Nacionales
El Gobierno del presidente Bukele prioriza el desarrollo sostenible
El Gobierno del presidente Nayib Bukele ha implementado como eje principal en la ejecución de las políticas públicas su compromiso por avanzar hacia una sociedad basada en el desarrollo sostenible.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) plantea la implementación de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) para que los países satisfagan las necesidades de sus habitantes sin comprometer la realidad de las futuras generaciones.
Estos son el fin de la pobreza, hambre cero, salud y bienestar, educación de calidad, igualdad de género, agua limpia y saneamiento, energía asequible y no contaminante, trabajo decente y crecimiento económico, industria, innovación e infraestructura; reducción de las desigualdades, ciudades sostenibles, producción y consumo responsables; acción por el clima, vida submarina, vida de ecosistemas terrestres, paz, justicia e instituciones sólidas; y alianzas para lograr los objetivos.
En El Salvador, por casi tres décadas, las regulaciones referentes al desarrollo sostenible no se renovaron, fue hasta octubre de 2020 que, por iniciativa del p r e s i d e n t e Nayib Bukele, la nueva Asamblea Legislativa aprobó el decreto 41 para crear el Consejo Nacional para el Desarrollo S o s t e n i b l e (CNDS), una i n s t a n c i a presidida por el vicepresidente de la república, Félix Ulloa, e integrada por diferentes ministerios, instituciones g u b e r n a m e n t a l e s , organizaciones de la sociedad civil y la academia.
Gracias a la instauración de este consejo y a los esfuerzos de la vicepresidencia de la república, junto con diversas instancias, el próximo 13 de julio El Salvador será parte de los ocho países de Latinoamérica y el Caribe que p r e s e n t a r á n el Informe de la II Revisión N a c i o n a l V o l u n t a r i a del Proceso de Implementación de los ODS en el Foro Político de Alto Nivel del Sistema de las Naciones Unidas, en Nueva York, Estados Unidos.
«La primera reunión que tuvimos, cuando asumí el cargo, fue en la cancillería [Ministerio de Relaciones Exteriores]. Se hicieron presentes alrededor de 24 entidades, entre ministerios, autónomas, direcciones generales, y con ellos abordamos el informe sobre el cumplimiento de los ODS que, como país, de manera voluntaria, vamos a rendir porque desde 2015 no se había presentado por parte del Estado salvadoreño», explicó Ulloa.
De acuerdo con el vicemandatario, «una visión amplia de los 17 objetivos sería muy dispersa a la hora de ejecutarla en el país, por eso el CNDS estableció la priorización de 10 ODS, los cuales son del uno al seis y el ocho, 13, 16 y 17. Nos concentramos en estos 10 objetivos, y aunque el informe aún es amplio, nosotros nos hemos preparado para rendirlo y darle relevancia en Nueva York», afirmó.
Asimismo, indicó que en el foro de la ONU cada Gobierno participante tendrá la oportunidad de exponer ante la comunidad internacional el nivel de cumplimiento de cada uno de los ODS que han adoptado, así como las acciones a implementar para lograr los objetivos; y El Salvador está «lo suficientemente preparado» para proyectar sus avances.
«Los descubrimientos y hallazgos que tenemos son increíblemente positivos. Hicimos un ejercicio muy amplio con talleres que se dirigieron desde el CNDS con ministerios y otras entidades públicas, e incluso avanzamos más convocando a gobernadores y a alcaldes para tener una lectura desde el territorio en cuanto al cumplimiento de los ODS. De todos recibimos la información y sus acciones las fuimos sistematizando, así como el impacto de sus actividades para el informe», indicó Ulloa.
El vicepresidente destacó las acciones que ha ejecutado el Ministerio de Trabajo que obedecen al objetivo ocho de la ONU, referente al trabajo decente y al crecimiento económico. «En diciembre del año pasado, estuvimos con el ministro Rolando Castro premiando a 33 empresarios que cumplían con el objetivo ocho. Este ministerio lo hizo público, en el resto de las instituciones se estaban cumpliendo los objetivos, pero no se estaban reportando», aseveró.
De acuerdo con el Informe de la II Revisión Nacional Voluntaria, que se presentará en Nueva York, el crecimiento económico ha sido una realidad.
El año 2021 fue «excepcional en términos económicos y de productividad laboral como parte de la dinámica de recuperación de la crisis económica por la COVID-19, el producto interno bruto (PIB) real per cápita subió 10.9 % con respecto a 2020», destaca el documento.
Ulloa reiteró que, según las proyecciones del Banco Central de Reserva (BCR), la economía salvadoreña crecerá 3.2 % este año con respecto al anterior.
Otro de los objetivos priorizados en el informe es el tres, referente a la salud y el bienestar.
Desde la llegada de Nayib Bukele a la presidencia de la república se ha elevado la cantidad de personal médico por cada 100 habitantes, y también se ha logrado preparar a todo el sistema de salud para la atención de emergencias médicas de conformidad a reglamentos internacionales, según el vicepresidente.
«Empezamos por renovar la red hospitalaria y a ponernos en condiciones, luego vino la pandemia del coronavirus y el esfuerzo fue doble, pero nos sirvió como un estímulo más para mejorar y logramos que el Gobierno hasta tuviera un reconocimiento internacional por tener una buena capacidad de reacción frente a una crisis sanitaria mundial, y no solo en la etapa de prevención, sino también de actividades proactivas, como fue prepararnos con las vacunas», recordó.
Además señaló: «La obra más grande fue tener el Hospital El Salvador, el primero especializado para atender casos de la COVID-19 y el más grande de Latinoamérica». Por otra parte, Ulloa enfatizó en los avances de El Salvador en materia de educación de calidad (ODS 4). De acuerdo con el vicemandatario, este objetivo es uno de los principales para el Estado salvadoreño y por ello el presidente Bukele impulsa diversos proyectos que contribuyen a mejorar el sistema educativo público.
«El objetivo cuatro reporta grandes avances. Por primera vez un país, que no está categorizado como “de primer mundo” está dando una cobertura en todo el sistema de educación pública dándole tabletas y laptops a todos los estudiantes y docentes con todos los instrumentos didácticos dentro de ella a efecto de cerrar la brecha digital y preparar a su población para incorporarnos en la cuarta revolución industrial», puntualizó.
Para el funcionario, un ejemplo de política pública con visión de desarrollo sostenible es la recién aprobada Ley Crecer Juntos. «Porque es una garantía para los salvadoreños que, desde su nacimiento hasta su formación como adulto, tengan un tratamiento digno que les permita desarrollarse como futuros entes productivos para sus comunidades».
La normativa es una iniciativa de la primera dama de la república, Gabriela de Bukele, y con su entrada en vigor en 2023 reemplazará a la Ley de Protección Integral de la Niñez y Adolescencia (Lepina) y velará por los niños desde la primera infancia.
Ulloa explicó que el Informe de la II Revisión Nacional Voluntaria no se limitará «a quedar únicamente en papel», sino que a partir de su contenido se trabajará una política de desarrollo sostenible para El Salvador, una temática central para el Ejecutivo durante la administración de Nayib Bukele.
Por: DES.
ENTREGA ESPECIAL
El Psicopata que cambio la regla del Narco
Edgar Valdés Villarreal, hijo de un pintor de casas mexicano y una ama de casa tejana, la Barbie. Un apodo que le pusieron en la secundaria por su cabello gero. Un apodo que terminaría escrito con sangre en las calles de Medio México. No había nada en su infancia que anunciara el monstruo. Jugaba fútbol americano en la Lincoln High School.
Linebacker, posición de impacto. Posición de violencia controlada. Sus compañeros lo recuerdan como un chavo popular. Nada extraordinario, nada que hiciera pensar en lo que vendría después. Pero Laredo no es cualquier ciudad, es la frontera y la frontera tiene sus propias reglas.
En los 90, Laredo era un punto de entrada clave para la coca que venía del sur. El cártel del Golfo controlaba la plaza. Los Zetas, un grupo recién formado por desertores del gafe mexicano con influencia de entrenamientos especializados.
Apenas comenzaban a operar como brazo armado. Valdés Villarreal no era un estudiante brillante, no era un atleta excepcional, pero tenía algo que llamaba la atención en ese mundo. No dudaba.
Y en la frontera eso vale más que un título universitario. Finales de los 90. Edgar, todavía adolescente, ya vende marihuana en pequeñas cantidades en su high school.
Nada mayor, nada que llame la atención de las autoridades, pero es suficiente para que los conectes locales lo noten. Un chavo bilingüe que puede moverse entre dos mundos sin levantar sospechas.
Eso es oro en el negocio. 2000. Edgar ya no está en la escuela, dejó el fútbol, dejó cualquier pretensión de vida normal.
Las autoridades de Texas comienzan a investigarlo por distribución de marihuana. Nada grave todavía. Pero suficiente para que tome una decisión que cambiaría todo.
Cruza el río, se va para Nuevo Laredo, del lado mexicano, donde las leyes americanas no llegan, donde un chavo con sus características puede desaparecer o puede convertirse en algo más grande.
Nuevo Laredo, Tamaulipas, 2001. La ciudad es un hervidero. El cártel del Golfo domina, pero enfrenta presión.
El gobierno de Vicente Fox promete mano dura contra el crimen organizado. Los operativos federales se intensifican por primera vez en décadas y en ese caos un gero de Texas encuentra su lugar.
Valdés Villarreal no llega como un narco hecho y derecho, llega como un refugiado, como alguien que huye de problemas menores en el norte, pero tiene conexiones.
Tiene un primo que trabaja para gente pesada y tiene ese perfil que nadie espera. Los primeros meses trabaja en lo básico, mueve paquetes, cobra deudas pequeñas, hace mandados, pero desde el principio muestra algo diferente, no duda.
Cuando le ordenan golpear a alguien, lo hace sin preguntar. Cuando le dicen que entregue un mensaje violento, lo entrega con exceso.
Los jefes locales comienzan a notar al americanito, no por su experiencia, por su disposición. Arturo Beltrán Leyva, el Barbás, en ese momento es uno de los operadores principales de la Federación de Sinaloa en la zona del Golfo.
Controla rutas, coordina envíos masivos y necesita gente de confianza en Nuevo Laredo, gente que no tenga los vicios de los narcos tradicionales, gente que no esté quemada con las autoridades mexicanas.
Alguien le habla de un guero que acaba de llegar de Texas. Alguien que no tiene historial, alguien que puede pasar desapercibido. La primera vez que Valdés Villarreal se reúne con gente de Beltrán Leiva es en una casa de seguridad en la colonia Jardín 2002.
Barbas no está presente, pero sus lugartenientes sí le hacen preguntas, le prueban, le dan una tarea sencilla, recoger un paquete del otro lado y traerlo a Nuevo Laredo.
Te puede interesar: Mugrosos armados mataron a una niña de 7 años en un ataque armado sobre la carretera Villahermosa–Reforma
Edgar lo hace en menos de 6 horas sin problemas, sin nervios. Cuando regresa, los lugartenientes se miran entre ellos. Este chavo sirve. Los siguientes meses, Valdés Villarreal se convierte en un operador de confianza
Principal
Agresión con botella en Soyapango deja un lesionado y una mujer detenida
Una mujer fue capturada en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, luego de protagonizar un hecho de violencia contra su compañero de vida durante una discusión.
La detenida fue identificada como Zenaida Beatriz Gámez Lara, de 37 años, quien habría agredido a la víctima con una botella de vidrio mientras ambos se encontraban consumiendo alcohol.
De acuerdo con el informe, los equipos intervinieron de manera oportuna, evitando que la agresión continuara. La persona lesionada fue trasladada a un centro asistencial, donde se encuentra estable.
Las autoridades informaron que Gámez Lara será remitida por el delito de lesiones, reiterando que, incluso bajo los efectos del alcohol, cada decisión tiene consecuencias.
Principal
Bomberos reportan menos emergencias a nivel nacional
El subdirector de Bomberos de El Salvador, Erick Vásquez, presentó un balance preliminar de los incendios atendidos entre el 28 de marzo y el 1 de abril, en el marco del Plan Verano 2026, destacando variaciones importantes en comparación con el mismo período del año anterior.
De acuerdo con los datos oficiales, los incendios en vehículos disminuyeron de 10 casos en 2025 a 7 en 2026. Asimismo, los incendios forestales registraron una baja significativa, pasando de 19 a 9 incidentes.
En cuanto a los incendios estructurales, se reportaron 18 este año, apenas uno más que los 17 contabilizados en 2025. Por otro lado, las autoridades señalaron un incremento en los incendios en basureros, que pasaron de 6 a 9 casos.
Mientras tanto, los incendios en maleza reflejaron una reducción considerable, disminuyendo de 167 a 116, lo que evidencia el trabajo constante de la institución durante el período vacacional para atender emergencias y prevenir mayores afectaciones.






