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Donald Trump asume como presidente para restaurar «la era dorada» de Estados Unidos
Donald Trump fue juramentado como 47° presidente de Estados Unidos y volverá a asumir su lugar en la Casa Blanca desde este 20 de enero de 2025 hasta el próximo año 2029, tras prestar juramento en una ceremonia llevada a cabo en el Capitolio, en Washington.
Cerca del mediodía (hora salvadoreña), Trump tomó el juramento de parte del presidente del Congreso, con lo que se oficializó su nuevo mandato como presidente de Estados Unidos, siendo el segundo jefe de gobierno en ocupar el cargo por segunda vez de manera no consecutiva, luego de Grover Cleveland.
La era dorada de Estados Unidos
Tras su juramentación, Trump brindó su primer discurso como presidente de Estados Unidos, remarcando que su misión es devolver al país norteamericano a una era dorada y limpiar todas aquellas medidas que han generado conflictos sociales, políticos y económicos, los cuales han golpeado fuertemente a EE. UU. en los últimos años.
«La era dorada de Estados Unidos comienza hoy. A partir de hoy nuestro país va a florecer y será prosperado en todo el mundo. Seremos la envidia de todos los países y no vamos a permitir que se nos abuse previamente. Yo voy a poner a Estados Unidos en primer lugar», dijo Trump.
De igual manera, Trump señaló que buscará eliminar todo uso del Departamento de Estado como arma y tendrá como prioridad la seguridad pública para la ciudadanía estadounidense, algo que ha generado diversos conflictos en dicho país.
«Nuestra soberanía será reclamada, nuestra seguridad será restaurada, la justicia será nuevamente equitativa. No se usará el Departamento de Estado como un arma. Nuestra principal prioridad será crear un país orgulloso, próspero y libre. Estados Unidos será más grande, fuerte y excepcional como nunca antes», comentó.
«Vuelvo seguro y optimista de que estamos empezando una nueva era de éxito, una era de cambios. Estados Unidos tiene la oportunidad de aprovechar esto como nunca antes. Debemos ser sinceros sobre los retos que enfrentamos. Nuestro gobierno está enfrentando una crisis de confianza. El establishment corrupto ha sacado el poder de nuestra ciudadanía», añadió.
Un país inseguro
En este punto, Trump enfatizó en la falta de políticas de seguridad que han existido en Estados Unidos, no solo en términos públicos, sino también ante crisis ambientales o desastres naturales, como el que se vive en Los Ángeles actualmente con la crisis de incendios forestales.
«No tenemos nada de defensa. Vemos cómo las casas y las comunidades han sido afectadas, incluso de personas muy ricas. No podemos dejar que esto suceda. Hay que cambiar. Tenemos un sistema de salud que no está dando resultados en tiempo de desastres. Tenemos un sistema de educación que enseña a los niños a que se avergüencen de sí mismos, a que odien a nuestro país. Todo esto cambiará desde hoy mismo», dijo Trump.
Trump aseguró que la forma contundente en que ganó las pasadas elecciones es un mensaje claro de parte del pueblo de Estados Unidos, por lo que tendrá su prioridad en devolver la seguridad en todos los aspectos para que la ciudadanía pueda desempeñar sus funciones y desenvolverse con total tranquilidad.
«Esta elección es un mandato para revertir esa traición terrible y todas las que han tenido lugar y darle al pueblo su fe, su riqueza, su libertad. Desde este momento, la muerte en Estados Unidos ha acabado. Nuestro destino glorioso no se le negará a su gente. Vamos a restaurar la competencia y la lealtad del gobierno estadounidense», declaró.
«Hemos recibido el apoyo de casi todos en Estados Unidos, de hispanos, afrodescendientes, de asiáticos, de jóvenes, de mayores, de todos lo estados péndulos. Me han dado la confianza con sus votos y establecimos récords que no podemos olvidar. Hoy es el Día de Martín Luther King y, en su honor, quiero decir que vamos a trabajar juntos para que su sueño se convierta en realidad», añadió.
Primeras medidas
Dentro de su discurso, Trump también señaló que, desde este lunes, trabajará en varias medidas para comenzar a darle forma a su trabajo de gobierno para los próximos cuatro años. Dentro de dichas medidas destacaron elementos relacionados a la economía, la seguridad y un combate directo contra la ideología de género.
«Voy a firmar una serie de órdenes ejecutivas de carácter histórico. Todas ellas para el regreso del sentido común. Primeramente, voy a declarar una situación de emergencia nacional en la frontera sur», dijo Trump.
«Vamos a designar a los carteles como organizaciones terroristas internacionales. E, invocando la Ley de Extranjeros, voy a utilizar el poder de las fuerzas del orden para eliminar la presencia de pandillas y delincuentes que están en suelo estadounidense, incluyendo las ciudades grandes y del interior», añadió.
En cuanto a la economía, Trump aseguró que «vamos a frenar la inflación récord que tuvimos y a bajar rápidamente precios y costos. Esta crisis fue causada por la subida de precios y de la energía. Voy a declarar una situación de emergencias energética».
Finalmente, Trump aseguró que «se detendrá la censura y se devolverá la libertad de expresión a los Estados Unidos». «Vamos a forjar una sociedad que no tenga color y basada en el mérito. La política oficial del gobierno será de solo dos géneros: masculino y femenino», finalizó.
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Trump le pide a Hamás que proceda a un desarme «total e inmediato»
El presidente estadounidense, Donald Trump, pidió al movimiento Hamás que avance en su desarme, dentro del plan de posguerra para Gaza, y anunció que los integrantes de su llamada «Junta de Paz» han comprometido 5,000 millones de dólares para la reconstrucción de ese territorio palestino.
«Muy importante, Hamás tiene que cumplir con su compromiso de desmilitarización total e inmediata», dijo Trump en la plataforma Truth Social este domingo.
El desarme es un elemento clave de la segunda fase del plan de alto el fuego negociado por Estados Unidos, sellado en octubre entre Israel y el grupo palestino para poner fin a la guerra desencadenada por el ataque de Hamás contra Israel de octubre de 2023.
Naciones Unidas aprobó el plan en noviembre. La segunda fase estipula que las fuerzas israelíes se retiren gradualmente de Gaza y que Hamás se desarme, con el despliegue de una fuerza internacional de estabilización para garantizar la seguridad.
Hamás ha afirmado repetidamente que el desarme es una línea roja, aunque indicó que podría considerar la entrega de sus armas a una futura autoridad gobernante palestina.
Ambas partes se acusan mutuamente a diario de violaciones del alto el fuego.
Aunque originalmente se concibió para supervisar la reconstrucción de Gaza, el estatuto de la Junta de Paz no parece limitar su función al territorio palestino.
«La Junta de Paz tiene un potencial ilimitado», declaró Trump el domingo en su publicación.
Tras una reunión inicial en el marco del Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, en enero, la junta se reunirá el jueves en la capital estadounidense.
Trump afirmó que los 5.000 millones de dólares prometidos por los Estados miembros se anunciarían formalmente en ese momento, y que esos países también «han comprometido a miles de personas en la Fuerza Internacional de Estabilización y la Policía Local para mantener la seguridad y la paz de los gazatíes».
Se ha solicitado a los países el pago de 1.000 millones de dólares para ser miembros permanentes de la junta. La invitación al presidente ruso Vladimir Putin, cuyo país invadió Ucrania en 2022, ha suscitado críticas.
Aliados clave de Estados Unidos, como Francia o Reino Unido, manifestaron dudas al respecto.
Trump sostuvo que la organización trabajará «en conjunto» con Naciones Unidas. «La Junta de Paz demostrará ser el organismo internacional más trascendental de la historia», afirmó.
En virtud del plan de alto el fuego, también se ha creado un comité tecnocrático palestino con el objetivo de asumir el gobierno en la devastada Franja de Gaza.
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Rubio afirma que Estados Unidos no pide a Europa que sea un «vasallo»
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, afirmó este domingo que Estados Unidos no pide a Europa que sea un «vasallo», durante una gira por Eslovaquia y Hungría, dos países aliados de Donald Trump.
En Múnich, durante un discurso pronunciado el sábado ante la Conferencia de Seguridad en Alemania, Rubio instó a los europeos a alinearse con la visión del presidente estadounidense sobre el orden mundial, al tiempo que abogó por revitalizar las relaciones con una Europa «fuerte».
Rubio quiso tranquilizar a sus aliados y este domingo afirmó: «No estamos pidiendo a Europa que sea un vasallo de Estados Unidos».
«Queremos ser su socio. Queremos trabajar con Europa. Queremos trabajar con nuestros aliados», aseguró.
Ante la crispación que generaron sus declaraciones Rubio ya declaró el sábado que Estados Unidos desea una «alianza revitalizada» con Europa.
Este domingo, la jefa de la diplomacia de la Unión Europea, Kaja Kallas, rechazó declaraciones estadounidenses que denigren al bloque, y celebró el cambio de tono de Rubio en Múnich, antes del cierre de la Conferencia de Seguridad.
«Cada vez que escucho denigrar a la región, algo que está muy de moda en este momento, pienso en todo lo que Europa nos ha aportado», dijo.
«Contrariamente a lo que dirían algunos, Europa no es decadente ni ‘woke’, ni su civilización está amenazada», dijo Kallas en alusión a críticas del presidente Trump, quien considera que la región está bajo amenaza, como Estados Unidos, por la inmigración masiva.
Rubio realizó una visita relámpago de pocas horas a Eslovaquia para reunirse con el primer ministro Robert Fico, quien comparte la misma ideología soberanista y nacionalista que el presidente estadounidense.
Durante una reciente visita a Florida, Fico habría expresado su preocupación por el estado mental del presidente estadounidense, según el medio Politico, que cita a diplomáticos europeos anónimos.
Sin embargo, Washington y Bratislava lo han desmentido categóricamente.
Tras aquel encuentro en Florida, el dirigente eslovaco declaró haber mantenido con Trump intercambios «extremadamente importantes» sobre energía nuclear.
Un tema importante en la agenda fue Ucrania, ya que Eslovaquia colinda con el país en guerra. El primer ministro Fico elogió el «enfoque» de Trump sobre el conflicto, pero afirmó que no cree que este se resuelva en un «futuro próximo».
Rubio dijo que aprecia estas declaraciones y subrayó que «el rol de Estados Unidos es intentar facilitar el fin de una guerra muy mortífera, muy sangrienta, extremadamente costosa y que implica un sufrimiento horrible».
Encuentro con Orbán
El secretario de Estado estadounidense viajará después a Budapest donde prevé reunirse el lunes con el primer ministro Viktor Orbán.
Trump no oculta su apoyo al dirigente nacionalista húngaro, a quien califica de «hombre fuerte y poderoso», con vistas a las elecciones legislativas previstas para el 12 de abril.
Orbán afronta su mayor desafío desde su regreso al poder en 2010, y su partido, Fidesz, va por detrás del partido opositor TISZA en los sondeos previos a los comicios.
El primer ministro húngaro también manifestó su intención de viajar a Washington para asistir la próxima semana a la reunión inaugural de la llamada «Junta de Paz» promovida por Trump.
Orbán es muy cercano a la administración Trump por su política migratoria desde la crisis de los refugiados sirios hace diez años.
La diplomacia de la energía
Durante una visita de Orbán a la Casa Blanca el año pasado, Hungría también obtuvo una exención de las sanciones estadounidenses sobre las importaciones de petróleo y gas rusos.
El predecesor de Trump, el demócrata Joe Biden, mantenía relaciones mucho más tensas con Orbán, a quien acusaba de «tender hacia la dictadura», especialmente por silenciar a los medios independientes y hacer campaña contra los derechos LGTB+.
Tanto Eslovaquia como Hungría son países de Europa Central sin litoral, con estrechos vínculos con Rusia y que siguen dependiendo de los combustibles fósiles rusos a pesar de las sanciones derivadas de la invasión rusa de Ucrania en 2022.
Los dos países europeos están en un pulso con la Unión Europea por su política de eliminar progresivamente las importaciones de gas ruso, una oportunidad que Estados Unidos quiere aprovechar para estrechar los vínculos.
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Al menos 12 muertos en ataques israelíes en Gaza, reporta la Defensa Civil
Varios ataques israelíes en la Franja de Gaza dejaron este domingo al menos 12 muertos, denunció la Defensa Civil del territorio palestino, unas hostilidades que el ejército de Israel afirma que fueron una respuesta a violaciones del cese al fuego.
Pese a un alto el fuego que rige desde el 10 de octubre, que entró en su segunda fase el mes pasado, persisten las hostilidades en el territorio palestino donde Israel y el movimiento islamista Hamás se acusan mutuamente de violar el acuerdo.
La Defensa Civil, una organización de primeros auxilios que opera bajo la autoridad del gobierno de Hamás, informó que uno de estos ataques alcanzó una carpa que albergaba a desplazados en Jabaliya el norte de Gaza y dejó cinco muertos.
Osama Abu Askar perdió a su sobrino en Jabaliya, donde otros cuatro civiles palestinos murieron mientras dormían.
«Israel no entiende lo que es un alto el fuego o una tregua. Llevamos meses viviendo bajo una tregua, pero nos atacan. Dicen una cosa y hacen otra», afirmó.
Decenas de personas se reunieron en el Hospital Naser donde algunos de los fallecidos fueron velados envueltos en sudarios blancos.
Otras cinco personas murieron y varias resultaron heridas en otro ataque en la madrugada en Jan Yunis, en el sur del territorio, afirmó la Defensa Civil. Además, falleció una persona por disparos israelíes en Ciudad de Gaza y otra en Beit Lahia, también en el norte del territorio.
Los hospitales Al Shifa, en Ciudad de Gaza, en el norte, y Naser, en Jan Yunis, confirmaron la recepción de los cadáveres de varias personas.
«Instalaciones subterráneas»
El ejército afirmó haber llevado a cabo ataques tras identificar a «varios terroristas armados que se refugiaban bajo los escombros» cerca de soldados israelíes, «probablemente tras haber salido de instalaciones subterráneas», en el sector de Beit Hanun, en el norte.
El ejército israelí dijo haber respondido a una «violación» de la tregua por parte del movimiento islamista palestino en el norte del territorio.
El ejército añadió en un comunicado que estos hombres habían cruzado la Línea Amarilla, que delimita la zona todavía ocupada por los soldados israelíes desde la entrada en vigor del alto el fuego.
El portavoz de Hamás, Hazem Qasem, acusó al ejército israelí de haber violado la tregua.
«Apuntar contra desplazados en sus carpas es una grave violación del acuerdo de alto el fuego», señaló en un comunicado.
El Ministerio de Salud de Gaza, que opera bajo la autoridad del gobierno de Hamás, afirma que al menos 601 personas murieron asesinadas desde la entrada en vigor del cese el fuego. Estas cifras son consideradas fiables por la ONU.
Por su lado, Israel reporta que al menos cuatro de sus soldados fallecieron en el mismo periodo.
Dadas las restricciones impuestas a los medios en Gaza y las dificultades de acceso en el terreno, AFP no puede verificar de forma independiente la información y los balances de ambos bandos.
Estados Unidos anunció en enero el inicio de la segunda fase del plan del presidente estadounidense, Donald Trump, para Gaza, que prevé una retirada progresiva israelí del territorio, el desarme de Hamás y el despliegue de una fuerza internacional de estabilización.


