Vida
Entérate de la técnica que está salvando la vida a muchos enfermos de covid-19
Decenas de enfermos permanecen en sus camas, conectados a respiradores artificiales, mientras son atendidos por el personal médico que, a su vez, está protegido con trajes especiales y mascarillas.
Pero hay algo que en estas imágenes puede llamar especialmente la atención: muchos de quienes padecen covid-19 están acostados boca abajo.
¿Por qué?
Aumentar la cantidad de oxígeno
Se trata de una antigua técnica que ha demostrado ser efectiva a la hora de combatir las enfermedades respiratorias graves.
Conocida en el mundo médico como “decúbito prono” (en términos comunes, boca abajo), esta posición ha comenzado a administrarse cada vez con más frecuencia en los miles de pacientes víctimas de la pandemia que hoy están siendo tratados en las unidades de cuidados intensivos.
En este video que muestra cómo se trabaja en una unidad de cuidados intensivos de Reino Unido, puedes ver cómo el personal sanitario realiza esta maniobra con un paciente de coronavirus (minuto 2.06).
Este método ayuda a las personas a aumentar la cantidad de oxígeno que ingresa a sus pulmones.
Así lo explica a BBC Mundo el profesor de medicina pulmonar y cuidados intensivos de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins, Panagis Galiatsatos.
“Muchos de los pacientes con coronavirus no están oxigenando bien sus pulmones y eso los daña. Y aunque en los centros médicos les administramos oxígeno, en ocasiones parece no ser suficiente. Y así, lo que hacemos es acostarlos boca abajo para permitir que los pulmones se vuelvan a expandir”, dice.
El investigador agrega que la parte más pesada de los pulmones está justamente en la espalda y que, por lo mismo, si el paciente está boca arriba, la dificultad para respirar va a ser mayor.
Más flujo de sangre
“La abertura de los pulmones en decúbito prono permite que haya más flujo de sangre. El cambio es notable y lo hemos confirmado con muchos pacientes”, afirma.
La técnica -a la que también se le denomina “pronación”- ha sido tan reconocida por los médicos que incluso la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) la recomendó en marzo de este año para los pacientes con covid-19 que sufren del síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA).
“La ventilación mecánica en decúbito prono está muy recomendada en los pacientes adultos con SDRA grave (…). Se recomienda la ventilación mecánica en decúbito prono durante 12-16 horas al día”, señala la organización.

Además, una investigación basada en 12 enfermos graves de covid-19 que se atendieron en el hospital Wuhan Jinyintan, en China, concluyó que los pacientes que no fueron acostados boca abajo tuvieron una capacidad de expansión pulmonar “deficiente”.
Al contrario, el estudio -publicado por la Sociedad Torácica Americana- indica que los enfermos en posición decúbito prono respondieron de mejor manera al oxígeno proporcionado.
¿Cuáles son los riesgos de la pronación?
Ahora bien, lo que parece un procedimiento simple puede tomar mucho tiempo y muchas manos.
La OMS, de hecho, señala que para llevarse a cabo sin riesgos “se requiere un número suficiente de profesionales experimentados”.
Panagis Galiatsatos explica que, por primera vez, el centro médico de John Hopkins creó un equipo dedicado a la pronación.
“De esta manera, si los pacientes con covid-19 están en una unidad de cuidados intensivos donde el personal no está acostumbrado a realizar ese procedimiento, llaman al equipo especializado que pondrá al paciente en decúbito prono”, indica.
Y es que el cambiar de posición a una persona enferma puede tener una serie de complicaciones.
“La obesidad es una de las mayores preocupaciones. También se debe tener cuidado con las personas que tengan lesiones en el pecho. Y hay que ser precavidos en caso de que el enfermo tenga un tubo de respiración o un catéter en el cuello”, explica Galiatsatos.
“No es fácil. Se necesitan de cuatro a cinco personas para lograrlo de manera efectiva”, agrega.

Primeros estudios
Pero ¿de dónde viene este método?
Se cree que los beneficios de la pronación comenzaron a ser observados por primera vez a mediados de la década de 1970.
Pero no fue hasta 1986 cuando realmente se expandió su práctica.
Uno de los médicos que lideró los primeros estudios fue el italiano Luciano Gattinoni, quien actualmente se desempeña como profesor emérito de la Università Statale de Milán y es considerado una verdadera eminencia en anestesiología y reanimación.
Él, junto a su equipo, comenzó a utilizar esta técnica con regularidad y a publicar estudios científicos que sostenían sus beneficios.
En conversación con BBC Mundo, el investigador afirma que, al principio, este método “tuvo muchas objeciones” pues la comunidad médica es “muy conservadora”.

“Pero ahora es muy usado”, afirma.
El italiano, además, explica que la pronación no solo es efectiva por que facilita una mayor oxigenación de los pulmones, sino también porque “en la posición boca abajo las fuerzas se distribuyen en el pulmón de una manera más homogénea”.
“Piense en un pulmón sometido a la energía mecánica del respirador, es como si fuera pateado continuamente. Obviamente, cuanto más esta fuerza se distribuye de manera uniforme, menos daño hace”, indica.
En forma paralela a Gattinoni, ya en el año 2000 surgieron otros estudios que apoyaban la teoría de la efectividad de la pronación. Así lo explica Panagis Galiatsatos.
“Un estudio realizado en Francia en el 2000 demostró que los pacientes no solo mejoraban su oxigenación, sino que también tenían mejores oportunidades de sobrevivir”.
Y eso es justamente lo que ahora se está buscando en medio de una pandemia que ha provocado miles de muertes.
“Con este coronavirus aún no tenemos una cura. Entonces, hasta el momento, lo mejor que podemos hacer es aplicar terapias como esta”, concluye el académico de la universidad Johns Hopkins.
Vida
Mujeres sauditas practican en secreto la danza del vientre
Descalzas y con un velo en las caderas, las aprendices de la también llamada danza oriental, encadenan los pasos con entusiasmo, pero rechazan mostrar su rostro a la cámara, símbolo del enorme peso de los tabús y los prejuicios que rodean esta expresión artística de Oriente Medio.
Obtener el acceso acordado a la AFP para grabar una sesión en esta sala fue algo excepcional y llevó meses de espera. Varias mujeres, al ser preguntadas, rechazaron hablar, algunas parecían visiblemente nerviosas ante la idea de poder ser luego identificadas.
«No le digo a mi familia que tomo clases de danza oriental porque quiero mantener su reputación y dignidad, en especial porque son mayores», afirma a la AFP una participante, que pide mantenerse en el anonimato.
Teme que su pasión por esta danza «sexy» sea percibida por los suyos como un ataque a su honor. «Ninguna familia o marido aceptaría que un hombre te viera así», dice.
Incluso en un país en plena modernización, esta danza seductora, popularizada por el cine egipcio de los años 1940 y 1950, se considera demasiado provocativa para ser practicada en público.
«Miedo a ser grabada»
Las participantes, de entrada, se distancian de un universo que tiene mala reputación, a menudo asociado con mujeres promiscuas, y tratan el curso como una actividad deportiva.
Las dos formadoras, que no dieron sus verdaderos nombres, se consideran «entrenadoras de danza» y no «bailarinas», por la connotación negativa que esa palabra tiene en árabe.
«Hemos transformado la danza en un deporte», dice una de ellas, que se hace llamar Coach Ouni en las redes sociales.
«A las sauditas les gusta divertirse y disfrutar la vida, pero siempre dentro de los límites de la religión y la decencia», destaca.
Es como una «fiesta entre mujeres», «una manera de liberar estrés», profundiza su colega, Coach Roro.
«Solo doy clases a mujeres en salas exclusivamente femeninas, pero incluso en ese ambiente siempre hay miedo a que una participante lo grabe y difunda el video», afirma una tercera formadora, bajo anonimato.
«Somos un pueblo conservador, la danza oriental sigue siendo percibida como algo sensual y ningún marido o padre aceptaría que los hombres vean a una mujer bailar así», afirma.
Las tres mujeres cuentan con cuentas en la plataforma Instagram, pero solo publican fotos y vídeos sin rostros.
En el estudio de danza, el uso de teléfonos está estrictamente controlado por el personal, para evitar la difusión de imágenes en el exterior.
Una alumna reconoce a la AFP que se entrena a escondidas de su padre, quien no lo aceptaría.
«Fuerza»
Dentro de la sala, el ambiente es animado, festivo y marcado por las risas, mientras que las bailarinas se mueven bajo la mirada de una percusionista que marca el ritmo en un pequeño tambor.
Las formadoras afirman que sus clases no son solo una forma de ejercicio físico, sino también una manera de emanciparse. Contribuyen «a la autonomía de las mujeres» dando un sentimiento de «fuerza», afirma Coach Ouni.
Una escena inimaginable hace todavía algunos años en la rica monarquía del Golfo, cuna del Islam, que durante años fue conocida por su austeridad religiosa.
En el reino conservador, las mujeres han estado apartadas durante muchos años de cualquier práctica deportiva.
Bajo el impulso del príncipe heredero Mohammed bin Salmán, de 40 años, el reino ha quitado algunas de las leyes estrictas antiguamente impuestas a las mujeres, como la prohibición de conducir o la obligación de llevar puesto la abaya y el velo, pero, de manera general, la población se ha mantenido conservadora.
La danza del vientre «no viene de la península arábiga y es más provocadora que las danzas regionales», explica Lisa Urkevich, profesora de musicología y de etnomusicología en la Universidad de Georgetown.
«Así que ciertas familias pueden no querer que una joven la practique», añade.
Pero Arabia Saudita es un país grande, con opiniones diversas e incluso «dentro de una misma familia, las opiniones sobre la danza y las mujeres pueden variar», destaca esta investigadora.
Principal
Científicos y entidades de la salud cuestionan a la OMS por “ignorar evidencia científica” sobre los productos alternativos al cigarrillo
Investigadores, médicos y analistas de políticas públicas denuncian que la OMS ignora intencionadamente la evidencia científica acumulada, reproduce mitos infundados y obstaculiza enfoques de reducción de daños como complemento a las medidas tradicionales de prevención y cesación del tabaquismo.
Un creciente cuestionamiento por parte de expertos internacionales y entidades del ámbito de la salud acusa a la Organización Mundial de la Salud (OMS) de “ignorar deliberadamente la evidencia científica” sobre los productos de nicotina sin combustión, alternativos al cigarrillo convencional. Las principales críticas, que han recorrido medios de todo el mundo, se han suscitado tras declaraciones recientes de la doctora Reina Roa, presidenta entrante de la COP11, negando la existencia de ciencia que respalde el potencial de los productos sin combustión alternativos al cigarrillo. Estas afirmaciones han sido interpretadas como una descalificación directa a los avances científicos en la reducción de daños del tabaquismo, además de vistas como “falsas y peligrosas” por diversas fuentes. Por ejemplo, The Blaze, uno de los medios de Estados Unidos que ha analizado con más dureza esta postura, sostiene en un artículo que la OMS está “mintiendo y traicionando a la ciencia” al omitir la evidencia obtenida durante años por instituciones internacionales de prestigio, tales como el Royal College of Physicians del Reino Unido, Public Health England y las National Academies of Sciences de Estados Unidos.
A esta lista se unen autoridades sanitarias en Francia, Canadá, Australia y Nueva Zelanda. Estas entidades han publicado revisiones que confirman que estos productos son significativamente menos nocivos que el tabaco tradicional. Publicaciones de todo el mundo señalan que estas investigaciones coinciden en los resultados y promueven políticas de salud pública orientadas a incorporar estrategias de reducción de daños como complemento a las medidas tradicionales de prevención y cesación del tabaquismo.

Además, expertos científicos como Clive Bates, Riccardo Polosa y Roberto Sussman acusan a la OMS de confundir “peligro” con “riesgo”, ignorando factores clave como la dosis y la vía de exposición. Critican el uso de estudios en animales bajo condiciones extremas y la persistente referencia al caso EVALI (una lesión pulmonar causada por cartuchos ilegales de THC) como argumento contra el vapeo, a pesar de que no guardan relación con los productos regulados. “Mienten y van contra la ciencia”, destacan y expresan que la OMS se centra en lo que ellos consideran “una decisión ideológica y no basada en datos empíricos”.
De acuerdo con artículos publicados internacionalmente, existe un posible trasfondo político en el endurecimiento de la postura de la OMS. The Blaze reseña que el cambio de enfoque podría estar relacionado con los recortes de financiación impulsados por la administración Trump hacia la organización, interpretados como una afrenta institucional que aún hoy podría estar marcando decisiones clave.
Nacionales
Especialista recomienda estimular la actividad física desde el gateo para un desarrollo integral en la primera infancia
Francisco Salvador Erazo, médico especialista en primera infancia del Ministerio de Salud (Minsal), destacó la importancia de iniciar rutinas para fortalecer el desarrollo psicomotor de los bebés desde que comienzan a gatear, es decir, antes de cumplir un año.
Para los menores de un año, Erazo recomendó colocar a los bebés en posición prona (boca abajo) al menos 30 minutos diarios, distribuidos en diferentes momentos, para fortalecer músculos del cuello y la espalda y así promover el gateo. Además, aconsejó evitar que los pequeños pasen más de una hora inmovilizados en hamacas o columpios.
En niños de uno a tres años, el especialista indicó que deben realizar actividades físicas durante tres horas diarias distribuidas a lo largo del día, enfatizando ejercicios que estimulen la marcha, como caminar con ayuda de los padres o arrastrar objetos. A partir de los dos años, se pueden incorporar juegos que impliquen tirar pelotas, atravesar obstáculos, correr, bailar y brincar, con el objetivo de mejorar la coordinación óculo-motora y la lateralidad.
El especialista explicó que la coordinación óculo-motora permite que el niño pueda realizar actividades combinando la vista y el movimiento, como lanzar una pelota sin necesidad de observarla directamente, lo que contribuye al desarrollo psicomotor integral.
Erazo destacó que a partir de los tres años, se recomienda que los niños realicen al menos tres horas de actividad física al día, incluyendo 30 minutos de ejercicio intenso, lo cual favorecerá su salud, autoestima y prevenirá el sobrepeso.
Ante la preocupación de falta de espacios para jugar, el especialista aclaró que no es un impedimento para estimular la actividad física en casa, dando como ejemplo a Ivania de Lagos, madre primeriza que ha convertido la sala de su vivienda en un área de juegos para su hijo Miguel, de dos años.
Ivania relató que cada mañana dedica tiempo para que Miguel realice actividades como jugar con burbujas, escalar en una estructura y bailar, promoviendo un estilo de vida saludable desde temprana edad. Además, resaltó la importancia de la lactancia materna, y agradeció la implementación de salas de lactancia materna en lugares públicos como el Aeropuerto Internacional de El Salvador.
Finalmente, la madre valoró las leyes Nacer con Cariño y Crecer Juntos, impulsadas por la primera dama Gabriela de Bukele, que promueven el bienestar integral de la niñez y las familias salvadoreñas. «Deseo que estas iniciativas lleguen a todas las familias para que más niños crezcan saludables y con amor», afirmó.








