Internacionales
Continúan las protestas en Guatemala: cientos de personas se movilizaron por los altos costos de vida y la corrupción
Cientos de personas lideradas por autoridades indígenas se movilizaron este lunes en la capital guatemalteca para protestar por los altos costos de vida, el mal estado de las carreteras y la corrupción. Además, exigieron la renuncia del presidente Alejandro Giammattei.
Los manifestantes también reclamaron la dimisión de la jefa del Ministerio Público, Consuelo Porras, a quien señalan de no investigar la corrupción y aliarse a la criminalización de los defensores de derechos humanos, periodistas y opositores al gobierno.
“Con suma preocupación y repudio hemos visto que en los últimos días se han disparado los precios de la canasta básica, los pasajes y todos los insumos para la producción agrícola, mientras el salario mínimo e ingresos económicos de la población continúan siendo los mismos. Esta situación generará una mayor crisis alimentaria y de pobreza”, indicaron los líderes indígenas en un comunicado de prensa.
La comunidad internacional advirtió sobre el deterioro del Estado de derecho en el país así como la persecución a los funcionarios judiciales. En su informe de 2021, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Washington, colocó a Guatemala junto a las dictaduras de Cuba, Venezuela y Nicaragua como países violadores de los derechos humanos.
Cientos de guatemaltecos se movilizaron en la capital del país (REUTERS/Sandra Sebastian)
Sólo en el gobierno de Giammattei más de 20 funcionarios judiciales se exiliaron denunciando persecución por su trabajo en la lucha contra la corrupción.
El gobierno estadounidense también sancionó en 2021 a la fiscal general Porras retirándole la visa de entrada a ese país por socavar la democracia en Guatemala.
Juan Muñoz, autoridad del Parlamento Xinca, uno de los 24 pueblos indígenas del país, dijo a la agencia AP que cada día es más difícil sobrevivir en las comunidades por el alto costo de vida.
“No hay voluntad del gobierno de solucionar la necesidad de los pueblos, urge resolver la canasta básica. En las comunidades nos afecta mucho más, no hay trabajo en los pueblos indígenas para que puedan subsanar sus necesidades y no se puede subsistir de esa manera. Se sobrevive con lo poco que se tiene o se migra por la falta de empleos”, comentó Muñoz.
Los manifestantes exigen la renuncia del presidente Alejandro Gaimmattei y de la fiscal general Consuelo Porras (REUTERS/Sandra Sebastian)
Los manifestantes sumaron a sus quejas el mal estado de las carreteras en todo el país y que desde la llegada del actual gobierno se cooptaron instituciones como la Corte de Constitucionalidad -el máximo órgano de justicia-, el Ministerio Público y la Procuraduría de los Derechos Humanos, dejando a la población indefensa.
Defensores de derechos humanos han denunciado que se busca criminalizar la protesta. En los primeros meses de 2022 la fiscalía dirigida por Porras llevó ante la justicia a tres personas que se manifestaron contra el gobierno en 2020 tras acusarlas de daños al patrimonio. Fueron liberadas posteriormente ante la falta de evidencia en su contra.
Diversos gobiernos y entidades -entre ellos Estados Unidos, la Unión Europea, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y Human Rights Watch- han manifestado su alarma por el debilitamiento del estado de derecho en Guatemala, especialmente por el exilio al que se han visto forzados funcionarios de justicia perseguidos por su labor en la lucha contra la corrupción.
Internacionales
EE. UU. bloqueará puertos iraníes «el tiempo que sea necesario», dice jefe del Pentágono
Estados Unidos bloqueará los puertos iraníes «el tiempo que sea necesario», declaró este jueves el secretario de Defensa estadounidense, Pete Hegseth, quien amenazó con nuevos ataques si Teherán no llega a un acuerdo.
«Si Irán toma una mala decisión, se enfrentará a un bloqueo y a bombas cayendo sobre su infraestructura, su red eléctrica y sus instalaciones energéticas», dijo el jefe del Pentágono en una conferencia de prensa en Washington.
Fuerzas estadounidenses comenzaron a bloquear los puertos iraníes a las 14H00 GMT del lunes, después que las conversaciones de paz celebradas en Pakistán el fin de semana concluyeran sin acuerdo.
El jefe del Estado Mayor, el general Dan Caine, aclaró por su parte que el «bloqueo se aplica a todos los barcos, independientemente de su nacionalidad, que se dirijan hacia o salgan de puertos iraníes».
«Si no acatan este bloqueo, haremos uso de la fuerza», advirtió a su vez Caine en la rueda de prensa. «Hasta el momento, 13 buques han tomado la sabia decisión de dar media vuelta», añadió.
Hegseth señaló que las fuerzas iraníes están intentando desenterrar el equipamiento que sepultaron durante las más de cinco semanas de ataques estadounidenses e israelíes contra la República Islámica.
Dirigiéndose directamente a los líderes iraníes, declaró: «Sabemos qué activos militares están movilizando y hacia dónde los están trasladando. Mientras ustedes se dedican a desenterrar —que es exactamente lo que están haciendo: desenterrar material de instalaciones bombardeadas y devastadas—, nosotros no hacemos más que fortalecernos».
«Están desenterrando los lanzadores y misiles que les quedan, sin tener la capacidad de reemplazarlos; carecen de industria de defensa y de la capacidad para reponer sus capacidades ofensivas o defensivas», afirmó el secretario.
El almirante Brad Cooper, jefe del Comando Central de Estados Unidos, responsable de las fuerzas de su país en Oriente Medio, indicó que Washington está aprovechando el alto el fuego para rearmarse y realizar ajustes.
«Estamos rearmándonos, estamos reequipándonos y estamos ajustando nuestras tácticas, técnicas y procedimientos. No existe en el mundo ninguna fuerza militar capaz de adaptarse como lo hacemos nosotros, y eso es precisamente lo que estamos haciendo ahora mismo, durante el alto el fuego», concluyó Cooper.
Internacionales
Reino Unido se prepara para posibles escaseces de alimentos por conflicto en Oriente Medio
El gobierno británico teme una posible escasez de dióxido de carbono (CO₂), que podría afectar a la industria agroalimentaria, y prepara medidas si el estrecho de Ormuz permanece bloqueado debido al conflicto en Oriente Medio, informó el jueves el diario The Times.
Según el periódico, el gobierno estudió este escenario, entre otros, durante una reciente reunión de crisis organizada para evaluar las consecuencias de una prolongación del conflicto, desencadenado el 28 de febrero por ataques estadounidense-israelíes contra Irán.
En este escenario, el suministro de CO₂, subproducto en particular de la fabricación de fertilizantes a partir de gas natural, podría disminuir un 18%, con consecuencias para numerosos sectores, entre ellos la agricultura y la industria agroalimentaria.
Este gas se utiliza en el sacrificio de cerdos y aves, así como para prolongar la conservación de alimentos envasados.
Las empresas que lo utilizan en la fabricación de cerveza también podrían verse afectadas.
«No quiero comentar una filtración, pero ahora que la información está ahí, espero que la gente se sienta tranquila al saber que estamos trabajando en ello», reaccionó, en Sky News, el ministro de Empresas y Comercio, Peter Kyle, al ser preguntado por el artículo de The Times.
Una reducción del suministro de CO₂ no debería provocar grandes desabastecimientos en los supermercados, pero sí reducir la variedad de productos disponibles, precisa The Times, que tuvo acceso al documento que describe este escenario.
Para hacer frente a una situación así, el gobierno contempla diversas medidas, como dar prioridad a los sectores de la salud y de la energía nuclear civil, donde el CO₂ se utiliza para refrigerar reservas de sangre, órganos y vacunas, así como en el suministro de electricidad.
El gobierno también podría pedir a las empresas productoras de CO₂ que aumenten su producción.
Internacionales
Ola de ataques rusos deja 16 muertos y más de 100 heridos en todo Ucrania
Estos ataques con misiles y drones, entre los más mortíferos de las últimas semanas, también causaron al menos 107 heridos en todo el país, informaron las autoridades de varias regiones, incluidas Kiev, Odesa (sur), Dnipropetrovsk (centro) y Járkov (este).
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, denunció «un nuevo ataque atroz contra civiles», estimando en X que «la guerra de agresión llevada a cabo por Rusia contra Ucrania fracasó, y por eso elige aterrorizar deliberadamente a los civiles».
Desde el inicio del conflicto, hace cuatro años, el ejército ruso ataca casi cada noche el territorio ucraniano con misiles y cientos de drones, y recientemente intensificó los bombardeos aéreos diurnos.
En 24 horas Rusia lanzó 659 drones y 44 misiles, según la fuerza aérea ucraniana, que afirmó haber interceptado 636 de los primeros y 31 de los segundos.
Rusia no merece «ningún levantamiento de sanciones», afirmó el presidente ucraniano Volodimir Zelenski.
«Moscú apuesta por la guerra», escribió en Facebook, mientras las negociaciones entre ambos países para poner fin al conflicto están estancadas desde el inicio de los bombardeos israelí-estadounidenses contra Irán a finales de febrero.
El secretario del Tesoro de EEUU, Scott Bessent, anunció el miércoles que su país no prolongará la suspensión de sanciones sobre el petróleo ruso almacenado en el mar, una medida adoptada para mitigar el impacto del alza de los precios del petróleo provocada por la guerra en Oriente Medio.
Decenas de miles de civiles murieron en Ucrania desde la invasión rusa de febrero de 2022. En Kiev «cuatro personas murieron, entre ellas un niño de doce años», contabilizó el alcalde de la capital, Vitali Klitschko, añadiendo que «45 habitantes resultaron heridos», de los cuales varios son personal médico.
Periodistas de AFP escucharon fuertes detonaciones sobre la ciudad durante la noche y vieron grandes columnas de humo negro sobre el centro al amanecer.
«En el distrito de Podilski, donde la planta baja de un edificio residencial se derrumbó, un niño fue rescatado de entre los escombros», indicó Klitschko.
En el mismo distrito un dron que volaba a baja altura se estrelló contra un edificio de 18 pisos, según él.





