Internacionales
Kamala Harris espera ganar la nominación demócrata que le permita ser la candidata a presidenta
La vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, afirmó este domingo que espera «ganar la nominación» del Partido Demócrata a las elecciones presidenciales de noviembre, para «derrotar a Donald Trump», después de que Joe Biden anunciara su retirada de la carrera.
Harris elogió el «acto desinteresado y patriótico» del presidente demócrata de 81 años, que la respaldó como candidata. «Haré todo lo que esté en mi poder para unir al Partido Demócrata -y unir a nuestra nación- para derrotar a Donald Trump», escribió en un comunicado.
Por su parte, el equipo de campaña de Trump criticó este domingo una posible candidatura de la vicepresidenta.
«Harris será incluso peor para la gente de nuestra nación que Joe Biden. Harris ha sido la facilitadora en jefe del corrupto Joe todo este tiempo», afirmó en un comunicado.
Quién es Kamala Harris
Durante años, Kamala Harris enfrentó críticas por no estar a la altura de la tarea de estar a un paso de la presidencia. Ahora, los demócratas la consideran su mejor esperanza para detener el regreso de Donald Trump.
A pesar de haber abierto camino como la primera mujer afroamericana y del sur de Asia en ser vicepresidenta en la historia de Estados Unidos, la demócrata de 59 años luchó durante mucho tiempo con índices de aprobación tan malos o peores que los del presidente Joe Biden.
Sin embargo, los últimos 12 meses han revelado un Harris transformado.
Y con el respaldo de Biden a Harris después de sorprender al mundo al abandonar su propia candidatura a la reelección el domingo, ella está de repente al borde de la historia.
Harris espera haber trabajado duro para ganarse el respaldo de todo su partido en medio de la crisis.
A medida que el envejecido Biden se desvanecía durante el último año, su “vicepresidente” emergió como una fuerza en la campaña electoral, presionando por el derecho al aborto y acercándose a los votantes básicos, incluidas las mujeres suburbanas y los hombres negros. Y ha comenzado a abrirse paso entre el ruido para los votantes que antes apenas le prestaban atención.
También se ha ganado elogios en los círculos del partido al mantenerse leal al presidente de 81 años durante las últimas semanas, incluso cuando los buitres políticos rondaban su candidatura.
Ahora es probable que se enfrente a Trump, una batalla brutal contra un candidato que derrotó a Hillary Clinton en su intento de convertirse en la primera mujer comandante en jefe en 2016.
El hecho de que Harris haya atribuido gran parte de las críticas de los republicanos hacia ella al racismo y al sexismo probablemente haría que una victoria fuera aún más reivindicativa para ella.
Trump y otros republicanos han intensificado notablemente sus ataques contra ella a medida que la posición de Biden se debilitaba y las encuestas mostraban que a Harris le iría mejor contra él que contra Biden.
Hija de padres inmigrantes (su padre era de Jamaica y su madre de la India), Harris creció en Oakland, California, en un hogar activista que la vio asistir a sus primeros mítines en un cochecito.
Una de las citas que repite Harris es una frase recurrente durante su campaña de las primarias presidenciales de 2020 y en las elecciones generales como compañera de fórmula de Biden: “Lo que puede ser, sin el peso de lo que ha sido”.
Su enfoque en los derechos y la justicia la llevó a construir un CV impresionante, convirtiéndose en la primera fiscal general negra de California y la primera mujer de ascendencia del sur de Asia elegida para el Senado de los Estados Unidos.
Harris se enfrentó luego a Biden en las primarias de 2020. En un duro ataque, lo criticó por supuestamente oponerse al transporte de estudiantes en autobús a escuelas segregadas.
“Había una niña en California que formaba parte de la segunda clase que se integraba a las escuelas públicas y que todos los días la llevaban en autobús a la escuela. Y esa niña era yo”, dijo en un ataque mordaz contra su futuro jefe.
Pero como su compañera de fórmula, consolidó la coalición que ayudó a derrotar al actual presidente Trump en 2020.
Sin embargo, su transición a la Casa Blanca resultó difícil.
Los críticos dijeron que su desempeño fue decepcionante y propenso a cometer errores en un trabajo que ha desconcertado a muchos funcionarios.
En su lucha por encontrar un papel, Biden le encargó llegar a las raíces del problema de la migración ilegal, pero titubeó y luego se puso a la defensiva en respuesta a una pregunta durante una visita a la frontera con México.
Una rotación de personal inusualmente alta alimentó rumores de descontento en la oficina del vicepresidente.
Y los republicanos la atacaron implacablemente por considerarla no apta para asumir el cargo si le ocurriera lo peor al presidente de mayor edad de la historia de Estados Unidos, recurriendo a menudo a estereotipos que sus partidarios tildaron de sexistas y racistas.
En febrero, Harris le dijo al Wall Street Journal: “Estoy lista para servir. No hay dudas al respecto”.
Las cosas empezaron a cambiar a medida que comenzaba la carrera de 2024.
La campaña de Biden la envió repetidamente a estados en disputa para reforzar el mensaje del partido sobre el derecho al aborto, y Harris se convirtió en la primera vicepresidenta en visitar una clínica de abortos.
Poco a poco, empezó a atraer a multitudes cálidas y entusiasmadas.
Sin embargo, algunas de las acciones de divulgación dieron vergüenza ajena. A principios de este año, se burlaron de ella cuando le dijo a la presentadora de un programa de entrevistas Drew Barrymore que su familia a veces la llamaba “Momala”, y Barrymore respondió: “Necesitamos que seas la Momala del país”.
Si es elegida, Harris rompería uno de los techos de cristal más altos que quedan para las mujeres en Estados Unidos: el de ocupar el cargo más importante del país.
Su marido, Douglas Emhoff, también estaría abriendo nuevos caminos, pasando de ser el actual Segundo Caballero al primer Primer Caballero del país.
Internacionales
Fiscalía de París sospecha que Musk fomentó «deepfakes» para aumentar el valor de X
La Fiscalía de París afirmó que había alertado a las autoridades estadounidenses ante la sospecha de que el magnate Elon Musk había fomentado los «deepfakes» sexualizados en X para aumentar «artificialmente» el valor de la empresa.
«La polémica suscitada por los ‘deepfakes’ [videos generados por IA] de contenido sexual explícito generados por Grok [la IA de X] podría haber sido provocada deliberadamente con el fin de incrementar artificialmente el valor de las empresas X y X AI», señaló la Fiscalía.
Ello habría ocurrido de esa forma ante «la salida a bolsa en junio de 2026 de la nueva entidad creada por la fusión» entre Space X y X AI, agregó la oficina.
La Fiscalía apuntó que el pasado martes se había puesto en contacto con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, así como con abogados franceses en la Comisión del Mercado de Valores estadounidense (SEC), un organismo regulador de los mercados financieros, para compartir sus inquietudes.
Al responder en X en francés a un enlace de un despacho de la AFP sobre el caso, Musk calificó a los fiscales franceses de «retrasados mentales».
Contactado por la AFP, el abogado de X en Francia no hizo comentarios de inmediato.
Grok tiene su propia cuenta en la red social X que permite a los usuarios interactuar con él o hacerle preguntas de cualquier tema.
Pero durante un tiempo, los usuarios podían etiquetar al bot en publicaciones para pedirle que generara o editara imágenes.
Aquello desató indignación a principios de este año cuando los usuarios pedían generar imágenes de mujeres y niñas desnudas sin su consentimiento.
Además, desde el año pasado las autoridades francesas investigan a X por acusaciones de que su algoritmo fue utilizado para interferir en la política francesa.
La investigación incluye ahora también una pesquisa sobre la difusión, por parte de la herramienta de IA Grok, de negacionismo del Holocausto y videos falsos de contenido sexual.
En febrero, las autoridades francesas citaron a Musk a una «entrevista voluntaria» y registraron las oficinas locales de X, gesto que el multimillonario calificó de «ataque político».
El Reino Unido y la Unión Europea también han abierto investigaciones sobre la creación de «deepfakes» sexualizados de mujeres y niños por parte del chatbot de IA de Musk, Grok.
Internacionales
Cuba sufre el segundo apagón nacional en menos de una semana
Cuba quedó sumida en la oscuridad por segunda vez en menos de una semana este sábado, tras una nueva falla de su red eléctrica que está bajo presión por una infraestructura envejecida y la escasez de combustible debido al bloqueo petrolero que le impone Estados Unidos.
Se produjo una «desconexión total» del sistema eléctrico nacional, señaló el Ministerio de Energía en una publicación en X.
La compañía eléctrica del país precisó que la desconexión se debió a la salida de una unidad de la termoeléctrica de Nuevitas, en el centro del país, lo que causó «un efecto en cascada en las máquinas que estaban en línea».
Al caer la noche, La Habana quedó sumida en la más absoluta oscuridad y por sus calles se veían algunas personas alumbrándose con linternas o la luz de sus celulares.
En la zona turística del casco antiguo de la ciudad, algunos restaurantes permanecían abiertos, con músicos interpretando melodías, gracias a que disponen de generadores eléctricos, pero otros cerraron sus puertas tan pronto cayó la noche.
Con rostros agotados, algunos ciudadanos expresaban su hartazgo.
«Esto ya es insoportable. No hace una semana que vivimos una situación similar, ya uno está cansado», declaró a la AFP Ofelia Oliva, de 64 años, que regresaba a su casa después de renunciar a la visita que pretendía hacerle a su hija.
El taxista Nilo López, de 36 años, también estaba molesto. «Me pregunto si toda la vida vamos a estar así, porque así no se puede vivir», dijo.
«El honor de tomar Cuba»
La generación de electricidad del país está sostenida por una red de ocho termoeléctricas envejecidas, algunas con más de 40 años de explotación, que sufren frecuentes averías o deben ser paralizadas para ciclos de mantenimiento.
El apagón general se registra cuando un convoy de ayuda internacional comenzó a llegar a La Habana esta semana, con suministros médicos, alimentos, agua y paneles solares.
Los cortes de electricidad se han intensificado en Cuba, cuya economía se encuentra casi paralizada desde que la administración de Donald Trump cortara los envíos de petróleo desde Venezuela, su principal proveedor, y amenazara con sanciones a otros países que le vendan combustible.
Trump no oculta su deseo de ver un cambio de régimen en Cuba que, según él, representa una amenaza para la seguridad de su país por sus relaciones con China, Rusia e Irán.
«Creo realmente que tendré el honor de tomar Cuba, de alguna manera», declaró el lunes. Quiero decir liberarla, o tomarla. Creo que puedo hacer lo que quiera», consideró.
Al día siguiente, el presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, advirtió que «cualquier agresor externo se encontrará con una resistencia inexpugnable».
Tanieris Dieguez, jefa adjunta de la misión de Cuba en Washington, declaró a la agencia AFP a principios de esta semana que La Habana estaba abierta a mantener conversaciones amplias con Washington y a permitir un mayor nivel de inversión.
No obstante, Dieguez aclaró que el sistema político de Cuba «nunca» formaría parte de una negociación.
Ante la desesperada necesidad de combustible que atraviesa Cuba, los sistemas de rastreo marítimo informaron esta semana que dos buques cisterna, cargados con petróleo y diésel rusos, parecían dirigirse hacia la isla, aunque esa noticia no ha sido confirmada.
Los apagones, así como la escasez de alimentos, medicinas y otros productos básicos, están avivando la frustración de los cubanos. Hace una semana un grupo de manifestantes asaltó la sede del gobernante Partido Comunista (PCC, único) en una ciudad del centro de la isla.
Algunos cubanos se toman el apagón con calma.
Meiven Rodríguez, de 40 años, siguió trabajando en una pequeña tienda, vendiendo cigarrillos a la luz de su teléfono móvil.
«Hay que hacerlo porque si no cómo vas a llevar dinerito a la casa», dijo Rodríguez.
Internacionales
Irán amenaza con atacar infraestructuras energéticas tras el ultimátum de Trump
Irán amenazó este domingo con destruir infraestructuras claves en Oriente Medio tras el ultimátum del presidente estadounidense Donald Trump, quien advirtió que atacaría centrales eléctricas iraníes si no se reabre el estrecho de Ormuz en 48 horas.
El cruce de amenazas avivó la preocupación sobre las plantas nucleares, tras más de tres semanas de una guerra que reta a la economía global por la posibilidad de que la fuerte alza del petróleo genere inflación.
Trump —bajo una fuerte presión por el alza de los precios de los combustibles en un año de elecciones de mitad de mandato— dio un ultimátum a Irán para que reabra el estrecho de Ormuz.
Irán impone un bloqueo casi total a esta vía marítima pero un número relativamente reducido de buques ha podido transitar por ella, alrededor de un 5 % de su volumen previo a la guerra, según la consultora Kpler.
Si no se reabre esta vía clave para el comercio mundial de hidrocarburos, «Estados Unidos atacará y arrasará sus diversas CENTRALES ELÉCTRICAS, ¡EMPEZANDO POR LA MÁS GRANDE!», dijo el presidente de Estados Unidos en un mensaje en Truth Social.
Irán replicó de inmediato. El poderoso presidente del Parlamento, Mohammad Baqer Qalibaf, amenazó con destruir «irreversiblemente» las infraestructuras energéticas, de tecnología de la información y de desalinización de agua de la región.
Además advirtió que esto hará subir los precios del petróleo por «mucho tiempo».
El mando operativo del ejército Jatam Al Anbiya amenazó asimismo con cerrar «completamente» el estrecho, si Trump ejecuta sus amenazas.
En paralelo, el ejército israelí dijo llevar a cabo ataques en el corazón de Teherán.
«Todos hemos perdido nuestro trabajo, ya no tenemos ingresos y no sabemos cuánto tiempo podremos seguir así», contó a la AFP Shiva, una habitante de Teherán de 31 años.
«No nos esperábamos esto»
En otro frente, Hezbolá, un movimiento islamista proiraní libanés, afirmó que lanzó una salva de cohetes contra soldados israelíes en el norte de Israel.
En la frontera norte de Israel, un civil falleció el domingo por un disparo de cohete lanzado desde Líbano.
El ejército israelí recibió la orden de destruir «todos los puentes» del sur de Líbano que se usen con fines «terroristas», declaró el ministro de Defensa, Israel Katz.
Añadió que el ejército deberá «acelerar la destrucción de las casas libanesas en las aldeas de contacto», tal y como se hizo en la Franja de Gaza.
En el sur de Israel, dos ataques de misiles iraníes dejaron el sábado más de un centenar de heridos y provocaron el pánico.
El primero alcanzó una zona residencial de Dimona, una ciudad que alberga un centro estratégico de investigación nuclear, en el desierto del Néguev, y causó una treintena de heridos.
En el lugar del impacto, la magnitud de las destrucciones es espeluznante. Hay escombros por el suelo hasta donde alcanza la vista.
«No nos esperábamos esto», comentó Gali Amir, de 50 años, responsable de una residencia para personas con trastornos cognitivos y mentales cercana al lugar del impacto.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prometió que atacará «personalmente» a todos los dirigentes de Irán.
«Vamos a ir a por el régimen», dijo.
«Fase peligrosa»
Irán justificó los misiles lanzados hacia Dimona – a cinco kilómetros del centro de investigación nuclear israelí – como una «respuesta» a un ataque «enemigo» contra uno de sus complejos nucleares en Natanz.
Sin embargo, el ejército israelí aseguró «no tener conocimiento» del ataque de Natanz. La televisión pública Kan lo atribuyó a las fuerzas estadounidenses.
Tanto la organización iraní de energía atómica como el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA) dijeron que no se ha detectado ningún nivel anormal de radiación.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, el director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), advirtió que con estos ataques contra instalaciones nucleares, el conflicto entró en una «fase peligrosa».
Israel está considerado el único país dotado de armas nucleares en Oriente Medio pero mantiene una política de «ambigüedad estratégica» por la cual no lo confirma ni lo desmiente.
Irán busca además desestabilizar el suministro mundial de hidrocarburos con sus ataques contra los países del Golfo. Irak sufrió ataques nocturnos y tres misiles balísticos apuntaron a la región de la capital saudita, Riad. Emiratos Árabes Unidos dijo haber respondido a ataques de misiles y drones.




