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La ONU mantiene el compromiso de cooperar con El Salvador para el Desarrollo Sostenible 2022-2026
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) en El Salvador, junto con el Gobierno del presidente Nayib Bukele, trabaja en la implementación del marco de cooperación para el Desarrollo Sostenible 2022-2026, el cual está basado en tres estrategias claves, cuyo fin es obtener efectos positivos y significativos hasta 2030 en materia social, ambiental, de seguridad y económica.
Desde la firma de los Acuerdos de Paz, en 1992, la ONU ha ejecutado múltiples proyectos de cooperación en El Salvador con el fin de mantener la armonía y la unión en el país, según lo aseguró la coordinadora residente de la organización en El Salvador y Belice, Birgit Gerstenberg.
De acuerdo con la diplomática, en principio, la misión buscaba consolidar la paz en el territorio; sin embargo, el esquema cambió debido a los diversos temas que se trataron en los Acuerdos de Paz, lo que dio la oportunidad a que la ONU formara parte de grandes pasos, como la creación de la Comisión de la Verdad, de reformas para un nuevo sistema electoral y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos.
«El conflicto armado empezó por una discordia en las elecciones de 1972, en donde las partes que se enfrentaron no estaban de acuerdo con los resultados finales. En ese momento, la reforma electoral fue muy importante, significó uno de los mayores logros para mantener la paz y, además, aseguró la realización de las primeras elecciones democráticas en El Salvador», recordó Gerstenberg.
Aseguró que, durante los últimos 30 años, la ONU no ha detenido la implementación de programas sociales en El Salvador, que además de garantizar la paz también buscan una transformación para crear una economía inclusiva, innovadora y sostenible, alcanzar la igualdad de género, la mitigación de los efectos del cambio climático la inclusión social, la erradicación de la violencia y la discriminación.
«Desde siempre ha habido un plan de desarrollo para El Salvador. Ha sido un compromiso firme que existe desde la firma de los Acuerdos de Paz», manifestó la diplomática.
Gerstenberg expuso que en la actualidad se han mantenido estrechas relaciones con los representantes de los diferentes gabinetes del Gobierno del presidente Bukele, con el propósito de crear un plan de cooperación efectiva que se acople a los objetivos trazados por el Ejecutivo, con el fin de alcanzarlos de una forma asertiva.
La primera prioridad estratégica de dicho proyecto es la transformación económica hacia un modelo inclusivo, ambiental y socialmente sostenible, resiliente e innovador.
Según el marco de cooperación de la ONU, esta primera estrategia traería en 2026 mayor acceso equitativo a educación, salud, servicios sociales y sistemas de protección social integral, lo que reduciría la pobreza multidimensional y las brechas de desigualdad en todas sus manifestaciones.
Asimismo, Gerstenberg afirmó que trabajan de la mano con el Estado en otras dos estrategias, que también se verán reflejadas en avances para el mismo año, la cuales son el alcance del bienestar, el goce de derechos y la inclusión social con énfasis en las poblaciones en condición de vulnerabilidad, así como la paz sostenible, inclusiva e igualitaria para el ejercicio de la democracia y para el goce de una sociedad más segura y justa; esta última está siendo impulsada con la vicepresidencia de la república, liderada por Félix Ulloa.
«Tenemos en nuestro marco de cooperación con el Gobierno salvadoreño este tercer objetivo, que es la paz sostenible, inclusiva e igualitaria acompañada del desarrollo sostenible, el cual busca ocuparse de la estabilidad de las instituciones, de seguridad pública, de la protección de los derechos humanos; esto está en el centro de nuestro trabajo», explicó Gerstenberg.
De acuerdo con el Ejecutivo, el país todavía no alcanza la verdadera paz y la armonía buscadas una vez finalizó la guerra civil, pero se trabaja en ello.
Con el plan estratégico, la ONU y el Gobierno buscan mejorar la calidad de vida de los salvadoreños que aún viven en situaciones vulnerables. Asimismo, apoyar a las instituciones estatales para tener mayor resiliencia frente a desastres, a gestionar los riesgos y a combatir la corrupción fomentando la transparencia y la rendición de cuentas.

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Moderno mercado beneficiará a 7,000 personas en La Unión
La Dirección Nacional de Obras Municipales (DOM) entregó a los habitantes en el distrito de Concepción de Oriente, en La Unión Norte, un moderno mercado que beneficiará a más de 7,000 habitantes.
De acuerdo con las autoridades, el objetivo es brindar espacios dignos, se guros y funcionales para el desarrollo de la actividad comercial en esta zona fronteriza con Honduras.
Detallaron que se construyó un edificio de dos niveles con capacidad para 61 locales comerciales.
La nueva infraestructura, ejecutada por la Constructora El Salvador y finan ciada por la DOM, fue construida en un área de 890 metros cuadrados.
Además, permitirá dinamizar la economía local y fortalecer el comercio formal del distrito.
El primer nivel está conformado por 34 locales, destinados a la venta de ropa, calzado, lácteos, carnes, frutas, verduras, artículos varios, así como una sala de belleza. Además, este nivel dispone de sanitarios, cuarto eléctrico, oficinas administrativas y cuarto de bombas.
Mientras que el segundo nivel está distribuido en 27 locales comerciales y cuenta con área de comida, donde funcionan pupuserías, taquerías, locales Parqueo de asistentes de venta de alimentos, ropa y calzado. Además, tiene cuarto eléctrico y bodega.
Adicionalmente, para garantizar la accesibilidad a la población y vendedores, el mercado está equipado con esca leras inclusivas, escaleras tradicionales, señalética podotáctil exterior, así como un sistema de control y suministro eléctrico propio, respaldado por un trans formador eléctrico.
«Yo era una de las vendedoras que estaba en el mercado antiguo. Todas deseábamos un lugar digno donde no nos mojáramos. Y hoy nuestro presidente Nayib Bukele nos ha regalado este precioso mercado», expresó María Magda lena Acosta, comerciante beneficiada.
Los vendedores destacan que el actual Gobierno trabaja en planes nacionales de modernización de mercados con una inversión significativa, ya que la infraestructura es segura y moderna.
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El Salvador pasó de reportar 2,241 carros robados en 2015 a 16 en 2025
No solo son menos homicidios y menos extorsiones. La estrategia de seguridad que lleva a cabo el Gobierno del presidente Nayib Bukele ha impactado en diversos rubros y permitido una reducción de hasta 99.3 % en el delito de robo de vehículos en 2025 comparado con 2015, cuando gobernaba el FMLN y el accionar de las pandillas amedrentaba a los salvadoreños.
Los datos presentados recientemente por el Gabinete de Seguridad Ampliado detallan que el año pasado solo hubo 16 casos de robo de automotores a escala nacional, la cifra más baja en los últimos años, como resultado de la exitosa política de seguridad implementada por la administración actual desde junio de 2019.
El descenso se percibió en 2020 con 399 casos, cuando el presidente Bukele cumplió más de un año de gestión, y se evidenció para 2023, tras la aplicación del régimen de excepción, cuando bajó a 54 robos en un año.
Antes de los gobiernos de la administración Bukele, la Mara Salvatrucha, el Barrio 18 y otras estructuras criminales se dedicaban a robar vehículos; sin embargo, esa situación cambió desde finales de marzo de 2022 con la puesta en marcha del combate frontal a las pandillas y otras estructuras delincuenciales con la encarcelación de miles de delincuentes.
En su reciente visita a Costa Rica, el mandatario manifestó que antes de 2019, la dictadura del crimen era la verdadera dictadura que vivía El Salvador, incluso «la dictadura del crimen tenía más control del territorio que el Gobierno oficial, que era un Gobierno corrupto, incapaz y cómplice de la criminalidad».
«Antes, la dictadura del crimen no se podía combatir porque primero el Gobierno estaba en complicidad con las pandillas; segundo, cuando había una decisión de hacer algo, como cuando lanzaron los planes para combatir a las pandillas, agarraban 100 pandilleros, los metían a la cárcel y al día siguiente salían 101», afirmó Bukele.
El año pasado, el Tribunal Quinto de Sentencia de San Salvador condenó a Zuleyma Ivette Ramírez Gutiérrez a 12 años de prisión por el delito de robo de vehículos automotores en perjuicio de Xiomara L.
Además, la mujer fue sentenciada a pagar $100 en concepto de responsabilidad civil.
Los hechos ocurrieron el 22 de abril de 2023, en las cercanías del mercado La Tiendona. La víctima se encontraba dentro de su vehículo, con las ventanas abiertas, cuando la imputada metió la mano y abrió la puerta del lado del con ductor.
La afectada trató de quitarle la llave, pero fue golpeada en el rostro. Acto seguido, la agresora le dijo «vámonos» y encendió el auto.
La víctima abrió la puerta y sacó el pie tratando de pedir auxilio, pero adelante había un vehículo de carga pesa da y para no chocar se tiró. Sin embargo, su hijo se quedó en la parte trasera, por lo que la afectada le dio seguimiento en otro vehículo que le ayudó, pero lo perdió de vista.
La persona que la auxilió la llevó a la delegación más cercana. Diez minutos después, soldados entregaron al niño, quien relató que la imputada le preguntó si quería bajarse del automóvil y al responder que sí logró pedir ayuda.
La captura de Ramírez Gutiérrez se efectuó al día siguiente en Soyapango.
En otro caso, la Fiscalía General de la Re pública (FGR) logró que el exfiscal Larry Ovidio Flores Henríquez fuera condenado a cinco años de prisión por favorecer a su hijo, quien estaba ligado a una estructura dedicada al robo y hurto de vehículos. Esta fue desarticulada y condenada en 2013.
Durante el juicio, la Fiscalía estableció que el imputado interpuso el 9 de septiembre de 2013 una denuncia para favorecer a su hijo, pero era falsa, por ello fue condena do por el delito de fraude procesal.
En esa oportunidad, el fiscal del caso manifestó que la documentación que el fiscal Flores aseguraba que tenía en su poder se encontraba en otro vehículo que era conducido por su hijo, el cual tenía reporte de robo y que al intentar huir fue encontrada. Larry Flores estuvo prófugo hasta que fue capturado en 2022
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San Pablo Tacachico cosecha frutos de la seguridad
El temor en los estanques de Atiocoyo no es a la delincuencia pandilleril, sino las parvadas de guacas, garzones o patos de agua que hábilmente se sumergen y roban tilapias con sus picos. Las rondas nocturnas son para espantar aves con chisperos y pólvora.
Hay más miedo a las tortugas que se comen los alevines que a criminales que hurten, extorsionen o maten, como sucedía en el pasado en San Pablo Tacachico, La Libertad Norte; un distrito irrigado a borbotones por un sistema de canaletas que bajan de los ríos Lempa, Sucio y Suquiapa.
«Duermo tranquila, no pasa nada. Antes se robaban hasta las bombas [desairadoras]. Me siento segura», afir ma Carmen Elena Márquez, propietaria de seis estanques de tilapia, donde pro duce un promedio de 500 quintales de carne de pescado cada tres meses, las cuales vende incluso en Guatemala.
En San Pablo Tacachico están ahora cosechando de la mano de la seguridad que brinda el Plan Control Territorial, que permite que germine con el aumento del cultivo del maíz, el sorgo y el arroz una pujante ganadería y un despegue turístico, impulsado por sus bondades acuíferas, que pintan de verde el paisaje en todas las épocas del año.
Antes del régimen de excepción, el ahora Rancho Sophía, con sus 185 cabezas de ganado y sus búfalos de agua, oriundos de India, era un terreno rústico y abandonado por motivos de violencia de cuatreros y pandillas. Donde antes sonaban las balas de las pandillas rivales y se respiraba temor, ahora jóvenes trabajadores se esmeran en el ordeño de un promedio de 300 botellas de leche al día.
«En esta zona se daba el hurto de ganado. Había riesgo de ir a trabajar a cualquier lado. A los antiguos dueños de este terreno los mataron en San Juan Opico hace unos seis años, y los hijos no querían venir por miedo», relata Carlos Bonilla, encargado del cuidado del ganado en la finca Sophía, cuyos nuevos propietarios prevén transformarla en un sitio turístico.
Samuel Serrano es un poblador de San Pablo Tacachico que vende rosas, ixoras, crotos, pacayas, monjas blancas y variedad de flores en el parque central, en un ambiente de pujanza comercial, con mototaxis circulando por todos lados, en un ambiente seguro. «Desde que agarraron a ese montón de babosos [pandilleros] acá está tranquilo. Yo escuchaba que había bastantes lugares en los que se pagaba renta [extorsión] para entrar», relató.
Este pueblo, que tiene como patrono a san Pablo apóstol, y cuyo nombre proviene del náhuatl Tacachico que significa «los siete hombres o lugar de hombrecitos», es un referente productivo por sus aguas superficiales y su distrito de riego y avenamiento de Atiocoyo.
Mientras en el casco urbano prolifera el comercio, en su área rural abunda el ganado, la crianza de peces y el cultivo de granos básicos.
Este distrito encaja en los logros guberna mentales, ya que proyecta un desarrollo productivo apalancado por la seguridad.
«En estos seis años de Gobierno del presidente Nayib Bukele hemos logrado de una forma soberana e independiente neutralizar y seguir derrotando día con día al enemigo más grande que teníamos como país, como socie dad, como Estado y como Gobierno, que son las pandillas», afirma el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
Libre de prácticas como la extorsión, el sector productivo crece. «Estamos en una guerra declarada contra organizaciones terroristas que por más de 20 años sometieron a nuestra gente», comenta el ministro Villatoro.


