Nacionales
Presidente Bukele anuncia que en 30 días presentará en la Asamblea Legislativa la Ley Integral de Pensiones
El presidente de la República, Nayib Bukele, celebró la noche de este miércoles 15 de septiembre el Bicentenario de la Independencia, en una ceremonia realizada en Casa Presidencial.
Al evento, asistieron el presidente Bukele junto a su esposa, Gabriela de Bukele, y su hija Layla. Además, estuvo presente todo su gabinete, junto al diputado presidente de la Asamblea Legislativa, Ernesto Castro, y miembros de la comunidad internacional.
Con el lema “Estamos cumpliendo el sueño de que El Salvadore sea realmente libre y soberado”, el Gobierno invitó a los salvadoreños a formar parte del evento a través de la cadena nacional de esta noche.
El presidente Bukele, junto a su esposa, encabezaron el evento, que se inició entonando las notas del Himno Nacional, prosiguió con un minuto de silencio por las personas fallecidas durante la pandemia, y luego se recitó la Oración a la Bandera.
La Oración a la Bandera también fue recitaba en náhuat:
Durante su discurso de esta noche, el presidente Bukele rechazó los actos vandálicos provocados esta mañana por grupos opositores y cuestionó a sectores de la comunidad internacional que han decidido apoyar, proteger y financiar a esos sectores a pesar de sus acciones en contra de la población.
«Lamentablemente, son protegidos por algunos amigos de la comunidad internacional, digo algunos porque no son todos, pero sí algunos, incluso financiados. Lo triste es que están financiando a una oposición perversa, que no le importa dañar niños y ancianos», dijo el mandatario.
Bukele afirmó que llega financiamiento internacional a la oposición para que incluso quemen banderas salvadoreñas. «Claro que a ustedes no les duele -no a todos, estoy hablando de una minoría, por supuesto- porque no es su bandera y sí es la nuestra y sí la amamos y a nuestra patria y, como lo estamos diciendo ahora, es independiente, y esa independencia es real».
El jefe de Estado afirmó que en las protestas de esta mañana, los manifestantes golpearon a dos ancianos, vandalizaron no solo monumentos sino propiedad pública que tanto le cuesta construirla al país, además de dañar propiedad privada y una práctica que ocurre en todas sus manifestaciones, según dijo.
En el mismo sentido, rechazó que los causantes de los daños sean infiltrados del gobierno como afirma la oposición, porque en todas sus manifestaciones vandalizan, golpean al que está cerca y no piensa igual que ellos y siempre acusan al gobierno de represión cuando nunca se les ha reprimido.
El presidente afirmó que los manifestantes fueron este día «listos a la batalla hasta con armas y no encontraron resistencia«, ya que no se les reprimió a pesar que «fueron a luchar contra una dictadura que no existe» y que desde su llegada al gobierno, hace 2 años y tres meses, nunca ha lanzado una bomba lacrimógena para reprimir a nadie.
«Aquí no hay una dictadura, aquí hay una democracia que se ha expresado libremente en las urnas, y no una sino dos veces. En el 2019, cuando la gente decidió destruir el bipartidismo para siempre, y luego, para los que tenían dudas, en el 2021 donde a pesar de ser una elección que normalmente tiene menos participación que una elección presidencial, volvimos a ganar con medio millón de votos más que en 2019 y con un Tribunal Supremo Electoral controlado por la oposición, cosas que no se puede decir de muchos otros países que nos condenan a nosotros», detalló.
Además, el presidente recalcó que los cambios que se están implementando en el país, son un clamor de la población y «si el pueblo exige esos cambios, sería una traición no hacerlos».
En tal sentido, defendió las reformas al sistema judicial que buscan acabar con la corrupción enquistada por años en ese órgano de Estado. «Nos condenan por querer depurar nuestro Sistema Judicial y yo les pregunto: ¿A caso el sistema judicial le ha hecho justicia al pueblo salvadoreño?, la respuesta es obvia y es, no».
«Porqué defienden entonces a jueces corruptos, a terroristas, a gente que vandalizan y dañan nuestra propiedad, porqué no defienden a las niñas que vienen a declamar aquí la oración a bandera», señaló el mandatario quien recalcó que «El Salvador no va recibir las órdenes de ningún poder extranjero» y no va «aceptar injerencia de ningún tipo».
Además, el presidente Bukele anunció que en 30 días presentarán ante la Asamblea Legislativa una nueva ley de pensiones para garantizar una pensión digna a los salvadoreños que estén en retiro laboral.
“Con esta ley queremos garantizar que todos los salvadoreños tengan una pensión digna y no como ahora donde muchas personas están con una pensión de hambre que fueron entregadas por gobiernos anteriores, y auspiciadas por algunas empresas internacionales. Con esta ley vamos a garantizar que los salvadoreños al menos en el rubro de las pensiones tengan lo que se merecen y no estas pensiones de hambre, a lo que fueron sometidos por muchos años”, aseveró el jefe de Estado, sin revelar más detalles al respecto.
Señaló también que se construirá un hospital para la zona norte, el cual estará ubicado en el municipio de Nejapa y anunció la reconstrucción del Hospital Rosales. También, enfatizó que, una vez se supere la pandemia, el Hospital El Salvador se convertirá en un hospital de especialidades.
Finalmente, el presidente Bukele deseó a El Salvador, y Centroamérica, un feliz Bicentenario de la Independencia.
Nacionales
Capturan en Apopa a menor de edad vinculado con la pandilla 18
Elementos de la Fuerza Armada ubicaron a un menor de 16 años durante un patrullaje preventivo realizado en la urbanización Tikal Norte, en Apopa.
De acuerdo con el informe de los militares, en el teléfono del adolescente fueron encontrados videos que presuntamente lo vinculan con la estructura criminal 18 Revolucionarios.
Tras el procedimiento, el ministro de la Defensa, René Francis Merino Monroy, destacó la labor de los efectivos y reiteró el llamado a los jóvenes para que se alejen de las pandillas.
“Cualquier intento de seguir el camino de las pandillas tendrá consecuencias. No permitiremos que se repitan las conductas que tanto daño causaron en el pasado”, expresó el funcionario.
Judicial
FGR acusa a más de 560 pandilleros de la «18» por miles de crímenes
El Tribunal contra el Crimen Organizado recibió la acusación presentada por la Fiscalía General de la República contra 563 pandilleros del Barrio 18, a quienes se les vincula con 14,488 delitos cometidos entre 2012 y 2022.
Los imputados son señalados por delitos como rebelión, pertenencia a estructura criminal, homicidio agravado, extorsión agravada, tráfico ilícito y actos de terrorismo. De acuerdo con la Fiscalía, 275 de los acusados pertenecen a la fracción sureña y 288 a la fracción revolucionaria.
Según el fiscal adjunto contra el Crimen Organizado, Max Muñoz, a los cabecillas se les atribuyen los delitos de pertenecer a una estructura criminal y rebelión, por presuntamente intentar imponer un Estado criminal, además de estar vinculados a otros 269 casos.
La Fiscalía detalló que entre los hechos que se les imputan figura la masacre de 11 trabajadores en San Juan Opico y otra masacre ocurrida en el centro penal de Quezaltepeque.
Asimismo, se les atribuyen ocho casos de terrorismo cometidos en 2015, entre ellos atentados contra la delegación policial de Quezaltepeque y contra el Centro Judicial Isidro Menéndez, hecho en el que murió un agente de seguridad.
Entre los casos señalados también se encuentran atentados con explosivos contra el Ministerio de Seguridad y Justicia y contra una sede de la Fiscalía General de la República en Santa Tecla.
De acuerdo con las investigaciones del Ministerio Público, entre los imputados figuran presuntos miembros históricos de esa estructura criminal, entre ellos César Daniel Renderos Díaz, alias “Muerto de las Palmas”, y Carlos Alberto Rivas Barahona, alias “Chino Tres Colas”, identificados como fundadores de las facciones revolucionaria y sureña, respectivamente.
Judicial
50 años de prisión para padre que causó la muerte de su hijo de cinco meses
La prueba pericial reveló el grado de violencia extrema al que la víctima fue sometida por su padre.
El Tribunal Tercero de Sentencia de San Salvador condenó a 50 años de prisión a Roberto Martínez Guzmán por el homicidio agravado de su hijo de cinco meses.
Los hechos ocurrieron en la vivienda de la familia de la víctima, ubicada en el cantón y calle Palo Grande, en el distrito de Rosario de Mora, San Salvador Sur.
Según la información acreditada en el juicio, la víctima nació de forma prematura y con condiciones críticas de salud. Tras permanecer un tiempo hospitalizado, recibió el alta médica el 26 de septiembre de 2024. El personal médico instruyó a los padres para llevar al recién nacido al Hospital Nacional Saldaña para sus controles de seguimiento y mantener cuidados especiales en el hogar, indicaciones que no fueron atendidas.
De acuerdo con las investigaciones, las agresiones ocurrieron luego de que la madre se ausentara de la vivienda durante un día y dejara a su hijo bajo el cuidado de Martínez Guzmán. Horas más tarde, el procesado se comunicó con ella para informarle que el menor tenía la cabeza inflamada. Al regresar a la casa, la mujer trasladó a su hijo de inmediato a un centro médico.
En la Unidad de Salud de Rosario de Mora, el personal médico detectó que la víctima presentaba, entre otros signos, abombamiento de la fontanela (mollera), una fractura en el brazo izquierdo y un shock hipovolémico. Debido a la gravedad de las lesiones, fue trasladado de urgencia al Hospital Nacional Saldaña, donde falleció el 20 de noviembre de 2024.
El peritaje médico-legal confirmó que la causa de muerte se debió a múltiples complicaciones derivadas de agresiones físicas, entre ellas hemorragias cerebrales, hematomas internos y externos, así como traumatismos craneoencefálicos contusos. Tras determinarse que la víctima estaba bajo la custodia del padre, las autoridades procedieron con la captura de Roberto Martínez Guzmán.
En su fallo, el juez a cargo del caso concluyó que el maltrato físico sufrido por la víctima inició meses antes de su muerte y fue cometido inequívocamente por Roberto Martínez Guzmán en calidad de autor directo. Asimismo, estableció que los hechos fueron ejecutados con alevosía, mediante el uso de violencia extrema y abuso de superioridad, aprovechando la vulnerabilidad y las condiciones de salud del menor.




