Nacionales
Iglesia católica salvadoreña lista para beatificación de mártires
Todo está listo para que hoy por la tarde se lleve a cabo la ceremonia de beatificación de los salvadoreños Rutilio Grande, Nelson Rutilio y Manuel Solórzano, además del fraile de origen italiano, Cosme Spessoto: mártires de la Iglesia Católica, que fueron asesinados entre 1976 y 1980 en El Salvador.
Para el desarrollo del rito de la beatificación, paso previo a alcanzar la santidad en el catolicismo, la arquidiócesis salvadoreña ha destinado la construcción de un templete en la Plaza Las Américas, mejor conocida como Salvador del Mundo, a la que podrán asistir miles de
feligreses provenientes de todas las iglesias del país y comisiones del extranjero, bajo estrictas medidas de bioseguridad.
La ceremonia dará inicio a las cinco de la tarde y se prevé que, entre los primeros puntos se encuentre la presentación de las reliquias de los futuros beatos, consistentes en ropas ensangrentadas tras su martirio. Luego, el cardenal salvadoreño, Gregorio Rosa Chávez, quien presidirá los actos, procederá a desarrollar los pasos del rito de la beatificación y después, la ceremonia continuará con el desarrollo de una Misa.
Los preparativos para la celebración de los futuros beatos no se ha concentrado únicamente en San Salvador y se ha extendido a los pueblos en donde desarrollaron su obra Rutilio Grande y Cosme Spessoto. El padre Tilo, como era conocido Rutilio Grande, trabajó su vida pastoral en el municipio de El Paisnal, al norte de la capital salvadoreña. En ese punto, desde hace varias semanas se han desarrollado diversas actividades en vísperas de la beatificación, entre ellas, la revelación de una pintura conmemorativa del sacerdote y sus dos acompañantes, Nelson y Manuel, que fueron asesinados junto a él en una carretera cercana al pueblo.
Por su parte, la feligresía de San Juan Nonualco, en donde realizó su obra eclesial Fray Cosme Spessotto, también se han preparado actos religiosos para acompañar, a la distancia, la ceremonia de beatificación.
Esas actividades se extenderán hasta el domingo con misas especiales programadas en honor al martir y futuro beato.
Rutilio Grande fue nombrado párroco de Aguilares el 24 de setiembre de 1972, y desde entonces comenzó a recibir las quejas de quienes decían ser víctimas de abusos.
En sus misas, el padre Rutilio denunciaba las injusticias que se cometían contra los campesinos, como los bajos salarios y las largas jornadas de trabajo.
El 12 de marzo de 1977, mientras atravesaba en su vehículo una carretera de El Paisnal, Grande fue asesinado a disparos en una emboscada.
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Murieron también el sacristán Manuel Solórzano, de 72 años, y Nelson Rutilio Lemus, de 16 años, quienes serán igualmente beatificados y que están enterrados junto a él.
El asesinato de Rutilio marcó un profundo cambio en el arzobispo de San Salvador, Óscar Arnulfo Romero, quien a partir de entonces asumió como bandera la denuncia de la injusticia en El Salvador.
Estas beatificaciones fueron aprobadas por el Vaticano en 2020. Durante su viaje a Panamá en 2019, el papa Francisco contó a un grupo de jesuitas que en la entrada de su habitación tiene un marco con un pedazo de tela con sangre de Romero, canonizado el 14 de octubre de 2018, y los apuntes de una catequesis de Rutilio. “A Rutilio lo quiero mucho”, confesó en esa ocasión.
El franciscano Cosme Spessotto será beatificado en la misma ceremonia hoy, oficiada por el obispo auxiliar de San Salvador, cardenal Gregorio Rosa Chávez.
Spessotto llegó a El Salvador el 4 de abril de 1950,proveniente de Italia, y el 18 de octubre de 1953 asumió como párroco de la ciudad de San Juan Nonualco.
A inicios de 1980, Spessotto había recibido amenazas de muerte por su labor de defensa y denuncia. El 14 de junio de aquel año fue asesinado “por odio a la fe”, según la Iglesia Católica.
Los restos de Spessotto, ordenado el 27 de junio de 1948 en Venecia, reposan en un mausoleo de mármol gris en un salón a un costado del altar mayor de la iglesia, a cuyos pies lo mataron a tiros.
El templete que cobijará la ceremonia de beatificación del padre jesuita Rutilio Grande, el franciscano Cosme Spessotto y los dos salvadoreños laicos, Nelson Rutilio y Manuel Solórzano, guarda un mensaje especial alusivo a su muerte martirial.
El arquitecto encargado del montaje, Roberto Flores, señaló que el diseño es muy prolijo, que guarda una serie de detalles con los que han querido recrear un retablo bizantino antiguo, normalmente llamados iconos parlantes,
a través del cual han querido representar una conversación entre San Francisco de Asís y San Ignacio
de Loyola.
En esa conversación recreada, los santos se preguntan: ¿Quiénes son estos que vienen vestidos de rojo? A lo que Monseñor Romero les responde: “estos son los que vienen de la gran tribulación, que han lavado sus vestidos en la sangre del Cordero”.
Según detalló la cita, con la cual Romero responde, corresponde al Apocalipsis y que hace referencia al martirio con que fueron asesinados los cuatro futuros beatos.
Flores expresó que en el centro de la estructura habrá un recuadro en color amarillo que hace referencia al Vaticano y la comunión de la Iglesia Universal.
“Hay un techo de palmas que evoca la sencillez y unión con el pueblo que tenían estos nuevos beatos; y van a encontrar que las líneas, tanto del techo como los dibujos de los Santos, son líneas como trazos muy rectos y muy
fuertes, eso denota la determinación que tenían los santos en cumplir la voluntad de Dios”, añadió.
En la estructura también habrá en forma sutil unas hojas de palmera que simbolizan la palma de la victoria, símbolo de todos los mártires de la Iglesia Católica.
Judicial
Condenan a 32 mareros a penas de hasta 310 años de prisión por 17 homicidios y otros delitos
La Fiscalía General de la República (FGR) informó que 32 pandilleros de la MS-13 fueron condenados a penas de hasta 310 años de prisión, tras ser declarados culpables de 17 homicidios y otros delitos.
De acuerdo con el Ministerio Público, el caso más representativo es el de William Antonio García, identificado como homeboy de la estructura criminal, quien recibió una condena de 310 años de cárcel por cometer 10 homicidios agravados. Además, fue declarado culpable del delito de proposición y conspiración para cometer homicidio.
La FGR indicó que también fueron sentenciados pandilleros con rangos de chequeos, observadores y colaboradores. Las condenas fueron impuestas por el Tribunal Tercero contra el Crimen Organizado de Santa Ana y oscilan entre los 35 y 134 años de prisión.
Según la institución fiscal, una de las víctimas de estos hechos fue un elemento destacado de la Fuerza Naval, quien fue interceptado por los pandilleros en la zona del cantón El Sincuyo, en Ahuachapán Centro. La víctima recibió múltiples disparos y, tras causarle la muerte, los responsables le provocaron varias heridas con arma blanca.
Nacionales
Capturan a dos mujeres tras protagonizar una pelea durante un baile en Morazán
La Policía Nacional Civil (PNC) reportó la noche del domingo la captura de dos mujeres que protagonizaron una pelea en la vía pública durante un baile realizado en el barrio El Calvario, en Chilanga, Morazán Sur.
Las detenidas fueron identificadas como Daniela Alexandra Pérez Ventura, de 23 años, y Gloria Elizabeth Márquez, de 39 años.
De acuerdo con la PNC, ambas mujeres fueron detenidas de inmediato por agentes que brindaban seguridad en el evento.
«Los actos de violencia no están permitidos en El Salvador. Pensalo bien», publicó la institución en su cuenta de X.
La corporación policial informó que la pelea quedó registrada en un video que posteriormente fue difundido en redes sociales. Ambas mujeres serán remitidas por el delito de desórdenes públicos.
ENTREGA ESPECIAL
Mayteé Iraheta y Rafael Aguirre: ¿rivales reales o candidaturas testimoniales para las elecciones de 2027?
La confirmación de Mayteé Iraheta, por ARENA, y del médico Rafael Aguirre, por el FMLN, devuelve al escenario presidencial a los dos partidos que gobernaron El Salvador durante tres décadas. Sin embargo, ambos ingresan a una competencia profundamente desigual: Nayib Bukele buscará un tercer mandato consecutivo, respaldado por Nuevas Ideas, después de que la Asamblea reformara la Constitución para permitir la reelección indefinida, ampliar el periodo presidencial a seis años, adelantar los comicios a febrero de 2027 y eliminar la segunda vuelta.
La oposición no solo enfrenta al presidente más popular del país, sino también un sistema electoral en el que la dispersión del voto puede favorecer todavía más al oficialismo
Mayteé Iraheta llega como la apuesta de renovación de una derecha tradicional que todavía intenta recuperarse de su desplome. Es abogada y comunicadora, fue diputada por Sonsonate entre 2015 y 2021 y se convierte en la primera mujer que encabeza una fórmula presidencial de ARENA, acompañada por Verónica Henríquez.
Su primer movimiento político fue reconocer que la seguridad ha mejorado y prometer que conservaría esos avances, una decisión estratégica: intentar competir sin cuestionar el logro que más valora la población de su principal contendiente.
Su fórmula ofrece una renovación generacional y de género, pero continúa dependiendo de una bandera partidaria que muchos votantes relacionan con la antigua clase política.
Iraheta tampoco llega sin antecedentes polémicos. En 2018, el Tribunal Supremo Electoral la sancionó por realizar campaña adelantada debido a una valla instalada antes del periodo legal de propaganda.
Aunque se trata de un episodio ocurrido hace varios años y no de un proceso penal, puede ser utilizado por sus adversarios para cuestionar su discurso de respeto institucional.
Su presentación presidencial también dejó una señal incómoda: el partido no permitió que los periodistas la entrevistaran y la jornada estuvo marcada por reclamos internos sobre el manejo anticipado de las candidaturas. No son hechos que destruyan una campaña, pero sí contradicen el mensaje de apertura que ARENA necesita proyectar para recuperar credibilidad.
El mayor problema de Iraheta no es su perfil personal, sino ARENA. El partido que gobernó entre 1989 y 2009 conserva únicamente dos diputados y obtuvo apenas el 5.57 % de los votos presidenciales en 2024.
Dentro de la organización tampoco ha existido una estrategia completamente compartida: el diputado Francisco Lira llegó a pedir que ARENA no presentara candidato presidencial para no legitimar la reelección de Bukele, mientras el COENA respondió que el partido sí competiría.
En junio de 2026, antes de conocerse la fórmula, una encuesta de la UCA otorgó a ARENA solo el 1.4 % de los votos en intención presidencial. Ese dato puede cambiar con una candidata definida, pero revela el reducido punto de partida de la campaña.
La carta efemelenista
Rafael Aguirre llega desde una trayectoria distinta. Es médico internista con formación en nefrología, tiene más de dos décadas de trabajo en el Seguro Social y desde 2020 encabeza el Sindicato de Médicos Trabajadores del ISSS.
Su figura ganó exposición al denunciar falta de medicamentos, despidos de personal y deficiencias en el sistema de salud.
En 2026 enfrentó un proceso administrativo de destitución después de divulgar información sobre el desabastecimiento; Aguirre lo calificó como persecución política, mientras organizaciones médicas defendieron su actuación. Esa confrontación le permite presentarse como un profesional ajeno a la política tradicional y como una voz crítica que habría sufrido consecuencias por denunciar problemas públicos.
Pero esa misma trayectoria abre preguntas. SIMETRISSS tuvo que aclarar públicamente que la candidatura de Aguirre era una decisión personal y que no representaba al sindicato, una separación necesaria para evitar que una organización gremial fuera interpretada como plataforma partidaria. También hubo desacuerdos iniciales sobre la vicepresidencia: movimientos que apoyaban al médico propusieron al ingeniero Efraín Benítez, pero sectores cercanos al FMLN cuestionaron la falta de consenso; finalmente, la fórmula fue completada por la enfermera Madaí Santos. Más que una gran polémica personal, el episodio mostró la dificultad de coordinar a movimientos sociales, sindicatos y estructuras partidarias bajo una sola conducción.
El obstáculo de Aguirre también se llama FMLN. El partido que gobernó de 2009 a 2019 quedó sin diputados y sin alcaldías tras las elecciones de 2024, cuando obtuvo apenas 6.4 % en la contienda presidencial. Su deterioro no se explica únicamente por el ascenso de Bukele: también carga con el desgaste de sus gobiernos, acusaciones de corrupción contra antiguos funcionarios, distanciamiento de sectores populares y una estructura que durante años fue percibida como cerrada. La candidatura externa de Aguirre busca “ciudadanizar” al partido, pero plantea una contradicción: para atraer nuevos votantes necesita diferenciarse del FMLN, aunque depende completamente de sus símbolos, organización territorial y antecedentes.
La realidad electoral coloca a ambos muy lejos de Bukele. La encuesta del IUDOP-UCA publicada en junio le otorgó al presidente una aprobación del 87.8 % y una calificación de 8.24. El 77.4 % señaló la seguridad como lo mejor que ocurre en el país y el 96.6 % consideró que la delincuencia ha disminuido durante la actual administración. En intención de voto presidencial por partido, Nuevas Ideas registró 63.3 %, frente a 1.4 % de ARENA y 0.9 % del FMLN. La medición se realizó antes de que Iraheta y Aguirre fueran ratificados, por lo que no constituye una encuesta directa entre candidatos; aun así, muestra la distancia estructural que deberán reducir en aproximadamente siete meses.
Existe, sin embargo, un terreno donde la oposición podría crecer: la economía. El 37.3 % identifica la situación económica como el principal problema nacional, seguido por el alto costo de la vida y el desempleo. Además, solo el 4 % considera que debería gobernar alguno de los partidos opositores existentes, mientras un 22.7 % preferiría una nueva organización política. Este último dato es decisivo: existe un sector dispuesto a considerar una alternativa, pero no necesariamente bajo las siglas de ARENA o del FMLN. Iraheta deberá demostrar que no representa una restauración del antiguo poder económico; Aguirre tendrá que transformar su credibilidad médica y sindical en una propuesta nacional que vaya más allá de la salud.
A día de hoy, ninguna de las dos candidaturas posee posibilidades altas de derrotar a Bukele. Esa conclusión no responde únicamente a la popularidad presidencial, sino a la debilidad organizativa de sus partidos, la ausencia de una candidatura unificada, el descrédito acumulado y la eliminación de la segunda vuelta. Su objetivo más realista podría ser reconstruir bases territoriales, recuperar diputados y demostrar que ARENA y FMLN todavía pueden representar a sectores inconformes. Para convertir la elección en una competencia verdadera necesitarían un deterioro económico acelerado, una campaña extraordinaria, errores graves del oficialismo y capacidad para tv conquistar al electorado sin partido. Por ahora, Iraheta y Aguirre son rivales inscritos; todavía no son amenazas electorales reales para Bukele.






