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Primer ministro de Italia a punto de renunciar, posibles elecciones anticipadas
Foto: AFP
El primer ministro italiano, Mario Draghi, está a punto de renunciar después de perder el apoyo de tres partidos importantes de su coalición de unidad nacional, por lo que Italia se ve abocada a elecciones anticipadas.
Los partidos de derecha Forza Italia, del ex primer ministro Silvio Berlusconi y La Liga, del ultraderechista Matteo Salvini; así como el Movimiento 5 Estrellas (M5E, antisistema) decidieron este miércoles no votar una moción de confianza en el Senado, lo que conduce al fin del Ejecutivo liderado por Draghi, según las normas del sistema parlamentario.
El prestigioso economista, llamado a salvar a Italia en febrero del 2021 en un momento de crisis social, económica y sanitaria, deberá presentar de nuevo su renuncia ante el presidente de la República, Sergio Mattarella, quien esta vez tendrá que aceptarla después de la anunciada el pasado 14 de julio.
La crisis de gobierno fue abierta por los antisistema la semana pasada al considerar que varios puntos de un decreto-ley clave propuesto por Draghi eran contrarios a sus principios.
«En 18 meses del gobierno liderado por Draghi han desmantelado todas las medidas adoptadas por su predecesor Giuseppe Conte», líder del M5E, lamentó Maria Domenica Castellone, portavoz del movimiento en el Senado al anunciar que tampoco estaban dispuestos a votar la moción de confianza.

Draghi, que no esperó el resultado de la votación en el Senado, había expuesto pocas horas antes en el parlamento las condiciones para seguir gobernando y salir de la actual crisis que atraviesa Italia al proponer un nuevo pacto político entre las partes.
En su discurso, el expresidente del Banco Central Europeo pidió directamente a los partidos de su amplia coalición, que incluye desde la derecha hasta la izquierda, que decidieran su futuro en el cargo y dejó abierta la puerta para seguir en el poder, aunque dictó claramente sus condiciones.
«La única forma de avanzar si queremos permanecer juntos es reconstruir un pacto (de gobierno) con valentía, desinterés y credibilidad», propuso Draghi.
El jefe de Gobierno explicó los motivos de su renuncia la semana pasada y enumeró las reformas pendientes que necesitan el apoyo de los partidos. «Usó el palo y la zanahoria», resumió Francesco Galietti, analista de Policy Sonar.
Los desafíos de Italia
El primer ministro italiano expuso los desafíos internos (recuperación económica, inflación, empleo) y externos (independencia energética, guerra en Ucrania) a los que se enfrentan Italia y la Unión Europea, los cuales «requieren de un Gobierno verdaderamente fuerte y unido y de un Parlamento que lo acompañe con convicción», subrayó.
Draghi, que admitió haber recibido numerosas presiones en los últimos días para mantenerse en el cargo, ilustró también los logros alcanzados como primer ministro así como su futuro programa.

El prestigioso economista, de 74 años, reconoció que las disputas internas y el «deseo de distinguirse» de algunos partidos, en alusión a los antisistema del Movimiento 5 Estrellas y a la Liga de Salvini, que han perdido apoyo popular desde que están en el gobierno, han minado la confianza en su gobierno.
«Un primer ministro que no ha sido elegido debe contar con el apoyo más amplio posible. La unidad nacional es la garantía», dijo.
El fin del gobierno de unidad podría desatar una ola de malestar social ante la inflación galopante, amenazar el gigantesco plan de recuperación financiado por la Unión Europa y alimentar el nerviosismo de los mercados.
Según las encuestas, la mayoría de los italianos desean que Draghi siga en el cargo, una de las razones por lo que dio marcha atrás y no confirmó su primera renuncia.
«Durante esta jornada loca, el Parlamento decidió estar contra Italia», escribió irritado el líder del Partido Democrático (PD, izquierda) Enrico Letta, formación que lo ha apoyado con firmeza.
El comisario europeo de Economía, el italiano Paolo Gentiloni, consideró «irresponsable» la deserción de los partidos de la coalición, mientras el canciller Luigi Di Maio, disidente del M5E, deploró lo que llamó «una página negra para Italia».
El economista, considerado el salvador del euro, había sufrido todo tipo de presiones, en particular de la sociedad civil, tanto de alcaldes como de empresarios y sindicatos, para que se quedara al frente de su Ejecutivo.
Los mercados observan cuidadosamente la situación. El costo de la deuda de Italia volvió a subir y la Bolsa de Valores de Milán cerró con una caída de 1,6% este miércoles, una señal de nerviosismo por la incertidumbre en la tercera economía de la zona euro.
Internacionales
Mercado petrolero, optimista por charlas
El mercado petrolero mostró señales optimistas ante la reanudación de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, aunque no anticipó una pronta reapertura del estratégico estrecho de Ormuz.
El precio del crudo Brent del Mar del Norte, para entrega en junio, subió un 0.25 %, hasta los $105.33 por barril.
Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), también para entrega en junio, cayó por su lado 1.51 %, hasta los $94.40 por barril.
«El mercado está bajo presión y a la espera de las negociaciones previstas para este fin de semana entre Estados Unidos e Irán», declaró a la AFP Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.
Teherán y Washington anunciaron el viernes el envío de negociadores a Islamabad, la capital pakistaní.
Cada vez que se anuncian negociaciones, el mercado espera que conduzcan a una resolución del conflicto, incluyendo la reapertura del estrecho de Ormuz y, en consecuencia, la liberación de millones de barriles de petróleo del Golfo, añadió el analista.
Pero al mismo tiempo «el mercado ha aprendido a ser muy cauteloso», dijo a la AFP Ole R. Hvalbye, de SEB.
Las negociaciones anteriores fracasaron, y esta vez el vicepresidente de Estados Unidos, quien lideró las conversaciones iniciales, permaneció en su país, según la Casa Blanca.
A pesar de la prórroga indefinida de la tregua por parte de Donald Trump, la ecuación para el mercado petrolero es complicada.
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Posible reanudación de las negociaciones entre Irán y Estados Unidos
Irán y Estados Unidos podrían retomar en breve las negociaciones para poner fin al conflicto en Oriente Medio y ambos países anunciaron ayer el envío de negociadores a Pakistán, que actúa como mediador.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció que los emisarios del presidente Donald Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, parten hoy hacia Pakistán «con el fin de mantener conversaciones […] con representantes de la delegación iraní».
Leavitt, en declaraciones a Fox News, expresó su esperanza en que sea «una conversación fructífera».
Previamente, la agencia IRNA oficializó el viaje del ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abás Araqchi, este mismo viernes a Islamabad, la capital pakistaní.
Las conversaciones entre los beligerantes empezaron hace dos semanas, pero quedaron interrumpidas al cabo de unas horas. Pese a ello, Estados Unidos prorrogó unilateralmente el alto el fuego de forma indefinida.
Araqchi continuará con una gira regional que lo llevará después a Mascate, la capital de Omán, y a Moscú para «consultas bilaterales» sobre la situación regional, según la agencia oficial iraní.
La guerra fue provocada por el ataque conjunto de Israel y Estados Unidos contra Irán el pasado 28 de febrero.
Desde entonces, el conflicto ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, donde se enfrentan Israel y el movimiento proiraní Hezbolá.
El conflicto también entorpeció la navegación en el estrecho de Ormuz, por donde antes de la contienda circulaba el 20 % del petróleo y del gas natural licuado (GNL) que se consumen a nivel mundial. Ahora, esa vía marítima crucial está sometida a un doble bloqueo: iraní y estadounidense.
La reapertura inmediata de Ormuz es «vital para el mundo entero», destacó el viernes el presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa.
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EE. UU. reinstaura pelotones de fusilamiento en ejecuciones federales
El Departamento de Justicia estadounidense anunció ayer una ampliación de los métodos de aplicación de la pena de muerte en casos federales, que incluye los pelotones de fusilamiento, la electrocución y el gas letal.
La pena de muerte se aplica normalmente a nivel estatal en Estados Unidos, pero el gobierno federal también puede solicitar la ejecución para ciertos delitos.
«La administración anterior incumplió su deber de proteger al pueblo estadounidense al negarse a solicitar e implementar el castigo máximo contra los criminales más peligrosos, incluidos terroristas, asesinos de niños y asesinos de policías», declaró el fiscal general interino Todd Blanche.
Bajo el presidente Donald Trump, «el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a ponerse del lado de las víctimas», dijo Blanche en un comunicado.
El presidente republicano puso fin en 2020, durante su primer mandato, a una pausa de 17 años en las ejecuciones federales.
Antes de dejar la Casa Blanca en enero de 2025, el presidente demócrata Joe Biden, opositor a la pena de muerte, conmutó las sentencias de muerte de 37 de los 40 reclusos condenados a la pena capital a nivel federal.
Trump, en su primer día en la Casa Blanca de su segundo mandato, pidió ampliar el uso de la pena de muerte «para los crímenes más viles».
Actualmente, cinco estados de Estados Unidos autorizan el pelotón de fusilamiento para las ejecuciones, pero solo uno —Carolina del Sur— ha utilizado este método en los últimos años.
Nueve estados permiten la electrocución, pero este método no se ha usado desde 2020.
Dos estados han ejecutado recientemente a reclusos mediante hipoxia de nitrógeno, que consiste en bombear gas nitrógeno a una mascarilla, provocando la asfixia del preso.
El uso del gas nitrógeno como método de pena capital ha sido denunciado por expertos de las Naciones Unidas como cruel e inhumano.
La pena de muerte ha sido abolida en 23 de los 50 estados de Estados Unidos, mientras que otros tres —California, Oregón y Pensilvania— mantienen moratorias.
Los tres hombres cuyas sentencias de muerte no fueron conmutadas por Biden fueron uno de los autores del atentado del maratón de Boston de 2013, un hombre armado que asesinó a 11 fieles judíos en 2018 y un supremacista blanco que mató a nueve feligreses negros en una iglesia en 2015.
El Departamento también busca agilizar el proceso para solicitar la pena de muerte y reducir el número de años entre la condena y la ejecución, según indica el comunicado.
«Bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento de Justicia vuelve a hacer cumplir la ley y a apoyar a las víctimas», dijo Blanche.
El Gobierno de Trump le apuesta a castigar con dureza y a toda costa a los criminales que han puesto en peligro a la sociedad estadounidense, una política que dista de la visión de Biden.





