Internacionales
La gran mayoría de las muertes en Gaza son mujeres y niños, según la ONU
Las mujeres y los niños representaron «casi el 70%» de las muertes en la Franja de Gaza entre noviembre de 2023 y abril de 2024, afirmó la ONU este viernes, tras una minuciosa verificación de un conteo parcial de las víctimas de la guerra entre Israel y Hamás.
El nuevo informe de la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos detalla igualmente una larga lista de violaciones del derecho internacional, muchas de las cuales podrían constituir crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad e incluso «genocidio».
El Alto Comisionado comprobó 8.119 de los más de 34.500 fallecimientos registrados durante los primeros seis meses de la guerra y llegó a la conclusión de que «casi el 70% eran niños y mujeres».
«Pensamos que esto es representativo del reparto del número total de muertos. Una proporción similar a la que dan las autoridades de Gaza», territorio palestino gobernado por Hamás, señaló a AFP Ravina Shamdasani, portavoz del Alto Comisionado.
El número e índole de las víctimas en la Franja de Gaza son a menudo objeto de debate desde el inicio de la guerra, desencadenada tras los ataques de Hamás el 7 de octubre de 2023 en suelo israelí.
La ONU y numerosos países estiman que el balance diario proporcionado por el Ministerio de Salud de Gaza es fiable. Israel, sin embargo, lo refuta desde el inicio del conflicto.
Según el Alto Comisionado, la proporción de mujeres y niños indica «una violación sistemática de los principios fundamentales del derecho internacional humanitario, en especial la distinción y la proporcionalidad». De las muertes verificadas, 3.588 eran niños y 2.036 mujeres, precisa el informe.
Incumplimiento de principios fundamentales
«Este nivel sin precedentes de muertos y heridos entre los civiles es consecuencia directa del incumplimiento de los principios fundamentales del derecho internacional humanitario», denunció el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, Volker Turk, en un comunicado.
«Trágicamente, estas violaciones documentadas continúan sin cesar, más de un año después del inicio de la guerra», añadió.
Según su oficina, aproximadamente el 80% de todas las muertes verificadas ocurrieron durante ataques contra edificios residenciales o viviendas similares, y cerca del 90% de las personas murieron en incidentes que le costaron la vida a cinco personas o más.
El informe indica que la gran proporción de muertes verificadas en edificios residenciales podría explicarse en parte por la «metodología de verificación» del Alto Comisionado, que requiere al menos tres fuentes independientes.
También destaca que es más difícil recopilar y verificar información sobre personas fallecidas en otras circunstancias.
Israel insiste en que sus operaciones en Gaza están dirigidas contra combatientes de Hamás. Sin embargo el informe publicado el viernes subraya que las muertes verificadas reflejan en gran medida la composición demográfica de la población general de Gaza, más que la de los combatientes.
El ejército israelí está «comprometido con respetar las obligaciones jurídicas internacionales y con operar en el marco de las leyes de los conflictos armados», y se esfuerza por «minimizar los daños a los no combatientes antes de los ataques, en particular a las mujeres y los niños».
Internacionales
Dos accidentes mortales en 48 horas desatan las dudas sobre el sistema ferroviario español
A 9:00 locales (20H00 GMT) del martes, «un muro de contención se derrumbó sobre las vías, provocando un accidente en el que se vio involucrado» un tren de cercanías en el municipio de Gelida, a unos 40 kilómetros de Barcelona, informó la agencia de protección civil catalana.
Un maquinista en prácticas, que se encontraba en la cabina junto a otros compañeros y al conductor principal, falleció, y 37 personas resultaron heridas, cinco de ellas de gravedad, según indicaron fuentes del gobierno catalán.
Las primeras hipótesis apuntan a que un muro se desprendió a causa del temporal de lluvias que afectó en los últimos días a Cataluña e impactó contra el tren.
Tras el accidente, que dejó la parte delantera del convoy completamente abollada, la circulación de cercanías de esta poblada región del noreste español, que cada día utilizan miles de usuarios, quedó «suspendida (…) ante los efectos que el temporal está provocando en la infraestructura», indicó el gestor de la red Adif.
Este nuevo accidente se produjo mientras el país sigue conmocionado por la colisión de dos trenes, con alrededor de 500 pasajeros a bordo, que dejó al menos 42 muertos el domingo, cerca de la localidad cordobesa de Adamuz.
Los expertos todavía tratan de buscar las causas de la peor tragedia ferroviaria del país desde que en 2013 otro descarrilamiento causara la muerte de 80 personas poco antes de llegar a la ciudad gallega de Santiago de Compostela.
La sucesión de tragedias puso en el punto de mira al servicio ferroviario español y al gobierno de izquierdas de Pedro Sánchez, que el lunes había prometido desde Adamuz dar con la verdad sobre un accidente del que todavía quedan muchos interrogantes.
El sindicato de conductores ferroviarios SEMAF anunció su intención de convocar una huelga general al considerar «inadmisible esta situación de deterioro constante del ferrocarril», según indicó en un comunicado.
«Esto es demasiado», escribió Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular, principal partido de la oposición (PP, derecha), en X tras conocerse el accidente en Gelida, expresando su preocupación por lo ocurrido.
«Retrasos constantes, trenes llenos, averías, excusas y accidentes. Lo advertimos desde hace mucho tiempo. Ya basta», criticó de su lado la formación independentista catalana Junts per Catalunya en su cuenta de X.
El ministro de Transportes español, Óscar Puente, indicó que espera dialogar con los maquinistas para desconvocar la huelga y defendió que el accidente de Cataluña ocurrió por causas que «nada tienen que ver con el servicio ferroviario», sino más bien «meteorológicas».
Internacionales
Japón reactiva la central nuclear más grande del mundo
La central nuclear japonesa de Kashiwazaki-Kariwa, la más grande del mundo, reanudó el miércoles su actividad por primera vez desde la catástrofe de Fukushima de 2011 y pese a las persistentes preocupaciones de la población.
La puesta en marcha se llevó a cabo a las 19h02 hora local (10h02 GMT), indicó a la AFP Tatsuya Matoba, portavoz de la compañía Tokyo Electric Power (Tepco).
El gobernador de la prefectura de Niigata, donde se encuentra la central, había dado el mes pasado su visto bueno a la reanudación, pese a una opinión pública dividida: según una encuesta realizada en septiembre por la propia prefectura, el 60% de los habitantes se oponía al reinicio, frente al 37% que lo apoya.
El martes, varias decenas de manifestantes desafiaron el frío para protestar bajo la nieve cerca de la entrada de la central, a orillas del mar de Japón.
«La electricidad de Tokio se produce en Kashiwazaki, ¿y solo los habitantes de aquí deberían estar en peligro? No tiene ningún sentido», lamentó a la AFP Yumiko Abe, una vecina de 73 años.
La central de Kashiwazaki-Kariwa quedó detenida cuando Japón cerró todos sus reactores nucleares tras el triple desastre —terremoto, tsunami y accidente nuclear— de Fukushima, en marzo de 2011.
Internacionales
Auroras boreales se verán en el centro de Estados Unidos por tormenta geomagnética
La tormenta es el resultado de «una erupción de material solar y campos magnéticos» que salieron del sol el domingo y se espera que lleguen a la Tierra entre el lunes y el martes, explicó la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica (NOAA, en inglés).
Advirtió que la severa tormenta geomagnética también puede causar problemas tecnológicos, incluyendo dificultades con el control de voltaje e impacto en las operaciones satelitales.
Funcionarios de la NOAA aseguraron que las personas en los estados del norte y del centro de Estados Unidos continental pueden ver la aurora en la noche si las condiciones climáticas lo permiten».
«Es posible que las auroras sean visibles en gran parte de la mitad norte del país y quizá tan al sur como Alabama hasta el norte de California», indicaron.
La severidad de esta tormenta geomagnética es «muy rara», señaló la NOAA.
Shawn Dahl, del Centro de Predicción del Clima Espacial de la NOAA, dijo que la última vez que una tormenta de radiación solar de esta intensidad afectó la Tierra fue en 2003.


