Nacionales
El 78% de pandilleros fichados ya han sido capturados a 8 meses del Régimen de Excepción
Entre el 27 de marzo y el 5 de diciembre de este año, las autoridades han reportado la captura de 59,307 pandilleros de los más de 76,000 que se tenían fichados antes del régimen de excepción. La cifra representa el 78 % de los mareros de quienes la Policía tenía registro previo a la medida de seguridad.
Cabe destacar que antes del régimen de excepción la cantidad de pandilleros que permanecían en prisión era de 16,000 una cifra muy por debajo de los más de 59,300 detenidos durante la medida de seguridad que fue avalada desde marzo anterior por los diputados de la Asamblea Legislativa con base en la Constitución.
La efectividad del régimen quedó de manifiesto desde las primeras 24 horas en que las autoridades reportaron la captura de más de 600 mareros. Para el 30 de marzo, en 96 horas, la Policía y Fuerza Armada tenían tras las rejas a 3,000 pandilleros.
Ese día el presidente de la República, Nayib Bukele, aseguró que los 3,000 capturados durante el régimen más los 16,000 que ya permanecían en prisión se mantenían encerrados en los centros penales, donde la comida se les estaba racionando.
«Desde el domingo [27 de marzo], la comida es racionada y los 16,000 pandilleros encarcelados no han salido de sus celdas, ni han visto el sol. En estos días hemos arrestado 3,000 más (y seguimos). Así que cada vez habrá menos espacio y tendremos que racionar aún más», publicó el mandatario en su cuenta de Twitter.
En cinco días del régimen, las autoridades informaron sobre la captura de 3,873 delincuentes. Tras las detenciones, el presidente Bukele se dirigió a la oposición que había generado rumores sobre supuestas liberaciones de pandilleros.
«Por cierto, no se ha liberado a ningún pandillero. Un juez intentó liberar 42 de un caso del 2019, pero todos continúan en prisión y el caso pasará a una instancia superior. Hago un llamado a la Corte Suprema de Justicia a remover a los jueces cómplices del crimen organizado», indicó Bukele.
Para el 30 de abril, tras un mes de la medida de seguridad, la cantidad de pandilleros tras las rejas ascendía a 22,115.
«Desde el domingo [27 de marzo], la comida es racionada y los 16,000 pandilleros encarcelados no han salido de sus celdas, ni han visto el sol. En estos días hemos arrestado 3,000 más (y seguimos). Así que cada vez habrá menos espacio y tendremos que racionar aún más», publicó el mandatario en su cuenta de Twitter.
En cinco días del régimen, las autoridades informaron sobre la captura de 3,873 delincuentes. Tras las detenciones, el presidente Bukele se dirigió a la oposición que había generado rumores sobre supuestas liberaciones de pandilleros.
«Por cierto, no se ha liberado a ningún pandillero. Un juez intentó liberar 42 de un caso del 2019, pero todos continúan en prisión y el caso pasará a una instancia superior. Hago un llamado a la Corte Suprema de Justicia a remover a los jueces cómplices del crimen organizado», indicó Bukele.
Para el 30 de abril, tras un mes de la medida de seguridad, la cantidad de pandilleros tras las rejas ascendía a 22,115.
«533 terroristas fueron capturados el sábado 30 de abril, gracias al trabajo conjunto con la Fuerza Armada. Desde que inició la Guerra Contra Pandillas, hemos sacado de las calles a 22,115 criminales», informó la Policía.
En mayo, dos meses después de la aprobación del régimen, la Policía registraba un total de 35,009 pandilleros y colaboradores capturados.
El 16 de agosto, justo el día que las autoridades de Seguridad Pública presentaron ante la Asamblea Legislativa la solicitud para la quinta ampliación del régimen de excepción, la cantidad de detenidos bajo esta medida alcanzó los 50,000 pandilleros y colaboradores.
La cifra de los 50,000 capturados fue compartida por Casa Presidencial, «Nadie puede negar la transformación que estamos realizando en El Salvador. El Régimen de Excepción ha permitido intensificar la Guerra Contra Pandillas y sacar de las calles a miles de terroristas que ya no atemorizan a los salvadoreños. Seguimos», publicó Casa Presidencial en su cuenta de Twitter.
Para el 28 de octubre, la cifra de mareros encarcelados llegaba hasta los 56,190. «No vamos a dar un paso atrás en esta Guerra Contra Pandillas. Estamos haciendo justicia en nombre de millones de salvadoreños», indicó el Ministerio de Seguridad.
Un mes después y tras ocho meses de implementación del régimen, las autoridades reportaron el 28 de noviembre la cifra de 59,307 pandilleros capturados.
«A las estructuras terroristas les llegó su fin. Seguimos capturando criminales que tendrán que pagar con años de cárcel. La Guerra Contra Pandillas continúa», señaló en su cuenta de Twitter el Ministerio de Seguridad.
El pasado 24 de noviembre, el ministro de Defensa, René Francis Merino Monroy, participó en el programa 8 En Punto, de canal 33, ante la pregunta del entrevistador de ¿cuántos pandilleros podrían estar libres todavía?, el funcionario respondió: «no tengo el dato exacto, pero sí podrían ser más de 20,000 que aún están fuera de las cárceles, algunos se han ido del país, otros están escondidos en los campos, en la ciudad y tras de ellos es que vamos».
Merino Monroy aseguró que pueden hacer la cuenta de los pandilleros que restan por capturar cada vez que realizan nuevas detenciones y verifican en los datos de la Policía.
«Hay un respaldo de parte de la Policía que durante todos estos años vinieron fichando a los delincuentes y vamos descontando los que se van capturando de este programa, y vemos que de esta clica ya solo quedan tantos, es así como sacamos cuentas», explicó el ministro.
A finales de octubre, el director de Centros Penales, Osiris Luna confirmó la construcción de dos penales destinados para albergar a pandilleros detenidos durante el régimen de excepción. «Dos cárceles están en construcción, la más grande que es el Centro de Confinamiento Contra el Terrorismo, que el señor presidente lo ha mencionado, va a estar lista dentro de poco».
Según Luna, ese centro tendrá las características para confinar a grupos terroristas y reducirá el hacinamiento. Ahí serán destinados gatilleros, palabreros u otros miembros de estructuras terroristas con rango dentro de esos grupos criminales.
El funcionario detalló que en esa cárcel se incrementará el número de custodios y se ha entrenado a fuerzas especiales para mantener el orden, control y disciplina.
El Centro de Confinamiento Contra el Terrorismo albergará a 20,000 pandilleros, contará con dos muros perimetrales, con una extensión total de cerca de 2,000 metros, con una distancia de 20 metros entre uno y otro.
Además, tendrá 37 torres de vigilancia, con una visión de 360 grados, 14 de ellas con una altura superior a los 10 metros.
ENTREGA ESPECIAL
De fuente protegida de El Faro a capturado: cae “Little Man”, pandillero que acusó a Bukele de pactos con la 18
Remberto Ismael Colindres Rajo apareció en una investigación periodística haciendo graves señalamientos sobre supuestos acuerdos políticos con pandillas. Más de un año después, fue localizado en México y trasladado nuevamente a El Salvador. Su captura ha reabierto una polémica que ahora también alcanza al papel de los periodistas que lo entrevistaron.
La historia de Remberto Ismael Colindres Rajo, alias “Little Man”, dio un giro que difícilmente pasará inadvertido en la discusión política salvadoreña. El hombre que en 2025 apareció como una de las fuentes utilizadas para sostener explosivas acusaciones sobre supuestos pactos entre políticos y la Pandilla 18 fue localizado en México y terminó nuevamente bajo custodia de las autoridades salvadoreñas.
El Ministerio de Gobernación de Guatemala confirmó que Colindres Rajo, de 37 años, se encontraba entre cinco salvadoreños entregados por autoridades mexicanas en la frontera de El Carmen, San Marcos. La institución guatemalteca los identificó como presuntos integrantes de estructuras de pandillas y posteriormente los trasladó hacia la frontera con El Salvador. En el caso de “Little Man”, Guatemala indicó que registra antecedentes por agrupaciones ilícitas y extorsión agravada en grado de tentativa.


Pero el nombre de Colindres Rajo ya había trascendido mucho antes de esta operación.
En 2025, “Little Man” apareció como fuente en una investigación difundida por El Faro y N+ Univision sobre presuntos acuerdos entre dirigentes políticos y miembros de la Pandilla 18. En aquel trabajo, el pandillero sostuvo que la estructura criminal había utilizado su control territorial para presionar a comunidades y conseguir respaldo electoral para Nayib Bukele durante su ascenso político.
Su testimonio fue particularmente polémico. “Little Man” afirmó que desde la estructura se giraban instrucciones para obligar a familiares y habitantes de comunidades controladas por la pandilla a votar por Bukele bajo amenazas. También aseguró que durante determinados períodos existió un entendimiento para reducir enfrentamientos y que Carlos Marroquín, funcionario vinculado a la Dirección de Reconstrucción del Tejido Social, habría tenido contacto con integrantes de la organización. Bukele negó públicamente aquellas acusaciones.
El personaje utilizado como fuente tampoco fue presentado por los propios reportajes como un ciudadano ajeno a las estructuras criminales. Publicaciones de la época describieron a “Little Man”, también identificado con el alias “Tasmania”, como un integrante con peso dentro del Barrio 18 y señalaron que su rostro y ubicación no serían revelados durante la publicación del material.
Ese detalle cobra una dimensión distinta después de su captura.
El ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro, aprovechó la detención para atacar directamente al medio que entrevistó al pandillero. El funcionario lo describió como uno de los sujetos a los que El Faro habría dado espacio en sus investigaciones y fue todavía más lejos: afirmó que periodistas involucrados en el reportaje supuestamente ofrecieron gestionar para Colindres Rajo asilo y tranquilidad en México a cambio de su participación.
Precisamente ahí aparece la nueva controversia.
Una cosa es que un periodista proteja la identidad o ubicación de una fuente —una práctica utilizada habitualmente cuando revelar esa información puede poner en peligro a quien proporciona datos— y otra muy distinta sería colaborar activamente para que una persona requerida por la justicia escape de las autoridades. La primera pertenece al terreno de la protección de fuentes; la segunda, de comprobarse, plantearía cuestionamientos de naturaleza completamente diferente. Por ahora, la acusación pública del ministro no permite confundir ambas situaciones.
La captura también coloca bajo una nueva lupa las declaraciones que “Little Man” realizó en 2025. Haber sido detenido o poseer antecedentes no demuestra por sí solo que aquello que declaró fuera falso; del mismo modo, que haya participado como fuente tampoco convierte automáticamente sus afirmaciones en hechos comprobados. Su testimonio debía ser —y continúa debiendo ser— evaluado frente a documentos, otras fuentes y evidencias independientes.
El caso resulta todavía más explosivo porque El Faro ha publicado durante años investigaciones sobre supuestas negociaciones entre distintos gobiernos salvadoreños y estructuras criminales. En 2021, por ejemplo, el medio publicó información basada en documentos de una investigación de la Fiscalía denominada “Catedral”, en la que se señalaban reuniones entre funcionarios y representantes de las principales pandillas dentro de centros penitenciarios.
Ahora, sin embargo, uno de los hombres que apareció contando desde adentro su versión sobre esos supuestos entendimientos ya no está oculto ni fuera del alcance de las autoridades salvadoreñas.
“Little Man” pasó de fuente protegida a detenido.
Y con su regreso a El Salvador se abre una interrogante que probablemente continuará alimentando el enfrentamiento entre el Gobierno y uno de sus medios más críticos: ¿la captura servirá únicamente para procesar al presunto pandillero por los delitos que las autoridades le atribuyen, o también permitirá comprobar —o desmontar— algunas de las acusaciones que durante meses colocaron su testimonio en el centro de la tormenta política?
Por ahora hay una certeza: el hombre cuya identidad y ubicación fueron protegidas mientras hacía acusaciones capaces de sacudir al poder político salvadoreño ya está en manos de ese mismo Estado.

Nacionales
Automóvil cae a un barranco de 25 metros en carretera a playa El Espino
Un automóvil particular cayó esta mañana en un barranco de aproximadamente 25 metros de profundidad, en el departamento de Usulután.
El vehículo circulaba sobre la carretera que conduce hacia la playa El Espino cuando, por circunstancias no precisadas, cayó al precipicio.
De manera preliminar, se reportó que el conductor del automotor resultó lesionado tras el aparatoso siniestro vial.
Hasta el cierre de esta nota, el automóvil permanecía en el fondo del barranco, a la espera de la llegada de una grúa para ser retirado del lugar.
Nacionales
Más de 500 familias son beneficiadas con jornada de fumigación en San Salvador Centro
La Administración de la Zona 1 de la alcaldía de San Salvador Centro, en coordinación con Promoción de Salud, realizó una jornada de fumigación en los condominios Palo Verde, Belloso, Cuscatlán, Palmas, Jardines de Versalles y Libertad.
De acuerdo con las autoridades edilicias, estas acciones benefician a más de 500 familias de las colonias intervenidas.
La jornada tiene como objetivo prevenir los contagios de dengue, zika y chikungunya, enfermedades asociadas a la proliferación de zancudos.
Asimismo, el personal municipal brindó recomendaciones a las familias beneficiadas para prevenir la formación de criaderos de zancudos y contribuir a evitar la propagación de estas enfermedades.
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