VIDEO: Niño muere tras aguantar hambre, frío y tortura por parte de su padre, un policía de Nueva York

Thomas Valva murió tras padecer hambre, frío y torturas en su hogar de Long Island, presidido por su padre, Michael Valva, oficial de policía de Nueva York (NYPD), y su novia Angela Pollina, ambos detenidos ayer, detalló New York Post citando testigos.

Ambos fueron acusados de asesinato en segundo grado, dijo la policía del condado Suffolk.

El niño de 8 años padecía autismo y murió el 17 de enero, tras ser trasladado al hospital por un supuesta caída.

En el hogar en Center Moriches vivían seis niños: tres varones de Valva (40) y tres niñas de Pollina (42).

“Es triste. Querían dar la impresión de que eran la familia (perfecta) cuando se parecía más a un hogar disfuncional”, dijo Amanda Wildman, niñera que trabajó con ellos entre 2017 y 2018.

“Siempre había gritos. A los muchachos se les gritaba constantemente. Nunca hubo un día en el que alguien no gritara y los niños simplemente se sentaban allí en silencio y lo aceptaban”.

Luego, grabaciones de audio tomadas de un extenso sistema de seguridad en el hogar determinaron que el policía de tránsito sabía que su hijo estaba padeciendo hipotermia y se burló de él.

Justyna Zubko-Valva, madre biológica de Thomas y ex esposa de Valva, ha denunciado el abuso de sus tres hijos a manos del policía.

Thomas murió de hipotermia después de ser enviado a un garaje inacabado “congelado” en la casa la noche anterior, cuando las temperaturas en el exterior cayeron a unos escalofriantes 19 grados F (-7C), dijo a los periodistas la comisionada de policía del condado Suffolk, Geraldine Hart.

La madre, oficial de correccionales en Rikers Island, había perdido la custodia y no había visto a Thomas y sus dos hermanos en dos años. Dijo que “fue a todas partes” para informar que sus hijos estaban en peligro.

En una entrevista con NBC News alegó que Valva no les daba de comer a los niños, los golpeaba y los encerraba en el garaje.

“Hay tantas personas responsables de esta tragedia”, insistió la madre, afirmando que “Las instituciones que se supone que protegen a los niños protegen a los abusadores”.