Internacionales
Exjuez y hoy ministro de justicia en Brasil es señalado por presuntas ilegalidades contra “Lula” da Silva, un caso similar al del exfiscal Douglas Meléndez en El Salvador
En Brasil se ha desatado en los últimos días un escándalo a nivel judicial, que tiene como principal actor al exjuez y ahora ministro de Justicia, Sergio Moro.
El titular de justicia es señalado de presuntas acciones ilegales hacia el expresidente de Brasil, Luiz Inácio “Lula” da Silva, específicamente en proceso judicial que se siguió contra da Silva, quien actualmente guarda prisión por actos de corrupción durante su gestión.
Sergio Moro, según información que se origina desde ese país sudamericano y que fue denunciado por el sitio web The Intercept, habría conspirado contra “Lula” da Silva con ayuda de otros fiscales para sacar del poder al Partido de los Trabajadores.

The Intercept asevera que “los fiscales brasileños actuaron deliberadamente y en ocasiones coordinadamente con el juez y actual ministro de Justicia Sergio Moro para perjudicar al ex presidente Luiz Lula da Silva, encarcelado por corrupción, e impedir que la izquierda (de Brasil) vuelva al poder”.
El portal aseguró que este es «apenas el inicio» de una serie de revelaciones basadas en informaciones entregadas por una «fuente anónima», que demostrarían que los principales responsables de la Operación Lava Jato tuvieron varias intervenciones políticamente motivadas.
Por estos señalamientos, la Orden de Abogados de Brasil pidió el pasado lunes la suspensión del ministro Sergio Moro tras publicarse los referidos reportes de las supuestas irregularidades del entonces juez y los fiscales del caso Lava Jato. La asociación profesional también recomendó que todos los fiscales involucrados sean suspendidos “de forma que la investigación pueda efectuarse sin ninguna sospecha”.
El ex juez Moro ya ha dado su postura sobre dichas acusaciones, al hablar sobre la filtración de sus conversaciones con los fiscales del Lava Jato: «Hay mucho sensacionalismo», ha expresado.
El ahora ministro de justicia de Bolsonaro aseguró que las charlas no revelan ninguna conducta inapropiada y denunció “una invasión criminal de los teléfonos celulares de los fiscales”.
“El juez habla con los fiscales, el juez habla con los abogados, el juez habla con los policías, eso es normal», dijo el ex juez Sergio Moro en diálogo con Folha de Sao Paulo sobre la filtración de sus conversaciones con los fiscales del Lava Jato, el máximo escándalo de corrupción de Brasil. «Hay mucho sensacionalismo encima de estos supuestos mensajes», se quejó.
Para el actual ministro de Justicia de Bolsonaro, «hubo una invasión criminal de los teléfonos celulares de los fiscales». Y agregó: «Para mí este es un hecho muy serio. Y, en cuanto al contenido, en lo que a mí respecta, no he visto mucho».
El domingo por el portal The Intercept Brasil publicó mensajes pirateados en los últimos años entre los fiscales de la operación entre sí y con el entonces juez Sergio Moro. Entre los mensajes publicados, destaca una serie de octubre pasado, cuando los fiscales obraron para impedir que Lula, encarcelado desde abril de 2018, fuera entrevistado por temor a que pudiese beneficiar a su delfín Fernando Haddad en las elecciones presidenciales ganadas por Bolsonaro.
El concejal Carlos Bolsonaro, uno de los tres hijos del jefe de Estado dedicados a la política, se sumó a la batalla. «¿Será una impresión mía, o solamente en Brasil cierta prensa usa una invasión ilegal de algo privado, ignorando la invalidación judicial y la ilegalidad, sin que le importe divulgar con el único fin de quemar al gobierno de Bolsonaro y de defender al sistema?».
Otras conversaciones muestran que el principal fiscal de la fuerza tarea de Lava Jato, Deltan Dallagnol, estaba preocupado por la solidez de las acusaciones presentadas contra Lula para condenarlo como beneficiario de un apartamento en el litoral paulista entregado por una constructora a cambio de contratos con la estatal Petrobras.
Lula, que purga por ese caso 8 años y 10 meses de cárcel, siempre se declaró inocente y denunció una «persecución judicial» para impedir que su fuerza política, el Partido de los Trabajadores (PT), vuelva al poder
SEÑALAMIENTO SIMILARES EN EL SALVADOR EN CONTRA DEL EXFISCAL DOUGLAS MELÉNDEZ

Este caso del ministro de Justicia, Sergio Moro, se asemeja al que hace meses atrás se desempolvó en El Salvador donde el principal señalado es el exfiscal general Douglas Meléndez.
Meléndez en la actualidad es señalado por usar el poder judicial para neutralizar a enemigos políticos y comerciales, como expresidentes y empresarios.
Sobre el extitular del ministerio público, actualmente pesan demandas por supuestamente coaccionar a fiscales y empleados del ministerio público para que fabricaran pruebas falsas en contra de los imputados del Caso Corruptela. Meléndez también habría amenazado y torturado al exgerente financiero de la presidencia, Francisco Rodríguez Arteaga, para que declarara falsamente en contra de los expresidentes Elías Antonio Saca, quien ya cumple una pena en cárcel por corrupción y de Mauricio Funes Cartagena quien es acusado de desviar al menos $351 millones durante su gestión al frente del ejecutivo.
Por estos casos el exfiscal Meléndez enfrente varias demandas por presuntamente fabricar juicios valiéndose del fraude y tortura.
Actualmente, el ahora fiscal general de la República, Raúl Melara Morán, ha confirmado que existen indicios que probarían que, en efecto, Douglas Meléndez y otros fiscales bajo su mando habrían fabricado pruebas falsas en el Caso Corruptela.
Internacionales
Zoológico japonés niega que el macaco viral «Punch» esté siendo acosado
El zoológico japonés donde se encuentra el bebé macaco «Punch», convertido en una sensación de internet, negó esta semana que el mono sea víctima de acoso por sus compañeros de jaula como temen muchos internautas.
«Punch», un macaco de siete meses, fue abandonado por su madre y se volvió famoso después de que empezara a aferrarse a un peluche de orangután de IKEA para consolarse en el zoológico de la ciudad de Ichikawa, cerca de Tokio.
El mes pasado, el zoológico publicó en X que el macaco «había sido regañado muchas veces por otros monos».
Desde encontes empezaron a difundirse videos por internet en los que se le ve siendo perseguido por miembros del grupo, junto con acusaciones de que estaba siendo intimidado.
«Recibimos muchas muestras de preocupación de personas tanto en Japón como en el extranjero», señaló el zoológico en un comunicado el martes.
Sin embargo, «Punch» depende cada vez menos del peluche de orangután, ya que un número creciente de monos está empezando a cuidarlo o jugar con él, explicó la entidad.
«Si bien los individuos dominantes pueden mostrar acciones de disciplina hacia sus subordinados, como ocurre de forma natural entre los macacos, estas acciones en la sociedad de los macacos difieren de los abusos humanos», explicó.
«Punch pasa la mayor parte del día tranquilamente», añadió el zoológico.
El centro también advirtió que «’Punch’ se acostumbró a vivir en este grupo, por lo que separarlo implicaría el riesgo de que nunca pudiera volver a integrarse y tendría que vivir así el resto de su vida».
Rechazado por su madre, «Punch» fue criado en un entorno artificial tras nacer en julio y comenzó a entrenarse para reintegrarse en su grupo a principios de este año.
La situación del pequeño mono despertó un enorme interés en internet y generó una base de seguidores bajo la etiqueta #HangInTherePunch. Grandes multitudes comenzaron a acudir al zoológico y las ventas del peluche de orangután de IKEA se dispararon.
La organización defensora de los animales People for the Ethical Treatment of Animals (PETA) afirmó que el caso de «Punch» pone de relieve la crueldad de los zoológicos y pidió que sea trasladado a un «santuario de buena reputación donde pueda vivir en un entorno más natural».
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Inditex (Zara) registra beneficio récord y minimiza impacto de la guerra
Inditex, propietario también de Bershka, Stradivarius y Massimo Dutti, emplea a más de 160.000 personas y gestiona más de 5.400 tiendas en todo el mundo.
El impacto de la guerra «hasta la fecha en nuestras ventas ha sido limitado», se congratuló Óscar García Maceiras, consejero delegado del grupo, con motivo de la presentación de los resultados anuales.
En su ejercicio anual, que finalizó el 31 de enero, el líder mundial de la moda asequible registró 6.220 millones de euros (unos 7.234 millones de dólares) de beneficios netos, un 6% más que el año anterior, en el que había marcado otro récord, indicó en un comunicado.
En Oriente Medio, «operamos a través de franquicias, que algunos de los días desde el inicio del conflicto (…) han estado cerradas, pero a día de hoy, mayoritariamente nuestra red de tiendas está abierta», detalló García Maceiras, sin dar una cifra precisa.
«No estimamos que esto pueda impactar en relación con los precios, dado que mantenemos desde hace mucho tiempo una política de precios estables», acotó en momentos en que los expertos temen un aumento de los precios al consumo en todo el mundo como consecuencia de la subida del petróleo.
García Maceiras estimó que «la diversificación» del grupo en su cadena de suministro y su flexibilidad» constituían «una ventaja competitiva» para Inditex «en un mundo tan cambiante».
Reforzar el crecimiento
El grupo español, presidido por Marta Ortega, hija del multimillonario y fundador de Inditex, Amancio Ortega, explicó el fuerte crecimiento por el dinamismo de sus ventas, que alcanzaron 39.864 millones de euros, frente a 38.630 millones de euros del ejercicio anterior (+3,2%).
El grupo precisó el miércoles que prevé inversiones «de alrededor de 2.300 millones de euros en 2026» para «seguir reforzando el crecimiento a largo plazo de Inditex».
El pasado octubre, Inditex inauguró un nuevo edificio de Zara con una superficie de más de 200.000 m² en su sede social, situada junto a la ciudad gallega de La Coruña, en el noroeste de España.
Estos resultados anunciados el miércoles se producen en un momento en que el grupo español se enfrenta a una competencia cada vez más dura en el sector, con la irrupción de marcas ultrabaratas como la cadena de origen chino Shein, que están desestabilizando a los actores tradicionales de la moda asequible.
A este entorno competitivo se añade también el clima de incertidumbre por los aranceles del presidente Donald Trump en Estados Unidos, segundo mercado de Inditex después de España.
«Nuestra visión respecto de Estados Unidos es de continuar desarrollando proyectos, continuar mejorando nuestra presencia en el mercado», afirmó García Maceiras, preguntado sobre las tensiones entre Trump y el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, muy crítico de la guerra en Irán.
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José Antonio Kast asume la presidencia de Chile
«Sí, juro», expresó Kast en una ceremonia solemne ante el pleno del Congreso en la ciudad de Valparaíso, a 110 km de Santiago, en la que relevó al mandatario izquierdista Gabriel Boric, en el poder en los últimos cuatro años.
Kast, de 60 años, llega con la promesa de mano dura frente a la delincuencia y la inmigración irregular, las dos mayores preocupaciones de los chilenos, con la instauración de un «gobierno de emergencia».
«Las cosas van a cambiar», dijo a la prensa este miércoles, minutos antes de convertirse en el nuevo mandatario.
Los chilenos abandonaron en los últimos años el anhelo de una nueva Constitución surgido con el estallido social de 2019. Boric fue uno de los principales impulsores de ese proceso que fracasó tras dos intentos de reforma.
El discurso de orden de Kast atrae a chilenos que buscan un freno a la delincuencia.
«Mis expectativas son esperanzadoras con Kast. Llevamos muchos años con mucho vandalismo y mucha delincuencia en Chile», dice a la AFP el vendedor José Miguel Uriona, de 65 años, en Valparaíso.
Los asesinatos y secuestros en Chile han aumentado y han llegado al país bandas extranjeras como el Tren de Aragua.
El derechista fue investido en una ceremonia a la que asistieron los mandatarios Javier Milei (Argentina), Rodrigo Paz (Bolivia) y Daniel Noboa (Ecuador), entre otros, así como Chistopher Landau, subsecretario de Estado estadounidense, y la premio Nobel venezolana María Corina Machado.




