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#INVESTIGACIÓN ESPECIAL – Pandilla controla centro comercial San José y la venta de droga
Desde el 2017, un grupo de pandilleros de una de las alas de la 18 han logrado vulnerar y evadir las restricciones que tenían para poder acceder al centro comercial San José, frente al parque que lleva ese mismo nombre en el centro de San Salvador.
Es de recordar que en los alrededores del lugar durante mucho tiempo se habían registrado una serie de homicidios, debido a la disputa de territorio de parte de estos grupos delincuenciales.
La zona del parque San José era una zona no controlada por estos grupos y por eso se daban homicidios entre rivales.
A pesar de la seguridad privada en ese centro comercial, ahora un grupo de pandilleros se han hecho del alquiler de uno de los locales en el segundo nivel.
Para confirmar esta versión ingresé uno de estos días al lugar, observé uno de los bares y me ubiqué en uno de los locales para poder conocer el ambiente.
Eran pasadas las 10:00 de la noche y el ambiente era de música, mujeres y mucha bebida.
Al ingresar a uno de los locales veo que todo transcurre con normalidad, las meseras atienden con tranquilidad, quien no sabe de esta situación podría decir que no pasa nada en esa lugar.
Días atrás, los pandilleros exigieron copia de los DUI a las mujeres que ahí trabajan como meseras para poder determinar las zonas donde ellas residen.
Las que viven en zonas no controladas por este grupo fueron amenazadas que debían dejar de llegar al negocio.
Así, muchas debieron dejar de trabajar en el centro comercial por medida de seguridad o para resguardar su vida.
Todo indica que el principal objetivo de este grupo ha sido la venta de droga. Antes que este grupo lograra ingresar al centro comercial no había tráfico de droga.
En la medida que nos sentimos en confianza en uno de los bares, hicimos amistad con una persona que conoce sobre lo que está sucediendo en ese sitio.

En la medida en que las bebidas fueron elevando los niveles de confianza hubo el interés de saber si en el lugar había venta de droga a lo que obtuvimos una respuesta positiva.
Nuestro nuevo acompañante, a quien llamaremos “Pepe”, se puso a la disposición de comprar la droga. El precio, nos comentó, es de 6 dólares el “toque”.
Sin duda era una oportunidad para poder comprobar el tráfico de cocaína en el lugar.
Así fue, “Pepe” se levantó, esperamos unos minutos y pronto regresó. Alargó su mano y nos dio una pequeña porción de polvo blanco envuelto en plástico, la condición suya era que la compartiéramos con él, le dije que la tomara.
Se levantó y luego de unos minutos volvió a la mesa dio para dar el aval al producto.
Al regresar ya había otra persona más en la mesa. Se trataba de una mujer quien por motivos de seguridad no brindó su nombre.
Ella también quería consumir la droga, sin duda, era alguien conocido por “Pepe”. Se la cedí, no tardó mucho la mujer para irse al baño y consumirla.
Mientras tanto, “Pepe” me comentó que por la noche es cuando “mejor” se pone el ambiente en el negocio, en la medida transcurría el tiempo me di cuenta que muchas personas llegan de manera habitual allí.
La vida nocturna en el lugar ha sido la misma y aunque no vi a ningún pandillero me aseguraron las fuentes que ellos se cuidan de no parecer de esa estructura.
Sin duda, hombres y mujeres adultos no presentan riesgo en llegar al sitio, por eso es que no se ven jóvenes en el sitio.
Días atrás agentes de la Policía Nacional Civil (PNC) ingresaron al centro comercial en varias ocasiones, pero lo curioso es que no encuentran ilícitos en el local donde venden la droga. Tampoco ha habido detenciones.
A la medianoche el ambiente de fiesta sigue en el centro comercial San José, sin que los clientes imaginen que el sitio es controlado por uno de los grupos de pandillas que operan en el centro de la capital.
Principal
El Salvador mantiene los precios de combustibles más bajos de la región
Mientras que en países como Guatemala y Costa Rica los combustibles superan los $5 por galón, en El Salvador los precios se mantienen por debajo de esa cifra, gracias a un sólido esquema de fijación de precios por parte del Gobierno en las tres zonas del país.
Esto a pesar de que la situación geopolítica en Oriente Medio sigue empujando los precios de los hidrocarburos al alza a escala mundial.
Según la tabla anunciada ayer por la Dirección General de Energía Hidrocarburos y Minas (DGEHM), los precios de la gasolina superior se fijaron en $4.63 para la zona central; $4.64 para occidente y el mismo precio para oriente. Mientras que la regular en $4.30 para la zona central y $4.31 para occidente y oriente.
Por su parte, el diésel se fijó en $4.37 para las tres zonas del país, según la autoridad correspondiente. Cabe aclarar que es tos precios estarán vigentes desde este día hasta el 28 de mayo.
En cuanto al área centroamericana, en Guatemala se dio a conocer que la gasolina regular tiene un costo de $5.05, la superior $5.18 y el diésel $5.35.
En Costa Rica, el costo de la gasolina superior alcanza los $5.14, la regular $5.11 y el diésel $4.60, mientras las autoridades buscan mitigar el impacto mediante políticas de abastecimiento y comunicación al consumidor.
De acuerdo con el medio «El Comercio», la Refinadora Costarricense de Petróleo trata de amortiguar el impacto asegurando que, a pesar de la subida de los precios, es poco probable que haya un desabastecimiento.
En Honduras, la gasolina regular tiene un costo de $4.80, la superior $5.23 y el diésel $5.33. En Nicaragua, la situación se torna similar al resto de los países, puesto que la gasolina regular tiene un costo de $4.94, la superior $5.06 y el diésel alcanzó los $4.47.
En el caso hondureño, el mercado ya suma 14 alzas consecutivas que, según medios locales, han sido amortiguadas por el subsidio parcial denominado apoyo económico temporal.
En Panamá, la situación se torna similar, con precios que van desde $4.44 hasta $5.18 por el diésel; mientras que en Belice el costo es de $7.27 para las gasolinas y $7.24 para el galón de diésel.
Según la DGEHM, la tensión en el estrecho de Ormuz, en Irán, aumenta la prima de riesgo de los hidrocarburos de Oriente Medio, manteniendo alzas en los precios internacionales.
Asimismo, menciona que las amena zas en el mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb, por parte de los hutíes en Yemen, genera presión al alza en los precios de los hidrocarburos a escala global.
Además, indica que la disminución sostenida de inventarios de gasolina y diésel en Estados Unidos, reportada por la Agencia Internacional de Energía (AIE), genera tensión al alza en los precios internacionales, que se mantienen a la expectativa de las conversaciones entre Estados Unidos, Irán e Israel.
Principal
El Fonat fortalece la seguridad vial con nuevo comité escolar en La Libertad
El Fondo para la Atención a las Víctimas de Accidentes de Tránsito (Fonat) continúa fortaleciendo la cultura de prevención en los centros educativos del país, mediante la conformación de un nuevo Comité Escolar de Seguridad Vial en el Complejo Educativo Caserío La Pedrera, cantón La Perla, en el departamento de La Libertad, con el apoyo de la Policía Nacional Civil de Seguridad Vial (PNCSV).
Como parte de esta iniciativa, también entregaron un kit de seguridad vial, beneficiando a 343 estudiantes, quienes ahora contarán con herramientas que les permitirán desplazarse de forma más segura en los alrededores de su centro escolar.
Estas acciones forman parte del compromiso del Fonat por promover entornos más seguros y fomentar una cultura de responsabilidad vial desde la niñez, contribuyendo así a la reducción de accidentes de tránsito en el país.
ENTREGA ESPECIAL
Del Uber de confianza al asesino: La brutal historia de Glenda Hernández que conmocionó El Salvador
En las calles de Santa Ana todavía pesa el eco de un CRIMEN que estremeció a todos.
Un caso más de VIOLENCIA que comenzó mucho antes del ASESINATO, porque según las investigaciones de la Fiscalía, la víctima vivía atrapada en un círculo constante de MALTRATO, AMENAZAS y MIEDO por parte de Diego Antonio Santos Villanueva, de 34 años, su expareja.

Al principio, él era solo el taxista de confianza —ese conductor que le hacía viajes periódicos y se ganó su confianza hasta entrar en su vida—. Ella le abrió la puerta pensando que sería diferente, que el amor podía cambiarlo. Pero ya no pudo salir. Aunque dijera NO, aunque supiera que el peligro crecía, tuvo tiempo para salir de allí pero no lo intentó. El miedo la paralizó. Pensó que las cosas serían diferentes esta vez.
La tragedia alcanzó su punto más BRUTAL el 19 de abril de 2026, en su propia vivienda en el barrio San Rafael, calle Libertad Oriente, Santa Ana Centro. Ese día, Villanueva entró a la casa. Tras una discusión, la furia se desató sin PIEDAD. Armado con un CUCHILLO, la atacó con saña hasta arrebatarle la vida dentro del lugar donde debía sentirse segura.

La víctima era Glenda Isabel Hernández Trujillo, de 28 años, una joven madre originaria de Texistepeque: trabajadora, instructora de gimnasio, dedicada a su hija de apenas 8 años, amiga de todos, apasionada por el ejercicio y con sueños aún por cumplir. Una mujer que, según sus cercanos, brillaba por su amabilidad y su fuerza.
Pero esa tarde, la pequeña de 8 años se convirtió en la voz que rompió el silencio. Encontró a su madre tirada en el piso de la entrada, con sangre en la cabeza, y marcó a sus familiares por teléfono. “Mamá tuvo un accidente”, dijo quien aún no entiende la magnitud del horror. Los familiares llegaron corriendo, pidieron ayuda médica en el Hospital San Juan de Dios… pero ya era tarde. Glenda yacía sin vida. La Policía Nacional Civil confirmó el feminicidio por arma blanca.
Después del CRIMEN, no hubo remordimiento. Hubo fuga.
Villanueva escapó de la escena, ocultó su vehículo e intentó desaparecer cruzando la frontera hacia Guatemala para burlar a la justicia. Pero la huida terminó cuando agentes policiales lo capturaron y lo entregaron a El Salvador.
Ahora, la Fiscalía General de la República logró que Diego Antonio Santos Villanueva continúe en prisión provisional mientras avanza el proceso penal en su contra por feminicidio agravado. El Juzgado Primero de Paz de Santa Ana ya lo decretó: seguirá tras las rejas.
Pero en la calle se sabe una verdad amarga: cuando la violencia se normaliza, cuando los gritos se ignoran y cuando el miedo se calla, muchas veces la historia termina en TRAGEDIA.
Hoy él duerme tras las rejas. Ella no volverá jamás.
La hija de 8 años tuvo que despedir a su madre en el cementerio de Texistepeque, con el corazón hecho pedazos. Otra familia rota. Otro hogar enlutado.
Y Santa Ana, una vez más, amanece con rabia.
Glenda Isabel Hernández Trujillo. Otro nombre que se suma a la lista de mujeres arrebatadas por la VIOLENCIA. Otro recordatorio de que el miedo no es debilidad… hasta que te mata.






