Internacionales
Cazadores furtivos matan a 87 elefantes en Botsuana
Un estudio aéreo de este año sobre la vida silvestre en Botsuana ha revelado la cruel realidad de la caza furtiva a gran escala de elefantes en ese país.
Los cuerpos de 87 elefantes asesinados, la mayoría durante las últimas semanas, han sido descubiertos cerca del santuario de vida silvestre Delta de Okavango.
Elefantes Sin Fronteras a organización que está llevando a cabo el estudio aéreo, dijo que la cantidad de muertes a causa de la caza furtiva es la más grande que se ha visto en la historia de África.
Muchos de los casi 90 elefantes encontrados fueron sacrificados por sus colmillos hace apenas unas semanas.
Según los informes, el aumento entre los elefantes cazados furtivamente dentro de las fronteras de Botsuana ha coincidido con la desactivación de la unidad anticaza furtiva de Botsuana, lo que sugiere que podría ser una causa.

Botsuana es el lugar donde existe mayor población de elefantes del mundo, y es donde los cazadores furtivos han “hecho su agosto”. Estos bellos animales habían decidido proliferarse en este territorio debido a que por alguna razón les resultaba mucho más atractivo que en otras partes de África, especialmente porque hasta hace poco estaban libres de los cazadores furtivos, realidad que cambió drásticamente hace unas semanas.
Tradicionalmente Botsuana había sido conocido por no perdonar a los cazadores furtivos, por lo que ahí no se dieron las pérdidas de elefantes observadas en otros lugares.
Los elefantes se desplazaban desde Angola, Namibia y Zambia y decidían permanecer dentro de los límites de Botsuana porque confiaban que era un lugar seguro.
Los incidentes de caza furtiva en el país fueron raros debido a las unidades antifurtivas armadas y bien manejadas.
Con 130.000 elefantes, Botsuana fue descrita como su último santuario en África, ya que la caza furtiva de marfil continúa exterminando las manadas en el resto del continente.
Pero temiendo que el gobierno esté ignorando la magnitud del problema en un intento por proteger la reputación del país, los conservacionistas ahora están instando al nuevo presidente Mokgweetsi Masisi a tomar “medidas urgentes e inmediatas” para proteger a los elefantes sobrevivientes.
“Cuando comparo esto con las cifras y los datos del gran censo de elefantes, que realicé en 2015, estamos registrando el doble del número de elefantes cazados furtivamente que en cualquier otro lugar de África”, agregó.
Ese censo estimó que un tercio de los elefantes de África habían sido asesinados en los diez años anteriores, y que el 60% de los elefantes de Tanzania habían sido asesinados en los últimos cinco años.
Se espera que el rastreo completo del área para eñ 2018 se termine en octubre y existe el temor de que el número final de elefantes capturados sea mucho mayor.
Esperemos que los políticos de Botsuana realmente hagan caso a la voz de alerta de los conservacionistas y se despierten ante este problema apremiante antes de que sea demasiado tarde.
Internacionales
Sismo de magnitud 4.0 sacude Venezuela durante la madrugada de este martes
Los venezolanos aún no han terminado de recuperarse del impacto de los terremotos ocurridos el pasado 24 de junio, que dejaron miles de personas fallecidas y daños en la infraestructura del país sudamericano. En este contexto, un nuevo sismo de magnitud 4.0 volvió a sacudir Venezuela durante la madrugada de este martes.
De acuerdo con información de las autoridades venezolanas, el movimiento telúrico se registró a las 3:07 a. m., con epicentro localizado a 10 kilómetros al noroeste de La Guaira y una profundidad de 10 kilómetros.
El sismo también fue percibido en Caracas, donde habitantes reportaron haberse despertado debido al movimiento y haber recibido alertas sísmicas en sus teléfonos.
Hasta el momento, no se reportan personas afectadas ni daños materiales relacionados con este nuevo sismo.
Internacionales
Casi 13,000 desplazados tras el terremoto en Indonesia
Miles de personas desplazadas por un potente terremoto registrado en el este de Indonesia aguardaban el lunes la llegada de ayuda, mientras permanecían acampadas frente a escuelas, estaciones policiales y oficinas del gobierno.
El sismo, de magnitud 7,7, ocurrió el sábado y dejó 53 personas fallecidas y más de 100 heridas. Organismos de rescate señalaron que no existen reportes de personas desaparecidas.
Sin embargo, el número de personas que no pueden regresar a sus viviendas aumentó el lunes a 12,800 en varias localidades de la isla de Flores, informó a la AFP Berton Suar Pelita Panjaitan, portavoz de la agencia nacional de desastres de Indonesia (BNPB).
Muchos habitantes de Flores pasaron una segunda noche consecutiva a la intemperie por temor a regresar a sus casas debido a las centenares de réplicas registradas en la zona.
Periodistas de la AFP observaron a varios residentes de la localidad de Mbay, ubicada cerca del epicentro, acampados en tiendas improvisadas construidas con lonas y tubos.
«Nuestras casas ya no son habitables porque muchas han colapsado, están agrietadas y no podemos entrar», comentó Junaidin, un residente de Mbay de 32 años, frente a la tienda improvisada donde dormían unas 30 personas.
El residente explicó que únicamente regresan a sus viviendas para recoger agua, ropa y almohadas, para luego pasar la noche en el campamento.
«Estamos aquí por nuestra cuenta», agregó Junaidin, quien, al igual que muchos indonesios, lleva un solo nombre.
El hombre también expresó su frustración por la aparente demora en la llegada de ayuda, mientras Indonesia celebraba el lunes su día de independencia con actos y ceremonias en la capital, Yakarta.
«En cuanto a la ayuda del gobierno, no ha habido ninguna, ni tiendas, ni medicinas, ni comida ni agua potable, nada», afirmó Junaidin.
Ante la situación, la fuerza aérea de Indonesia informó que transportaría 13 toneladas de ayuda de emergencia en aviones y movilizaría helicópteros para trasladar los suministros a los sobrevivientes de comunidades aisladas, según la agencia noticiosa estatal Antara.
Internacionales
La epidemia de ébola en RD Congo es la más mortífera de la historia del país
La epidemia de ébola que afecta a la República Democrática del Congo (RDC) se convirtió el lunes en la más mortífera registrada en la historia del país, luego de superar en solo tres meses las 2,300 muertes contabilizadas durante el brote de 2018-2020.
La epidemia «es la de más rápida propagación jamás registrada» y «mata a una persona cada 30 minutos», alertó la semana pasada el jefe de asuntos humanitarios de la ONU, Tom Fletcher.
Por el momento, no existe vacuna ni tratamiento disponible para la variante Bundibugyo, identificada como responsable de esta epidemia.
El brote se originó en Ituri, en el noreste de la RDC, y corresponde a la decimoséptima epidemia de ébola registrada en la historia del país. Actualmente, se extiende con fuerza por provincias del este y noreste, donde la presencia del Estado es débil y las infraestructuras sanitarias son precarias.
Pacientes llegan tarde a los centros de tratamiento
En Ituri, uno de los principales epicentros de la epidemia, el hermano de Flavier Ngurima murió poco antes de llegar a un centro de tratamiento (CTE).
«Habíamos llamado a una enfermera de confianza para que lo atendiera en casa, ya que tanto él como sus familiares temían acudir al CTE. Decían que allí muere mucha gente», relató Ngurima.
La situación no sería aislada. En el territorio de Djugu, también en Ituri, parte de la población considera que los síntomas corresponden a «un envenenamiento u otras afecciones», explicó Jean-Paul Malo Lotsima, un líder local.
Según Lotsima, las familias llevan a los enfermos al hospital «en el último momento, cuando la familia ve que la situación empeora», y en algunos casos los pacientes «mueren por el camino».
Mohamed Janabi, director regional de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para África, aseguró que «más del 70% de las personas fallecen en la comunidad» en lugar de hacerlo en los centros de tratamiento.
Hasta el momento, el brote registra 2,325 fallecidos y 4,945 casos confirmados, superando las cifras de mortalidad de la epidemia de 2018-2020 en el este de la RDC, que dejó 2,299 muertos y 3,381 casos confirmados.
Además, los primeros tres meses de esta epidemia registraron siete veces más contagios y cinco veces más muertes que los primeros tres meses de la peor epidemia de ébola de la historia, que afectó a África Occidental en 2014, según la Agencia sanitaria de la Unión Africana (Africa CDC).
En Bunia, capital de Ituri, se ha registrado cerca del 90% de los casos desde mediados de mayo. Sin embargo, las medidas para combatir la epidemia apenas son visibles, pese a la gravedad de la situación.
Un corresponsal de la AFP también observó que las personas continúan aglomerándose en los mercados y prestan poca atención a las medidas de protección.
«La participación de la comunidad en la respuesta sigue siendo insuficiente», afirmó Janabi.
Situación en Uganda
Uganda, país vecino de la RDC, registró 20 casos confirmados, incluidas dos muertes. Sin embargo, a mediados de julio anunció que ya no tenía casos activos del virus.
La Organización Mundial de la Salud declaró el miércoles que espera revertir la tendencia al alza de la epidemia de ébola en la República Democrática del Congo en un plazo de tres meses.








