Internacionales
Al menos 51 muertos por devastadoras inundaciones en el sureste de España
Al menos 51 personas murieron por las inundaciones provocadas por las lluvias torrenciales en la región de Valencia, en el sureste de España, que dejaron impactantes escenas de ríos de agua arrasando con calles y arrastrando automóviles.
«Primer balance realizado por los distintos cuerpos y fuerzas de seguridad y emergencias: cifra de víctimas mortales provisional de 51 personas», indicaron en la red social X los servicios de socorro de Valencia, que agregaron que están en el proceso de identificar a las víctimas.
Algunas partes de la Comunidad Valenciana seguían el miércoles sin servicio de telefonía ni electricidad y ciertos lugares continuaban siendo inaccesibles debido a las carreteras inundadas, según informó a los periodistas el presidente regional, Carlos Mazón.
Las imágenes grabadas el martes mostraban torrentes de agua arrasando calles y arrastrando coches.
Residentes de la zona intentaban sacar este miércoles el lodo de sus casas con baldes y caminaban con el agua hasta la cintura para intentar salvar sus pertenencias.
Cuando subía el nivel del agua, María Carmen, habitante de la ciudad de Valencia contó a la televisión pública TVE, que se salió por la ventanilla de su vehículo y subió «al techo» de una furgoneta, donde estuvo varias horas hasta que pudo ser rescatada.
«Estoy preocupada porque mi hermana vive en la zona de Turís y no sabemos nada de ella desde las cinco de la tarde de ayer», dijo a TVE una mujer que se identificó como Miriam, una de las personas que buscaban a sus allegados desaparecidos.
El transporte ferroviario y aéreo hacia la zona se vio gravemente afectado.
«Reiteramos la importancia de no hacer desplazamientos por carretera» en las provincias afectadas de la Comunidad Valenciana, insistió Mazón este miércoles.
«Desolados»
«Toda nuestra solidaridad y el afecto a las familias de las personas que han fallecido en esta tragedia y a quienes a esta hora siguen buscando a sus seres queridos. España entera llora con todos y con todas vosotros», señaló el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, desde el Palacio de la Moncloa.
«Las administraciones públicas están trabajando, estamos trabajando de forma coordinada para hacer lo posible y vamos a poner todos los medios necesarios hoy, mañana y el tiempo que haga falta para que podamos recuperarnos de esta tragedia, no os vamos a dejar solos», agregó Sánchez, quien advirtió que el desastre es una emergencia que «continúa».
El Congreso de los Diputados guardó un minuto de silencio el miércoles en honor a las víctimas.
«Desolados ante las últimas noticias (…) Nuestro más sentido pésame a los familiares y allegados de los más de 50 fallecidos. Fuerza, ánimo y todo el apoyo necesario para todos los afectados», señaló en X la Casa Real.
En algunas zonas cayó en un día la cantidad de lluvia que suele caer en un mes, según medios locales.
«Estamos ante una situación inédita, que nadie recuerda», aseguró el jefe del gobierno de Valencia.
Con el actual balance de 51 muertos, este es el suceso provocado por el mal tiempo más mortífero en España desde agosto de 1996, cuando murieron 86 personas por lluvias torrenciales que arrasaron un camping en la provincia de Huesca.
«Lluvias más torrenciales» en un planeta más cálido
El gobierno envió a Valencia más de 1.000 efectivos a la Unidad Militar de Emergencias (UME), especializada en misiones de rescate, para apoyar a los servicios locales de socorro.
«Van a ir también con equipos especiales de perros, por si acaso fuera necesario», dijo a periodistas la ministra de Defensa, Margarita Robles, quien habló de «un fenómeno sin precedentes» en Valencia, donde «la avalancha de agua» fue «tremenda».
El Ayuntamiento de Valencia informó que este miércoles se suspendieron las clases en las escuelas y los eventos deportivos, y que los parques estaban cerrados.
La agencia meteorológica estatal, Aemet, advirtió que las lluvias continuarán al menos hasta el jueves.
Los científicos advierten de que los fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor y tormentas, son cada vez más intensos debido al cambio climático.
«Estamos en un planeta más cálido y con más disponibilidad energética. Los patrones de precipitación se están alterando en nuestro territorio. Varios estudios apuntan hacia lluvias más torrenciales y de corta duración», indicó la Aemet en una primera valoración.
Internacionales
14 bebés muertos tras incendio en un hospital de Pakistán
Catorce bebés murieron este miércoles en un incendio registrado en la maternidad de un hospital de Islamabad, capital de Pakistán. Las autoridades atribuyeron inicialmente el siniestro a un aire acondicionado defectuoso.
El incendio se declaró en el tercer piso del servicio de salud maternal e infantil del Instituto Pakistaní de Ciencias Médicas (PIMS, por sus siglas en inglés), según un comunicado de la oficina del distrito de Islamabad.
“En total murieron 14 niños en el incidente”, señaló el comunicado, citando al primer ministro Shehbaz Sharif, quien pidió abrir una investigación sobre lo ocurrido.
Testigos describieron escenas de caos dentro y fuera del hospital, con una intensa humareda y vidrios rotos. Algunos también cuestionaron la respuesta de los servicios de emergencia y aseguraron que los guardias habrían impedido la salida de personas del lugar.
Khurram Mehmood, de 40 años, relató a la AFP que perdió a su bebé de tres días durante el incendio. Según su testimonio, los rescatistas tardaron horas en llegar.
“Mi esposa estaba en la maternidad, sacaron a todo el mundo. Nosotros estábamos sentados en la carretera esperando ayuda”, contó.
Aneeza Jalil, portavoz del centro médico, afirmó que el incendio fue provocado por un problema eléctrico relacionado con el aire acondicionado.
“Devuélvanme a mi niño”
Jaweria, una mujer que aseguró haber perdido a su bebé en el incendio, afirmó que la puerta de la unidad de cuidados intensivos neonatales permanecía cerrada con llave.
“No lo puedo creer. ¡Devuélvanme a mi niño! ¿Por qué los doctores dejaron allí a los niños?”, reclamó.
Abdul Ghafoor, otro testigo, dijo a la AFP que el fuego se propagó rápidamente y que en el lugar había bebés de hasta un día de nacidos. Según relató, ingresó al hospital con la intención de ayudar a rescatar pacientes, pero no logró llegar al área de maternidad.
“Había una humareda negra adentro y los pacientes estaban atrapados (…) Los rescatistas tardaron dos horas en llegar”, afirmó.
Sin embargo, Sohail Ashraf, comisario jefe de Islamabad, aseguró que los rescatistas y policías llegaron al lugar “inmediatamente” y lograron controlar el incendio.
Una testigo que no se identificó sostuvo, por el contrario, que la seguridad del hospital impedía que las personas salieran. “La gente debió romper la puerta y los equipos de rescate rompieron los vidrios para controlar el incendio”, afirmó.
Entre las escenas posteriores al siniestro, una madre con manchas de hollín en las manos fue vista cargando a su bebé de 10 días afuera del hospital.
“La gente gritaba, había humo negro. Corrimos para salvar nuestras vidas, gracias a Dios mi bebé está a salvo”, declaró a la AFP Shagufta Parveen.
Talal Chaudhry, viceministro del Interior, confirmó que las autoridades abrirían una investigación, pero negó que los equipos de emergencia hubieran tardado en llegar, como afirmaron algunos testigos.
“Lo que ocurrió es triste pero no hubo ninguna negligencia en lo que respecta a las operaciones de rescate”, declaró, y aseguró que los equipos llegaron al hospital en seis minutos.
El organismo de Naciones Unidas para la infancia, Unicef, instó a “revisar y fortalecer los estándares de prevención de incendios y seguridad en las instalaciones de salud, para asegurar que cada madre y cada niño puedan recibir el cuidado que requieren en un ambiente seguro”.
Los incendios son frecuentes en edificios de Pakistán debido a las deficientes leyes de seguridad y los códigos de construcción.
Internacionales
Sismo de magnitud 5,1 sacude a Colombia dos semanas después del devastador terremoto
Un sismo de magnitud 5,1 sacudió este miércoles a Bogotá y otras ciudades de Colombia, sin provocar hasta el momento víctimas, pero generando temor entre la población, que aún se encuentra afectada por el potente terremoto registrado hace poco más de dos semanas.
Cientos de personas evacuaron edificios en Bogotá y Bucaramanga, mientras se escuchaban sirenas en ambas ciudades. Bucaramanga se encuentra cerca del epicentro del movimiento telúrico y sus habitantes todavía permanecen atemorizados por el terremoto de magnitud 7,4 ocurrido el pasado 10 de agosto.
El sismo de este miércoles tuvo su epicentro a 149 kilómetros de profundidad en Los Santos, municipio del departamento de Santander, en el noreste del país, una zona caracterizada por su alta actividad sísmica.
Colombia se encuentra en una fase de reconstrucción y atención a las familias que quedaron sin hogar debido al terremoto anterior, que ha dejado más de 330 personas fallecidas y miles de edificaciones colapsadas.
El presidente derechista Abelardo de la Espriella decretó la emergencia económica debido al sismo, señalado como el más fuerte registrado en este siglo en Colombia.
Según estimaciones del Gobierno, el costo de la reconstrucción de las zonas afectadas será de aproximadamente 9.570 millones de dólares.
Las ciudades más afectadas por el terremoto anterior fueron Cali y Pereira, donde miles de viviendas, edificios de apartamentos, hoteles y colegios quedaron destruidos o presentan daños estructurales.
Internacionales
VIDEOS FUERTES | Inundación repentina arrasa pueblos en la frontera entre Nepal y China y deja más de 150 muertos y cientos de desaparecidos
Una inundación repentina provocó una fuerte crecida de un río en la frontera entre Nepal y China, dejando al menos 160 personas fallecidas en Nepal y 384 turistas desaparecidos, de los cuales 291 son extranjeros, según reportes de las autoridades nepalíes.
Un torrente de lodo y escombros se desbordó del río y sepultó viviendas, carreteras y otras estructuras, principalmente en los distritos de Rasuwa y Nuwakot. Las zonas de Syabrubesi y Timure, en Rasuwa, estuvieron entre las más afectadas.
Imágenes difundidas por la Policía de Nepal muestran el momento en que el río desbordado arrasa varias viviendas en Rasuwa. Otros registros captados desde un helicóptero y por testigos muestran la magnitud de las inundaciones, con estructuras cubiertas de barro y caminos interrumpidos.
En el lado chino, una cámara de seguridad captó el momento en que varias personas intentaban escapar segundos antes de que un alud de barro y agua arrasara el paso fronterizo de Gyirong, en la región del Tíbet, destruyendo edificios y vehículos. Medios estatales chinos informaron de numerosas víctimas y desaparecidos en la zona.
La Oficina de Turismo de Nepal informó que, de los 384 viajeros reportados como desaparecidos, 291 son ciudadanos extranjeros y 93 nepaleses. Entre los extranjeros figuran 105 ciudadanos indios.
Las autoridades también reportaron la desaparición de agentes de la Policía y continúan con las labores de búsqueda y rescate. Los helicópteros de rescate no podían aterrizar en algunas de las zonas afectadas debido a la presencia de agua.
Mientras tanto, las autoridades de ambos países evalúan los daños ocasionados por la crecida, que también afectó rutas, puentes, comunicaciones, suministro eléctrico y proyectos hidroeléctricos. La causa inmediata de la inundación no había sido determinada.








