Nacionales
Autoridades tienen identificados los sectores donde hay más pandilleros concentrados en Soyapango
El ministro de Defensa, René Merino Monroy, dice que en la ejecución del cerco de seguridad establecido en Soyapango se han establecido 40 puntos de extracción donde se tiene registro que están mayormente concentrados los pandilleros.
Merino indicó que tienen el listado de identificación de quienes son los pandilleros pendientes por capturar y su ubicación. «De esa lista se van eliminando los que se van capturando», añadió.
El titular de Defensa asegura que el objetivo de implementar el cerco en Soyapango se está logrando. Hasta las 8:00 pm de ayer se registraban 185 mareros capturados.
El funcionario destaca que el cerco en Comasagua les ayudó para planificar la operación que se está ejecutando. «Ambos municipios tienen una gran diferencia, principalmente por la cantidad de población y la actividad del municipio».
«Eso hace que las operaciones sean de diferente manera, así como la cantidad de personal de la Fuerza Armada que se ha puesto a disposición», añade.
«En el teatro de operaciones, como se ha denominado, tenemos 3 divisiones, una es la parte norte, la parte central y la parte sur. En cada zona hay una Brigada», explicó.
Merino destaca que «ahora que se cerca el municipio, no les deja a los pandilleros libertad de acción y eso es lo que permite la extracción».
El ministro de explicó que «hay denuncias de movilización de pandilleros por lo que esto nos indica que se debe cercar otros municipios».
Reiteró que «nosotros cuando hicimos el plan ya teníamos la experiencia de Comasagua. Tenemos unidades de reacción por si hay pandilleros que busquen movilizarse a otras zonas o se intenten esconderse».
El titular de Defensa expresó que el plan de seguridad de esta administración es flexible para lograr el objetivo que es que las pandillas en El Salvador desaparezcan.
Hasta ahora, las autoridades han logrado capturar este año a más de 59,092 pandilleros y han debilitado estas estructuras con el decomiso de drogas, armas, dinero efectivo, vehículos y más.
Con el objetivo de eliminar «la plaga [las pandillas» que causan daño a El Salvador y a la población honrada, el presidente de la República, lanzó hace unas semanas la quinta fase del Plan Control Territorial (PCT) denominada «Extracción».
El mandatario explicó que esta nueva fase consiste en extraer a todos los pandilleros que aún siguen delinquiendo en las colonias y barrios de todo el país.
El PCT, estrategia de seguridad implementada por el presidente Bukele en junio de 2019, incluye diferentes fases y que tiene como principal propósito «garantizar la seguridad y la tranquilidad de la población».
El mandatario explicó que en esta nueva etapa del plan insignia del actual Gobierno se incluirá la modalidad de cercos como se estableció hace algunos meses en Comasagua.
«Hemos incluido lo que se hizo en el cerco de Comasagua. Se cercarán municipios para lograr extraer a los criminales. No será en municipios pequeños sino en municipios grandes», detalló.
El mandatario dijo que esta nueva fase requiere de mucha tecnología e investigación de la Policía Nacional Civil que va coordinarse con la Fuerza Armada.
ENTREGA ESPECIAL
El Psicopata que cambio la regla del Narco
Edgar Valdés Villarreal, hijo de un pintor de casas mexicano y una ama de casa tejana, la Barbie. Un apodo que le pusieron en la secundaria por su cabello gero. Un apodo que terminaría escrito con sangre en las calles de Medio México. No había nada en su infancia que anunciara el monstruo. Jugaba fútbol americano en la Lincoln High School.
Linebacker, posición de impacto. Posición de violencia controlada. Sus compañeros lo recuerdan como un chavo popular. Nada extraordinario, nada que hiciera pensar en lo que vendría después. Pero Laredo no es cualquier ciudad, es la frontera y la frontera tiene sus propias reglas.
En los 90, Laredo era un punto de entrada clave para la coca que venía del sur. El cártel del Golfo controlaba la plaza. Los Zetas, un grupo recién formado por desertores del gafe mexicano con influencia de entrenamientos especializados.
Apenas comenzaban a operar como brazo armado. Valdés Villarreal no era un estudiante brillante, no era un atleta excepcional, pero tenía algo que llamaba la atención en ese mundo. No dudaba.
Y en la frontera eso vale más que un título universitario. Finales de los 90. Edgar, todavía adolescente, ya vende marihuana en pequeñas cantidades en su high school.
Nada mayor, nada que llame la atención de las autoridades, pero es suficiente para que los conectes locales lo noten. Un chavo bilingüe que puede moverse entre dos mundos sin levantar sospechas.
Eso es oro en el negocio. 2000. Edgar ya no está en la escuela, dejó el fútbol, dejó cualquier pretensión de vida normal.
Las autoridades de Texas comienzan a investigarlo por distribución de marihuana. Nada grave todavía. Pero suficiente para que tome una decisión que cambiaría todo.
Cruza el río, se va para Nuevo Laredo, del lado mexicano, donde las leyes americanas no llegan, donde un chavo con sus características puede desaparecer o puede convertirse en algo más grande.
Nuevo Laredo, Tamaulipas, 2001. La ciudad es un hervidero. El cártel del Golfo domina, pero enfrenta presión.
El gobierno de Vicente Fox promete mano dura contra el crimen organizado. Los operativos federales se intensifican por primera vez en décadas y en ese caos un gero de Texas encuentra su lugar.
Valdés Villarreal no llega como un narco hecho y derecho, llega como un refugiado, como alguien que huye de problemas menores en el norte, pero tiene conexiones.
Tiene un primo que trabaja para gente pesada y tiene ese perfil que nadie espera. Los primeros meses trabaja en lo básico, mueve paquetes, cobra deudas pequeñas, hace mandados, pero desde el principio muestra algo diferente, no duda.
Cuando le ordenan golpear a alguien, lo hace sin preguntar. Cuando le dicen que entregue un mensaje violento, lo entrega con exceso.
Los jefes locales comienzan a notar al americanito, no por su experiencia, por su disposición. Arturo Beltrán Leyva, el Barbás, en ese momento es uno de los operadores principales de la Federación de Sinaloa en la zona del Golfo.
Controla rutas, coordina envíos masivos y necesita gente de confianza en Nuevo Laredo, gente que no tenga los vicios de los narcos tradicionales, gente que no esté quemada con las autoridades mexicanas.
Alguien le habla de un guero que acaba de llegar de Texas. Alguien que no tiene historial, alguien que puede pasar desapercibido. La primera vez que Valdés Villarreal se reúne con gente de Beltrán Leiva es en una casa de seguridad en la colonia Jardín 2002.
Barbas no está presente, pero sus lugartenientes sí le hacen preguntas, le prueban, le dan una tarea sencilla, recoger un paquete del otro lado y traerlo a Nuevo Laredo.
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Edgar lo hace en menos de 6 horas sin problemas, sin nervios. Cuando regresa, los lugartenientes se miran entre ellos. Este chavo sirve. Los siguientes meses, Valdés Villarreal se convierte en un operador de confianza
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Agresión con botella en Soyapango deja un lesionado y una mujer detenida
Una mujer fue capturada en el distrito de Soyapango, San Salvador Este, luego de protagonizar un hecho de violencia contra su compañero de vida durante una discusión.
La detenida fue identificada como Zenaida Beatriz Gámez Lara, de 37 años, quien habría agredido a la víctima con una botella de vidrio mientras ambos se encontraban consumiendo alcohol.
De acuerdo con el informe, los equipos intervinieron de manera oportuna, evitando que la agresión continuara. La persona lesionada fue trasladada a un centro asistencial, donde se encuentra estable.
Las autoridades informaron que Gámez Lara será remitida por el delito de lesiones, reiterando que, incluso bajo los efectos del alcohol, cada decisión tiene consecuencias.
Principal
Bomberos reportan menos emergencias a nivel nacional
El subdirector de Bomberos de El Salvador, Erick Vásquez, presentó un balance preliminar de los incendios atendidos entre el 28 de marzo y el 1 de abril, en el marco del Plan Verano 2026, destacando variaciones importantes en comparación con el mismo período del año anterior.
De acuerdo con los datos oficiales, los incendios en vehículos disminuyeron de 10 casos en 2025 a 7 en 2026. Asimismo, los incendios forestales registraron una baja significativa, pasando de 19 a 9 incidentes.
En cuanto a los incendios estructurales, se reportaron 18 este año, apenas uno más que los 17 contabilizados en 2025. Por otro lado, las autoridades señalaron un incremento en los incendios en basureros, que pasaron de 6 a 9 casos.
Mientras tanto, los incendios en maleza reflejaron una reducción considerable, disminuyendo de 167 a 116, lo que evidencia el trabajo constante de la institución durante el período vacacional para atender emergencias y prevenir mayores afectaciones.






