Nacionales
2024 marca récord histórico en decomiso de drogas bajo la administración de Bukele
Las 15.5 toneladas de diferentes tipos de drogas incautadas entre el 1.° de enero y el 24 de noviembre perfilan a 2024 como el año en el que más narcóticos ha incautado el Gobierno del presidente Nayib Bukele desde su primera administración, iniciada en junio de 2019.
El valor de lo decomisado en lo que va de este año, en el mercado de los estupefacientes, asciende a $391.8 millones, de acuerdo con los datos oficiales.
Las confiscaciones de drogas han ido en aumento desde junio de 2019 como resultado de la implementación del Plan Control Territorial, la estrategia de seguridad con la que la actual administración combate a las estructuras terroristas y a los grupos de narcotráfico que pretenden utilizar el territorio marítimo para transportar los diversos estupefacientes.
Los datos del Gabinete de Seguridad dan cuenta de que en el Gobierno del presidente Bukele se han decomisado 47.7 toneladas de diferentes tipos de drogas valuadas en $1,093 millones. Para el caso: en 2019 se incautaron 785 kg de diferentes drogas; en 2020 fueron 2,939 kg (2.9 toneladas); en 2021, 11,827 kg (11.8 toneladas); en 2022 fueron 13,000 kg (13 toneladas).
«Este es el mejor año, el año más eficiente que hemos tenido. Y lo bueno es que hay resultados positivos, y esa es la razón por la cual llama la atención a escala internacional lo que nosotros hacemos», destacó recientemente el ministro de la Defensa, René Francis Merino Monroy.
El titular de la Defensa manifestó que, en estos últimos cinco años, El Salvador ha demostrado que está dispuesto a evitar que se usen los mares para esos fines ilícitos.
«Porque estas son amenazas transnacionales, otros las llaman amenazas emergentes, afectan a toda la comunidad internacional, por eso se llama así, transnacionales, y El Salvador es un actor muy importante en ese contexto», dijo Merino Monroy.
El vicealmirante agregó que los golpes al narcotráfico reafirman la eficiencia de las políticas de seguridad del presidente Bukele, ya que no solamente se evidencian en la reducción de los homicidios, sino también de otros delitos que en este caso también afectan a la comunidad internacional.
«No nos van a detener. Por más inquietos que se pongan en el océano Pacífico, sepan que nuestra Marina Nacional, bajo el mando del ministro de la Defensa, está muchísimo más inquieta para someterlos y destruirles ese veneno con el que matan sociedades», reiteró el ministro de Seguridad, Gustavo Villatoro.
Incautaciones, en aumento
Las cifras del Gabinete de Seguridad detallan que en 2019 se decomisaron 766.55 kg de marihuana, 12,33 de cocaína, 5.98 de crac y 0.1 de metanfetamina. En 2020, el total de marihuana incautada fue de 1,063.69 kg; 1,868. 42 de cocaína; de crac fueron 7.2; de éxtasis, 1.71, y 4 de metanfetaminas.
En 2021, las autoridades reportaron la confiscación de 921.85 kg de marihuana; 10,900.76 de cocaína; 3.2 de crac; 0.03 de heroína; 0.45 de éxtasis, y 1.19 de metanfetamina. En 2022, el total de marihuana decomisada fue de 982,84 kg; cocaína, 12,016.63; crac, 7.02, y metanfetaminas, 7.12. Mientras que en 2023 las incautaciones de marihuana ascendieron a los 466.68 kg; 3,183.10 fueron de cocaína; 2.63 de crac; 0.11 de éxtasis; de metanfetaminas, 1.42, y 998 miligramos de fentanilo.
El año pasado fue la primera vez, según los registros, que se incautó fentanilo, desde 2019 hasta la fecha.
Grandes incautaciones
Uno de los últimos decomisos ocurrió el 24 de noviembre. La Marina Nacional interceptó una embarcación con tres tripulantes colombianos que transportaban dos toneladas de cocaína valuadas en $50 millones. Horas antes, los efectivos militares habían confiscado 762 kg de cocaína valorados en $19 millones.
El procedimiento se efectuó a 770 millas náuticas (1,426 km) al suroeste de la bocana El Cordoncillo, estero de Jaltepeque.
Mientras que el 17 de octubre el presidente Bukele informó que la Fuerza de Tarea Naval Tridente localizó una embarcación ecuatoriana con 1,551 kg de cocaína valuada en $28 millones. La incautación se efectuó a 1,704 kilómetros al suroeste de la bocana El Cordoncillo, en Jaltepeque. El Salvador tiene 200 millas náuticas, equivalentes a 370.4 kilómetros, en adelante son aguas internacionales, y es donde se han hecho las mayores confiscaciones de cocaína y armas.
El pasado 16 de agosto, el jefe de Estado también reveló una incautación de 1,200 kg de cocaína localizada en dos embarcaciones provenientes de Ecuador. Días antes, el 4 de agosto, también fueron localizados ocho extranjeros —dos ecuatorianos y seis mexicanos— que se disponían a hacer una transacción de 1,550 kg cocaína en el océano Pacífico, a 450 millas náuticas al suroeste de las costas salvadoreñas.
Mientras que el 9 de julio fueron interceptados tres ecuatorianos con 760 kg de droga valuada en al menos $19 millones, a 610 millas náuticas de las costas salvadoreñas. Los tres detenidos fueron William Antonio Castro, de 57 años; Darío Romero, de 36 años, y Ángel Jorge Castro, de 30 años.
En tanto, el 24 de junio, los Tridentes detectaron a un colombiano y dos ecuatorianos que transportaban dos toneladas de cocaína valuada en $50 millones. Los extranjeros iban en un semisumergible que fue detectado a 630 millas náuticas de las costas salvadoreñas, específicamente al suroeste de la bocana El Cordoncillo, del estero Jaltepeque.
El pasado 4 de junio, Bukele informó sobre la incautación de una tonelada de cocaína con un valor de $25 millones a 805 millas náuticas de la bocana El Cordoncillo, con tres ecuatorianos a bordo. Además, el 24 de mayo, la Marina Nacional incautó 1.4 toneladas de cocaína valorada en $35 millones con dos ecuatorianos a bordo, a 882 millas náuticas.
Mientras que el pasado 19 de mayo capturaron a tres extranjeros con 1.3 toneladas de cocaína valuada en $32.5 millones, a 880 millas náuticas.
Nacionales
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Nacionales
Soyapango: vendedores dejan las calles antes del 20 de septiembre; arranca la fase 1 del reordenamiento
La Alcaldía de San Salvador Este informó que comerciantes informales siguen retirando sus puestos de las calles de Soyapango. Lo presenta como desalojo voluntario, primer paso de la revitalización de calles, aceras y espacios públicos. La fase 1 empieza el 20 de septiembre y cubre Calle Roosevelt, 2.ª Calle Oriente, avenida Cuba y los sectores frente a Walmart, Plaza Mundo y la Central de Abastos. En anuncios previos la comuna también incluyó avenida Rosario Sur y el bulevar del Ejército.
El plazo no nació ayer. Los vendedores recibieron notificaciones a inicios de septiembre: fecha límite, el 20. Varios dijeron a La Prensa Gráfica que no se oponen al orden, pero pidieron quedarse hasta diciembre para aprovechar las ventas de fin de año y pagar deudas. El concejal Cayetano Cruz (FMLN) habló de unas 450 familias afectadas y de alternativas poco claras. La alcaldía ha mencionado reubicación en el ex IRA de San Martín y en locales de Soyapango; los comerciantes insisten en que, al notificarlos, no les entregaron un puesto concreto.
Esto ya se ensayó. En junio la comuna retiró 33 puestos de la 8.ª avenida Norte y habló de espacios vacíos en el mercado central; parte de los afectados denunció que el nuevo sitio había que acondicionarlo con su propio dinero. El mismo tipo de reordenamiento se aplicó en los alrededores del Mercado Central de San Salvador Centro. Recuperar aceras es la tesis oficial: peatones y carros sin obstáculo. El otro lado es el ingreso diario de quien lleva años —a veces décadas— vendiendo en la vía pública.
Desde las 10:00 p. m. de este sábado 19 hasta las 6:00 a. m. del domingo 20 hay circulación controlada en 4.ª Avenida Sur (Cuba), 2.ª Calle Oriente, Franklin Roosevelt Oriente y 6.ª Avenida Norte. Quien circule por Soyapango debe buscar ruta alterna. El debate no se acaba el domingo: calles despejadas contra sustento informal. El dato que falta, y que van a exigir los vendedores, es dónde van a trabajar el lunes.

Judicial
Condenan a 10 años por estafa agravada en San Miguel: cobró $3,000 por dos Toyotas de EE. UU. y desapareció
El Tribunal Primero de Sentencia de San Miguel condenó a diez años de prisión a José Ricardo Bado Rodríguez por estafa agravada contra dos hombres a los que prometió traer vehículos desde Estados Unidos. El fallo, informado por la Fiscalía y el centro judicial, se dictó en rebeldía: el procesado no compareció y hay orden de captura vigente para que cumpla la pena.
El modus operandi fue telefónico. Bado Rodríguez se presentó como importador, pidió $1,500 de anticipo a cada víctima —$3,000 en total— y se comprometió a exportar dos Toyota, años 2006 y 2012, con entrega aproximada en agosto de 2019. El dinero se lo entregaron el 2 y el 3 de mayo de ese año. Después cortó el contacto. Las víctimas denunciaron el 28 de agosto de 2019, cuando no hubo ni carros ni respuesta.
Entre la denuncia y la condena pasaron siete años. Eso no anula el delito: el tribunal valoró las pruebas en vista pública y calificó los hechos como estafa agravada, no como un simple incumplimiento comercial. En El Salvador este esquema —anticipo por un “carro de afuera” que nunca llega— se repite. La diferencia, en este caso, es que el expediente llegó a sentencia firme y a una pena de una década.
Mientras Bado Rodríguez no sea detenido, la condena queda en papel. La orden de captura sigue activa. Quien pague adelantos por importaciones debería exigir contrato, datos fiscales y rastro del trámite aduanal; sin eso, el riesgo no es solo perder $1,500: es entrar en un proceso que, como este, puede tardar años.




