Nacionales
El Salvador ha desarrollado más de 50 operaciones internacionales en el régimen de excepción
Llevar tras las rejas a todos los integrantes de pandillas y otros delincuentes es la misión que tienen las autoridades salvadoreñas, sin importar donde hayan huido serán buscados, por eso, han coordinado con policías de otros países para efectuar operativos y capturar a quienes infringen la ley. El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, dice que hasta ahora han desarrollado más de 50 operaciones internacionales bajo el régimen de excepción.
«Hemos hecho más de 50 operaciones fuera del territorio salvadoreño con el objetivo de traer a los asesinos terroristas que cobardemente han huido de nuestras fronteras», afirmó el funcionario, el día que solicitó ampliación del régimen de excepción ante los diputados de la Asamblea Legislativa.
Honduras, Guatemala, Belice, México, Colombia e incluso Estados Unidos son algunos de los países con los que las autoridades salvadoreñas han trabajado para ubicar y traer a pandilleros que se habían escondido en esos lugares.
El Centro Antipandillas Transnacional juega un papel fundamental en este tipo de operaciones que combinan cruce de información de inteligencia con policías de la región para ir tras pandilleros.
El funcionario dice que seguirán ejecutando estas acciones y coordinando con los países vecinos, «estos terroristas tienen muchos crímenes por los que tienen que responder en El Salvador».
Uno de los pandilleros capturados afuera de fronteras salvadoreñas es Eduardo Pérez, alias «Scooby», quien según las investigaciones es uno de los responsables del incremento de homicidios cometida en marzo del año pasado y de otros miles de asesinatos más en los últimos años.
«Se creían intocables y ahora intentan escapar cobardemente de la fuerza del Estado salvadoreño», dijo Villatoro. Este pandillero migró a Guatemala en octubre pasado en su intento cobarde por escapar de la justicia, sin embargo, fue ubicado el 8 de diciembre.
Se creían intocables y ahora intentan escapar cobardemente de la fuerza del Estado salvadoreño.
— Gustavo Villatoro 🇸🇻 (@Vi11atoro) December 8, 2022
Eduardo Pérez, alias “Scooby”, décima silla de la MS13, es uno de los responsables del alza de homicidios de marzo y de miles de asesinatos más en los últimos años. pic.twitter.com/zKRcGY0ygM
«Este criminal ordenaba homicidios, extorsiones y se dedicaba a la venta de droga para financiar esta estructura terrorista. Agradecemos el trabajo articulado de las autoridades de seguridad de Guatemala con nuestra Policía para ejecutar la captura de este terrorista», mencionó Villatoro.
Entre otros casos, autoridades de Seguridad reportaron el pasado 24 de diciembre la captura del criminal Julio César Pineda, alias Zarco, de quien se informó fue interceptado en Honduras tras huir de la guerra contra las pandillas que las autoridades salvadoreñas mantienen vigente para encarcelar a todos los criminales. Villatoro explicó que este peligroso terrorista pertenece al Programa Vía Satélite, de la estructura criminal MS13.
En noviembre, autoridades mexicanas deportaron a Darwin Said Girón Carballo, alias Miloro o Blazer, responsable de un séxtuple homicidio ocurrido en 2020. El sujeto fue deportado de dicho país al que huyó para evadir la guerra contra las pandillas.
Capturamos al cabecilla de la 18R, identificado como Darwin Said Girón Carballo, alias Miloro o Blazer, responsable de un séxtuple homicidio ocurrido en octubre del 2020, en las cercanías del redondel La Isla, San Salvador. pic.twitter.com/JJ8UURImDd
— PNC El Salvador (@PNCSV) November 17, 2022
Las pandillas en El Salvador han sido desarticuladas en más del 75%, esto gracias al Plan Control Territorial y al régimen de excepción.
Estas estrategias, según el Gabinete de Seguridad son lo que ha permitido «que 10 de las 15 sillas [jefes nacionales] de las pandillas ya estén sometidas». En el siglo pasado, sillas eran asignadas a los jefes de la mafia italiana que tenían tentáculos en diversos rubros delictivos.
Hasta ahora, Seguridad ha informado que ya se ha capturado a 10 de las 15 «sillas» [jefes] de la Mara Salvatrucha. La última captura de uno de estos mandos es la Eduardo Pérez, era buscado por homicidio en El Salvador y otros delitos.
El ministro de Seguridad asegura que los 5 jefes que aún están pendientes de capturar, ya se tiene la identificación de los criminales, «pero unos están en otros países es por ello por lo que se está trabajando articuladamente con otros países», manifestó.
ENTREGA ESPECIAL
De fuente protegida de El Faro a capturado: cae “Little Man”, pandillero que acusó a Bukele de pactos con la 18
Remberto Ismael Colindres Rajo apareció en una investigación periodística haciendo graves señalamientos sobre supuestos acuerdos políticos con pandillas. Más de un año después, fue localizado en México y trasladado nuevamente a El Salvador. Su captura ha reabierto una polémica que ahora también alcanza al papel de los periodistas que lo entrevistaron.
La historia de Remberto Ismael Colindres Rajo, alias “Little Man”, dio un giro que difícilmente pasará inadvertido en la discusión política salvadoreña. El hombre que en 2025 apareció como una de las fuentes utilizadas para sostener explosivas acusaciones sobre supuestos pactos entre políticos y la Pandilla 18 fue localizado en México y terminó nuevamente bajo custodia de las autoridades salvadoreñas.
El Ministerio de Gobernación de Guatemala confirmó que Colindres Rajo, de 37 años, se encontraba entre cinco salvadoreños entregados por autoridades mexicanas en la frontera de El Carmen, San Marcos. La institución guatemalteca los identificó como presuntos integrantes de estructuras de pandillas y posteriormente los trasladó hacia la frontera con El Salvador. En el caso de “Little Man”, Guatemala indicó que registra antecedentes por agrupaciones ilícitas y extorsión agravada en grado de tentativa.


Pero el nombre de Colindres Rajo ya había trascendido mucho antes de esta operación.
En 2025, “Little Man” apareció como fuente en una investigación difundida por El Faro y N+ Univision sobre presuntos acuerdos entre dirigentes políticos y miembros de la Pandilla 18. En aquel trabajo, el pandillero sostuvo que la estructura criminal había utilizado su control territorial para presionar a comunidades y conseguir respaldo electoral para Nayib Bukele durante su ascenso político.
Su testimonio fue particularmente polémico. “Little Man” afirmó que desde la estructura se giraban instrucciones para obligar a familiares y habitantes de comunidades controladas por la pandilla a votar por Bukele bajo amenazas. También aseguró que durante determinados períodos existió un entendimiento para reducir enfrentamientos y que Carlos Marroquín, funcionario vinculado a la Dirección de Reconstrucción del Tejido Social, habría tenido contacto con integrantes de la organización. Bukele negó públicamente aquellas acusaciones.
El personaje utilizado como fuente tampoco fue presentado por los propios reportajes como un ciudadano ajeno a las estructuras criminales. Publicaciones de la época describieron a “Little Man”, también identificado con el alias “Tasmania”, como un integrante con peso dentro del Barrio 18 y señalaron que su rostro y ubicación no serían revelados durante la publicación del material.
Ese detalle cobra una dimensión distinta después de su captura.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, aprovechó la detención para atacar directamente al medio que entrevistó al pandillero. El funcionario lo describió como uno de los sujetos a los que El Faro habría dado espacio en sus investigaciones y fue todavía más lejos: afirmó que periodistas involucrados en el reportaje supuestamente ofrecieron gestionar para Colindres Rajo asilo y tranquilidad en México a cambio de su participación.
Precisamente ahí aparece la nueva controversia.
Una cosa es que un periodista proteja la identidad o ubicación de una fuente —una práctica utilizada habitualmente cuando revelar esa información puede poner en peligro a quien proporciona datos— y otra muy distinta sería colaborar activamente para que una persona requerida por la justicia escape de las autoridades. La primera pertenece al terreno de la protección de fuentes; la segunda, de comprobarse, plantearía cuestionamientos de naturaleza completamente diferente. Por ahora, la acusación pública del ministro no permite confundir ambas situaciones.
La captura también coloca bajo una nueva lupa las declaraciones que “Little Man” realizó en 2025. Haber sido detenido o poseer antecedentes no demuestra por sí solo que aquello que declaró fuera falso; del mismo modo, que haya participado como fuente tampoco convierte automáticamente sus afirmaciones en hechos comprobados. Su testimonio debía ser —y continúa debiendo ser— evaluado frente a documentos, otras fuentes y evidencias independientes.
El caso resulta todavía más explosivo porque El Faro ha publicado durante años investigaciones sobre supuestas negociaciones entre distintos gobiernos salvadoreños y estructuras criminales. En 2021, por ejemplo, el medio publicó información basada en documentos de una investigación de la Fiscalía denominada “Catedral”, en la que se señalaban reuniones entre funcionarios y representantes de las principales pandillas dentro de centros penitenciarios.
Ahora, sin embargo, uno de los hombres que apareció contando desde adentro su versión sobre esos supuestos entendimientos ya no está oculto ni fuera del alcance de las autoridades salvadoreñas.
“Little Man” pasó de fuente protegida a detenido.
Y con su regreso a El Salvador se abre una interrogante que probablemente continuará alimentando el enfrentamiento entre el Gobierno y uno de sus medios más críticos: ¿la captura servirá únicamente para procesar al presunto pandillero por los delitos que las autoridades le atribuyen, o también permitirá comprobar —o desmontar— algunas de las acusaciones que durante meses colocaron su testimonio en el centro de la tormenta política?
Por ahora hay una certeza: el hombre cuya identidad y ubicación fueron protegidas mientras hacía acusaciones capaces de sacudir al poder político salvadoreño ya está en manos de ese mismo Estado.

Nacionales
Automóvil cae a un barranco de 25 metros en carretera a playa El Espino
Un automóvil particular cayó esta mañana en un barranco de aproximadamente 25 metros de profundidad, en el departamento de Usulután.
El vehículo circulaba sobre la carretera que conduce hacia la playa El Espino cuando, por circunstancias no precisadas, cayó al precipicio.
De manera preliminar, se reportó que el conductor del automotor resultó lesionado tras el aparatoso siniestro vial.
Hasta el cierre de esta nota, el automóvil permanecía en el fondo del barranco, a la espera de la llegada de una grúa para ser retirado del lugar.
Nacionales
Más de 500 familias son beneficiadas con jornada de fumigación en San Salvador Centro
La Administración de la Zona 1 de la alcaldía de San Salvador Centro, en coordinación con Promoción de Salud, realizó una jornada de fumigación en los condominios Palo Verde, Belloso, Cuscatlán, Palmas, Jardines de Versalles y Libertad.
De acuerdo con las autoridades edilicias, estas acciones benefician a más de 500 familias de las colonias intervenidas.
La jornada tiene como objetivo prevenir los contagios de dengue, zika y chikungunya, enfermedades asociadas a la proliferación de zancudos.
Asimismo, el personal municipal brindó recomendaciones a las familias beneficiadas para prevenir la formación de criaderos de zancudos y contribuir a evitar la propagación de estas enfermedades.
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