“Paty quería ser enfermera” salió sola a comprar cuadernos y nunca más volvió a casa. La secuestraron y asesinaron

El pasado 17 de enero del presente año, le truncaron los sueños a una joven y a una familia más en El Salvador, acabaron con la vida de Patricia Yamileth Gómez Castillo, una aplicada estudiante de 17 años, que salió sola a comprar los cinco cuadernos que le pidieron en la escuela para iniciar su año escolar.

La joven fue encontrada asesinada en la citada fecha, en el cantón El Tule, del municipio de Cinquera, en el departamento de Cabañas. La privaron de libertad y la acabaron con su vida.

Era la más pequeña de cinco hermanos, iba a empezar 9.° grado y soñaba con graduarse para estudiar bachillerato en Salud en el Instituto Nacional General Francisco Menéndez (INFRAMEN), relataron sus familiares . “Paty quería ser enfermera”, relató ayer uno de sus hermanos.

Ella, sin embargo, había salido del municipio de Cuscatancingo, en el departamento de San Salvador, hacía cuatro días; y relató una familiar que a las 11 de la mañana de ese lunes comenzó el terrible martirio.

Agregó con mucho pesar que Paty era dedicada a su familia y sus estudios. “No tenía ninguna relación con ningún pandillero. Nuestra familia lo que más evita son problemas o cercanías con esta gente”, dijo uno de sus hermanos.

La familia de Paty aseguró que la joven no se metía en problemas y era una persona ejemplar; que asistía con su madre a una iglesia evangélica y que pertenecía al comité disciplinario de su grado.

Los familiares recuerdan que era la primera (y última) vez que salió sola. “Mamá no se preocupe, ya voy a venir”, le dijo. Se fue sola y ya no regresó más”, recordó su madre.

La familia de Paty aún no sabe qué pasó con ella y aseguran que tampoco las autoridades. Sin embargo, conocidos de la joven creen que lo que le sucedido está relacionado con pandillas y “simplemente en el país en el que vivimos”, confesó uno de sus parientes cercanos.

La Policía Nacional Civil (PNC), sin embargo, cree que Paty fue asesinada porque ingresó a territorio de una pandilla contraria al territorio en el que vivía. “Podrían haber creído que estaba haciendo como investigadora de la pandilla. No se sabe si le encontraron imágenes en el celular”, dijo un investigador del caso.

“Nadie sabe el sufrimiento que ella pasó a la hora de morir. Ni siquiera nosotros, porque la muerte que le dieron fue como a un animal”, reiteró su familia.