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Vida

Cómo bajar de peso comiendo alimentos crudos

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Un estilo de vida apresurado deja poco tiempo para cocinar, incluso a veces ni siquiera tenemos tiempo de comer y llegamos a hacerlo mientras trabajamos. Por practicidad optamos por panes, galletas, embutidos y en general por comida ultra procesada, alta en harinas, proteína animal, azúcares y lácteos, sin hablar de los conservadores.

Por otra parte, los alimentos crudos son ricos en vitaminas y minerales. Está comprobado que representan una importante fuente de energía, ademas de ayudar a adelgazar y bajar de peso. Aunque en algunos casos nos lleve un poco más de tiempo su elaboración, bien vale la pena incluirlos en nuestros hábitos diarios de alimentación.

¿Qué es lo que se puede comer crudo?

La mayoría de los alimentos de origen vegetal se pueden comer crudos. Y no es precisamente llevar a cabo una dieta crudivegana, pero en definitiva incrementar el consumo de verduras, hortalizas, frutas, frutos secos, semillas y germinados en su estado original, es favorable para un estado óptimo de salud.

Las frutas y verduras crudas son ricas en agua y en fibra, además, no aportan grandes cantidades de calorías, por lo que podemos comer en grandes cantidades. No tengamos miedo a que la mitad de nuestras comidas estén conformadas por esta saludable opción en cualquiera de sus presentaciones, ya que su aporte nutricional es tal, que difícilmente tendrá una repercusión negativa en nuestro bienestar.

¿Sólo en ensaladas?

Hay más opciones además de las tradicionales ensaladas para comer crudo. Incluso en el universo de las ensaladas las posibilidades son prácticamente infinitas y explorar con nuevas combinaciones nos permitirá que el paladar experimente diferentes sabores y texturas. Eso sí, aunque los aderezos sean el toque especial, debemos tener cuidado de no excedernos y de preferencia prepararlos en casa, con ingredientes también sean tan saludables. No es lo mismo un aderezo a base de aceite de olida que otro a base de mayonesa.

Los jugos naturales son otra excelente opción, de preferencia los verdes, sin abusar de la cantidad de fruta utilizada y en la medida de lo posible sin colar, pues en el bagazo se encuentra gran cantidad de nutrientes así como la fibra. Apio, chayote, pepino, col, perejil, acelgas, espinacas y hasta nopal, son verduras que puedes ocupar y te sorprenderás del resultado.

Los batidos por la mañana también son de los más elegidos para un desayuno rápido, pero cuidado, deben ser hechos en casa y sin azúcar añadida. Cabe destacar que, aunque lo más tradicional sean recetas que mezclen frutas frescas o secas con leche, es aconsejable probar opciones totalmente vegetales. Esto tiene una sencilla razón, la digestión de los productos lácteos y las frutas difieren por mucho. Si se trata de ayudar a nuestro organismo para aprovechar el máximo de los nutrientes de cada alimento es mejor crear nuevas fórmulas crudiveganos.

Ventajas

Si aun lo estás dudando, te compartimos algunas de las consecuencias positivas de incrementar el consumo de alimentos crudos:

  • Te dan mucha más vitalidad.
  • Mejoran por mucho tu digestión (lo notarás desde el primer día).
  • Aprovechas el máximo de sus nutrientes.
  • Ayudan al estado y apariencia de la piel.
  • Masticarás un poco más y por lo tanto te saciarás.
  • Se frena el envejecimiento prematuro.
  • Su aporte calórico es mínimo.
  • Aportan grasas de buena calidad.
  • Fortalecen tu sistema inmunológico y en general, todo tu organismo.
  • Reducen el riesgo de afecciones cardiacas.
  • Contribuyen a disminuir el colesterol.
  • Estarás más hidratado.

Vida

“Acabar”: a qué hace referencia el término más popular de la sexualidad

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“Acabar” no es un término médico ni sexológico; es un término popular como “correrse” o “venirse”. Pero muchas veces los términos traen más confusión y preocupación que tranquilidad, ya que nos exigimos que nos suceda determinada cosa sin tener claro de qué se trata.

Me atrevo a decir que acabar tiene un origen masculino, donde el orgasmo y la eyaculación se dan en simultáneo, seguido de un momento de relajación y sensación de saciedad. Esa sensación de saciedad se relaciona con el período refractario, que es un tiempo determinado y variable, posterior al orgasmo y la eyaculación, necesario para volver a un estado neutral antes de volver a lograr un estado de excitación. Es durante el periodo refractorio, luego del orgasmo, que muchos hombres no pueden volver a tener en una erección. 

Tengamos en cuenta que si bien el orgasmo y la eyaculación son procesos separados, en la gran mayoría de los hombres se dan de manera conjunta.

Pero si queremos llevar el término acabar a la sexualidad femenina no todo es tan claro. El orgasmo y la eyaculación no se dan en todas las personas, ni se dan necesariamente de manera simultánea. Las mujeres pueden tener orgasmos, pueden eyacular y también tener lo que se llama squirt.

 También pueden tener orgasmos sin sensación de saciedad, es decir, sin período refractario, y alcanzar orgasmos secuenciales.La eyaculación femenina es la secreción de unos pocos mililitros de líquido espeso y lechoso (Shutterstock)La eyaculación femenina es la secreción de unos pocos mililitros de líquido espeso y lechoso (Shutterstock)

Entonces primero aclaremos de qué se trata cada cosa:

 El orgasmo es la sensación subjetiva de placer.

– La eyaculación femenina es la secreción de unos pocos mililitros de líquido espeso y lechoso, que se expulsa por unas glándulas ubicadas al lado de la uretra, llamadas “glándulas parauretrales” o “glándulas de Skene”.

– El squirt es la expulsión transuretral de décimas de mililitros de una forma de orina que contiene diversas concentraciones de urea, ácido úrico y creatinina, proveniente de la vejiga. Es decir que el squirting sería una liberación de orina extremadamente diluida fruto de una relajación muscular. Responde a un desajuste en los niveles de una hormona llamada “vasopresina”, que entre sus funciones es antidiurética, y que fluctúa durante una actividad sexual, en función de un estímulo de placer intenso y/o sostenido en el tiempo. Entonces, en ciertas condiciones, la vejiga se llena de una orina muy diluida que se expulsa por la uretra.Las mujeres pueden tener orgasmo, pueden eyacular y también pueden tener lo que se llama squirt (Shutterstock)Las mujeres pueden tener orgasmo, pueden eyacular y también pueden tener lo que se llama squirt (Shutterstock)

Para diferenciar ambos procesos, recordemos que la eyaculación es menor cantidad, más lechosa y más espesa, el squirt es mucha más cantidad, más líquida y más transparente  (es lo que actualmente puso tan de moda la industria pornográfica). Lo que se ha estudiado es que estas expulsiones guardan relación con la estimulación de la zona vaginal del punto G.

Lo que se ha visto en estudios con voluntarias sometidas a estimulación digital del punto G, es que en algunas no hay expulsión, en algunas hay expulsión acompañada de orgasmo y en algunas las expulsiones ocurren fácilmente sin orgasmo o incluso sin excitación sexual.

Entonces ¿a que llamamos acabar?  ¿Es tan claro? Pues, la realidad es que no hay consenso. Algunas personas utilizan el término haciendo referencia sólo al orgasmo mientras que otras personas me consultan diciendo “tengo orgasmos, pero no acabo”. Otras personas lo refieren al hecho de quedar satisfechas.

Lo cierto es que toda la variedad de escenarios posibles dentro de la respuesta sexual femenina son naturales y correctos. Es decir que no debes exigirte que te pase determinada cosa, ni avergonzarte si no mojás la cama, o justamente avergonzarte porque la mojás demasiado.

Es difícil que podamos encontrar y resumir en un único término la variedad de sensaciones que podemos tener en una situación sexual. Quizá antes de poder responder a la pregunta “¿acabaste? debamos ponernos de acuerdo respecto a qué estamos haciendo referencia. 

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Vida

Estas son 6 claves para salir adelante y recuperar la confianza en ti mismo si perdiste el empleo

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Para algunas personas el trabajo es casi todo en la vida. Y si de pronto lo pierden, se quedan como un náufrago en medio de la tormenta.

“Pierdes el trabajo y no sabes quién eres”, le dice a BBC Mundo Rebecca Zucker, socia fundadora de la firma estadounidense Next Step Partners, que se dedica a ayudar a la gente a enfrentar los desafíos laborales.

En muchos casos el trabajo no solo te da un salario, explica. Te da reconocimiento, estatus, sentido de pertenencia, autoestima y refuerza la imagen que tienes de ti mismo.

Por eso es bastante común que las personas vinculen su propia identidad a su identidad laboral.

“Como pasamos demasiado tiempo en el trabajo, muchas personas caen en la trampa de considerar el trabajo como una fuente de validación personal”, explica.

El problema ocurre cuando pierdes el empleo, porque no solo estás perdiendo tu fuente de ingresos. Estás perdiendo una de las partes más importantes de tu vida y “no sabes cuál es realmente tu identidad”, agrega.

Incluso aunque la pérdida del trabajo  no tenga ninguna relación con tu desempeño y obedezca simplemente a necesidades de la empresa, te quedas con una sensación de catástrofe que te puede llevar a una crisis existencial.

“Aunque no sea algo personal, es difícil no sentirlo como algo personal”, apunta.

En casos más extremos, te puede hacer sentir que no vales nada. Zucker dice que frente a este tipo de situaciones, hay muchas estrategias que te pueden ayudar a ponerte de pie, redescubrir tu identidad y recupera la confianza en ti mismo. 

Estas son las 6 claves que Rebecca Zucker recomienda seguir si has perdido el empleo y no estás seguro de qué camino tomar.

1) Acércate a amigos de toda la vida

Retoma el contacto con amigos de la infancia, la universidad o de trabajos previos -con los que aún tienes un vínculo- porque pueden ser un buen espejo en el que puedas observarte.

Habitualmente nuestras relaciones de confianza suelen reflejar quiénes somos. Se trata de personas que te conocieron y te apreciaron antes de que estuvieras en el trabajo que perdiste. Personas que vieron el valor que tenías como persona, independiente de tu último trabajo.

Jugadores de tennis
Hablar con personas de confianza que te conocieron en otras etapas de tu vida puede recordarte quién eres, más allá de tu identidad laboral. (Foto: Getty Images)

Hablar con ellos puede recordarte quién eres, más allá de tu identidad laboral. Es posible que te conectes con partes de tu personalidad que habías dejado de lado, como la habilidad de pensar creativamente, de tomar riesgos, de guiar a otras personas.

2) Pon a prueba las creencias que te limitan

Nuestra identidad y el sentido de lo que somos son construcciones mentales. Cuando nos sentimos estancados, a menudo es porque nos vemos desde una sola perspectiva (a menudo improductiva).

Hombre con los brazos abiertos
Nuestra identidad y el sentido de lo que somos son construcciones mentales, por lo tanto se pueden cambiar. (Foto: Getty Images)

Un camino para desafiar creencias sobre ti mismo es preguntarles a contactos personales y profesionales “¿qué valoras en mi?”, para confrontar tu autoimagen, y “¿qué valoras de ti?”, para descubrir una perspectiva que puede ir mucho más allá del trabajo.

Lo más probable es que ninguna de las respuestas esté relacionada directamente con tu trabajo y que muchas de ellas te lleven a reflexionar sobre el valor intrínseco que tienes como persona.

3) Participa en un conjunto más amplio de actividades

Ya sea por las presiones laborales o por las metas que te has fijado tú mismo, probablemente le dedicabas demasiadas horas al trabajo. Aquellos con una fuerte identidad laboral están más inclinados a desarrollar ese tipo de conductas. 

Neil Talkoff, un psicoanalista estadounidense, dice que “cuando invertimos demasiado en el trabajo, lo hacemos a expensas de otras áreas de nuestra vida en las que podríamos encontrar significado y propósito”.

Mujer nadando
Atrévete a descubrir actividades que le pueden dar sentido a tu vida y que te pueden ayudar a cambiar la manera en que te ves a ti mismo. (Foto: Getty Images)

Hay otras áreas de la vida que son importantes, como las aficiones, las relaciones personales, aprender nuevas habilidades, hacer deporte, leer, ver películas, viajar o simplemente estar con la familia.

Participar en un conjunto más amplio de actividades puede ayudarte a encontrar sentido en otras cosas y cambiar la manera en que te ves a ti mismo.

4) Visualiza dónde estarás en el futuro

Nuestras identidades no son estáticas. Evolucionan con el tiempo. Poca gente diría que eres la misma persona que hace 10 años.

Sin embargo, tenemos un sesgo que puede mantenernos atrapados en una visión rígida de nosotros mismos, percibiendo que nuestra identidad actual es una especie de identidad perpetua.

Mujer con celular mirando el horizonte
Una buena estrategia es visualizar dónde te gustaría estar en 5 o 10 años. (Foto: Getty Images)

Basta con que alguien te diga, ¿te acuerdas cuando hacías tal y cual cosa?, y en ese mismo instante te das cuenta que esa persona también es parte de esa identidad, solo que te habías olvidado.

La clave está en visualizar dónde te gustaría estar en 5 o 10 años. Enfocarse en tu “yo futuro” y en quién quieres convertirte, te permite cambiar la narrativa que has construido sobre tu identidad -la historia que te cuenta sobre quién eres realmente- y reenfocar tus objetivos.

Esta práctica puede ayudarte a comenzar a cambiar tu comportamiento y , como ocurre con cualquier objetivo, es más probable que lo logres si se lo cuentas a otras personas.

5) Identifica tus valores fundamentales

Un aspecto de nuestra identidad que se mantiene bastante constante a lo largo del tiempo son nuestros valores fundamentales.

Los valores tienen que ver con lo que consideramos importante y por eso los defendemos: son la esencia de lo que somos.

Hombre cargando a niña en sus brazos
Un aspecto de nuestra identidad que se mantiene bastante constante a lo largo del tiempo son nuestros valores fundamentales. (Foto: Getty Images)

Lo que puede cambiar con el tiempo es cómo expresamos esos valores y su importancia relativa. Si bien pueden ayudarte a encontrar significado y satisfacción en tu trabajo, trascienden tu identidad laboral.

(Por ejemplo, Rebecca Zucker solía trabajar en la banca de inversiones, hasta que descubrió que uno de sus valores -apoyar a clientes y colaborar con colegas- era un valor fundamental en su vida. Y en su trabajo actual como coach laboral ha redescubierto valores que antes no se expresaban, como la aventura y la independencia).

6) Pide ayuda

Aunque el proceso de examinar cómo le das sentido a la pérdida de un trabajo puede ser un desafío personal, siempre ayuda tener el apoyo de un terapeuta capacitado o de una persona que haya pasado por una situación similar para avanzar con más éxito.

Este proceso a menudo requiere una especie de neutralidad mental e intelectual, según explica Neil Talkoff, con la que un individuo puede dar un paso atrás y mirarse a sí mismo de manera más objetiva.

Personas con mascarillas
Auque puedes hacerlo solo, siempre ayuda tener el apoyo de un terapeuta capacitado. (Foto: Getty Images)

El apoyo externo es particularmente importante para quienes la pérdida del trabajo reafirma las creencias negativas que tienen sobre sí mismos, como sentirse indeseado o inútil.

“Asimilar los pensamientos, observaciones y perspectivas de otra persona puede ayudarte a usarlos como herramientas para crear nuevas ideas y nuevas perspectivas por tu propia cuenta cuenta”, dice Talkoff.

Lo más importante es entender que somos mucho más que nuestro trabajo y que, por lo tanto, perder el empleo no tiene por qué significar que nos hemos perdido a nosotros mismos.

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Cómo calcular el momento justo para buscar un embarazo

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Los embarazos son susceptibles a una planificación bastante exacta, que garantice que la gestación sea lo más llevadera posible para la madre. Como indica Webconsultas, esto se puede lograr reconociendo cuál es el momento justo para buscar un embarazo.

Uno de los momentos más fundamentales es el de la consulta de preconcepción, donde un médico le prescribe a la mujer las pruebas que él considere oportunas para examinar su estado de salud y determinar de antemano las variables en torno al  embarazo.

La importancia de la consulta preconcepcional

Las consultas preconcepcionales son espacios compartidos entre los futuros padres y un especialista en donde les ofrece información importante para enfrentar el embarazo y los desafíos relacionados a la crianza de los hijos, por lo que tiene una índole educativa.

En estas consultas se detallan situaciones o hábitos beneficiosos y/o perjudiciales para el embarazo, de modo que tanto la madre y el padre los consideren y, en definitiva, tengan más información sobre la cual actuar.

Es común que el médico aconseje que la mujer tenga hijos antes de los 35 años ya que después de esa edad, la mujer se expone a problemas de infertilidad y, en caso de embarazarse, es posible que haya un retraso en el crecimiento fetal.

También es común que el médico le sugiera a la madre el abandono del tabaquismo o, en su defecto, la disminución de su consumo ya que hay evidencia abundante sobre el riesgo de aborto asociado al tabaco.

Naturalmente, en estas consultas también se aborda la viabilidad económica y social de la pareja con miras al embarazo, y se indica en qué medida el embarazo es conveniente o no de tener en ese momento en específico.

Embarazo
La planificación familiar, permitirá que los hijos lleguen en el momento más apropiado. Fuente: Pexels

Cómo calcular los días fértiles

Conocer los días fértiles de la mujer es de gran utilidad si se decide tener un bebé porque esos serían los días en que la pareja debe tener relaciones sexuales para que la mujer pueda quedar embarazada.

En el transcurso del ciclo menstrual hay un período de ovulación, en que el óvulo es expulsado por el ovario y llevado al útero gracias a las trompas de Falopio. En este periodo es cuando el óvulo puede ser fecundado por uno o más espermatozoides.

El espermatozoide puede sobrevivir en el aparato reproductor femenino entre 3 y 5 días. Por su parte, un óvulo tiene una vida media de entre 6 y 24 horas. Partiendo de esto, la fecundación se puede llevar a cabo por un periodo de hasta 5 días.

El embarazo y posterior crianza del bebé son momentos que cambian el modo de vida de la pareja, razón por la que ambos deben considerar muy bien todas las repercusiones de estos eventos para definir si se sienten aptos o no para convertirse en padres.

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