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Florinda Meza habló fuerte contra Televisa por Chespirito: “Le pagaban una miseria de exclusividad”
Después de unos días de silencio tras la noticia de que El Chavo del 8 salió del aire en todo el mundo por una falta de acuerdo entre Televisa y los herederos de “Chespirito”, Florinda Meza decidió hablar fuerte en contra de la televisora por nunca haber valorado el trabajo de Roberto Gómez Bolaños.
En una entrevista para el programa Ventaneando, Florinda hizo varios señalamientos contra Televisa por el trato que le dieron a quien fuera su esposo y compañero de trabajo.
“El hecho de que le pagaban una miseria de exclusividad comparado con lo que le pagaban a otros actores, si tomas en cuenta lo que les pagan, si tomas como tasa eso, entonces estaban subestimando a Roberto, que les había dado todo”, aseguró. (La exclusividad es la cantidad monetaria que Televisa otorgaba a sus figuras mensualmente para evitar que trabajaran en otras empresas, pero desde hace años ese sistema se ha ido eliminando. Hoy son pocos los que siguen obteniendo ese pago).
“Mi Rober, hasta el último día de su vida creo que nunca ha sido valorado en toda la extensión de la palabra”, añadió.

Según Meza, quien dio vida a “Doña Florinda” y a “La Popis” en El Chavo del 8, Gómez Bolaños aseguraba que era algo más que los programas con los que se consagró en televisión y con los que dio millones en ganancias a Televisa. “No es que no ame los programas, es que han borrado todo”, llegó a comentarle a la actriz.
Meza recordó además cómo El Chavo del 8 surgió cuando Televisa ni siquiera existía, pues debutó en la televisión independiente de México. “Pronto adquirió tal rating que empezó a hacerle pasos en la azotea a los de Telesistema Mexicano (que después se convertiría en Televisa)”.
“Cuando no existía el videotape él ya había dado muchos éxitos que luego fueron refriteados”, aseguró.

Otra de las quejas de Florinda fue en el sentido de que Televisa nunca documentó el éxito que Chespirito y el elenco del Chavo tenían en otros lugares fuera de México.
Recordó por ejemplo cómo llenaron dos veces el Estadio Nacional de Chile y Televisa no envió cámaras porque “decían ‘es que Chespirito se vende solo’”. Pero para Florinda Meza, haber cubierto eventos como este le habrían servido para dar mayor renombre a la empresa.
“Me parece injusto, un Gómez Bolaños nace cada 100 años. Sigue siendo la adoración en todas partes a pesar de que Televisa no se ha tomado la molestia de limpiar, remasterizar (los programas)”.
La actriz ya se había manifestado en el mismo sentido poco después de que se diera a conocer la falta de acuerdo entre Televisa y los herederos de Chespirito.

En su cuenta de Twitter publicó un hilo en donde lamentó la situación y dejó ver que Televisa no estaba valorando el trabajo del actor y comediante.
“Aunque no tengo nada que ver porque inexplicablemente no he sido convocada a las negociaciones, creo que justo ahora, cuando el mundo más necesita diversión, hacer eso es una agresión hacia la gente”, señaló.
“Va en contra de sus propios intereses comerciales, porque en este momento queremos ver todo aquello que nos recuerde un mundo que fue mejor. Chespirito ya es un programa de culto. Es parte del ADN de los latinos, lo llevamos en la memoria genética”, añadió.
“Pretender eliminarlo de tajo es una medida poco inteligente. Es triste comprobar cómo en tu propia casa, a la que le has dado millones de dólares, es donde menos te valoran. Nunca pensé que me llegara a suceder, pero por primera vez encuentro una razón para decir ¡qué bueno que mi Rober no está en este mundo! Este acto incomprensible patea su recuerdo y lo que él más respetó: al público. Tal vez algunos ejecutivos sin visión lo quieren borrar, pero en el corazón y la memoria de los buenos que siempre lo han seguido, estará más vivo que nunca. ¿Verdad que sí?”, finalizó en serie de mensajes que tuvo gran repercusión en la red.
Internacionales
Presidente saliente de Costa Rica fue designado superministro por su sucesora
El saliente mandatario de Costa Rica, Rodrigo Chaves, formará parte del gabinete de su sucesora Laura Fernández en un puesto con amplios poderes que además le garantizará inmunidad frente a eventuales procesos legales.
Chaves, quien entregará el mando a Fernández el próximo viernes, fue designado este martes ministro de la presidencia, encargado de las relaciones con los demás poderes del Estado, con los cuales el actual gobernante mantiene un duro enfrentamiento.
También tendrá a su cargo la Dirección de Inteligencia y Seguridad (DIS), señalada en el pasado por opositores de supuesto espionaje político, lo que ha sido rechazado por el gobierno.
Fernández ya había adelantado que le ofrecería el puesto a su mentor, de quien también fue ministra, lo que críticos del gobierno ven como una maniobra del presidente para mantener su influencia.
Internacionales
Irán intensifica sus amenazas por la operación de EE. UU. en Ormuz
Estados Unidos y la república islámica mantienen un pulso por el control de este paso estratégico, por donde solía transitar una quinta parte del comercio mundial de hidrocarburos.
«Sabemos perfectamente que la continuación del statu quo es intolerable para Estados Unidos, mientras que nosotros ni siquiera hemos empezado todavía», advirtió Mohamad Baqer Qalibaf, el principal negociador iraní en un mensaje en X.
«La seguridad del transporte marítimo y del tránsito energético se ha visto amenazada por Estados Unidos», cuya «presencia maligna disminuirá», agregó Qalibaf, que también es presidente del Parlamento iraní.
Desde el inicio de la guerra emprendida el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel, que ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, Teherán controla esta vía estratégica.
La situación ha disparado el precio del petróleo a niveles inéditos desde 2022.
Washington intenta por todos los medios presionar a Teherán y le reclama que abandone su programa nuclear.
El 8 de abril, coincidiendo con el inicio de la tregua con Irán, impuso un bloqueo a los puertos iraníes.
Y el lunes lanzó la llamada operación «Proyecto Libertad» para permitir que los barcos bloqueados desde hace semanas puedan cruzar el estrecho.
Según varias empresas especializadas, más de 900 buques estaban en el Golfo a finales de abril, con cerca de 20,000 marinos.
En las últimas horas Irán replicó a la operación de Washington con lanzamientos de misiles y drones contra barcos militares estadounidenses en la zona, que fueron interceptados, según el Mando Central de los Estados Unidos (Centcom).
Corea del Sur informó de una «explosión» seguida de un incendio en un buque surcoreano en el estrecho.
Pese a los desmentidos iraníes, el Centcom asegura que dos buques mercantes con pabellón estadounidense, escoltados por el ejército, cruzaron «con éxito» el estrecho de Ormuz el lunes. «Marcha muy bien», se felicitó el presidente Donald Trump.
El gigante danés del transporte Maersk anunció que uno de sus barcos, que transportaba vehículos y estaba bloqueado en la zona desde febrero, pudo atravesar el estrecho el lunes «acompañado de medios militares estadounidenses».
Las fuerzas estadounidenses también afirmaron haber destruido seis embarcaciones iraníes «que amenazaban la navegación comercial».
Irán negó cualquier daño en sus buques y acusó a Estados Unidos de haber matado a cinco civiles al atacar dos barcos que partieron de Omán rumbo a la costa iraní.
Internacionales
Ex niños soldado aprenden oficios para rehacer sus vidas en República Centroafricana
En un aula en Bria, en la República Centroafricana, ex niños soldado aprenden a coser. Una forma de ayudar a adolescentes de entre 14 y 17 años a superar la violencia que sufrieron a manos de los numerosos grupos armados del país.
«No es fácil enseñarles. Algunos todavía llevan esa violencia dentro. Otros siguen muy estresados», relata Christophe Yonaba, profesor de la organización benéfica Esperance en esta zona del este de la República Centroafricana.
«A veces se quedan sentados en silencio», cuenta sobre sus aprendices de sastre.
«De repente se inquietan, como si se bloquearan por dentro», añade.
El este de la República Centroafricana, cuyo subsuelo es rico en diamantes, se ha visto desgarrado por años de conflicto armado.
«Todos estos adolescentes fueron, en algún momento, capturados por grupos armados», afirma Yonaba, de 53 años.
Según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), alrededor de 2,000 jóvenes centroafricanos siguen en manos de estas fuerzas combatientes.
En el punto álgido de la guerra civil que se prolongó de 2013 a 2018, unos 20 grupos operaban en el este. La cifra descendió ahora a 14 gracias a los acuerdos de paz y los programas de desarme.
Pero los grupos armados continúan controlando ciertas zonas del este, especialmente en la frontera con Sudán y Sudán del Sur.
Desde finales del año pasado los combates entre el ejército y los rebeldes se intensificaron en la región.
El conflicto desplazó a decenas de miles de civiles, en su mayoría mujeres y niños, dentro del país y hacia la vecina República Democrática del Congo.
Trauma del pasado
Awa —la AFP cambió los nombres de todos los menores en esta historia— tenía 14 años cuando fue secuestrada por la Unidad por la Paz en la República Centroafricana (UPC), uno de los mayores grupos rebeldes.
Estuvo retenida durante unos tres meses.
Sentada en la parte delantera de la clase de Yonaba, donde las máquinas de coser sustituyen a los pupitres tradicionales, evita hablar del pasado y prefiere centrarse en el presente.
«Hoy me siento bien. Me gusta lo que hago aquí. Hay otros niños que tuvieron experiencias similares a la mía. Nos ayudamos mutuamente con el trabajo», describe la joven.
También afirma estar contenta de vivir ahora «una especie de vida normal».
Amadou, de 16 años fue formado como panadero por la ONG y ahora hace pan y rosquillas cada mañana en un horno tradicional en su aldea. Pasó un año y medio en las filas de la UPC.
«No nos pedían que usáramos armas, pero estábamos allí, como sirvientes. Hacíamos todas las tareas ingratas y no descansábamos. Nos hablaban de manera grosera y dura», comenta, luchando con los dolorosos recuerdos que reaparecen.
Rachelle, que está aprendiendo sobre ganadería con Esperance, cuenta que fue utilizada como esclava sexual cuando tenía 14 años. La experiencia duró un año.
«Me obligaron a hacer cosas y tuve que hacerlo, de lo contrario habría habido consecuencias», confiesa con valentía pero negándose a decir más.
Pero los recuerdos la atormentan. Se pregunta por su madre, secuestrada al mismo tiempo que ella y de la que no volvió a saber nada desde entonces.
Esperance, financiada en parte por UNICEF, ayudó a 52 jóvenes a encontrar una vocación y un empleo el año pasado. Ofrece apoyo psicológico además de formación.
Los recientes programas de desarme contribuyen a un aumento de la demanda de sus servicios.
«Antes recibíamos una llamada al mes. Ahora es cada semana», relata Karl Malone, encargado de identificar nuevos casos de niños soldados en la región de Bria.
«Este año recibimos financiación suficiente para ayudar a 100 niños. Pero hay al menos 117 que necesitan ayuda. Y no podemos atenderlos», lamenta.
Como otras organizaciones de ayuda, Esperance se ve afectada por la disminución de la financiación internacional, especialmente de USAID, la agencia estadounidense de desarrollo, desmantelada por el presidente Donald Trump poco después de regresar al poder.




