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Elon Musk, el multimillonario que genera tanta admiración como odio
— Me encanta Twitter.
— Pues deberías comprarlo entonces.
— ¿Cuánto cuesta?
La conversación ocurrió entre Elon Musk y el presentador de radio Dave Smith en esa misma red social el 21 de diciembre de 2017.
“Este intercambio sigue persiguiéndome”, escribió Smith este lunes, volviéndolo a compartir sin dar crédito, cuando se supo que Musk, la persona más rica del mundo según Forbes, cerró el trato para comprar Twitter por $44,000 millones.
Se materializaba lo que cinco años atrás a más de uno les sonó a broma. Una más de Musk, tan dado a los chistes.
Elon Musk llega a un acuerdo para comprar Twitter por US$44.000 millones
¿Por qué Elon Musk se ha interesado tanto por tomar el control de Twitter?
“Es un tipo al que muchos han subestimado a lo largo de su carrera y que, en general, les ha demostrado que estaban equivocados”, apunta James Clayton, el corresponsal de tecnología de la BBC en San Francisco.
Elon Musk habla durante la fiesta de inauguración «Cyber Rodeo Party» de Tesla Giga Texas el 7 de abril de 2022 en Austin, Texas
Con Musk al frente, Tesla es la empresa de automóviles mejor valorada del mundo.
“Elon Musk dice o hace cosas absurdas e incluso estúpidas, pero esas cosas absurdas y estúpidas terminan dando sus frutos“, escribía el diseñador de videojuegos, crítico y director del Programa de Estudios de Cine y Comunicación de la Universidad de Washington en St Louis Ian Bogost para The Atlantic.
“Un bromista que da resultados”, lo describía menos finamente —a bullshiter that delivers, fueron sus palabras en inglés — el analista tecnológico Benedict Evans en Twitter.
“Cuando todos los demás zigzaguean, él no solo zigzaguea, sino que prácticamente hace pretzels (una galleta salada retorcida en forma de lazo) y luego despega hacia el cosmos”, concedía Kara Swisher, periodista especializada en empresas tecnológicas y fundadora de la web Recode, en un artículo de opinión para The New York Times.
“Per aspera ad astra!“, exclamó a modo de lema el propio Musk en Twitter este martes: a través de las dificultades, hasta las estrellas.
Efectivamente, al estrellato ha conducido algunas de las seis empresas que fundó o de las que es hoy director ejecutivo o presidente: la aeroespacial SpaceX, y el fabricante de autos eléctricos Tesla y su subsidiaria SolarCity Corporation, especializada en energía solar.
También OpenAI, una compañía de investigación en inteligencia artificial; la neurotecnológica Neuralink, cuyo objetivo es desarrollar interfaces cerebro-computadora, y The Boring Company, de excavación e infraestructuras, cuyo nombre juega con la doble acepción de bore como perforar y aburrir, y que significa tanto “La empresa aburrida” como “La compañía de perforación”.
Elon Musk en la inauguración de la nueva planta de fabricación de Tesla el 22 de marzo de 2022 near Gruenheide, Alemania.
Así se autodenominó, para marcar que “los únicos cargos con sentido en una empresa son presidente, secretario y tesorero” y el resto, como el de “CEO, son títulos inventados”, dijo en diciembre durante la Cumbre del Consejo de Directores Ejecutivos organizado por The Wall Street Journal.
“Desde marzo soy legalmente el tecnorrey”, zanjó.
Esa empresa que regenta es desde julio la más valiosa del sector automovilístico.
Pero además de hacerla lucrativa, con ella revolucionó dicha industria, como con SpaceX la de la aeroespacial privada, consiguiendo que unos cohetes reutilizables aterricen como despegan, de pie.
El fundador e ingeniero jefe de SpaceX, Elon Musk, reacciona durante una conferencia de prensa posterior a una prueba en el Centro Espacial Kennedy en Cabo Cañaveral, Florida, EE. UU., el 19 de enero de 2020.
No son pequeños logros para alguien que emigró a los 17 años y con poco dinero desde Sudáfrica a Canadá, donde vivió de la amabilidad de sus parientes y lo que le daban unos trabajos ocasionales antes de inscribirse en las clases pregrado en la Universidad de Queen, en Ontario, y lograr después cursar Economía y Física en la Universidad de Pensilvania.
Quién es Elon Musk, el multimillonario creador de Tesla que lanzó su carro al espacio y que prevé conquistar el cosmos y las profundidades de la Tierra
Según explica Ashlee Vance en su biografía superventas de 2015 Elon Musk: the Billionaire CEO of SpaceX and Tesla is Shaping the Future, se fue escapando de un padre emocionalmente abusivo y de un país cuya estrechez de miras despreciaba, con el sueño de triunfar en Estados Unidos.
Empezaría su andadura empresarial en los 90 con las start-up Zip2 (que vendió a Compaq, lo que le dio $22 millones) y el banco online X.com (que se fusionó con la empresa propietaria de PayPal y fue vendida a eBay, con lo que Musk se embolsó $180 millones).
“Su superpoder es probablemente su habilidad para conseguir dinero para su visión de futuro“, le dice a BBC Mundo Tim Higgins, autor de Power Play: Tesla, Elon Musk, and the Bet of the Century.
Pero ¿cuál es su visión de futuro, ese concepto ubicuo en los análisis de aquellos que tratan de descifrar la compleja figura de Musk?
“preparacionistas” o survivalists que se alistan activamente para la llegada de una catástrofe.
“Tesla es su forma de intentar salvar el planeta del cambio climático. SpaceX tiene como misión que los humanos puedan vivir en otros mundos si este no funciona. Si lo enmarcas todo en ese contexto, se trata de lidiar con algunos de los peores problemas del mundo”, asegura.
Es algo en lo que concuerda su hasta ahora único biógrafo, Ashlee Vance — Walter Isaacson, autor de las biografías de Henry Kissinger, Benjamin Franklin, Albert Einstein y Steve Jobs, está ahora preparando una sobre Musk, pero rechazó contestar a las preguntas de BBC Mundo—.
Elon Musk durante una conversación con el legendario diseñador de videojuegos Todd Howard en la Convención E3 en Los Ángeles, el 13 de junio de 2019.
“Su propósito principal es crear una colonia en Marte no para cinco personas, sino para un millón (…)”, contó Vance en una entrevista en 2015.
“Cree que algo horrible podría ocurrirle a la raza humana y que necesitamos un plan de respaldo, que nadie más está trabajando en ello, ciertamente no a esa escala, y que es él quien va a crear ese plan. Tesla y SolarCity forman parte del ese viaje”.
El propio Musk se ha referido a los peligros que acechan a la humanidad en más de una ocasión. En diciembre, durante la Cumbre del Consejo de Directores Ejecutivos de The Wall Street Journal, afirmó que “uno de los mayores riesgos para la civilización es el bajo índice de natalidad”.
“No hay suficiente gente. No puedo enfatizar esto lo suficiente: no hay suficientes personas”, a lo que añadió que él, padre de seis, está “salvando a la humanidad teniendo más bebés”.
Otros aspectos que, según coinciden los entrevistados por BBC Mundo, definen a Musk son su pragmatismo —”trabaja con aquel que esté en el poder sea cual sea su color político, para poder sacar adelante sus proyectos”—, su pensamiento libertario —”no confía en gobiernos”— y que no teme lanzarse a la piscina, incluso cuando no hay apenas agua.
“Tiene una tolerancia al riesgo inusual entre la mayoría de los directores ejecutivos”, sigue Higgins.
El canciller alemán Olaf Scholz (derecha), el premier del estado de Brandenburgo Dietmar Woidke (segundo derecha) y el CEO de Tesla Elon Musk (centro) durante la inaguración de la nueva planta de Tesla el 22 de marzo de 2022 cerca de Gruenheide, Alemania.
“Mira las probabilidades y está dispuesto a decir que sí incluso cuando no hay un 100% de garantía. Está dispuesto a vivir con esa incertidumbre si cree que lo que tiene entre manos es una buena idea. Si piensa que existe una posibilidad, querrá aprovecharla”, prosigue.
“Su estrategia es buscar el momentum, como si fuera un apostador en un casino. Esa es su clave”.
Y con esa mentalidad parece haber hecho puesto todas las fichas en la casilla de Twitter.
Lo ha hecho asumiendo los riesgos de que es una compañía que nada tiene que ver con su experiencia empresarial – de una u otra manera, son proyectos de ingeniería—.
Y, como la figura controvertida y polarizante que es, con su último movimiento ha despertado la admiración de unos, pero también ha encendido las alarmas de otros.
Qué puede cambiar en Twitter tras la compra de Elon Musk (y las dudas que genera)
Twitter (y los medios de comunicación) se ha llenado estos días gritos de aquellos que alertan los peligros de que la red social caiga en manos del hombre más rico del mundo que, a su vez, tiene en ella más de 87 millones de seguidores y donde tuitea compulsivamente.
“Es uno de los emprendedores con más seguidores en la plataforma. No es una estrella del pop o del cine, pero por el nivel de engagement (el número de reacciones y comentarios que generan sus mensajes) podrías pensar que lo es”, le dice a BBC Mundo el consultor de redes sociales y analista Matt Navarra.
“El hecho de que pueda dirigir la atención del mundo hacia lo que quiera, ya no solo por la cantidad de usuarios que lo siguen, porque tiene una tribu muy comprometida a su alrededor, muy fanática, sino porque ahora al ser el propietario pueda tal vez moldear la plataforma para dirigir la conversación (…), ese nivel de poder es lo que resulta preocupante”, explica.
Sea como sea, Musk insiste en que lo que quiere es hacer de la plataforma un espacio con verdadera libertad de expresión y que “no es una forma de ganar dinero”.
“No me importa la economía en absoluto”, dijo ya en la conferencia TED2022 el 14 de abril.
“En este momento de su vida está buscando cosas que lo entretengan o que sirvan para propósitos futuros de sus muchos negocios”, asegura Navarra. “A estas alturas hace lo que sea que le entretenga, le divierta y estimule su intelecto“.
“Es extremadamente inteligente y en el fondo busca tener un impacto positivo y duradero en el mundo y para la civilización en general, pero a veces creo que no entiende realmente el impacto y las ramificaciones que tiene lo que dice o hace, o que siente que no necesita dar explicaciones a nadie porque es quien es y tiene el dinero que tiene”, continúa.
“Es un ser humano fascinante”, cierra.
“Definitivamente, es una de esas personas únicas de toda una generación”, concluye Higgins.
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Cabecilla pandillero es condenado a 14 años de prisión
Una pena de 14 años de cárcel recibió Vicente Antonio Tobías Alberto, alias Demon, cabecilla de la pandilla 18. La condena fue impuesta por el Tribunal Quinto Contra el Crimen Organizado de San Salvador.
Tobías Alberto fue procesado por agrupaciones ilícitas. De acuerdo con la investigación de la Fiscalía General de la República, el criminal ostentaba el rango de palabrero de la cancha Tynis Locos Revolucionarios, de la pandilla 18 y delinquía en los distritos de El Paisnal y Aguilares y alrededores, todos del municipio de San Salvador Norte junto a otros delincuentes.
Junto a Tobías fueron procesados otros seis miembros de la pandilla -todos ausentes- quienes recibieron una condena de cinco años de cárcel, debido a su rango de homeboys.
«Las investigaciones, iniciadas en 2016, determinaron que los sujetos amedrentaban a estudiantes de la zona para impedirles asistir a los centros escolares. Asimismo, mantenían bajo amenaza a empleados de un ingenio local, a quienes intimidaban para forzar el pago de extorsiones por parte de sus patronos», detalló el ministerio público.
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Tiroteo en universidad de EE. UU. deja dos heridos y el atacante muerto
Dos personas resultaron heridas el jueves en un tiroteo en una universidad del estado de Virginia, sur de Estados Unidos, en el que murió el atacante, según informó la institución.
La Universidad Old Dominion afirmó en un comunicado que un hombre armado abrió fuego en un edificio en el campus en Norfolk, momento en el que hirió a dos personas. Las víctimas fueron trasladadas al hospital.
La institución indicó que la policía y personal de emergencia «respondieron de inmediato» y «el atacante falleció».
Las clases fueron suspendidas por el resto del día.
Los tiroteos escolares son frecuentes en Estados Unidos, donde el número de armas supera al de personas y las regulaciones incluso para comprar rifles de estilo militar son laxas.
Internacionales
El petróleo roza los $100 por la guerra en Oriente Medio
El precio del petróleo opera este jueves cerca de los 100 dólares por barril y los mercados siguen incrementando sus pérdidas en la decimotercera jornada de guerra en Oriente Medio, marcada por nuevos ataques contra objetivos energéticos en el Golfo.
Hacia las 13H50 GMT, el precio del barril de Brent del mar del Norte subía un 8,6% hasta los $99,89, tras haberse disparado a más de 100 USD durante la sesión en Asia.
Su equivalente estadounidense, el WTI, ganaba un 8,57% hasta los $94,73.
Los precios del petróleo siguen al alza pese al anuncio, el miércoles, de los 32 países miembros de la Agencia Internacional de la Energía (AIE), entre ellos Estados Unidos, de liberar en el mercado 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas, una cifra récord, para calmar la inquietud por la falta de suministro.
«En el lenguaje de los parqués, la liberación de reservas por parte de la AIE equivale a apuntar con una manguera de jardín hacia el incendio de una refinería», apunta Stephen Innes, gestor de SPI AM.
«El mercado cede brevemente y luego vuelve de inmediato a la valoración del verdadero problema», asegura el analista.
Irán lanzó este jueves una nueva oleada de ataques contra infraestructuras petroleras de los países del Golfo, tras haber atacado la víspera a dos petroleros.
Además, el nuevo líder supremo iraní, el ayatolá Mojtaba Jamenei, pidió este jueves que se mantenga cerrado el estrecho de Ormuz durante su primera intervención pública.
En este contexto, las bolsas están bajo presión. En Wall Street, en las primeras operaciones tras la apertura, el Nasdaq perdía un 0,80%, el S&P 500 cedía un 0,80% y el Dow Jones un 1,25%.
En Europa, hacia las 13H40 GMT, la Bolsa de París perdía un 0,58%, Fráncfort un 0,40%, Londres retrocedía un 0,45% y Milán un 1,02%.
La guerra que comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán ha tomado una dimensión regional, y amenaza el suministro mundial de petróleo al perturbar el tráfico en el estrecho de Ormuz, un punto de paso estratégico de crudo y gas.
Según la AIE, los países del Golfo han reducido su producción petrolera en al menos 10 millones de barriles diarios por el bloqueo de Ormuz, «la mayor perturbación» de suministro de la historia, indicó este jueves la agencia con sede en París.




