“Es mejor que estés encerrada… ¡Te extraño tanto!”, la carta de un hijo a su madre de 92 años en El Salvador

El COVID-19 nos distanció físicamente hace un mes. Y es que sos, al igual que el resto de tus compañeras de destino, la víctima perfecta de esta pandemia que cada día amenaza a nuestro país con decenas de contagios e irremediables pérdidas de vidas, valiosas todas.

Todavía resuena la voz al otro lado del teléfono informándome: “Ya dimos la orden de cerrar. Nadie entra…”

De inmediato, recordé la última visita que te hice. Estabas acostada mirando al techo. Al llamarte por tu nombre giraste tus ojos pequeños y profundos. Como siempre, no me reconociste… no porque me hayas olvidado por capricho sino como dirías, vos misma, a partir de tu creencia católica: “¡Es cuestión de Dios!”.

Como sea, esa tarde de domingo seguiste en cama incluso hasta la hora de cenar. Recuerdo la comida: frijoles molidos, plátano con canela, pan francés y atol.   

Cada vez que me toca alimentarte imagino que así lo hacías conmigo cuando era un niño, bocado a bocado, sorbo a sorbo. Siempre te digo: “vaya otro bocado” y vos como todo pajarito tierno que abrís la boca para recibir la comida.

Como dicen quienes te cuidan, el que tengás buen apetito es el mejor síntoma de que todo marcha bien.

¿Quién diría? Ya son 92 cumplidos. Suena tan lejos la fecha de tu cumpleaños: 14 de febrero de 1928… Y por increíble que parezca, ya pasaron nueve años desde que tu mente empezó a perderse en tiempos antiguos.

Un mes, como te digo, ya pasó un mes. Y habrán de pasar más hasta que volvamos a encontrarnos. Duele no verte, pero estoy seguro que el encierro que te han impuesto puede ser clave para que no se repitan historias como las de España donde decenas de mayores, en centros de cuido, fueron presa fácil del coronavirus.

Tampoco deseo saber que, de contagiarte, los médicos informen que por tu edad ya no pueden invertir esfuerzos en vos. Dolería saber esto, sobre todo, cuando en Italia, Alma Clara Corsini logró sobrevivir a la pandemia a sus 95 años, es decir, ella tiene tres años más que vos.

Alma Clara se ha considerado el símbolo de esperanza para Italia, en medio de la tragedia que implica el fallecimiento de más de 59,000 ciudadanos y el contagio de millares más.

Es mejor que estés encerrada. Te extraño. Pero es mejor que dentro de algunas semanas nos reencontremos para seguir compartiendo la vida. Vos en tu mundo de tiempos antiguos, yo alimentándote bocado a bocado, sorbo a sorbo, para retribuirte un poco de lo que hiciste por mí.

¡Te quiero mamá!

Columna: Filipeando