Internacionales
Francisco convoca al Jubileo, una tradición en la Iglesia Católica cada 25 años
Como ocurre cada 25 años en la Iglesia Católica, el Papa Francisco convocó en forma oficial al Jubileo Ordinario de la Esperanza 2025. Lo hizo a través de la lectura de la bula “Spes non confundit”, que significa “La esperanza no defrauda”.
El documento, además de un fuerte contenido orientado a lo social, es una guía protocolar del gran evento religioso. Indica, por ejemplo, que el principal rito que señala el inicio del “Año Santo”, la apertura de la “Puerta Santa”, tendrá lugar el 24 de diciembre de 2024 en la Basílica de San Pedro, en el Vaticano. Luego se procederá a la apertura de las otras tres puertas santas que existen en Roma: el 29 de diciembre la de la Catedral de San Juan de Letrán; el 1 de enero de 2025, coincidiendo con la Solemnidad de Santa María, Madre de Dios, la de la basílica de Santa María Maggiore y el de enero la de la basílica papal de San Pablo Extramuros. Las últimas tres, la puerta será sellada nuevamente el domingo 28 de diciembre de 2025. Y el 6 de enero de 2026, será cerrado el pórtico de la basílica de San Pedro, clausurando el “Año Santo” en coincidencia con la Epifanía del Señor.
El Año Jubilar de la Esperanza tiene, además, su propio logo, compuesto por cuatro figuras que representan a la humanidad que, abrazada, llega desde los cuatro puntos cardinales para sostener la cruz. En este caso, su base es un ancla, como metáfora de la esperanza, en medio de un mar embravecido, para demostrar que la vida no siempre se desenvuelve en aguas calmas.
Los jubileos son aniversarios especiales que se celebran al transcurrir un determinado número de años. Por lo general, se toman en cuenta números redondos. Y no son patrimonio exclusivo del ámbito religioso. Por ejemplo, el 6 de febrero de 2022, la reina Isabel de Inglaterra celebró el jubileo por sus 70 años en la corona, el último de su reinado. Las monarquías son una de las pocas instituciones que aún conservan este tipo de sucesos, junto con la Iglesia.
En el caso eclesiástico, el origen de los jubileos se remontan al Antiguo Testamento. Exactamente, al Levítico 25, 8-12 ss. Allí señala: “Contarás también siete semanas de años para ti, siete veces siete años, para que tengas el tiempo de siete semanas de años, es decir, cuarenta y nueve años. Entonces tocarás fuertemente el cuerno de carnero el décimo día del séptimo mes; en el día de la expiación ustedes tocarán el cuerno por toda la tierra. Así consagrarán el quincuagésimo año y proclamarán libertad en la tierra para todos sus habitantes. Será de jubileo para ustedes, y cada uno de ustedes volverá a su posesión, y cada uno de ustedes volverá a su familia. Tendrán el quincuagésimo año como año de jubileo: no sembrarán, ni segarán lo que nazca espontáneamente, ni vendimiarán sus viñas que estén sin podar. Porque es jubileo, les será santo. De lo que produzca el campo, comerán”.
En principio, los judíos conservaron esta costumbre. Sin embargo, para la época del Segundo Templo de Jerusalén, y de acuerdo a los estudiosos del Talmud, la práctica se discontinuó. Fue la Iglesia Católica la que recuperó esta celebración a través de una declaración del papa Bonifacio VIII en el año 1300. Este sumo pontífice introdujo varios cambios en la Curia. Por ejemplo, hizo regresar a Roma la sede la sede del pontificado, que su antecesor, Celestino V, había traslado a Nápoles. En este caso en particular, sentenció que su sexto año de papado sería considerado como el primer Año Santo y Año de perdón de los pecados”. En la práctica, lo que hizo fue conceder la indulgencia plenaria a quienes se acercaran a Roma para visitar los santuarios de san Pedro y san Pablo.
Imagen de la bula del Papa Bonifacio VIII con la bula que inauguró el primer Año Santo en el 1300
Ante la posibilidad de que los pecados fueran perdonados, se calcula que dos millones de creyentes peregrinaron a Roma. La ciudad colapsó. El único puente existente en ese momento para llegar desde la urbe al Vaticano era el Ponte Sant’Angelo, y por esos días, la corriente del río Tiber no permitía su cruce en botes. Debido a esto, y por la cantidad de personas empeñadas en arribar a la ciudad Santa, cientos cayeron al agua y murieron ahogados. Semejante demostración de Fe hizo posible, por ejemplo, que las llamadas “vías romeas”, es decir “todos los caminos que conducen a Roma”, fueran mejoradas ostensiblemente luego de la masiva peregrinación. Para no repetir ese aluvión, en principio, Bonifacio VIII pensó que el jubileo debía celebrarse cada 100 años.
Fue el artista Giotto quien dejó un fresco para retratar ese primer año jubilar. Allí se muestra al papa Bonifacio VIII mientras bendice a los fieles desde la logia de la Archibasílica de San Juan de Letrán, rodeado por un clérigo y un cardenal, que para muchos estudiosos podría ser Francesco Caetani.
Al morir Bonifacio VIII en 1303, meses después de ser tomado como rehén en la ciudad de Agnani por mercenarios franceses que estaban contra la excomunión dictada contra el Rey Felipe IV, fue sucedido en el trono de San Pedro por Benedicto XI. Pero su papado sólo duró ocho meses: murió de una manera insólita, luego de una indigestión por comer muchos higos. El nuevo pontífice fue Clemente VI, quien entendió que si el jubileo se realizaba cada 100 años, muchos fieles quedarían sin el perdón de sus pecados. En la época medieval, la expectativa de vida promediaba los 45 años. Su reforma fue finalizada por quienes lo siguieron, Urbano VI, Bonifacio IX y Gregorio XII. El tiempo, sucesivamente, se fue acortando. El jubileo pasó a ser cada 50 años. Y desde 1475, el papa Sixto IV llevó el período a 25 años. Además, para que Roma se convirtiera en el epicentro de las indulgencias luego del escándalo con la venta de las mismas que llevó al cisma de occidente que produjo Martín Lutero, decidió que el perdón no se podría hacer fuera de los muros vaticanos.
La iglesia católica, para divulgar la decisión de Sixto IV, utilizó un moderno invento, que tenía apenas unos años de uso: la imprenta de Gutenberg. Allí se imprimieron las Bulas jubilares, las oraciones que los peregrinos debían recitar en los lugares sagrados y las instrucciones para marchar a Roma. Además, se comenzó a usar la denominación de “Año Santo” para nombrar al año jubilar.
Pocos años después, en la Navidad de 1499, el papa Alejandro VI añadió el rito de la apertura de la Puerta Santa en la Basílica de San Pedro. Lo mismo decidió para las otras tres basílicas mayores romanas: San Juan de Letrán, San Pablo Extramuros y Santa María Maggiore.
La Puerta Santa de la Basílica de San Pedro en el Vaticano (AFP)
Para atravesar dicha puerta, que está sellada desde su interior y se abre sólo en el Jubileo, el Papa encabeza una ceremonia. Toma un martillo y golpea tres veces repitiendo una frase en latín: “”Aperite mihi portas justitiae, ingressus in eas confitebor Domino” (“Abran las puertas de la justicia; entrando por ellas confesaré al Señor”). Luego, el sello de la puerta es roto y el Santo Padre se arrodilla frente a ella. Al mismo tiempo, los “penitenciarios de San Pedro” (los religiosos que imparten las indulgencias) la limpian con agua bendita. Una vez que terminan, el Papa toma la cruz y da comienzo al canto de Te Deum para ingresar a la Basílica junto al clero.
Será el propio sumo pontífice quien designará a los cardenales encargados de abrir las otras puertas. Hoy, existen ocho Puertas Santas en el mundo. Además de las cuatro ubicadas en Roma, están las de la catedral de Santiago de Compostela y la del monasterio de Santo Toribio de Liébana, ambas en España; la que se encuentra en la la basílica de Ars, en Francia; la catedral de Notre-Dame de Quebec, en Canadá; y la Catedral de Bangui, en la República Centroafricana. Ésta última fue abierta por el Papa Francisco el 13 de marzo del año 2016 por el “Año Santo de la Misericordia”, que convocó a través de la bula “Misericordiae Vultus”, que se publicó el 11 de abril de 2015. Y si bien ese “Año Santo” debía iniciarse el 8 de, el papa Francisco aprovechó su presencia en la Catedral de Bangui como un gesto para alentar la paz en esa nación africana. Fue la primera vez, además, que un Papa abrió una Puerta Santa fuera de Roma.
Por supuesto, la llegada de los católicos a Roma para recibir la indulgencia papal se encontraba reservada para unos pocos de los 1.400 millones de fieles que, se calcula, hay en el mundo. Pasaron cientos de años hasta que el papa Juan Pablo II decidió, al anunciar el Año Santo de la Redención en el 2000 a través de la carta apostólica “Tertio Millennio Adviento”, que la indulgencia se extendería a cualquier diócesis o arquidiócesis en cualquier catedral del mundo designada por los obispos de cada país.
El Papa abriendo la Puerta Santa de la Catedral de Bangui en su visita a la República Centroafricana el 30 Nov 2015 (Grosby)
Pero además de los jubileos ordinarios, existen otros extraordinarios. Hay “años santos” que son a perpetuidad, como los de Santiago de Compostela, el monasterio ubicado en Santo Toribio de Liébana, el de Caravaca de la Cruz, el de Urda y el de Valencia.
En el caso de Santiago de Compostela, se celebra cada vez que el 25 de julio coincide con un día domingo, lo que sucede en una secuencia de 6, 5, 6 y 11 años. El último fue en 2021, y a causa de la pandemia por COVID, duró dos años.
En el caso de Santo Toribio de Liébana, se lleva a cabo cada vez que el 16 de abril (fiesta de ese santo) coincide también con un domingo. La primera vez que se llevó a cabo fue en 1512, a través de una bula del papa Julio II. Lo motivó que en ese sitio se encuentra una reliquia fundamental del cristianismo: el trozo más grande de la cruz donde Cristo murió.
La primera vez en Caravaca de la Cruz sucedió recientemente, en 1981, cuando se cumplieron los 750 años de la tradicional ceremonia por la aparición de la Cruz en dicha localidad cercana a Murcia, en España. Allí se decidió que el jubileo tenga lugar cada siete años.
En Urda, Toledo, España, se celebra desde 1994, por decisión de Juan Pablo II que promulgó la Penitenciaria Apostólica Prot. N. 432/04/1). Según la misma, sucede cuando el 29 de septiembre, fiesta del Santísimo Cristo de la Vera Cruz, coindice con un domingo.
El más reciente es el de Valencia, que aprobó el 2014 el Papa Francisco. En la catedral de dicha ciudad española se encuentra en Santo Cáliz, quizás la reliquia más importante del cristianismo. Se celebra cada cinco años.
También en ocasiones especiales se promulgaron Años Santos, como el que tuvo lugar en Ávila, España, al cumplirse 400 años de la canonización de santa Teresa. O el Jubileo Extraordinario del año 2000, cuando se cumplieron los dos milenios del nacimiento de Jesús. Precisamente, el próximo gran Jubileo será Extraordinario y tendrá lugar en el año 2033, cuando se cumplan dos mil años de la resurrección del Señor.
El Papa Francisco escucha la lectura que el obispo Leonardo Sapienza hace de la Bula Jubilar en la Basílica de San Pedro el 9 de mayo. Frente al sumo pontífice se encuentra la Puerta Santa que será abierta el 24 de diciembre próximo (Riccardo Antimiani/Pool via REUTERS)
El fuerte contenido del documento
La bula papal “Spes non confudit” -que fue leída por el obispo Leonardo Sapienza el 9 de mayo en la Basílica de San Pedro, frente al sumo pontífice y la Puerta Santa- tiene 25 puntos esenciales divididos en cinco capítulos: la palabra de esperanza, el camino hacia la esperanza, los signos de la esperanza, el llamamiento a la esperanza y estar anclados a la esperanza. El texto tiene, en partes, firmes y habituales reclamos del Papa Francisco.
Para el santo padre, la esperanza es una virtud “que nace del amor y se funda en el amor que brota del Corazón de Jesús traspasado en la cruz”. También señala que “se renueva siempre y se hace inquebrantable por la acción del Espíritu Santo”.
En el documento de 11 páginas, el Papa Francisco tuvo destinatarios muy claros. En el punto 8, habla de “paz para el mundo, el cual vuelve a encontrarse sumergido en la tragedia de la guerra… La exigencia de paz nos interpela a todos y urge que se lleven a cabo proyectos concretos. Que no falte el compromiso de la diplomacia por construir con valentía y creatividad espacios de negociación orientados a una paz duradera”.
El papa Francisco presenta en una ceremonia en el atrio de la basílica de San Pedro la bula que oficializa el gran Jubileo de 2025 (EFE/EPA/Riccardo Antimiani)
En el apartado noveno, habla de quienes han perdido “el deseo de transmitir la vida”, y culpa de ellos a “los ritmos frenéticos de la vida, de los temores ante el futuro, de la falta de garantías laborales y tutelas sociales adecuadas, de modelos sociales cuya agenda está dictada por la búsqueda de beneficios más que por el cuidado de las relaciones” que producen una “preocupante disminución de la natalidad”. Y finaliza este punto señalando que “La comunidad cristiana no se puede quedar atrás en su apoyo a la necesidad de una alianza social para la esperanza que sea inclusiva y no ideológica, y que trabaje por un porvenir que se caracterice por la sonrisa de muchos niños y niñas que vendrán a llenar las tantas cunas vacías que ya hay en numerosas partes del mundo”.
En el décimo, habla de quienes se encuentran privados de su libertad: “Pienso en los presos, que experimentan cada día —además de la dureza de la reclusión— el vacío afectivo, las restricciones impuestas y, en bastantes casos, la falta de respeto. Propongo a los gobiernos del mundo que en el Año del Jubileo se asuman iniciativas que devuelvan la esperanza; formas de amnistía o de condonación de la pena orientadas a ayudar a las personas para que recuperen la confianza en sí mismas y en la sociedad; itinerarios de reinserción en la comunidad a los que corresponda un compromiso concreto en la observancia de las leyes”. Para ellos hizo una propuesta inédita: la apertura, por él mismo, de una Puerta Santa (de las que sólo hay ocho en todo el mundo) en una cárcel, “a fin de que sea para ellos (los presos) un símbolo que invite a mirar al futuro con esperanza y con un renovado compromiso de vida”.
También criticó que los pobres, “hoy están presentes en los debates políticos y económicos internacionales, pero frecuentemente parece que sus problemas se plantean como un apéndice, como una cuestión que se añade casi por obligación o de manera periférica, si es que no se los considera un mero daño colateral. De hecho, a la hora de la actuación concreta, quedan frecuentemente en el último lugar. No lo olvidemos: los pobres, casi siempre, son víctimas, no culpables”.
El papa Francisco saluda a los asistentes a los «Estados Generales de la Natalidad» en Roma, Italia, el 10 de mayo de 2024 (EFE/EPA/Riccardo Antimiani)
En ese sentido, la Bula papal se expresa a favor de una condonación de las deudas de los países pobres: “el Jubileo nos recuerda que los bienes de la tierra no están destinados a unos pocos privilegiados, sino a todos. Es necesario que cuantos poseen riquezas sean generosos, reconociendo el rostro de los hermanos que pasan necesidad. Pienso de modo particular en aquellos que carecen de agua y de alimento. El hambre es un flagelo escandaloso en el cuerpo de nuestra humanidad y nos invita a todos a sentir remordimiento de conciencia. Renuevo el llamamiento a fin de que ‘con el dinero que se usa en armas y otros gastos militares, constituyamos un Fondo mundial, para acabar de una vez con el hambre y para el desarrollo de los países más pobres, de tal modo que sus habitantes no acudan a soluciones violentas o engañosas ni necesiten abandonar sus países para buscar una vida más digna…”. También el texto invita a “las naciones más ricas, para que reconozcan la gravedad de tantas decisiones tomadas y determinen condonar las deudas de los países que nunca podrán saldarlas”.
También hay un pedido para unificar las Pascuas entre los cristianos de Occidente y Oriente, algo que no sucede. Y para ello se refirió a los 1700 que se cumplirán del Concilio Ecuménico de Nicea, que unió al cristianismo en un debate crucial. Francisco señaló que “allí se trató además el tema de la fecha de la Pascua. A este respecto, todavía hoy existen diferentes posturas, que impiden celebrar el mismo día el acontecimiento fundamental de la fe. Por una circunstancia providencial, esto tendrá lugar precisamente en el Año 2025. Que este acontecimiento sea una llamada para todos los cristianos de Oriente y de Occidente a realizar un paso decisivo hacia la unidad en torno a una fecha común para la Pascua. Muchos, es bueno recordarlo, ya no tienen conocimiento de las disputas del pasado y no comprenden cómo pueden subsistir divisiones al respecto”.
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¡Milagro en alta mar! Salvadoreña sobrevive 20 horas a la deriva tras caer de un crucero en Grecia
Una salvadoreña de 44 años protagonizó una impresionante historia de supervivencia al permanecer aproximadamente 20 horas en mar abierto después de caer de un crucero en aguas de Grecia. El incidente ocurrió el viernes 9 de octubre, cuando la mujer viajaba a bordo del Odyssey of the Seas, de la compañía Royal Caribbean, que navegaba por el mar Jónico. La pasajera terminó en el agua a unos 133 kilómetros de la isla griega de Zante, también conocida como Zakynthos, lo que provocó una intensa operación de búsqueda y rescate.
La desaparición de la salvadoreña movilizó a la Guardia Costera de Grecia, embarcaciones privadas, buques mercantes y un helicóptero de la Fuerza Aérea. Durante las labores de búsqueda, los rescatistas encontraron un dispositivo luminoso desprendido de un salvavidas, una pista que ayudó a mantener las operaciones en la zona. Finalmente, durante la mañana del sábado 10 de octubre, la tripulación del carguero MSC Rossella III localizó a la mujer con vida, consciente y dentro de un flotador circular, después de haber pasado casi un día expuesta a las condiciones del mar.
El momento del rescate quedó registrado en un video difundido por las autoridades griegas, en el que se observa cómo los tripulantes del buque establecen contacto con la sobreviviente y le lanzan una cuerda para auxiliarla. Posteriormente, fue trasladada a una embarcación de la Guardia Costera, donde recibió los primeros auxilios, antes de ser llevada al puerto de Katakolo. Desde ese lugar fue conducida a un hospital en Pyrgos para someterse a evaluaciones médicas. Aunque fue encontrada consciente, no se han divulgado detalles definitivos sobre su estado de salud.
El caso también ha generado interrogantes sobre las circunstancias en las que la mujer terminó en el agua. Un portavoz de la Guardia Costera griega declaró a la agencia AFP que la salvadoreña habría manifestado que saltó del crucero porque quería desembarcar. Sin embargo, las autoridades todavía investigan lo sucedido y no han esclarecido cómo obtuvo el salvavidas que le permitió mantenerse a flote. Su identidad tampoco ha sido revelada oficialmente. Por ahora, lo confirmado es que logró sobrevivir durante aproximadamente 20 horas en el mar Jónico y fue rescatada con vida en una operación que movilizó a diferentes equipos de emergencia.
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China transforma el cultivo de alimentos con fábricas inteligentes
La empresa 4D BIOS utiliza sistemas automatizados para cultivar hortalizas, fresas y plantas medicinales en ambientes controlados, una alternativa tecnológica que busca optimizar la producción agrícola y reducir la dependencia de las condiciones climáticas.
En China, empresas como 4D BIOS desarrollan instalaciones de agricultura inteligente que combinan automatización, iluminación especializada y control ambiental para producir alimentos durante todo el año, sin depender directamente de las condiciones climáticas externas.
En estas fábricas de plantas, los cultivos crecen en espacios cerrados donde se regulan factores como la temperatura, la humedad, la iluminación y el suministro de nutrientes. Este sistema permite adaptar las condiciones a las necesidades de cada especie y aprovechar mejor la superficie disponible mediante estructuras de cultivo vertical.
Durante un recorrido por las instalaciones de la empresa en Hangzhou, se conocieron las aplicaciones de esta tecnología en la producción de lechugas, espinacas, rúcula, col rizada y otras hortalizas, así como en el cultivo de fresas y plantas utilizadas en la medicina tradicional china.
Uno de los principales componentes de este modelo es la iluminación artificial. A través de sistemas especializados, es posible ajustar el espectro y la intensidad de la luz según la etapa de crecimiento de cada planta. Además, los sistemas de circulación de agua suministran los nutrientes necesarios para su desarrollo.
La empresa explicó que el control de estas variables permite mantener condiciones estables y programar las cosechas sin depender exclusivamente de las temporadas agrícolas convencionales.
Agricultura vertical permite aumentar las cosechas en espacios reducidos
La agricultura vertical distribuye los cultivos en varios niveles para aprovechar mejor el espacio disponible. Según los datos presentados por 4D BIOS, este método puede multiplicar entre 50 y 100 veces la producción por unidad de superficie, dependiendo del cultivo y de las condiciones de operación.
La compañía también indicó que una lechuga puede producirse hasta 26 veces al año en estas instalaciones, frente a unas cuatro cosechas anuales en condiciones tradicionales.
El ambiente controlado facilita, además, el cultivo de fresas rojas y blancas fuera de las temporadas habituales. Las instalaciones cuentan con sistemas para seleccionar los frutos según sus características de calidad y apariencia, lo que contribuye a organizar la producción destinada al mercado.
Según la información proporcionada, la empresa comercializa fresas en mercados asiáticos y en países vinculados a las rutas comerciales de la Franja y la Ruta.
Otra aplicación de esta tecnología es el cultivo de plantas medicinales, cuyas necesidades específicas de temperatura, humedad y otros factores ambientales pueden regularse mediante sistemas automatizados.
Sistemas buscan reducir el consumo de agua y fertilizantes
Además de incrementar la capacidad productiva, estas tecnologías buscan optimizar el uso de los recursos. De acuerdo con las cifras compartidas por 4D BIOS, los sistemas de recirculación pueden reducir hasta un 95 % el consumo de agua, mientras que el manejo de los nutrientes puede disminuir hasta un 90 % el uso de fertilizantes.
La compañía también señaló que la automatización puede reducir entre un 30 % y un 50 % el ciclo de cultivo, así como disminuir hasta un 70 % los costos de mano de obra.
Estas cifras corresponden a los resultados expuestos por la empresa y pueden variar según la especie cultivada, la tecnología utilizada y las condiciones de producción.
Sin embargo, la producción en ambientes cerrados requiere electricidad para mantener la iluminación artificial y regular las condiciones ambientales, por lo que el consumo energético constituye uno de los principales desafíos económicos de estas instalaciones.
En una de sus presentaciones, 4D BIOS señaló que la energía representa el 50 % de los costos operativos considerados. La mano de obra equivale al 20 %, la depreciación de los equipos al 15 % y otros gastos al 15 % restante.
Como respuesta a estos costos, la empresa propone mejorar la eficiencia de las luces LED, aprovechar las tarifas eléctricas fuera de las horas de mayor demanda e incorporar fuentes de energía renovable, como la solar fotovoltaica.
La viabilidad de estas instalaciones depende, por tanto, no solo de su productividad, sino también del costo de la electricidad, la inversión inicial y la demanda comercial de cada cultivo.
Tecnología de bajo carbono también se aplica a la industria del té
Las propuestas de tecnología de bajo carbono también abarcan la industria del té. Entre las acciones planteadas figuran el desarrollo de variedades de alto rendimiento que requieren menos nutrientes, la reducción de insumos químicos, la modernización de los equipos de procesamiento y la disminución de los materiales de embalaje.
La empresa también expuso iniciativas para establecer estándares de calidad, sistemas de certificación y centros demostrativos que permitan promover prácticas de producción más sostenibles.
Estas soluciones buscan extender la innovación más allá del cultivo e incluir otras etapas de la cadena productiva, desde el procesamiento hasta el almacenamiento y el transporte.
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El papa será hospitalizado el martes para ser operado
El papa León XIV será hospitalizado este martes para someterse a una intervención quirúrgica por un nódulo en el pulmón, después de diecisiete meses de pontificado marcados por un ritmo frenético de actividades. El Vaticano no ha precisado si la operación se realizará ese mismo día.
A sus 71 años, el pontífice goza de buena salud y es conocido por su afición al deporte.
¿Cuándo se realizará la cirugía?
El domingo, el papa informó que la operación estaba programada «para los próximos días». Posteriormente, la Santa Sede confirmó que será hospitalizado este martes, aunque no especificó cuándo se llevará a cabo la intervención.
Según la oficina de prensa del Vaticano, los médicos estiman que el periodo de convalecencia durará aproximadamente una semana. Este plazo permitiría a León XIV emprender, según lo previsto, su viaje a América Latina el próximo 6 de noviembre.
La gira tendrá una duración de 11 días e incluirá visitas a Uruguay, Argentina y Perú. Este último país tiene un significado especial para el pontífice, quien trabajó allí como misionero durante dos décadas y obtuvo la ciudadanía peruana.
¿Qué es un nódulo pulmonar?
Un nódulo pulmonar es una pequeña masa de tejido en el pulmón. Por lo general, estas formaciones son benignas, es decir, no cancerosas. Sin embargo, un pequeño porcentaje puede corresponder a una etapa temprana de cáncer de pulmón.
La mayoría de los nódulos pequeños no provoca síntomas y suele detectarse durante exámenes médicos realizados por otros problemas de salud.
En cambio, los nódulos de mayor tamaño pueden causar dificultad para respirar, dolor en el pecho o tos persistente, en ocasiones acompañada de sangre.
La intervención quirúrgica para tratar este tipo de afección generalmente se realiza bajo anestesia general. Durante el procedimiento, el paciente es intubado para garantizar su respiración.
¿Dónde se realizará la operación?
La intervención está prevista en el Hospital Gemelli, el centro hospitalario más grande de Roma, donde habitualmente reciben atención médica los sumos pontífices.
El predecesor de León XIV, el papa Francisco, permaneció varias semanas en ese hospital bajo tratamiento médico antes de fallecer en abril de 2025.
Por su parte, Juan Pablo II, quien estuvo al frente de la Iglesia católica desde 1978 hasta su muerte en 2005, recibió atención médica en nueve ocasiones en el Gemelli, donde acumuló un total de 153 días de hospitalización. El pontífice solía bromear y llamar al centro médico el «Vaticano número tres», después de la residencia de verano de Castel Gandolfo.
El Vaticano acondicionó un departamento en el último piso del complejo hospitalario. El acceso se realiza a través de un largo pasillo custodiado por la policía italiana y la gendarmería vaticana.
Además de la habitación del santo padre, la suite cuenta, según la información disponible, con una sala de reuniones para el personal médico, una cocina, un baño y áreas de descanso. También dispone de una pequeña capilla.






