Internacionales
Amputan cuatro dedos a dos condenados por robo en Irán
Dos hombres, hermanos de origen kurdo, fueron amputados de cuatro dedos de la mano derecha mediante una guillotina en la prisión de Urmia, en el noroeste de Irán, según informes de varias ONGs.
Posteriormente fueron trasladados al hospital para recibir atención médica, detallaron estos documentos.
La organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos, afirmó que los dos hermanos, Shahab y Mehrdad Teimuri, fueron inicialmente arrestados en 2019 por robo y condenados a prisión y amputación de dedos.
Según el grupo Hengaw, con sede en Noruega y que denuncia frecuentemente las violaciones de derechos humanos en Kurdistán e Irán, los dos hombres no tuvieron derecho a comunicarse con el exterior ni a recibir visitas desde su condena.
«Las amputaciones como castigo están prohibidas en el derecho internacional, en particular mediante la prohibición de la tortura y de tratos crueles, inhumanos o degradantes, como estipulan la Convención contra la Tortura y el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, del cual Irán es signatario», recordó el Center for Human Rights in Iran, con sede en Nueva York.
La amputación de dedos está autorizada en la República Islámica de Irán en aplicación de la sharía. Según el Centro Abdorrahman Borumand, con sede en Estados Unidos, las autoridades iraníes han amputado los dedos de al menos 131 hombres desde enero de 2000.
Sin embargo, la aplicación de estas penas ha sido menos frecuente en los últimos años.
Según Amnistía Internacional un hombre fue amputado de los dedos en mayo de 2022, al igual que otro condenado por robo en julio de 2022, en la prisión de Evin en la capital, Teherán.
A los condenados a esta sentencia se les amputan cuatro dedos de la mano derecha, dejando solo el pulgar.
Internacionales
Joven en Colombia es enterrada hasta el cuello tras ser alcanzada por un rayo
Un insólito caso ocurrió en Córdoba, Colombia, donde una joven de 22 años, identificada como Arlidis Osuna Rubio, fue enterrada parcialmente hasta el cuello por sus familiares tras recibir una descarga eléctrica indirecta de un rayo que impactó una palmera cerca de su vivienda.
Tras el incidente, la afectada presentó síntomas como entumecimiento, debilidad y problemas de audición. Ante esta situación, sus allegados decidieron aplicar una creencia ancestral bajo la falsa premisa de que la tierra puede absorber la electricidad acumulada en el cuerpo.
Aunque la información indica que la joven logró recuperarse, las autoridades sanitarias y médicos especialistas advierten que este tipo de prácticas carecen de respaldo científico y no sustituyen la atención médica de emergencia. Una descarga eléctrica de este tipo puede causar lesiones internas graves, arritmias cardíacas y daños neurológicos, incluso cuando no existen heridas visibles en la piel.
Internacionales
¡Escándalo total en el mundo apostólico!
La joven novia de 18 años, Isabel, por fin rompió el silencio tras el tsunami de críticas que desató al hacerle «desprecio» y negarle un beso apasionado al pastor evangélico don Lino… ¡justo después de recibir las llaves de un carrazo del año!
Mientras las redes sociales arden y la acusan de interesada, Isabel se puso los pantalones (¡o mejor dicho, el vestido de novia!) y salió a defender su honor con uñas y dientes. Lejos de achicarse ante los malintencionados que aseguran que al viejo «ni lo traga», la joven dejó claro que por su amado pastor ¡mata y muere!: «Voy a luchar por el amor que le tengo a mi viejo y nada ni nadie nos va a separar», sentenció furiosa.
Según la flamante dueña del nuevo vehículo, ella ama a su pareja en la intimidad y le encanta su viejo, pero admitió sin pelos en la lengua que lo de los besos públicos simplemente no es lo suyo. ¿Amor verdadero o pura polémica sobre ruedas?
¡El culebrón apenas comienza!
Internacionales
Tragedia en vivo: Sacerdote muere aplastado por una cruz de madera en plena eucaristía
Una solemne transmisión en directo se convirtió en cuestión de segundos en una auténtica pesadilla que hoy conmueve al mundo entero. El padre Patricio Sánchez Molinari perdió la vida de forma trágica e instantánea luego de que una pesada estructura religiosa se derrumbara sobre su cabeza mientras oficiaba misa.
El dramático episodio ocurrió en la iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, ubicada en Guayaquil, Ecuador. Las imágenes, captadas por los fieles a través de una cámara que emitía la ceremonia por Facebook, muestran al sacerdote dirigiéndose a los presentes momentos antes de que el madero cediera sorpresivamente desde la pared del altar, provocando gritos de desesperación y un profundo impacto en toda la comunidad virtual y presencial.
Lo que hace aún más escalofriante el suceso son las impactantes palabras que formaron parte de su última homilía minutos antes del accidente. Reflexionando sobre la fugacidad de la vida terrenal ante una lectura del Evangelio, el párroco había advertido ante los feligreses: “Un día todos los que estamos aquí también vamos a morir”, un presagio macabro que hoy recorre todos los portales internacionales de noticias en medio de un sinfín de especulaciones sobre el destino y las señales sobrenaturales.






