado sustituto ocuparía el lugar en el Grupo G junto a Bélgica, Egipto y Nueva Zelanda, con debut previsto el 15 de junio.
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Real Madrid sufre un nuevo golpe: Pierde ante el Getafe en el Bernabéu
Un golazo de volea desde fuera del área del uruguayo, Martín Satriano, bastó al Getafe para vencer 1-0 este lunes el Real Madrid en el Estadio Santiago Bernabéu.
La derrota, en la 26ª fecha de LaLiga, supone un paso atrás del conjunto blanco en su objetivo de lograr el título.
El equipo de Álvaro Arbeloa sigue en segunda posición, pero tras dos derrotas en las dos últimas fechas ve al Barcelona a cuatro puntos cuando quedan doce jornadas para el final.
Corría el minuto 39 de partido cuando del delantero nacido en Montevideo enganchó desde fuera del área una volea limpia con la diestra, que hizo estéril la estirada del arquero Thibaut Courtois. El balón le llegó de un despeje dividido de cabeza entre Tchouaméni y el también uruguayo Arambarri.
Aunque quedaba mucho partido por delante, y pese a que el Real Madrid gozó de claras ocasiones en el segundo tiempo, sobre todo sendos remates de cabeza de Rüdiguer y de Rodrygo, el Getafe (11º) demostró su fama justificada de equipo correoso al que cuesta hacerle un gol cuando se cierra atrás.
Con Kylian Mbappé en París para tratarse un esguince de rodilla, el Madrid salió de inicio con Gonzalo García en ataque junto a la estrella brasileña Vinícius Júnior, que desaprovechó un mano a mano ante el arquero visitante David Soria en el primer tiempo.
En el tiempo añadido, el Real Madrid perdió por roja directa al volante argentino Franco Mastantuono por presuntamente haberse dirigido en términos incorrectos al árbitro. Un minuto después fue el delantero del Getafe Adrián Liso el que tomó el camino de los vestuarios por doble amarilla, la segunda por alejar el balón después de que el árbitro cortase el juego.
El Real Madrid no transmite buenas sensaciones a ocho días de recibir también en el Bernabéu al Manchester City en octavos de Champions. El plantel se fue entre pifias del Bernabéu.
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Estados Unidos bajo tensión a tres meses del inicio del Mundial
Retórica antimigrantes agresiva, divisiones políticas y tensiones con sus aliados. A tres meses del inicio del Mundial de fútbol, la imagen de Estados Unidos quedó empañada para los millones de aficionados esperados en el país, a pesar del éxito de la venta de entradas, que augura estadios llenos.
La promesa era atractiva. Por primera vez, un Mundial XXL, con 48 equipos y 104 partidos, se celebra en Estados Unidos, Canadá y México, tres países fronterizos con relaciones estrechas desde hace más de 30 años.
Pero el presidente estadounidense, Donald Trump, cuyo territorio albergará la mayoría de juegos, lo ha complicado todo desde su regreso a la Casa Blanca el año pasado.
En ese tiempo, lanzó una guerra de aranceles contra el mundo entero, incluidos sus vecinos; aseguró que Canadá debería convertirse en el 51º estado de su país y amenazó con intervenir militarmente si México no reforzaba la lucha contra el narcotráfico.
La relación de Washington con sus históricos aliados europeos no es mucho mejor.
El Viejo Continente ha sufrido las ambiciones de Trump sobre Groenlandia, un territorio autónomo de Dinamarca, y sus cambios de parecer sobre Ucrania.
En Oriente Medio, acaba de lanzar junto con Israel una serie de ataques contra Irán que hace ahora hipotética la llegada de la selección iraní, pese a que está clasificada.
Y en América Latina y África, pocos países tienen los favores de la Casa Blanca, que ha restringido mucho su política migratoria.
A mediados de enero, Estados Unidos anunció la suspensión de los visados de inmigrantes de 75 países, en el marco de la lucha contra la inmigración irregular. Cuatro de las naciones afectadas participarán en el Mundial: Irán, Haití, Senegal y Costa de Marfil.
Según Washington, esta medida no afecta a los visados de turismo y, por tanto, a quienes compren billetes para el torneo. El gobierno de Trump y la FIFA pusieron en marcha un procedimiento acelerado para que los aficionados obtengan citas en consulados estadounidenses, pero nada garantiza que consigan una visa a tiempo.
La administración planteó además una propuesta que obligaría a los solicitantes de visado a entregar cinco años de historial en redes sociales, una medida que podría añadir una nueva capa de incertidumbre para miles de hinchas.
Según Minky Worden, directora de Iniciativas Globales de la oenegé Human Rights Watch, «la FIFA no puede garantizar que ningún turista esté seguro en Estados Unidos a menos que obtenga garantías de la administración Trump de que la gente no será arrestada, detenida y deportada durante su visita».
A 100 días del pistoletazo de salida, el discurso de Trump divide al gigante americano más que en ningún otro momento desde la posguerra.
En diciembre y enero, la policía migratoria (ICE) llevó a cabo una operación en Minneapolis para detener a extranjeros en situación irregular. Las detenciones, a veces brutales, provocaron protestas en las que murieron dos manifestantes estadounidenses a manos de agentes federales.
El miedo al ICE, acusado de actuar contra personas afro o con acento hispano, aunque estén en regla, podría pesar sobre los planes de numerosos aficionados.
«Ya no es exacto decir que el mundo es bienvenido en este Mundial», asegura Worden. Los hinchas «compraron una entrada a una gran fiesta para celebrar a su selección. ¿Se van a sentir seguros o divertidos si tienen que llevar el pasaporte a este evento?».
«Corremos el riesgo de no vivir la fiesta del fútbol. No hay que poner demasiadas trabas que hagan que la gente no se suelte», opina el presidente del comité oficial de aficionados marfileños, Julien Adonis Kouadio.
Tim Elcombe, profesor de la universidad canadiense Wilfrid Laurier especializado en la relación entre deporte, política y asuntos internacionales, considera que Estados Unidos está actuando de forma distinta a Rusia en 2018 o Catar en 2022, que trataron de presentarse como lugares muy acogedores y normales.
Pero al gobierno estadounidense «no le preocupa lo que opinan las demás naciones», dice. «No hace ‘sportswashing’ (utilizar el deporte para lavar su imagen). Está usando el torneo como herramienta para demostrar el poder y el excepcionalismo estadounidense».
Aunque Washington promete una competición bajo estrictas medidas de seguridad, las preocupaciones se centran ahora en México, donde la muerte del líder de uno de los principales cárteles en una operación militar desató una ola de violencia en varias regiones.
La situación ha afectado especialmente a zonas turísticas y a Guadalajara (oeste), sede de cuatro partidos.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, dijo a la AFP, no obstante, estar «muy tranquilo» respecto a los encuentros en México, y la presidenta del país, Claudia Sheinbaum, aseguró que no había «ningún riesgo» para los aficionados.




