Nacionales
Presentan ante FGR 186 casos por presunto uso indebido de fondos públicos en alcaldías durante la pandemia
El Ministerio de Hacienda presentó ante la Dirección de Defensa de los Intereses del Estado de la Fiscalía General de la República (FGR), 186 casos de presunto uso indebido de fondos públicos por parte de igual número de alcaldías durante la emergencia generada por la pandemia por COVID-19 en el año 2020.
“Hemos detectado que alrededor de $80 millones fueron invertidos en gastos no relacionados con la emergencia, los cuales van desde remodelaciones en las alcaldías, pago de fiestas patronales y otro tipo de gastos no enmarcados dentro de los fines del decreto legislativo 608 que habilitó los $191.7 millones asignados a la alcaldías”, comunicó el ministro de Hacienda, Alejandro Zelaya, durante la entrega de documentación en la sede de la FGR.

Además, mencionó que adicional a este monto malversado, al menos cuatro millones de dólares más fueron saqueados, lo que consta en cheques, pero no en otros documentos que comprueben su uso, una práctica que es penada con cárcel.

“Todos los fondos públicos deben estar documentados y apegados a los marcos de compra que exige la LACAP (Ley de Adquisiciones y Contrataciones de la Administración Pública) o el decreto que habilitaba algunas compras de emergencia”, agregó el funcionario. Estos $84 millones deberán ser investigados por la FGR; entretanto, desde esta cartera de Estado se enviarán los detalles a la Corte de Cuentas de la República.
Esta es la segunda presentación de documentos ante la fiscalía. En un primer momento, se trató de pruebas respecto a 65 alcaldías y hoy se remitieron 186 casos más. Solo en 11 alcaldías no se reportó ningún hallazgo.

“La FGR debe actuar en estas presentaciones. Los funcionarios actuantes han tenido la oportunidad de responder y brindar información; en una buena parte de los casos no se recibieron respuestas o las que se recibieron no fueron sudicientes para desvanecer los hallazgos realizados por el equipo de auditores”, añadió.
Los señalamientos por estos $84 millones se distribuyen en un 33 % en las municipalidades de la zona central, entre las que destaca San Salvador; el 32 % en las municipalidades del oriente, ahí se centran los hallazgos en los departamentos de San Miguel y La Unión. Otro 20 % está distribuido en la zona occidental y en la zona paracentral cerca del 15 % de gastos cuestionados, de acuerdo con el director de Contabilidad Gubernamental, Joaquín Montano.
Nacionales
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Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




