Internacionales
Nuevas reglas de migración de Estados Unidos violan leyes internas e internacionales
Para la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA, en inglés), la administración de Joe Biden no solo continuará violando su propia Ley de Inmigración y Nacionalidad —que permite el derecho al asilo a quienes lo soliciten al llegar a suelo estadounidense—, sino que también usará sus nuevas reglas para rechazar de forma masiva a los inmigrantes.
De acuerdo con la política en vigencia, respaldada por el Título 8, las personas que crucen la frontera de manera irregular sin haberse sometido al proceso para petición de asilo a través de la aplicación CBP One serán deportadas de inmediato. Es decir, el Gobierno despoja por completo de la alternativa de permanecer en Estados Unidos para convertirse en un solicitante de asilo. Desde el pasado 12 de mayo solo se permite que los inmigrantes pidan una protección humanitaria estrictamente fuera de las fronteras estadounidenses.
WOLA señala que la sección 208 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA, en inglés), que trata del derecho al asilo estando en Estados Unidos, no hace distinción de cómo llega el solicitante al país. «Aquellos que ingresan sin inspección cruzando la frontera terrestre entre los puertos de entrada pueden haber cometido un delito menor, pero no hay nada en la ley que indique que su forma de entrada tenga alguna relación con su elegibilidad para solicitar asilo», enfatiza la organización líder en investigación.
Esto no solo infringe la ley estadounidense, sino también la internacional. La Convención de Refugiados de 1951, de la que Estados Unidos es firmante, tiene como principal fundamento que una persona refugiada no debe ser devuelta a un país donde se enfrenta a graves amenazas a su vida o su libertad.
Sin embargo, el Gobierno de Biden explicó que negará el proceso a los migrantes que acudan a un puerto de entrada sin una cita. Tampoco dejará entrar a los que pasaron por países de camino hacia Estados Unidos sin buscar asilo y haber sido negado. «No importa cómo y dónde un solicitante de asilo cruzó a Estados Unidos. Tampoco importa por cuántos países haya pasado», destaca WOLA.
«Todavía no sabemos cuán agresiva y completamente los gobiernos de Estados Unidos y México implementarán la nueva regla de “prohibición de tránsito”», aseveró WOLA, ya que el Gobierno mexicano acordó recibir a los migrantes de ciertas nacionalidades que no pueden ser deportados a sus países de origen, como los venezolanos y haitianos.
Los migrantes que sean procesados por el Título 8 se enfrentarán a una «presunción refutable de no elegibilidad para el asilo». Esto significa que tendrán que defender sus solicitudes mientras se encuentran bajo custodia en la Oficina de Control de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) en una llamada telefónica con un oficial.
Si las autoridades estadounidenses consideran que el caso no procede, serán deportados rápidamente y no podrán reintentar el procedimiento hasta dentro de cinco años.
La regla cerraría parcialmente, en un grado histórico y legalmente cuestionable, el derecho a buscar asilo al llegar a suelo estadounidense, como se establece en la sección 208 de la Ley de Inmigración y Nacionalidad y en la Convención de Refugiados de 1951, asevera la organización.
Además, indica que los migrantes adultos solteros podrían ser los más afectados que los que viajan en familia.
«El Título 8 es una desnaturalización dramática del derecho a solicitar asilo. Junto con el proceso de deportación acelerado, impulsarán las deportaciones masivas de personas que de otro modo podrían calificar para el asilo. Es difícil argumentar que esto es consistente con la sección 208», argumentó WOLA.
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) estima que hay aproximadamente 660,000 migrantes actualmente en México, incluidos más de 200,000 ciudadanos haitianos y venezolanos, además de 287,000 ciudadanos mexicanos desplazados internamente.
Internacionales
Sheinbaum aborda «la seguridad con respeto a nuestras soberanías» en llamada con Trump
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, sostuvo una llamada con su homólogo estadounidense Donald Trump, en la que abordó «la seguridad con respeto a nuestras soberanías», según refirió la mandataria en un mensaje en redes.
La llamada ocurrió luego de que Trump amenazara el jueves con «atacar por tierra» a los cárteles de la droga, tras el derrocamiento en medio de bombardeos del presidente venezolano, Nicolás Maduro, el 3 de enero.
«Hablamos de distintos temas, incluyendo la seguridad con respeto a nuestras soberanías, la disminución del tráfico de drogas, el comercio y las inversiones», dijo la presidenta en la red social X.
«La colaboración y la cooperación en un marco de respeto mutuo siempre dan resultados», añadió.
El viernes, Sheinbaum dijo que su gobierno buscaría más coordinación con Washington tras las recientes amenazas de Trump.
El presidente estadounidense advirtió el jueves pasado que se avecinaban ataques terrestres contra los cárteles de la droga tras las operaciones marítimas de los últimos meses en el Pacífico y el mar Caribe, sin aclarar dónde ocurrirían ni dar más detalles.
«Vamos a empezar ahora a atacar por tierra a los cárteles. Los cárteles están controlando México», dijo Trump en una entrevista en Fox News.
México ha reforzado la cooperación con Estados Unidos en la frontera y extraditó en 2025 decenas de capos narcotraficantes a su vecino del norte, pero la presidenta, Claudia Sheinbaum, ha asegurado en repetidas ocasiones que no desea ver ningún tipo de intervención militar en su país.
Internacionales
Presidente cubano afirma que «no existen conversaciones» en curso con EE. UU., tras presiones de Trump
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este lunes que no hay conversaciones en curso con Estados Unidos, en momentos en que Washington aumenta la presión sobre la isla comunista.
«No existen conversaciones con el gobierno de EEUU, salvo contactos técnicos en el ámbito migratorio», dijo Díaz-Canel en la red X, luego de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, señalara el domingo que su gobierno tiene diálogo con La Habana.
«Estamos hablando con Cuba», aseguró Trump a bordo del Air Force One el domingo.
El presidente de Estados Unidos había instado más temprano a Cuba desde su red Truth Social a «alcanzar un acuerdo», sin más detalles, una semana después de que fuerzas militares capturaran a Nicolás Maduro, el depuesto presidente venezolano aliado del régimen cubano.
«Existen Acuerdos Migratorios bilaterales en vigor que Cuba cumple escrupulosamente», sostuvo Díaz-Canel en una serie de mensajes en X este lunes.
«Como demuestra la historia, las relaciones entre EEUU y Cuba, para que avancen, deben basarse en el derecho internacional en vez de en la hostilidad, la amenaza y la coerción económica», añadió.
Trump ha subido el tono contra Cuba tras el derrocamiento de Maduro.
«¡NO HABRÁ MÁS PETRÓLEO NI DINERO PARA CUBA: CERO!», dijo en Truth Social el domingo. «Les sugiero encarecidamente que alcancen un acuerdo, ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE», añadió.
Trump no dio detalles sobre a qué tipo de acuerdo se refiere.
Poco antes de su mensaje dirigido al gobierno cubano, Trump publicó un comentario de un usuario desconocido de la red X que sugería que su secretario de Estado, Marco Rubio, sería presidente de Cuba y añadió: «¡Suena bien para mí!».
Internacionales
La OTAN trabaja para fortalecer la seguridad en el Ártico
La OTAN trabaja en los «próximos pasos» para reforzar la seguridad en la región del Ártico, aseguró el lunes el secretario general, Mark Rutte, en momentos en que Estados Unidos busca apoderarse de Groenlandia.
«Actualmente, estamos trabajando en los próximos pasos para asegurarnos de que protejamos debidamente lo que está en juego», dijo Rutte durante una rueda de prensa en Zagreb, junto al primer ministro croata, Andrej Plenkovic.
De acuerdo con Rutte, desde el año pasado los 32 países de la alianza militar —entre ellos los siete situados en la región ártica, incluidos Estados Unidos y Dinamarca— debaten sobre la mejor manera de «garantizar que el Ártico siga siendo seguro».
Los 32 países de la OTAN ya debatieron esta cuestión la semana pasada en Bruselas, donde se barajaron varias opciones, como el refuerzo del número de buques en el Ártico, pero no se decidió nada concreto.
Varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania y Polonia, analizan la mejor forma de responder a Estados Unidos de manera «convincente y contundente», aseguró la semana pasada el ministro francés de Relaciones Exteriores, Jean-Noël Barrot.
Esas reacciones, sin embargo, no han desanimado por ahora al presidente estadounidense.
El domingo, Donald Trump reafirmó que Estados Unidos se apoderará de Groenlandia «de una forma u otra, porque si no lo hacemos nosotros, lo hará Rusia o China».
Todos los países de la OTAN «coinciden en la importancia del Ártico y de la seguridad en el Ártico, porque sabemos que, con la apertura de las rutas marítimas, existe el riesgo de que rusos y chinos estén más activos», dijo Rutte este lunes.
Trump precisó que EE. UU. no está interesado en un «alquiler» de Groenlandia, sino en la adquisición de ese territorio.
«Necesitamos un título de propiedad», dijo. Sin embargo, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ya advirtió que tal perspectiva firmaría la sentencia de muerte de la alianza militar transtlántica.
Los países europeos de la OTAN buscan la manera de convencer a Trump de que renuncie a apoderarse de Groenlandia.
Estados Unidos ya tiene en Groenlandia una base militar.
De acuerdo con Rutte, «los daneses no tendrían ningún problema con que Estados Unidos tuviera una presencia más importante que la actual».


