Política
Modelo Bukele desde un enfoque de las ciencias sociales
En las teorías de las ciencias sociales existen varios enfoques de abordaje sobre el estudio de la sociedad, por ejemplo, el método positivo de Augusto Comte, el método comparativo de Émile Durkheim, el método puro de Max Weber, el materialismo histórico de Karl Marx, el método estructural-funcionalista de Talcott Parsons, el de paradigma de Thomas Kuhn.
Ante esto, Óscar Martínez Peñate, politólogo y Dr. en ciencias sociales, destacó durante nuestra entrevista El Salvador Today, que «los abordajes teóricos, por lo general, son el deber ser, que se contraponen a lo que es; sin embargo, históricamente ha sucedido que se impone la realidad y está al ser interpretada y descrita en esa medida va creando la base teórica de un fenómeno nuevo, que nace en el seno de su antítesis».
«Con los nuevos fenómenos societales al ser emergentes y producir procesos y dinámicas propias, los académicos y especialistas tienen cierta dificultad al tratar de descodificar el aparecimiento de rupturas, disrupciones, reformas, cambios estructurales, con el agravante de que son vertiginosos con crecimiento en flecha», añadió.
Para Peñate «es precisamente el caso de El Salvador, que por 200 años había estado gobernado por poderes fácticos nacionales al servicio de los intereses oligárquicos, transnacionales e internacionales, a favor del colonialismo de países o bloques económicos extranjeros. Lo que significa que de forma consuetudinaria habían saqueado sus recursos naturales y culturales, con el agravante de que el ciudadano salvadoreño era considerado y tratado como peón de finca o de hacienda, es decir, no tenía derechos«.
Recordemos que a finales del siglo XX y principios del XXI, la corrupción de los partidos políticos tradicionales llegó a su clímax, cuando Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) y el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) cogobernaron con las pandillas o maras salvadoreñas; en la realidad existían dos Estados, el informal de las pandillas y el formal con los poderes del Estado. Sin embargo, el que tenía el poder era el informal al controlar el 80 % del territorio y de la población que residía en esa área geográfica.
Las cúpulas de ARENA y del FMLN formaban parte de la estructura criminal; la corrupción y la delincuencia eran política de Estado de ambos partidos políticos.
«El Salvador tenía altos índices de pobreza, desempleo, impunidad, corrupción, desnutrición, violencia, emigración; asimismo, la educación y la salud estuvieron en el abandono, etcétera», aseguró.
En 2019 llegó a la presidencia Nayib Bukele, rompiendo abruptamente con el pasado vergonzoso del país; lo primero que hizo fue liberar a la ciudadanía salvadoreña del Estado informal de las maras, le declaró la guerra al terrorismo, la delincuencia y la corrupción; lo que produjo un dinamismo en la economía, atracción de la inversión nacional y extranjera e incrementar el turismo a niveles que sobrepasaron las proyecciones de las autoridades de este rubro.

El Gobierno salvadoreño ha realizado inversiones sin precedentes en la ciudadanía para reestablecer el tejido social, la educación, la salud y ha creado las condiciones económicas, sociales, políticas y culturales para convertir al país en un Estado emergente económico en Latinoamérica, y que no sea solo modelo de seguridad ciudadana y democracia, sino también de repunte económico y financiero.
Transmisión:
Política
Discurso del Mes de la Independencia del vicepresidente Félix Ulloa
El vicepresidente de la República, Dr. Félix Ulloa, pronunció el discurso titulado “El Salvador: de la independencia a la libertad, de la libertad a la integración”, en el marco del mes de la Independencia, en el que abordó la evolución de El Salvador desde la independencia de 1821, la seguridad, el desarrollo nacional y la integración centroamericana.
Durante su intervención, Ulloa señaló que septiembre representa no solo el mes de las fiestas patrias, sino también un momento para recordar a la generación que impulsó la posibilidad de que los pueblos centroamericanos pudieran gobernarse a sí mismos y decidir su propio futuro. Afirmó que, 205 años después, la independencia debe entenderse como el inicio de una responsabilidad y planteó interrogantes sobre el significado de la libertad, la independencia de El Salvador y el papel de Centroamérica en el siglo XXI.
Independencia e integración centroamericana
Ulloa sostuvo que, tras la independencia política alcanzada en 1821, los pueblos centroamericanos continuaron enfrentando pobreza, desigualdad, conflictos internos, intervenciones externas y la posterior fragmentación de la unidad que, según expuso, habían imaginado los próceres.
En ese contexto, hizo referencia al pensamiento de Francisco Morazán y a su planteamiento de que Centroamérica sería más fuerte unida que dividida. Según el vicepresidente, aunque el proyecto político de Morazán fracasó en su época, su visión mantiene vigencia debido a las dificultades que enfrentan los pequeños países por separado ante los desafíos del mundo moderno.
También señaló como fortalezas de la región su posición geográfica, población joven, identidad cultural común, mercados complementarios, recursos naturales y la comunidad centroamericana que reside fuera de sus fronteras. A ello sumó una historia común que, afirmó, puede convertirse en un proyecto compartido de futuro.
Seguridad como condición de libertad
Otro de los ejes del discurso fue la seguridad. Ulloa afirmó que durante años millones de salvadoreños no se sintieron libres en sus propias comunidades debido a la presencia de pandillas, que, según señaló, determinaban quién podía transitar por determinadas calles, abrir negocios, vivir en ciertos lugares o entrar y salir de comunidades.
También mencionó la extorsión, los homicidios y el miedo como elementos que formaron parte de la vida nacional durante ese período. A partir de ese planteamiento, sostuvo que la visión encabezada por el presidente Nayib Bukele parte de la premisa de que el Estado debe recuperar el control territorial y garantizar a los ciudadanos el derecho a vivir en paz.
Ulloa afirmó que la seguridad constituye una condición básica de la libertad y vinculó esa situación con actividades cotidianas como que una madre pueda dejar salir a sus hijos sin temor, que un comerciante pueda abrir su negocio sin pagar extorsión, que un trabajador pueda regresar a su casa de noche y que una familia pueda transitar por lugares que anteriormente evitaba.
Seguridad, educación, salud y turismo
El vicepresidente también sostuvo que la imagen internacional de El Salvador ha comenzado a cambiar y atribuyó esa transformación a una visión y una decisión política orientadas a modificar la realidad del país.
En materia de seguridad, afirmó que El Salvador acumula más de 1,300 días sin homicidios y lo calificó como el país más seguro del hemisferio occidental. Según expresó, durante ese período las familias salvadoreñas han podido vivir sin enfrentar el dolor de perder violentamente a un ser querido.
Ulloa agregó que la transformación no debe limitarse a la seguridad, sino convertirse en oportunidades. En ese sentido, mencionó iniciativas como “Dos Escuelas por Día”, el Nuevo Currículo Nacional de Primera Infancia y “El Salvador Renace”, programa al que atribuyó la entrega de 50,000 becas para jóvenes interesados en carreras universitarias, formación técnica o cursos vocacionales.
En el área de salud, mencionó el nuevo Hospital Nacional Rosales, al que atribuyó más de 47 especializaciones, y DoctorSV, iniciativa que, según el discurso, utiliza tecnología e inteligencia artificial para facilitar atención médica gratuita las 24 horas del día.
Respecto al turismo, Ulloa señaló que, de acuerdo con datos del Ministerio de Turismo citados en su discurso, durante 2025 El Salvador recibió 4.1 millones de visitantes internacionales y generó 3,635 millones de dólares en divisas por turismo. Añadió que el sector genera miles de empleos directos e indirectos y que el 85 % de las más de 3,500 empresas turísticas del país son mipymes.
Una propuesta de integración regional
El vicepresidente planteó que la seguridad alcanzada en El Salvador puede tener efectos en el ámbito centroamericano y propuso avanzar hacia una integración regional práctica que incluya infraestructura, logística, energía, tecnología digital, turismo, comercio, finanzas y seguridad.
Asimismo, señaló que los desafíos vinculados con el crimen organizado trascienden las fronteras nacionales, por lo que planteó ampliar la cooperación, la inteligencia y los esfuerzos contra el narcotráfico, la trata de personas, el lavado de dinero y otras formas de delincuencia transnacional.
Independencia económica y tecnológica
En otro apartado de su discurso, Ulloa planteó que la generación actual debe asumir una nueva dimensión de la independencia, orientada hacia la independencia económica, tecnológica y estratégica.
Expuso que esto no implica aislarse del mundo, sino relacionarse desde una posición de confianza, recibir inversión sin perder capacidad de decisión, adoptar tecnología sin renunciar a la identidad, fortalecer la formación del talento humano y contar con un sistema de salud pública que responda a las necesidades de la población.
También planteó abrir los mercados mientras se fortalece la producción nacional, cooperar con otras naciones sin renunciar a la soberanía y construir alianzas internacionales a partir de los intereses nacionales.
El Salvador como parte de una nueva Centroamérica
Ulloa sostuvo que El Salvador, pese a su reducido territorio, puede proyectar una visión de mayor alcance y afirmó que el país puede contribuir a una nueva etapa de integración centroamericana.
En ese marco, mencionó la posibilidad de conectar puertos, aeropuertos, carreteras y corredores logísticos salvadoreños con una red regional, así como ampliar las oportunidades tecnológicas, turísticas y económicas para los jóvenes centroamericanos.
El vicepresidente también afirmó que la prosperidad de El Salvador está vinculada con la situación de los países vecinos y que la seguridad, infraestructura y experiencia tecnológica salvadoreñas pueden contribuir al desarrollo regional.
Un llamado a asumir una nueva etapa histórica
En la parte final del discurso, Ulloa señaló que la generación actual tiene la responsabilidad de decidir si será únicamente heredera de la independencia de 1821 o protagonista de una nueva etapa histórica.
Planteó como aspiración un El Salvador más seguro, próspero, moderno, conectado, competitivo e integrado con los demás países centroamericanos. También hizo referencia a los ideales atribuidos a los próceres de la independencia, a Francisco Morazán y a Gerardo Barrios.
Al referirse al significado de septiembre, Ulloa llamó a recordar a quienes participaron en la independencia y, al mismo tiempo, a tener presentes a niños, jóvenes, mujeres, trabajadores, emprendedores y salvadoreños que viven dentro y fuera del país, así como a los demás pueblos centroamericanos.
Finalmente, sostuvo que la independencia debe servir como punto de partida para abrirse al mundo y fortalecer los vínculos regionales. El discurso concluyó con un llamado a que Centroamérica recupere la fuerza de la unidad y a que la seguridad de El Salvador se convierta en una plataforma para la prosperidad.
Ulloa cerró señalando que la independencia no debe entenderse únicamente como una fecha, sino como una actitud; que la libertad implica una responsabilidad, y que la integración centroamericana puede convertirse en un proyecto de futuro.
Política
Vicepresidente Ulloa destaca fortalecimiento de las relaciones entre El Salvador y Costa Rica
Historia, amistad y cooperación. El Vicepresidente de la República, Félix Ulloa, participó en la conmemoración del Día Nacional de Costa Rica. Ambas naciones mantienen una relación estratégica, forjada a lo largo de más de 180 años de vínculos diplomáticos, amistad y solidaridad, sostenida por una visión compartida de desarrollo, seguridad y prosperidad.
El Vicepresidente Ulloa expresó un cordial saludo a la Embajadora de la República de Costa Rica en el país, Samy Araya Rojas, así como al pueblo costarricense, especialmente a quienes residen en nuestro país. Destacó que esta relación histórica se ha estrechado mediante encuentros de alto nivel y mecanismos concretos de cooperación que reflejan la voluntad de ambos países.
La Embajadora Samy Araya Rojas resaltó los profundos vínculos históricos y culturales que unen a Costa Rica y El Salvador, recordando que los pueblos centroamericanos comparten raíces, memoria y una aspiración común de construir sociedades más pacíficas y prósperas.

Asimismo, destacó el fortalecimiento de las relaciones políticas entre ambas naciones, reflejado en encuentros de alto nivel como la visita del Presidente Nayib Bukele
a Costa Rica y la participación del Vicepresidente Ulloa en la toma de posesión del nuevo Gobierno costarricense, así como la importancia de continuar impulsando la colaboración y el intercambio de experiencias en áreas como la seguridad y la prevención del delito.
Costa Rica se posiciona como el quinto socio comercial de El Salvador en la región. Durante 2025, las exportaciones salvadoreñas hacia ese mercado alcanzaron los US$286.3 millones y, a julio de 2026, registraron US$181.09 millones, mostrando la importancia de continuar robusteciendo los lazos comerciales y de inversión entre ambas naciones.
Ambos Gobiernos trabajan impulsando una agenda común que contribuya al desarrollo y bienestar de una Centroamérica más unida y próspera. En esta celebración costarricense también participó la Ministra de Relaciones Exteriores. Alexandra Hill y el Cuerpo Diplomático acreditado en el país.

Política
Vicepresidente Ulloa destaca fortalecimiento de las relaciones entre El Salvador y México
El Vicepresidente de la República de El Salvador, Félix Ulloa, junto a su esposa, Lilian de Ulloa, participó en la celebración del Día Nacional de los Estados Unidos Mexicanos, en conmemoración de su 216.º aniversario de independencia patria.
Durante la actividad, el Vicepresidente Ulloa expresó un cordial saludo al Embajador de México en El Salvador, Ricardo Cantú Garza, y resaltó los históricos lazos de amistad, cooperación y cercanía que unen a ambas naciones. Estas relaciones diplomáticas fueron formalizadas el 12 de mayo de 1838 y, bajo la actual gestión de Gobierno, se han fortalecido mediante una agenda bilateral más dinámica y orientada a resultados concretos.

En este contexto, el Embajador Cantú habló sobre los lazos de cooperación que unen a ambos pueblos, citando la segunda fase de Sembrando Vida, que prevé beneficiar a 10 mil productores agrícolas, y Juntos por el Bienestar, dirigido a apoyar a familias en situación de vulnerabilidad. “México está convencido de que la prosperidad de la región no debe construirse de una forma aislada”, afirmó mientras mencionó otros proyectos de colaboración para robustecer áreas clave como la conectividad salvadoreña.
Este país norteamericano representa un socio estratégico para El Salvador en materia comercial. El Tratado de Libre Comercio entre México y Centroamérica favorece el intercambio, facilita el acercamiento con el sector empresarial mexicano y abre nuevas oportunidades de inversión y crecimiento para ambos países. La República salvadoreña continúa ampliando sus vínculos con países de diversas latitudes, reafirmando su visión de consolidarse como un socio confiable y un aliado estratégico para el mundo.
En la actividad también participó el Presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, el Presidente de la Corte Suprema de Justicia, Henry Mejía, funcionarios de Gobierno, Cuerpo Diplomático y representantes de empresas mexicanas con operaciones en el país.





