Internacionales
Trump y Harris debaten por primera y quizás última vez
Lo harán en Pensilvania (este), uno de los siete estados bisagra, aquellos que se inclinan por uno u otro partido dependiendo de los comicios. Concretamente en Filadelfia.
La vicepresidenta y el expresidente republicano nunca se han visto en persona. Pelean a distancia desde que la demócrata irrumpió con fuerza en la carrera electoral, tras la retirada del presidente Joe Biden el 21 de julio.
Ella lleva atrincherada desde el jueves en un hotel de Pittsburgh (Pensilvania) para preparar el debate y él, por el contrario, ha incrementado sus apariciones públicas en los últimos días.
El duelo de 90 minutos, que será retransmitido por el canal ABC a partir de las 21 horas locales (01H00 GMT del miércoles), podría ser el único.
No hay ningún otro previsto antes de los comicios del 5 de noviembre.
Harris y Trump «no tienen motivos para correr grandes riesgos», pronostica el comentarista Joshua Zive, con sondeos «tan ajustados» a dos meses de unas elecciones que podrían disputarse, como en 2016 y 2020, por unos miles de votos en algunos estados.
«Hay más en juego para Harris que para Trump porque él ya es muy conocido, mientras que ella todavía tiene que explicar quién es a la mayoría de la gente», dice Mark Feldstein, analista de medios de la Universidad de Maryland.
«Superpoder»
«Su superpoder es ocupar e invadir el espacio, pero nosotros, los estadounidenses, tendemos a querer presidentes que son dominantes», describe Rebecca Gill, profesora de ciencias políticas en la Universidad de Nevada.
Flavio Hickel, politólogo del Washington College, cree que «la fuerza (del republicano) proviene de sus digresiones inconexas que desestabilizan a sus oponentes».
«Si yo fuera Harris, no perdería el tiempo desmontando cada afirmación falsa de Trump», aconseja Andrew Koneschusky, exportavoz del senador demócrata Chuck Schumer.
La vicepresidenta, primera mujer y primera persona negra y de origen asiático en este cargo, tendrá que luchar contra la percepción sexista «según la cual una mujer que se afirma es estridente», señala Gill.
La politóloga destaca que podrá aprovechar su experiencia como exfiscal, frente al primer expresidente estadounidense condenado penalmente. Es decir, hacer como en un tribunal, donde hay que «parecer fuerte pero no vengativo, ser capaz de distanciarse del plan preestablecido para reaccionar a lo que dicen los testigos».
Trump tiene experiencia. Participó en seis debates presidenciales, incluido uno memorable contra Biden en junio pasado en el que el presidente estadounidense perdió el hilo de lo que decía y se trabó al hablar varias veces, dejando algunas frases sin terminar.
Harris tuvo su momento de gloria al atacar a Biden durante un debate en las primarias demócratas en 2019.
Micrófonos
En Filadelfia, el tiempo de uso de la palabra se cronometrará estrictamente. No habrá notas ni público.
Sólo estará abierto el micrófono del candidato que hable.
El equipo de la vicepresidenta quería que los micrófonos permanecieran encendidos durante todo el debate porque daba por sentado que perjudicaría a Trump, propenso a las declaraciones intempestivas.
Pero los republicanos prefirieron mantener el sistema adoptado el pasado mes de junio por iniciativa de Biden.
Que el equipo de Trump se aferre así a una regla deseada por el octogenario presidente demuestra cuánto ha cambiado la campaña con la entrada en la carrera de Harris.
Estados Unidos fue testigo en los últimos meses de un intento de asesinato de Trump, de una convención republicana triunfante y de una toma de posesión demócrata eufórica.
¿Será el debate del martes otro punto de inflexión?
John Mark Hansen, profesor de ciencias políticas en la Universidad de Chicago, no lo cree: la historia de las elecciones estadounidenses muestra, según él, que «los debates no importan tanto» porque «la gente que los sigue ya tiene preferencias muy fuertes».
Erin Christie, profesora de comunicación en la Universidad Rutgers, discrepa: «Este será un debate muy esclarecedor y quizás decisivo para las elecciones. ¡Enciendan las televisiones!».
Internacionales
Suecia prepara ley para obligar a aceptar pagos en efectivo en supermercados y farmacias
Muchos suecos llevan años sin tocar billetes, pues muy pocos comercios aceptan dinero en efectivo y prácticamente todos los pagos se realizan con tarjeta o a través de servicios en línea.
La mayoría de las sucursales bancarias ya no aceptan depósitos ni retiros de efectivo, por lo que los clientes se acaban orientando hacia servicios de banca en línea.
Sin embargo, a principios de marzo el banco central sueco recomendó a los hogares ahorrar 1.000 coronas (unos 93 euros) en efectivo por adulto para cubrir una semana de compras de productos de primera necesidad.
Además, instó a los suecos a asegurarse de disponer de varios medios de pago, entre ellos el efectivo, tarjetas de crédito y servicios de pago en línea mediante el celular, «en caso de perturbaciones temporales, de crisis o, en el peor de los casos, de guerra».
El proyecto presentado este miércoles exigiría también que los bancos permitan a sus clientes depositar dinero en efectivo y que las tiendas y las empresas tengan acceso a servicios para ingresar su recaudación diaria en efectivo.
Según estadísticas oficiales, la cantidad de dinero en efectivo en circulación en Suecia se ha reducido prácticamente a la mitad desde 2008.
«La digitalización de la sociedad se ha producido muy rápidamente y ha creado muchas oportunidades, pero también ha entrañado ciertos riesgos», señaló en un comunicado el ministro de Administración Pública, Erik Slottner.
«Uno de los principales riesgos es que la exclusión digital se generaliza, especialmente entre las personas mayores», añadió el ministro.
Según él, es «importante, para reforzar nuestro nivel de preparación», exige a los supermercados y a las farmacias que acepten pagos en efectivo.
Internacionales
Capo narco vinculado a magnicidio en Ecuador en 2023 fue capturado en Colombia
La autoridad migratoria de Colombia informó el miércoles de la detención del narcotraficante ecuatoriano Ángel Aguilar, vinculado al asesinato en Quito del candidato presidencial Fernando Villavicencio una semana antes de las elecciones de 2023.
Villavicencio, entonces uno de los candidatos presidenciales más populares, fue asesinado a balazos por un sicario colombiano al salir de un mitin en la capital ecuatoriana en un caso que marcó un punto de quiebre en la violencia sin precedentes que sacude al país.
Aguilar llegó al aeropuerto de Bogotá en un vuelo desde México y fue arrestado de inmediato, dijo a la AFP un responsable de prensa de Migración Colombia.
Conocido como «Lobo Menor», el capo es miembro de Los Lobos, la mayor organización narcotraficante de Ecuador, y está investigado por su presunta participación como autor intelectual del asesinato de Villavicencio, indicó la autoridad en un comunicado que acompañó de fotografías del capo esposado y rodeado de agentes de Interpol.
Las autoridades mexicanas también informaron de la detención de Aguilar en ese país y difundieron fotografías del hombre con la misma ropa.
La AFP contactó a funcionarios de Migración Colombia y aseguraron que Aguilar está en Bogotá y no pudieron explicar si venía detenido desde México.
El presidente izquierdista Gustavo Petro aplaudió en X la captura y calificó a Aguilar como «uno de los asesinos más grandes del mundo».
El arresto ocurre en pleno lío diplomático y comercial entre Ecuador y Colombia, que escala todos los días tras denuncias de Petro sobre un supuesto bombardeo del gobierno de Daniel Noboa en su territorio.
«Este resultado (…) ratifica la efectividad de la cooperación trilateral entre Colombia, Ecuador y México», dijo el presidente colombiano.
En julio de 2024 la justicia de Ecuador condenó a penas de hasta 34 años de cárcel a cinco implicados en el magnicidio.
El autor de los disparos fue abatido por los guardaespaldas del candidato. La policía detuvo después a seis colombianos presuntamente vinculados al ataque, pero todos fueron asesinados en la cárcel.
Otra decena de personas está siendo procesada por este caso.
Aguilar fue sentenciado a 20 años de cárcel en 2013 por asesinato en Ecuador, según autoridades colombianas.
«Sin embargo, tras cumplir la mitad de la pena en 2022, un juez concedió la libertad condicional a Aguilar, beneficio que habría aprovechado para cometer otra serie de delitos incluso fuera» de su país, añadió.
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Presidenta de Venezuela destituye a Padrino, campo ministro de Defensa de Maduro
La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, destituyó el miércoles al ministro de Defensa, Vladimir Padrino, que estuvo al frente de las fuerzas armadas ideologizadas durante más de una década.
Padrino, de 62 años, era considerado un fiel aliado de Nicolás Maduro, que gobernó Venezuela con mano de hierro desde 2013 hasta su captura por parte de Estados Unidos en una operación militar el 3 de enero. Su destitución se produce en medio de la efervescencia nacional por el primer título de Venezuela en el Clásico Mundial de béisbol.
«Agradecemos al G/J (general en jefe) Vladimir Padrino López por su entrega, su lealtad a la Patria y por haber sido, durante todos estos años, el primer soldado en la defensa de nuestro país», escribió Rodríguez en Telegram.
Momentos después, Padrino le agradeció por «todo el apoyo brindado».
«Ha sido el más alto honor de mi vida servir a la Patria como soldado, y proteger la paz y la unidad nacional durante todos estos años al frente del Ministerio del Poder Popular para la Defensa», escribió Padrino en Telegram.
La mandataria encargada designó en su lugar al también general en jefe Gustavo González López, a quien había designado a cargo de la guardia presidencial y de la temida agencia de contrainteligencia DGCIM pocos días después de asumir el poder.
González encabezó ante el servicio de inteligencia (Sebin).
Rodríguez nombró también este miércoles nuevos ministros para las carteras de Energía Eléctrica y de Vivienda.
«Lealtad y subordinación absoluta»
Padrino era uno de los pocos estrechos aliados de Maduro que permanecían en el gobierno interino. Tarek William Saab renunció en febrero a la fiscalía general después de casi una década de justicia que expertos tildan de servil al chavismo.
El poderoso ministro del Interior, Diosdado Cabello, sigue en el cargo.
Vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez asumió funciones temporales tras la caída del mandatario en una incursión militar de Estados Unidos en la que murieron cerca de un centenar de personas, incluidos uniformados.
Los militares, pilar del chavismo, le expresaron su respaldo irrestricto en ausencia del líder izquierdista. El propio Padrino, en el cargo desde 2014, juró su «lealtad y subordinación absoluta» a Delcy Rodríguez.
«Seguros estamos de que asumirá con el mismo compromiso y honor las nuevas responsabilidades que le serán encomendadas», agregó la mandataria interina, sin detallarlas.
Rodríguez gobierna bajo fuertes presiones de Estados Unidos, que dice estar a carga del país con las mayores reservas probadas de crudo del mundo.
Reformó la ley petrolera y promulgó una amnistía histórica, al tiempo que avanza con cambios en su gabinete y en el ejército, entre ellos los generales que comandan la tropa en las regiones de Venezuela.
Fuerza Armada chavista
Bautizada como bolivariana por el fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013), la Fuerza Armada venezolana no esconde su politización. Ha tenido entre sus lemas «¡Patria, socialismo o muerte!» y el actual «¡Chávez vive!».
La Constitución que Chávez impulsó en 1999 concedió el voto a los militares, que además ganaron un inmenso poder con cargos claves en instituciones del Estado.
Además de las armas, los militares en Venezuela controlan empresas de minería, petróleo y distribución de alimentos, así como las aduanas e importantes ministerios, en medio de numerosas denuncias de abusos y corrupción.




