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Nacionales

El perrito con ruedas vuelve a exhibición en el MUNA

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La icónica figurilla procede del sitio arqueológico Cihuatán, ubicado en municipio de Aguilares, San Salvador.

El Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán mantiene abierta la exposición “Tanta vida para tan poca muerte”, en la que destaca la famosa figurilla del perrito con ruedas, la única pieza en exhibición con esas características.

“El perrito con ruedas fue seleccionado para la muestra porque nos recuerda a la deidad Xolotl, que era una deidad que se representaba en forma de perro y existía la creencia de que ayudaba al alma del difunto a transitar su camino hacia el inframundo”, explicó la arqueóloga Liuba Morán.

La pieza fue encontrada por el arqueólogo estadounidense Stanley Boggs, en la década de 1960, entre unas mil libras de cerámica depositada sobre una pequeña plataforma al sur de la acrópolis de Cihuatán, donde había además fragmentos de unas ocho figurillas con ruedas e incensarios espigados, “botellas” Tlaloc y sahumadores.

Se cree que los primeros habitantes de Cihuatán procedían de diversas regiones del centro de México, ya que se ha descubierto cerámica con motivos representativos de aquella región y figuras de deidades relacionadas a pueblos que migraron desde esa zona hasta Centroamérica.

Este asentamiento habría estado habitado desde el año 900 hasta el 1150 de nuestra era, cuando la ciudad fue destruida por una serie de incendios que arrasaron con las estructuras, tanto dentro como fuera del centro ceremonial y la acrópolis.

“Yo especularía que estos materiales fueron recogidos (sacados de templos y el palacio) durante la destrucción de Cihuatán y muy adrede hecho añicos. Solo hay dos contextos conocidos para figurillas con ruedas: este depósito y en otro sector de Cihuatán, en una ofrenda debajo del piso de una plataforma (ambos descritos por Stanley Boggs)”, indicó el arqueólogo Paul Amaroli, de la Fundación Nacional de Arqueología de El Salvador (FUNDAR).

El investigador explicó: “Esta evidencia sugiere que las figurillas con ruedas no eran juguetes o, por lo menos, simples juguetes. Debajo del depósito masivo de tiestos se encontró una fosa rellena. La fosa contenía el esqueleto de una mujer joven y el esqueleto de un perrito, que da cabida a hablar sobre la costumbre de incluir un perro para que ayudara al difunto en cruzar un río durante el viaje que había que emprender”.

El perrito con ruedas forma parte de la muestra sobre la muerte, ofrendas y ritos en las creencias populares y supersticiones.

“Esta pequeña sala está dedicada a los ritos y tradiciones funerarias que se mantienen desde los tiempos prehispánicos y que se van fusionando con otros elementos para la construcción de nuestras identidades”, dijo el director del MUNA, Danilo Villalta.

En la sala se pueden apreciar también elementos y deidades prehispánicas como Tlaloc, el dios de la lluvia; Mictlantecuhtli, dios de la muerte, y elementos e imágenes del cristianismo.

ENTREGA ESPECIAL

El Psicopata que cambio la regla del Narco

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Edgar Valdés Villarreal, hijo de un pintor de casas mexicano y una ama de casa tejana, la Barbie. Un apodo que le pusieron en la secundaria por su cabello gero. Un apodo que terminaría escrito con sangre en las calles de Medio México. No había nada en su infancia que anunciara el monstruo. Jugaba fútbol americano en la Lincoln High School.

Linebacker, posición de impacto. Posición de violencia controlada. Sus compañeros lo recuerdan como un chavo popular. Nada extraordinario, nada que hiciera pensar en lo que vendría después. Pero Laredo no es cualquier ciudad, es la frontera y la frontera tiene sus propias reglas.

En los 90, Laredo era un punto de entrada clave para la coca que venía del sur. El cártel del Golfo controlaba la plaza. Los Zetas, un grupo recién formado por desertores del gafe mexicano con influencia de entrenamientos especializados.

Apenas comenzaban a operar como brazo armado. Valdés Villarreal no era un estudiante brillante, no era un atleta excepcional, pero tenía algo que llamaba la atención en ese mundo. No dudaba.

Y en la frontera eso vale más que un título universitario. Finales de los 90. Edgar, todavía adolescente, ya vende marihuana en pequeñas cantidades en su high school.

Nada mayor, nada que llame la atención de las autoridades, pero es suficiente para que los conectes locales lo noten. Un chavo bilingüe que puede moverse entre dos mundos sin levantar sospechas.

Eso es oro en el negocio. 2000. Edgar ya no está en la escuela, dejó el fútbol, dejó cualquier pretensión de vida normal.

Las autoridades de Texas comienzan a investigarlo por distribución de marihuana. Nada grave todavía. Pero suficiente para que tome una decisión que cambiaría todo.

Cruza el río, se va para Nuevo Laredo, del lado mexicano, donde las leyes americanas no llegan, donde un chavo con sus características puede desaparecer o puede convertirse en algo más grande.

Nuevo Laredo, Tamaulipas, 2001. La ciudad es un hervidero. El cártel del Golfo domina, pero enfrenta presión.

El gobierno de Vicente Fox promete mano dura contra el crimen organizado. Los operativos federales se intensifican por primera vez en décadas y en ese caos un gero de Texas encuentra su lugar.

Valdés Villarreal no llega como un narco hecho y derecho, llega como un refugiado, como alguien que huye de problemas menores en el norte, pero tiene conexiones.

Tiene un primo que trabaja para gente pesada y tiene ese perfil que nadie espera. Los primeros meses trabaja en lo básico, mueve paquetes, cobra deudas pequeñas, hace mandados, pero desde el principio muestra algo diferente, no duda.

Cuando le ordenan golpear a alguien, lo hace sin preguntar. Cuando le dicen que entregue un mensaje violento, lo entrega con exceso.

Los jefes locales comienzan a notar al americanito, no por su experiencia, por su disposición. Arturo Beltrán Leyva, el Barbás, en ese momento es uno de los operadores principales de la Federación de Sinaloa en la zona del Golfo.

Controla rutas, coordina envíos masivos y necesita gente de confianza en Nuevo Laredo, gente que no tenga los vicios de los narcos tradicionales, gente que no esté quemada con las autoridades mexicanas.

Alguien le habla de un guero que acaba de llegar de Texas. Alguien que no tiene historial, alguien que puede pasar desapercibido. La primera vez que Valdés Villarreal se reúne con gente de Beltrán Leiva es en una casa de seguridad en la colonia Jardín 2002.

Barbas no está presente, pero sus lugartenientes sí le hacen preguntas, le prueban, le dan una tarea sencilla, recoger un paquete del otro lado y traerlo a Nuevo Laredo.

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Edgar lo hace en menos de 6 horas sin problemas, sin nervios. Cuando regresa, los lugartenientes se miran entre ellos. Este chavo sirve. Los siguientes meses, Valdés Villarreal se convierte en un operador de confianza

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Agresión con botella en Soyapango deja un lesionado y una mujer detenida

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Una mujer fue capturada en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, luego de protagonizar un hecho de violencia contra su compañero de vida durante una discusión.

La detenida fue identificada como Zenaida Beatriz Gámez Lara, de 37 años, quien habría agredido a la víctima con una botella de vidrio mientras ambos se encontraban consumiendo alcohol.

De acuerdo con el informe, los equipos intervinieron de manera oportuna, evitando que la agresión continuara. La persona lesionada fue trasladada a un centro asistencial, donde se encuentra estable.

Las autoridades informaron que Gámez Lara será remitida por el delito de lesiones, reiterando que, incluso bajo los efectos del alcohol, cada decisión tiene consecuencias.

 

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Bomberos reportan menos emergencias a nivel nacional

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El subdirector de Bomberos de El Salvador, Erick Vásquez, presentó un balance preliminar de los incendios atendidos entre el 28 de marzo y el 1 de abril, en el marco del Plan Verano 2026, destacando variaciones importantes en comparación con el mismo período del año anterior.

De acuerdo con los datos oficiales, los incendios en vehículos disminuyeron de 10 casos en 2025 a 7 en 2026. Asimismo, los incendios forestales registraron una baja significativa, pasando de 19 a 9 incidentes.

En cuanto a los incendios estructurales, se reportaron 18 este año, apenas uno más que los 17 contabilizados en 2025. Por otro lado, las autoridades señalaron un incremento en los incendios en basureros, que pasaron de 6 a 9 casos.

Mientras tanto, los incendios en maleza reflejaron una reducción considerable, disminuyendo de 167 a 116, lo que evidencia el trabajo constante de la institución durante el período vacacional para atender emergencias y prevenir mayores afectaciones.

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